PARA SALIR DEL AGUJERO ANTES HAY QUE ENTRAR EN ÉL


Hace unas semanas, mi amiga Beti y yo, muy ufanas las dos, nos fuimos al Teatro Calderón (hoy rebautizado con un nombre de marca de helados) a disfrutar de la obra The Hole. Y nos pasó una cosa muy curiosa, cuando entrábamos en la sala, nos dijeron dónde estaban nuestras localidades, yo le comenté a Beti algo así como que esperaba que estuviese bien la obra, ya que a ella le hacía ilusión verla y por eso estábamos allí. Ella me miró con cara de jota y me dijo algo así como… No, a la que te hacía ilusión verla era a ti.


Bien, resulta que estábamos allí, una por la otra y la otra por la una, en una obra que a priori no nos llamaba a ninguna y por la que habíamos pagado 22 eurazos y eso que habíamos cogido una promoción del 40%, que si no, las entradas en la primera planta nos habrían salido por la friolera de 35 eurazos. Teniendo en cuenta que este año no estamos finas eligiendo obras de teatro (véase Elling o Grooming, que no nos han gustado precisamente), aquello se acercaba a la tragedia. Bueno, la dirección era de Yllana, lo cual hacía suponer que la obra mala, lo que se dice mala malísima, no debería ser; si lo era, sería la primera obra mala de Yllana que habríamos visto, y eso que ya hemos visto unas cuantas.


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ESTO ES THE HOLE: EN EL AGUJERO.


The Hole… El Agujero… Bonito título. Y para visualizarlo mejor, además de un agujerito, nos ponen una rata de alcantarilla. Uffffff…..


Y es que, una de las cosas de ir al teatro “supuestamente” por acompañar a alguien es ésa: no tienes ni maldita idea de qué diablos te vas a encontrar. Beti empezó a decirme que había leído no sé qué de un desnudo integral y yo empecé a dudar y mucho, incluso de Yllana.

Por si eso no fuera suficiente, uno de los alicientes que tenía para mí este espectáculo (y era de lo poco que sabía previamente) era que el maestro de ceremonia, papel interpretado inicialmente por Paco León, ahora era interpretado por Alex O’Dogherty, un actor que me gusta mucho. Pues bien, mi gozo en un pozo, por razones personales, precisamente el fin de semana el O’Dogherty no estaba y le sustituía …. La Terremoto de Alcorcón???Einsssss!!!! No tenía el gusto de conocer a la susodicha, aunque con semejante nombre… miedito me daba. Pues bien, nunca sabré cómo es el O’Dogherty como maestro de ceremonias en The Hole (porque obviamente, con haber visto el espectáculo una vez tengo suficiente), pero lo que sí os puedo decir es que la, para mí desconocida, Terremoto de Alcorcón es un absoluto crack, o por lo menos lo fue como maestra de ceremonias de este espectáculo el sábado pasado. No sé por qué, quizá por las pelucas morenas que utilizaba, pero me recuerda mucho a una de Las Virtudes, la que trabajaba enEscenas de Matrimonio, seguro que la recordáis.


Pero volvamos al espectáculo… The Hole… en el agujero… y es que el teatro entero es un agujerito, eso sí muy limpito (cada cual que lo entienda como quiera). Una auténtica fiesta por la que pasarán personajes de lo más variopinto y extraño, ¿para qué negarlo?

Reza la propia información divulgada por los organizadores de este espectáculo que se trata de un Cabaret. Puede ser, aunque no estoy muy segura si yo lo calificaría como tal. Si te sientas en las mesas del patio de butacas, cuya disposición pudiera recordar a un Cabaret, pues puede ser. Pero por ese peculiar cabaret aparecerán personajes de lo más raro, se realizarán bailes, números musicales, acrobacias por los aires… Y desde luego las dos horas de espectáculo te pasarán casi, casi volando… (cuidado con que alguno de los que vuelan no te pegue al pasar sobre tu cabeza).


