QUIÉN ME HA ROBADO EL MES DE ABRIL???

Os escribía hace pocos días que esperaba con ansia la llegada del Día D a las hora H para disfrutar del pre-estreno del Musical de Sabina. Algunos esperabais que al día siguiente os hablase de las mil maravillas que pude ver extasiada desde el patio de butacas. Pero no lo hice, ¿por qué? Sencillamente porque salí de allí muy defraudada. De hecho, ni siquiera pensaba escribir este post, pero creo que algún sabiniano de pro que quiera ver el musical sólo por nuestra fe y nuestra fidelidad a Sabina, hará bien en estar informado (si quiere). Por ello, os dejo aquí mis (malas) impresiones sobre este musical.

Y no es que a los chicos que lo interpretan les falten ganas, pero no funciona, le falta algo, le falta la magia... Explicaba el otro día que, según mi humilde opinión, a este musical le sobra tiempo (las dos horas y media que dura se hacen demasiado largas) y creo que se equivoca en el enfoque. Un sabiniano de pro (como la que suscribe) busca encontrar al genio de Úbeda en estado puro. Sabemos que no está él, pero sí su alma en cada canción, como puede estarlo por ejemplo en las fantásticas Noches Sabineras del Galileo. Pero no, aquí no hay Sabina, por tanto tampoco hay magia.


La elección de las canciones no está mal, todo es discutible pero también resulta muy difícil escoger entre un repertorio tan amplio y magnífico como el del Flaco. El atrezzo también tiene su punto, incluso la historieta ésa que se han montado sobre personajes salidos teóricamente de las canciones de Sabina (clubes nocturnos, delincuentes, putas de barrio, amigos vencidos y traicionados), pero hay algo que le falta.

De Sabina sólo queda sobre ese escenario las (magníficas) letras de sus canciones, y un guiño que le hace uno de los personajes constantemente a través de la obra, con su sempiterno bombín y su alma de poeta. Pero a los directores/productores de este espectáculo parece que han querido mejor hacer un espectáculo con fines más comerciales, que pudiera recordar por ejemplo al musical de Mecano. Resultado: aquí no hay Sabina, los sabinianos de pro nos sentimos estafados y los que no comparten la pasión sabinera, dudo muy mucho que vayan a verlo.

Ojalá me equivoque, pero con esos precios, con la competencia más férrea enfrente (que el Rey León no es cualquier cosa) y esa historia aguada olvidada entre dos mares, que ni es sabiniana ni no, sino todo lo contrario, no les auguro muy buen futuro.

Pero cuando uno sale de allí tiene esa sensación frustrada, que en palabras del gran Flaco diría algo así como Quién coño me ha robado el mes de abril?

6 comentarios:

  1. te digo lo mismo que esta mañana y otra cosa más - por tu culpa llevo TODO EL DÍA cantando la de 'yo quiero ser una chica Almodóvar' :P

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  2. .. que tampoco es que me parezca mal porque me gusta esa canción jeje

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  3. La verdad es que eso de ser sabiniano sin serlo parece que no les ha quedado demasiado allá... Menos mal que la entrada te salió barata...

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  4. Esta mañana en "Hoy por hoy" estuvieron hablando del musical. Me gustó cuando cantaron en directo "Y sin embargo". Ayer vi un especial en el suplemento domincal de El Mundo y bueno, viendo que que el guionista es de "Al otro lado de la cama" está todo dicho.

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  5. Qué pena que no hayan sabido hacerlo...

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  6. Y sin embargo ... Vengo de echar un vistazo en Atrapalo: 67 euros patio de butacas en fin de semana. Creo que de momento lo dejo estar.

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