SONATA DE UN HOMBRE BUENO

Hoy toca opinión cinematográfica, y ¿por qué no hablar de La vida de los otros? La vi hace tres o cuatro años en el cine, y ahora he tenido la oportunidad de volver a paladearla. En su día, fue una auténtica revolución en el cine europeo, galardonada entre otros premios con el Óscar a la mejor película de habla no inglesa. Se trata de una película con una estética muy alemana, que trata un tema delicado aún hoy en día dentro de la sociedad germana, la antigua RDA antes de la caída del Muro y la intervención de la Stasi. La película consigue ese difícil equilibrio con la memoria histórica y negra de un país, sin olvidarla pero tampoco sin levantar ampollas innecesarias. Se trata de un relato intimista, profundo, con intensidad de acciones y una historia que nos mantiene en vilo de principio a fin. Creo que su director, Florian Henckel-Donnersmark, ha conseguido una gran historia, una película sincera, profunda, tremendamente realista... el modo de contarla, la estética, el desarrollo de las diferentes historias de los diferentes personajes, que se van entrelazando unas con otras... simplemente fantástica.


EL MOMENTO HISTÓRICO. LA RDA Y LA STASI

Tras la Segunda Guerra Mundial, Alemania queda dividida en dos estados: La República Federal Alemana con capital en Bonn, y la República Democrática Alemana con capital en Berlín. La Alemania del Oeste queda bajo la influencia de la Europa occidental y sus ideas liberales; la Alemania del Este quedó bajo la influencia de la antigua Unión Soviética y sus ideas comunistas. Esta situación acabó con la Caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989, que unió definitivamente las dos Alemanias. Pero los años previos a esa caída, fueron vividos de modo intenso por ambas partes, especialmente por la RDA donde el régimen socialista era especialmente duro, se perseguían todas las ideologías que se separasen de lo que dictaba el Partido. Era un régimen totalitario en el que resultaba difícil sobrevivir.

Es en este contexto histórico, en el año 1984, cuando se desarrolla la trama narrada en La vida de los otros. Todos los intelectuales son espiados por la Stasi por sus presuntas ideas revolucionarias y contrarias al régimen. En ese estado de terror había muchas personas que esperaban la ansiada caída del muro y la liberación de Alemania, pero como todo en la vida, lo verdaderamente angustioso es no saber cuándo sucederá, aunque la certeza de que antes o después ocurriría (y en realidad más antes que después) flotaba en el aire.


LA HISTORIA

George Dreyman es un afamado escritor y dramaturgo afín al régimen, cuyas obras son representadas en los mejores teatros y a las que acuden la mayoría de los representantes del Partido. La principal actriz de sus obras es Christa María Sieland, que además es su pareja sentimental, con la que mantiene una apasionada relación. Ambos viven dentro de la RDA pero en cierto modo al margen de lo que sucede en el país, forman parte de una clase social de carácter intelectual que tiene acceso a ciertas ventajas que no tiene el pueblo llano. Pero pueden verse sometidos a la estrecha vigilancia de la temida Stasi, organización de espionaje que se dedica a sembrar el terror y las acusaciones entre muchos ciudadanos por sus ideas políticas contrarias al régimen. Dreyman en principio es un escritor afín al régimen, por lo que no tiene espías tras de él, pero su círculo de amigos y compañeros intelectuales no es bien visto por el Régimen, entre ellos están gente tan importante como Hauser o Jezska, que han sido anulados por el régimen comunista; al primero lo internaron y torturaron durante años, al segundo lo anularon como dramaturgo, encargándose de que ninguna de sus obras fuera representada, y sumiéndolo en una depresión.

Al bueno de Dreyman nadie lo espía hasta que el Ministro de Cultura se enamora de Christa María y encomienda a la Stasi que espíen a Dreyman con el fin de poder meterle en la lista negra y que nada ni nadie le aparte de su objetivo: Christa María. Aquí entra en escena el principal protagonista de la historia, Gerd Wiseler, uno de los mejores espías de la Stasi, capaz de encontrar cualquier rastro de antisocialismo en la vida de una persona. Se encargará de vigilar a Dreyman y a Christa María día y noche. En principio Dreyman está limpio, siempre se mantiene en una postura imparcial, sin tomar partido y sin rebelarse contra el estado de terror en que está sumido su país. Pero ciertos hechos desencadenarán que finalmente se posicione y tome un claro partido por las libertades y se dé cuenta de que no puede seguir haciendo oídos sordos a la realidad de su país. De la mano de Hauser y otros activistas entrará en primera línea de combate, al redactar un artículo sobre los suicidios en la RDA, que será publicada en el mayor periódico de la Alemania del Oeste.

