LA HISTORIA DEL ESCUDO DE MADRID

El escudo más antiguo que se conserva en Madrid y representa a la osa (no al oso como comúnmente se cree) apoyada sobre una madroñera (que es el árbol, no el madroño como se cree, que es el fruto) se encuentra en la Casa del Pastor, bajo el viaducto de la calle Segovia. Sin embargo, hasta llegar a ese escudo (muy parecido al que hoy representa la ciudad de Madrid), hubo una profunda evolución en el escudo de la ciudad.

El escudo inicial estaba representado por una piedra y tenía un lema: “Fui sobre agua edificada, mis muros de fuego son”. Es una frase que puede explicar el asentamiento de la ciudad, ya que el lugar donde se erige el primigenio Madrid (las murallas del Madrid medieval se levantaban muy cerca del Viaducto, al lado de la actual Catedral de la Almudena, donde aún se conserva una parte de la inicial muralla medieval) era un lugar con abundante agua. En cuanto a la referencia a que los muros son de fuego, se trata del tipo de piedra con que fue edificada la muralla medieval: el pedernal, piedra que cuando es golpeada, produce chispas.

La inclusión de la actual osa (que forma parte del actual escudo de la ciudad) y las siete estrellas (incluidas en el actual escudo de la ciudad de Madrid y también en la bandera actual de la Comunidad de Madrid) fue posterior. 

Las siete estrellas se refieren a la constelación de la Osa Mayor. Con referencia a ello los historiadores no se ponen de acuerdo. Algunos aluden que tanto la actual osa como las estrellas se refieren a la constelación de la Osa Mayor y que la estrella que representaba la Estrella Polar es la situada junto al rabo de la osa en uno de los escudos. Otra de las relaciones es que la constelación de la Osa Mayor es la que tiene forma de carro, perteneciendo Madrid a la antigua Carpetum romana, la Carpetania que significa ni más ni menos que carro. Por eso, en uno de los siguientes escudos, Madrid ya incluyó una osa con siete estrellas en su lomo.


Pero aquella osa iba andando sobre un prado y su actual posición, de pie y apoyada sobre un árbol, la madroñera, es del siglo XIII. A principios de dicho siglo, hubo un pleito entre la Iglesia y el concejo de Madrid referente al disfrute de ciertos montes y pastos de los alrededores de la ciudad. La solución final fue que los árboles con sus frutos y los animales pasarían a ser propiedad del concejo y la Iglesia se quedaría con los pastos. De ahí, que la tradicional osa que andaba y pacía sobre el prado se irguiese sobre la madroñera, demostrando así el reparto que se había llevado a cabo. Se desconoce por qué se utilizó precisamente la madroñera, ya que no era uno de los árboles más comunes en la zona.
Después vendrían otros cambios en el escudo, pero ya menores. El gran Emperador Carlos V (Carlos I de España y V de Alemania) otorgó a Madrid los títulos de coronada e imperial, incluyéndose por tanto la corona como elemento del escudo. Primero se situó esa corona sobre el árbol y posteriormente sobre el blasón del escudo. Las estrellas también vieron modificado su lugar de posición. Pero a grandes rasgos, y con permiso de algunas variaciones posteriores, desde hace más de cuarenta años el escudo de la ciudad contiene esos elementos y es el símbolo de Madrid (y si no, que se lo digan a la estatua del Oso  y el Madroño, recién recolocada en la Puerta del Sol y con la que la mayoría de los turistas se sacan fotos, además de ser uno de los puntos de encuentro de los madrileños).

2 comentarios:

  1. Curiosa historia que no conocía. Creo que sé a que casa de la calle Segovia te refieres. Me había fijado en el escudo que tiene en la parte frente al viaducto. La historia ¿Vía Carpetania?

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  2. Por supuesto... si quieres saber más, ya sabes, opinión en Ciao.

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