SIEMPRE NOS QUEDARÁ MANHATTAN

Manhattan, un caluroso agosto de hace ya algunos años. Un hombre tristísimo y desolado está viendo por enésima vez la escena final de Casablanca, cuando Ilsa Laszlo termina finalmente por coger el avión que la sacará de la ciudad, la llevará a los brazos de su marido y la separará para siempre de Rick Blaine. Este final, además de triste es desolador, y al hombre destrozado que vemos sentado en el sofá de su casa, cuando apenas hace horas que su mujer le ha abandonado sin darle ninguna explicación, ver Casablanca, y especialmente el final de la misma, no le puede hacer ningún bien, todo lo contrario. Se siente tan horriblemente fatal que incluso sufre alucinaciones y cree ver en el salón de su casa al fantasma de Humprey Bogart, con su sempiterna gabardina y su gesto congelado, dejando marchar al amor de su vida, que se acaba de subir al avión que la llevará lejos de allí.

Pues bien, casualmente, a la que suscribe le encanta Casablanca y se le ponen los pelos de punta cada vez que evoca el final de la película, pero tiene muy, pero que muy, muy, muy clarito, que jamás vería esta película (y mucho menos el final) si estuviese pasando una crisis amorosa con tristeza infinita incluida. Pero claro, Tócala otra vez, Sam es una película de mi adorado y a la vez histriónico Woody Allen, por lo que cualquier cosa pudiera esperarse de él. La película fue protagonizada en su día por el mismísimo Woody Allen en el papel del histriónico y desolado protagonista, de nombre Allan, y por una de sus grandes musas, Diane Keaton, en el papel de la amiga también medio lunática (o lunática entera) que lo reconforta y con la que termina teniendo una historia, de nombre Linda. Estos dos papeles protagonistas son los que interpretan Luis Merlo y María Barranco respectivamente en el montaje del Teatro Maravillas. No son papeles fáciles ni por el texto, ni por la personalidad de los propios personajes ni mucho menos aún por el recuerdo que el espectador puede tener en su cabeza de los grandísimos Woody Allen y Diane Keaton en dichos papeles, y la magnífica magia que había entre ellos en aquella época. Pero Luis y María lo bordan, y además demuestran una química muy especial sobre el escenario, algo doblemente digno de reconocimiento.




SINOPSIS.
Allan acaba de ser abandonado por su mujer y se hunde en su propia soledad, sentado en el sofá de su casa en un apartamento de Manhattan. Regocijándose en su propio dolor, no puede parar de ver una y otra vez las inolvidables escenas finales de Casablanca, cuando la Bergman y Bogart se despiden para siempre y ella sube finalmente al avión que la llevará tan lejos de su historia de amor.

Allan, interpretado originariamente por el mismísimo Woody Allen y en esta adaptación por un Luis Merlo que brilla con luz propia, es un histriónico, hundido en sus propias tristezas, consumiendo una pastilla tras otra y autocompadeciéndose de sí mismo a cada instante. Se siente una absoluta piltrafilla en la que ninguna mujer del mundo podría fijarse.


En esta situación tan absolutamente autodestructiva se encuentra, cuando recibe la visita de sus amigos Frank y Linda, quienes intentarán por todo los medios levantarle la moral y sacarla de su soledad. Intentarán al principio conseguirle una cita a ciegas, que termina irremediablemente fatal, y especialmente Linda le propondrá mil planes para sacarle de casa, subirle la moral e intentar que conozca alguna chica que pueda interesarle y hacerle olvidar el abandono de su esposa. Pero todos los planes parecen salir mal uno tras otro, y Linda, que en el fondo es igual de histriónica e hipocondríaca que Alan, terminará sintiéndose atraída por ésta, y él por ella. Y como dirían en el Un, dos, tres … hasta aquí puedo leer. Nos meteremos de lleno en una comedia del absurdo en el quiero, no debo, no puedo? donde la amistad, la conexión y en el fondo la esperanza tendrán mucho que decir en esta historia.

Inicialmente, esta historia tomó forma de obra de teatro, y los mismísimos Woody Allen, Diane Keaton y Anthonny Roberts la interpretarían en Broadway, dando vida respectivamente a Allan, Linda y la reencarnación de Bogart interpretando al espíritu de Rick Blaine en el salón de Allan. En este caso, tales papeles son interpretados en el Maravillas, también respectivamente, por Luis Merlo, María Barranco y Javier Martín. Contemplan el elenco de actores José Luis Alcobendas en el papel de Frank y Beatriz Santana interpretando a todas las mujeres que aparecen en la obra y con las que Linda intenta infructuosamente que Allan termine ligando.

 
LUIS MERLO EN EL PAPEL DE ALLAN.
Me lo habían avisado, pero yo no podía creérmelo del todo hasta que lo vi. Me dijeron que el parecido de Luis Merlo en este papel al mismísimo Woody Allen era absoluto, y vaya si lo era, que si no llega a ser porque Luis Merlo probablemente le saque casi 50 centímetros a Allen, me hubiese creído que era aquél sin dudarlo. Desde el segundo uno, cuando lo vemos sentado en el salón de su apartamento, mirando fijamente al público con una absoluta desolación en su mirada, tenemos clarísimo que él solo será capaz de llenar el escenario y meterse al público en el bolsillo. Y es que de verdad este montaje merece muchísimo la pena, pero especialmente por Luis Merlo, que literalmente se sale, demuestra ser un actorazo como la copa de un pino y ser un digno sucesor de las dos sagas de sus dos apellidos (Los Miralles/Larrañaga y los Merlo, especialmente su abuelo Ismael).