En ese ambiente de terror y miedo, de coacciones y torturas Wiesler será el encargado de sacar a la luz los trapos sucios de Dreyman. Durante sus escuchas irá metiéndose poco a poco en la vida de los otros, la de Dreyman y Christa María e inevitablemente terminará cogiéndoles afecto y replanteándose la forma de vida que ha llevado hasta ese momento. El cambio de Wiesler es lo principal de la película, ya no es sólo el cambio de opinión de Dreyman, que hasta cierto punto es natural, pero Wiesler es un espía de la Stasi, un autómata que siempre ha cumplido órdenes y nunca se ha planteado nada. Por eso su cambio es admirable. Estará dispuesto a poner en peligro su propia carrera profesional por salvar a Dreyman, un hombre bueno que está abriendo poco a poco los ojos y que a la vez se los está abriendo a él.

Dreyman es el autor de ese artículo sobre el suicidio en la RDA que trae de cabeza al Partido, pero ni el Partido ni la Stasi pueden demostrar que es él. Este artículo lo escribe a raíz del suicidio de Jezka, que como dije antes fue integrado en la lista negra y anulado de toda la vida social del país, negándole la flor de su vida, la representación teatral de sus obras. El artículo se escribe con otra máquina de escribir que no pertence a Dreyman y cuya principal característica es que la cinta utilizada con ella es de color rojo. A pesar del registro de la casa de Dreyman, la máquina de escribir no aparece. Pero la Stasi no tiene nada porque Weisler está encubriendo a Dreyman en sus informes, sin embargo el superior de Weisler empieza a dudar de él y por orden del Ministro encarcela a Christa María, que finalmente termina confesando que Dreyman es el autor del artículo y dónde se encuentra exactamente la máquina de escribir. Pero cuando la Stasi llega a la casa de Dreyman la máquina no está, ante la sorpresa del propio Dreyman, que no sabe ni sabrá durante mucho tiempo que es Weisler, a quien ni siquiera conoce, quien le ha salvado de la Stasi. Christa María, que ha sido quien realmente ha traicionado a Dreyman, no soporta su falta y termina suicidándose, por lo que no le falta ningún ingrediente para ser un drama en toda regla.

Weisler es rebajado en su puesto hasta acabar en una oscura oficina abriendo cartas con vapor. Así pasan los años y en el 1989 cae el muro y muchas cosas comienzan a cambiar. Dreyman no sabrá hasta mucho tiempo después que fue invetigado por la Stasi y que debe su vida a Weisler, a quien no conoce ni cuya existencia se ha imaginado nunca. Finalmente lo descubre y un buen día va a buscarlo pero finalmente no baja del taxi y continúa su camino, por lo que ese encuentro no se produce, aunque sí es bien esperado a lo largo de toda la trama. Pero le dedicará un libro Sonata de un hombre bueno, en el que cuenta la historia que hasta hace poco él mismo desconocía. En la contraportada de ese libro aparece la dedicatoria a Weisler, con su número de control como espía de la Stasi. La última escena de la película enfoca a Weisler comprando ese mismo libro en una librería. La dependienta le pregunta: ¿se lo envuelvo para regalo? y él le dice No, es para mí.


MIS IMPRESIONES.

Sencillamente, me encanta esta película. Es una contraposición entre la etapa anterior a la Caída del Muro, y la etapa posterior, pero dentro de la etapa de la Alemania socialista, también se contrapone la vida de un intelectual, con la vida gris de un miembro de la Stasi. Sin embargo, el predominio del gris como color en toda la película es absoluto, la historia triste, la música es triste, la vida es triste....

Lo que puedes sacar en conclusión es que merece la pena luchar por nuestra vida, por gris que sea, por perdidos que estemos, uno es dueño de sus emociones y de sus pensamientos. Las doctrinas y regímenes absolutistas no quieren intelectuales porque no quieren que la gente piense, pensar por uno mismo es plantearse las cosas, tomar decisiones, llegar a conclusiones... y todo eso es enormemente peligroso para una política que se basa en la anulación del ser humano.

Quizá lo que más me ha llamado la atención es que esa época real sigue siendo una rémora en la historia de Alemania, no quizá tanto como el nazismo, pero también de algún modo una mancha oscura que no gusta recordar. Me consta que es así porque tengo algún amigo alemán de la zona de la antigua RDA. Por eso, que un alemán se haya atrevido con esto y haya logrado una historia tan bonita me parece casi magia. Es una película que ha tenido una gran aceptación de crítica y público a nivel mundial, y no es para menos, porque lo que cuenta son las vidas de gente normal en un contexto histórico determinado. Y la vida de una persona, día a día, por gris que sea, es lo más valioso que tenemos.

2 comentarios:

  1. Jolín, con la cantidad de veces que me han recomendado esta película y aún no la he visto. Ahora ya sí que voy a tener que hacerlo...

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  2. Yo también vi está pelicula en los cines cuando se estrenó y me gustó mucho. Me parece un ejemplo de que se puede hacer buen cine y atraer a la gente a las salas sin necesidad de grandes efectos especiales. Tengo el Dvd regalo de algún periódico y me han entrado ganas de volver a verla tras leerte.

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