Bien, nuestras esperanzas depositadas en Yllana fueron reconfortadas, porque efectivamente, no nos defraudó en absoluto. Hasta el punto de que he dudado mucho si calificarlo con cuatro o con cinco estrellas. Lo hago finalmente con cuatro, porque aunque me gustó mucho, no me parece un espectáculo inolvidable ni de ésos que no deberías perderte por nada del mundo. Creo que es un espectáculo diferente, divertido, lleno de ingenio… que te sorprenderá (como todo lo que hace Yllana) y que está bien ir a verlo. Pero ni es imprescindible ni las entradas son baratas y además algunas escenas y/o personajes quizá no sean del gusto de todos, pero en cualquier caso, hay que tomárselo con humor, que es de lo que se trata. Y cuidado, que no te pille el pony.

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ME ENAMORÉ DE UNA RATA.


Bueno, ¿qué pasa? Si la Duquesa de Alba hace lo que hace, con ello consigue que enamorarse de una rata parezca casi…. Casi…. Casi…. Normal. Y es que nuestra Terremoto de Alcorcón, con todo lo que ella ha sido, se enamoró de una rata, de nombre Cristóbal, y que emulando a la de Ratatouille resulta que le ha salido cocinillas y entre los fogones le prepara maravillosos platos de pepino…. Con nata.


Y es que en esa casa, no se sabe quién está peor de la olla, si la dueña de la casa (La Terremoto), las Supernenaslesbianas acrobáticas, el Pony Loco (ufff, éste da hasta miedo), la Madamme con un toque a lo Marlen Dietrich mezclada con la Gunilla von Bismark, los Mayordomos (que por cierto lo hacen francamente bien), un tal Almon (una bola roja indescriptible que de vez en cuando da saltitos) o hasta los simples camareros que atienden a los espectadores que ocupan las mesas del cabaret del patio de butacas. Ah, y por supuesto la rata: Cristóbal si el maestro de ceremonias es maestra como la Terremoto o María del Mar si es maestro como Paco León, Alex O’Dogherty o Eduardo Casanova por ejemplo.

Pero por si eso no fuese suficiente, además gozamos de unos cuantos artistas invitados que, para no desentonar, siguen siendo igualmente peculiares, como el resto de los chiflados de esta función. Se trata de acróbatas venidos de todos los rincones del mundo y dispuestos a arrancar nuestros aplausos y a dejarnos verdaderamente con la boca abierta con todo lo que hacen ahí arriba del todo, colgando casi de un hilo… Y SIN RED!!!! Pero lo más im-pre-sio-nan-te será ver a una Marilyn de 130 kilos volando por los aires, parece físicamente imposible que pueda hacer lo que hace, simplemente hay que verlo.


Al parecer los artistas invitados, al igual que los maestros de ceremonia, van cambiando según se van sucediendo las representaciones, por lo que si vais el mes que viene igual ha habido algunos cambios, aunque supongo que espíritu en general será el mismo.

En cuanto a las próximas representaciones, deciros que el espectáculo seguirá en el Teatro Calderón hasta finales de junio (no sé exactamente las fechas). Después, durante julio y agosto habrá otro espectáculo en el mismo teatro, pero en septiembre volverán a representar The Hole. Creo que simplemente esto es suficiente para entender que este espectáculo está saliendo bien, ya que hay tirada aún para seguir representándolo y que el público asista y se divierta. Cierto que se habla poco de él (de hecho en Ciao yo lo acabo de dar de alta, mientras que lleva representándose desde septiembre, alrededor de nueve meses) y que hay descuentos habituales en las entradas (del 25% y del 40%), pero de momento, parece que tiene suficiente tirón.


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DATOS PRÁCTICOS.


The Hole, como os comentaba antes es un espectáculo de la genial compañía Yllana en colaboración con Paco León. La compañía Yllana tiene su propio teatro, el Alfil, en la calle del Pez de Madrid, pero al tratarse de un teatro de reducidas dimensiones, este espectáculo lo están representando en el Teatro Calderón.

Estarán en cartel en esta temporada hasta finales de junio (aún tenéis algo más de un mes para ir a verlo si lo deseáis) y volverán de nuevo a representarlo a partir de septiembre.