Luis Merlo lo hace genial, resulta imposible no quedarte embelesada con todos sus matices. Da el perfil del propio Allen: hipocondríaco, histriónico, histérico, con una depresión de caballo que te la crees… ¡Fantástico Luis Merlo en este papel que le viene que ni anillo al dedo!!!!! Si cierras los ojos y abres tu imaginación, sin lugar a dudas podrás creer que es Allen el que está ahí sobre las tablas.


MARÍA BARRANCO EN EL PAPEL DE LINDA.

No me gusta especialmente esta actriz, sobre todo por algo que queda patente en esta obra: habla tan rápido y además con un acento andaluz tan marcado que en muchos de los pasaje no se la entiende. Pero aún así hay que reconocerle que interpreta magistralmente a Linda, especialmente su intensidad y su absoluto carácter hipocondríaco. Además, creo que hay una química especial entre Luis Merlo y ella, algo que se nota a lo largo de toda la obra y que es muy de agradecer ya que es uno de los puntos más positivos de este montaje.

Linda es el fondo una romántica empedernida, que mientras se empeña en ayudar a su amigo Allan se da cuenta cada vez más de las deficiencias de su propia vida y su matrimonio, y que ella también necesita amar y ser amada. Me encantan los matices que desarrolla María Barranco sobre el escenario en una actuación de diez si no fuese en ciertos momentos por su dicción.

 
JAVIER MARTÍN EN EL PAPEL DEL ESPÍRITU DE BOGART.

he leído que este chico es un gran actor y no lo pongo en duda, pero yo cuando lo vi en el escenario del Teatro Maravillas, se me vino irremediablemente a la cabeza imágenes suyas, corriendo detrás del famoso de turno para convencerle de que se pusiese las gafas de sol de CQC. En esta obra interpreta la voz de la conciencia, el personal Pepito Grillo que aporrea la cabeza de Allan, intentando que retome las rienda de su vida y que por una vez haga las cosas bien. Siempre me ha encantado Bogart y especialmente su papel en Casablanca, por lo que aunque este actor no da ni de lejos el registro, con su cara de Fragel Rock y su gran vozarrón también le pone su contrapunto.


JOSÉ LUIS ALCOBENDAS EN EL PAPEL DE FRANK.

Frank es el marido de Linda, un auténtico work alcoholic que sólo vive para trabajar y que ha perdido el norte de su vida personal en pos de la laboral. Él también aprenderá mucho a lo largo de la historia, dándose cuenta de lo que realmente merece la pena en la vida. Creo que nunca antes había visto a este actor, realiza correctamente su papel aunque ni es determinante ni tiene los matices de los dos protagonistas.



BEATRIZ SANTANA EN EL MULTIPAPEL DE TODAS LAS MUJERES QUE SE CRUZAN CON ALLAN.

La última vez que había visto a esta actriz, si la memoria no me falla, fue precisamente sobre estas mismas tablas del Teatro Maravillas, en concreto en otra obra de Woody Allen: Misterioso asesinato en Manhattan. En esta ocasión no hace ningún papel especial, pero sí puede presentarse con una absoluta actitud camaleónica para interpretar a seis o siete prototipos de mujer con las que Allan no consigue ligar ni a tiros, a pesar de los intentos de Linda para que lo logre.


En general, podríamos decir que Tócala otra vez Sam es una historia fantástica, en un montaje maravilloso, con un elenco de lujo y bajo la dirección de Tamzin Townsend, probablemente la directora teatral más de moda actualmente en España. Desde luego, creo que es una oportunidad magnífica para disfrutar del teatro en Madrid, por lo que yo os recomiendo que, si podéis, vayáis a verla, estoy segura de que os encantará. Además, podéis encontrar entradas desde 15€ más comisión (0,50€) en taquillaultimominuto.com, que fue donde las compramos nosotros. Ése es el precio para los viernes en cualquiera de las dos sesiones, 18€ los domingos y 20€ los sábados, entre semana cuestan 14€. Por 15 eurillos, ¿cómo vais a dejar pasar la oportunidad de ver esta obra tan fantástica.

 
RESUMIENDO...

Ya sabéis que me encanta ir al teatro y que procuro poner todos los medios a mi alcance para disfrutar la fantástica oferta teatral de la que disponemos en Madrid (el otro día me dijeron que actualmente hay 85 espectáculos teatrales en representación ahora mismo). En el caso de Tócala otra vez, Sam hacía meses que quería ir a verla, y por unas cosas y otras, no terminaba encajando fechas, pero por fin las encajé, que ya era hora, y nos fuimos allí dispuestos a disfrutar del espectáculo, y vaya si lo hicimos.

Me encanta Woody Allen, me encanta Luis Merlo, siempre disfruto con todos los espectáculos representados en el Teatro Maravillas,  ¿qué más se puede pedir? Pues eso, que a pesar de la noche de perros que hacía, pasamos una noche maravillosa de teatro, disfrutando de Woody Allen, de Luis Merlo, de la dirección de Tamzin Townsend, del fantástico elenco, de la historia, de las reminiscencias de Bogart y Casablanca… Todo, todo y todo, nos reímos, nos emocionamos, salimos de allí con la esperanza en nuestras mentes y disfrutamos de una maravillosa noche de teatro, que luego continuamos cenando y disfrutando cada instante.

Estamos ante una de las mejores obras de teatro que actualmente se están representando en Madrid, en uno de los templos del teatro (el Maravillas) y encima con un Luis Merlo que literalmente se sale, y las entradas desde 15€ los viernes,


¿te lo vas a perder?


 

2 comentarios:

  1. A ver si llego a tiempo. :-S

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  2. El reparto no está mal, pero desde Vicky, Cristina, Barcelona le he cogido bastante manía a Woody Allen.

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