MUERTE A LOS POETAS

Hoy he ido a Crisol, sé que no debía haberlo hecho, pero me resistía a olvidarme de ese pequeño templo a la lectura que pronto desaparecerá. Yo he sido en estos tres años y medio que llevo viviendo en Madrid una habitante habitual entre sus estanterías de libros. Crisol era una librería diferente, donde poder ver, tocar, leer, elegir el libro que llevarte contigo y que siguiera habitando tus sueños. Normalmente no podías hacer eso en ningún otro lugar, salvo en el Corte, pero esa tienda es tan impersonal...
Crisol era el paraíso de los lectores, de los grandes y los pequeños, de los que empezaban, de los que llevaban toda la vida leyendo. En él habitaban los poetas y los cantos de sirena, las historias inacabadas, los fantasmas y damiselas, las tardes de lluvia... en definitivia la propia vida.
Hace un par de semanas leí por internet que los dueños de Crisol habían decidido cerrar sus librerías. ¿Cómo es posible?, cuestión de la crisis sin más. No, señores, sólo eso no. Nos quejamos de que la gente no compra libros, la cultura no es rentable, no da dividendos ni grandes cuentas a fin de año. La que aquí suscribe puede leer unos cuatro libros al mes. Si tenemos en cuenta que un libro de cuatrocientas páginas y tapas duras cuesta como mínimo 20€, y ese mismo libro en tapas blandas 10€, ¿pongamos como media unos 600€ al año por algo menos de 50 lecturas? Mi presupuesto para las vacaciones de verano. Y todavía quedarían la música, el teatro, el cine, la cultura en general...
Sí, lo que tendrían que hacer es acercar la cultura al pueblo, abaratar los costes, enseñar a la gente que vivir sin leer no es vivir del todo, y así aumentará la demanda y todos sabremos un poquito más, que seguro que no nos vendría mal.
Este domingo cierran mi Crisol y con él se mueren las tardes de invierno, las historias olvidadas, algunos de mis sueños y todos los poetas que habitan mis versos inconclusos.
Hemos oído el canto de las sirenas, y esta vez es de verdad.

4 comentarios:

  1. Pero como hay que sacar tajada de todo, la cultura seguirá siendo cara.

    Niña, que abandonás nos tenías...

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  2. Voy a hacer de Pepito Grillo: no se trata sólo de los 600 euros, sino que ellos además tienen que comprar los libros (el margen de beneficios no debe ser muy alto), pagar local, luz, empleados, Seguridad Social, Hacienda... Teniendo en cuenta que los locales no son pequeños, que el horario de apertura es lo suficientemente largo como para tener a varios empleados por día... Tendría que haber unas 200 personas como tú que siempre fueran a comprar allí para que resultara mínimamente rentable.

    Personalmente, no entiendo la vida sin poder leer (libros, blogs, revistas, cualquier cosa), pero no comprar libors no significa que no leas. Si tienes que recortar de algún sitio, puedes recortar del dinero que inviertes (ojo, he dicho inviertes, no gastas) en libros, apuntarte a una biblioteca y seguir leyendo sin que tu bolsillo sufra.

    Por cierto, ya era hora de que dieras señales de vida, princesa :P

    Besitos

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  3. Una pena... aunque no conozco la librería... Esperemos que por lo menos, no siga adelante la idea de hacernos pagar por cada libro que tomamos prestado en la biblioteca... si no ya, olvidémonos de que la gente se acerque al mundo de los libros... Un besote

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  4. Leí la noticia hará un mes y pensé que ya había cerrado, pero la semana pasada estuve en el Crisol de Juan Bravo y aún seguía abierto. Aunque daba lástima, estanterías medio vacías y desidia total de los dependientes.

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