El precio habitual de las entradas oscilan entre los 20 y los 55€ aproximadamente. Ahora mismos existen diversas promociones que van del 25 al 40%, por lo que podéis ahorraros un dinerillo y sacar buenas entradas a un precio más asequible. En concreto, nosotras cogimos entradas centradas y de buena visibilidad en el primer piso (las del patio de butacas, dispuestas como un cabaret se nos iban de precio). Las entradas que elegimos costaban inicialmente 35€ pero con el 40% de descuento nos salieron por 22€, lo que creo que está bien por ver este espectáculo. No es barato pero a mí, después de lo visto, sin duda me mereció la pena.

Por 25€ más, si estás en butacas de patio (las mesas del cabaret) puedes disfrutar de una cena, que incluye un surtido de ibéricos, una degustación The Hole (que no tengo ni idea por qué está compuesta) y un sorbete de mandarina. Además, el Teatro Calderón también dispone de bar.


Hay funciones de miércoles a domingo. Los horarios son a las 20.30 horas los miércoles y jueves, a las 20 horas los viernes, sábados y domingos, y los sábados además hay una sesión nocturna a las 23 horas.

La duración es aproximadamente de 2 horas en total, aunque entre esas dos horas existe un descanso de unos 20 minutos.


El espectáculo, como podréis leer por ahí, no es recomendado para menores de 18 años ya que existe un desnudo integral. Mi opinión es que realmente el desnudo integral no es para tanto, pero sí que es cierto que, en general, todo el espectáculo está un poquito subidito de tono.

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LA EXPERIENCIA DE ITACA.


Lo que empezó mal, muy mal… terminó bien, muy bien. La verdad es que me gustó bastante este espectáculo, y sobre todo me sorprendió. Creo que tanto a Beti como a mí nos sorprendió y nos gustó a partes iguales. Cierto que no creo que sea para todos los públicos (y no me refiero únicamente a los menores) sino que no creo que sea del gusto de todo el mundo. Es un espectáculo ameno, con bastantes puntos irreverentes, a veces demasiado subidito de tono, pero en general merece la pena.


En ocasiones, me parecía estar dentro del Circo Price, donde he asistido a diversas representaciones de cabaret y circenses, con grandes artistas volando por los aires y dejándonos pasmados. Esto sucede también en The Hole, pero dando una vuelta de tuerca más, dotándoles de un aire socarrón, irreverente y también sexual en muchas ocasiones. Lógicamente, esto no casa con el Price, pero la equivalencia entre ambos tipos de espectáculos a mí al menos me resultó lógica.

¿Lo recomiendo? Difícil pregunta, la verdad. Creo que sí, lo recomendaría a todos aquellos que quieran ver un espectáculo diferente, que dejen sus prejuicios bien guardados en casa antes de ir al teatro, que quieran disfrutar de todos los números y dejarse sorprender. Sin embargo, para otro tipo de espectadores, que prefieran un teatro más clásico o menos irreverente e innovador, también con menos tendencias sexuales, creo que no es este tipo de espectáculo.


Pero sobre todo, tenemos que quedarnos con la moraleja al final del espectáculo:

Para salir del agujero, antes hemos tenido que estar en él.

Y es que el final del espectáculo es apoteósico, lleno de buenas vibraciones y te hace salir de allí como de una gran fiesta, encantado de la vida y de haber conocido el agujero y comprender lo magnífico que es salir de él y vivir la vida. Que como dice la Terremoto de Alcorcón: Que la vida son tres días, sólo tres. Hay que cogerlo por el mayor punto optimista posible, la frase normalmente dice que la vida son dos días y aquí, nos han regalado uno más!!!!!

3 comentarios:

  1. Me habría encantado verte la cara al enterarte de que la maestra de ceremonias era la Terremoto de Alcorcón, jaja.

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  2. Como te dije en ciao, eso de la rata me echa mucho para atrás...¡no puedo con ellas!

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  3. Bien está lo que bien acaba!! Qué envidia sana me da leer reseñas sobre teatro... por aquí ni lo olemos :(

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