BÚSCATE A TI MISMO Y BUSCA LA FELICIDAD



Vuelvo de nuevo a la carga, con una sensación de hoy es domingo, pero en realidad es lunes. Resulta que estoy haciendo un curso requeteinteresantísimo sobre Inteligencia Emocional, curso que por cierto me está encantando. Pero ay, es los viernes de 4 a 9 de la tarde y los sábados de 9.30 a 14.30 horas, por lo que el fin de semana es visto y no visto, y por eso ayer estaba cabreada porque pensaba que era sábado (o tenía esa sensación) y en realidad era domingo. La parte positiva es que si hoy ha sido lunes, mañana, cuando crea que es lunes, en realidad será martes, y eso que le he sacado ya a la semana. Para que alguien se atreva a decir que no le estoy cogiendo el tranquillo al curso, que precisamente consiste en sacar el punto positivo de las cosas. Sí, ya sé que la inteligencia emocional es mucho más que eso, pero como aquí hablamos como de andar por casa (que para es es mi diario virtual), pues las entradas, también son así, en zapatillas. Quizá cuando termine el curso me dedique a escribir una entrada como dios manda sobre la inteligencia emocional, pero de momento, simplemente divago sobre ella.

El caso es que ya aprovecho para deciros que la Comunidad de Madrid tiene unos cursos maravillosos para trabajadores y además son gratuitos. Os dejo el link para que les echéis un vistazo, porque creo que merecen realmente la pena. http://www.ceim.es/formacion/

Y concretamente, los de técnicas y habilidades personales, que ahora están tan de moda, merecen especialmente la atención. Así que yo que soy un culo inquieto y que además me nacen intereses sobre las cosas más raras de este mundo, me he visto metida de lleno en el maravilloso mundo de la inteligencia emocional.

Recapitulemos... muchas veces estamos hartos de nuestras vidas, de esta rutina en esencia que llena nuestras horas, del trabajo que soportamos como podemos, de la familia, de las obligaciones, de la hipoteca o de la suegra (en esta lista podéis añadir lo que vosotros queráis). Entre ese panorama que tenemos a nuestro alrededor y nuestro propio cerebro, ya tenemos el lío armado. Sí señores, porque nosotros, somos nuestro principal enemigo, eso es lo primero que tenemos que aprender. Os sorprenderá saber que nuestro cerebro emite miles de mensaje subliminales cada día y que alededor del 80% de ellos son negativos, por lo que hay que poner mucho de nuestra parte para buscar la felicidad y aplicar las técnicas de inteligencia emocional. Igualmente, si somos negativos, las células de nuestro cerebro se cargarán de negatividad y cada vez resultará más difícil salir de ella. Sé que a muchos os parecerá una tontería lo que estoy diciendo, pero es totalmente real y está demostrado empíricamente, aunque los científicos que han hecho todas estas estadísticas, seguramente lo enunciarían de una manera mucho más técnica que la mía. Pero no debemos olvidar que esto es un blog de andar por casa, no pretende ser nada más.

¿Sabéis por ejemplo que también estadísticamente está demostrado que la cantidad de veces que la humanidad intenta algo es de 0,8? Sí, ni siquiera nos mojamos e intentamos las cosas una vez, sino que como presuponemos que no lo vamos a conseguir, no le damos ni una sola oportunidad.

Pues bien, esto de la Inteligencia Emocional ya sabía yo que me iba a encantar, ahora creo que me engancharé a todo lo que tiene que ver con ella. Es una realidad que si luchamos contra la negatividad siendo optimistas y positivos, veremos que nuestra vida mejora, aunque sea en pequeñas parcelas. Hay que saber buscar la parte positiva de todas las cosas, que seguro que está ahí, aunque haya que escarbar un poquito. Y si uno quiere algo, tiene que intentarlo, tiene que poner todo de su parte. Os dejo también el link de la web del profesor que me está dando este curso que me está viniendo tan bien: http://www.davidcru.com/, cuya página seguro que os gustará mucho y será capaz de pensar que otro mundo es posible, y que hacerlo posible o al menos hacerlo un poco mejor, depende en gran manera de nosotros.

Una última curiosidad, ¿habéis oído hablar del hombre más feliz del mundo?. Es un monje budista, que vive sin ninguna posesión terrenal y que empíricamente tiene dentro de su cerebro los mayores porcentajes de optimismo que se han podido descrubir en un ser humano. Sin embargo, decir que un monje budista es el hombre más feliz del mundo, ni siquiera nos llama la atención, ya sabemos que los orientales en eso de la búsqueda de la felicidad están mucho más desarrollados que nosotros. Pero es que lo que verdaderamente llama la atención es que se trata de un occidental, Matthieu Ricard, que de hecho vivió en París hasta que tenía unos treinta años. Hijo de un filósofo, desrrollaba una importante carrera científica dedicada a la investigación, con una vida occidental de primer nivel, hasta que un día se dio cuenta de que no era felix, y se fue al fin del mundo es busca de esa felicidad y la encontró.

Por eso, amigos míos, tenemos que buscar la felicidad, pero dentro de nosotros mismos, poner toda nuestra fuerza en que la balanza se incline hacia lo posotivo, para mejorar nuestras propias vidas y conocernos mejor a nosotros mismos y así poder vivir más felices con nosotros y con todo lo que nos rodea, relativizar las cosas, intentar comprender, buscar la parte positiva de las cosas...

Un empuje positivo siempre hace las cosas un poco más fáciles.

3 comentarios:

  1. Muy buen post y un buen curso el que estás haciendo. Yo siempre he dicho que lo peor que puede haber es una persona infeliz buscando felicidad en los demás. Jamás la encontrará. Y no te digo nada si encuentra otro infeliz.

    Hasta otra!

    ResponderEliminar
  2. sí, claro, si estás harto de tu vida.. haz un curso que te obliga a madrugar los sábados??? no, no, a mí no me vale, jeje, vaya fuerza de voluntad tienes nena...

    eso sí, me gustan los principios de la página de David.

    ResponderEliminar
  3. carmen nebrilabril 28, 2013

    interesante , cierto que muchas veces nos bloqueamos y desistimos de intentar cosas por no arriesgar, pero por otra parte ,ese señor tan feliz incurre en el egoismo, algo también muy humano , porque él es feliz , pero ¿qué aporta su felicidad a los que le rodean ?, pues nada. Tema muy interesante , aunque todo es cuestión de perspectivas. Un beso grande!

    ResponderEliminar

Este blog no es nada sin tus comentarios :)