ATLAS DE GEOGRAFIA FEMENINA

Ayer fui a ver Atlas de geografía humana en el María Guerrero.

Seguro que os suena, es una novela de Almudena Grandes, una de mis escritoras favoritas. En concreto, esta novela la leí en dos ocasiones, la primera hace unos cuantos años, y la segunda hace casi cuatro ya (¡cómo pasa el tiempo!). Lo sé porque mi amigo Pedro me pidió en su día una reseña que en su día también le hice gustosa y que os enlazo por si a alguien le interesa. 

El caso es que, hace un par de meses, me enteré que iban a representar esta obra en el María Guerrero. Tenía claro que no podía quedarme sin verla, así que, rauda y veloz fui rápidamente a sacar las entradas (y de paso beneficiarme del superdescuento del 50% del día del espectador) para no quedarme sin ellas. 

Aviso a navegantes teatreros: la obra estará en cartel hasta finales de diciembre y las entradas están ya casi agotadas, así que si tenéis interés, comprarlas ya aquí. La representan en la Sala de la Princesa (la sala pequeña del María Guerrero) y el aforo es más que limitado. 


LA GENERACIÓN DE CUARENTAÑERAS (QUE NO CUARENTONAS) QUE PLANTAN CARA A LA VIDA CADA DÍA. 

Al entrar a la representación, nos dieron el programa de la obra como es habitual, y en él, se encontraban las palabras de la autora, Almudena Grandes. Me sorprendió de dónde nació la idea de esta novela (es algo habitual en mí, sorprenderme de esos momentos de los que nacen ideas que a veces se convierten en pequeños posts, otras en grandes novelas). Todo surgió en una conversación en una terraza, en una fría y plomiza mañana de la primavera de Madrid. ¿Tú dices mucho "amor mío"?, ¿Le has llamado "amor mío" a alguien con frecuencia?. El "amor mío" lo había pronunciado el hombre equivocado de aquella temporada, con la que la amiga de Almudena Grandes habría tenido una historia de ésas que terminas olvidando.

Una simple frase hizo "click" en la cabeza de Almudena, y se dijo claramente que debía escribir una novela sobre los conflictos de identidad de la generación  de la Transición. Y esa novela, como no podía ser de otra forma, es Atlas de geografía humana. Una novela que tiene como protagonistas a cuatro mujeres muy diferentes entre sí, con pasados y formaciones diferentes, que coinciden trabajando en una editorial y que representan la problemática de esa generación: Fran, Rosa, Ana y Marisa, cada una con sus matices, cada una con su historia a cuestas, con sus problemas, con sus sueños, con sus vidas...



FRAN, ROSA, MARISA, ANA... PERO SOBRE TODO ANA...

Tengo pocas, muy pocas actrices fetiche, pero alguna tengo. Y probablemente una de esas rara avis sea Ana Otero, es chica discreta, de barrio, pero sensual... Aún recuerdo cómo me fascinó en su papel de Judith en la adaptación de mi novela favorita de uno de mis escritores favoritos: Sandor Marai y La mujer justa, cuya adaptación pude disfrutar en el Teatro La Abadía el año pasado, y sobre todo pude disfrutar de la actuación de Ana (por si tienes interés en la reseña, clica aquí). 

Desde entonces, me temo que me haya enamorado de Ana Otero. Y que interprete un papel en esta obra, para mí ya era un plus importante, pero que además interprete el papel de Ana.... Y es que Ana es para mí la pieza más brillante de las cuatro, la historia empieza y acaba en ella, al menos de manera onírica. 


Ana, la adolescente que quiso vivir demasiado deprisa y que terminó estrellando sus sueños en las calles de un París que no la quería. Pero volvió a Madrid, dejó en el pasado su dolor y comenzó a luchar por sí misma, como siempre lo había hecho. Ana es guapa, más que guapa, interesante... de esas personas que mirándolas a los ojos pueden atisbar su profunda inteligencia y su tesón. Vivió demasiado deprisa y ahora a sus treintaytantos tiene una vida con agujeros, una hija adolescente, cierto rencor a los hombres y muchos problemas para encajar los bolillos de su economía y poder pagar las facturas a fin de mes. Pero un buen día, comprenderá que las cosas pueden cambiar, que a veces cambian y que con ella la suerte va a sonreír, poniéndose a su lado. El riguroso autor, el hombre más pedante de toda la redacción, terminará convirtiéndose en su amante, en su cómplice, en el hombre de su vida que, meses atrás nunca creyó que pudiera existir sobre la faz de la tierra. Pero a veces las cosas, aunque no sean fáciles, salen bien. Y ella sabe que debe luchar por sus sueños. 

Personalmente, no se me ocurre a nadie mejor para interpretar a Ana que la propia Ana Otero


Rosa, ay, Rosa.... me resulta inevitable no sentirme identificada contigo, no verme reflejada en tus palabras. Eso de mujer en casa, trabajadora a tiempo total (dentro y fuera), chica de los recados, organizadora de agendas... ¿por qué será que me suena? La otra parte de su vida, todavía no me ha tocado (creo). Rosa no es feliz, la han timado como nos han timado a tantas, diciéndonos que ser madre trabajadora es lo más chachi del mundo, ¡mentira!, vivir con la angustia de que el reloj siempre te gana la partida y que tú y tu vida ya no existís es una mierda. Rosa, un buen día, se lía con un compañero de trabajo para escapar de la rutina... pero la cosa no sale como ella querría, por mucho que le diga amor mío... Tampoco su matrimonio sale como ella querría, después de mucho tiempo de mirar para otro lado, al fin es capaz de mirar la verdad a los ojos, de coger la vida por los cuernos (con y sin metáfora) y tomar las riendas de su propio destino. 

Nieve de Medina es quien da vida a Rosa en esta adaptación. 


Fran es una de esas mujeres sin fisuras, de esas mujeres fuertes, perfectas, que lo tienen todo controlado: desde su trabajo de jefa en la editorial hasta su casa perfecta, su matrimonio de pijos de izquierda, en su mundo no caben las fisuras... pero todos, absolutamente todos, tenemos momentos en los que nos derrumbamos, momentos en los que tras la piedra sale el agua de las lágrimas. 

El papel de Fran es interpretado por Arantxa Aranguren


Y por último está Marisa, el patito feo, la chica que tartamudeaba, la que vivió con su madre hasta la muerte de ésta y que aún no ha sabido librarse de los lastres de su pasado. Nunca ha tenido una relación personal duradera y ahora vive una historia con Foro, quien también tiene sus propios lastres, y cuya relación no se atreve a confesar al resto de sus compañeras. Pensaba al leer el libro que era el personaje menos atrayente de los cuatro... y lo sigo pensando tras la representación teatral. 

En este caso, Rosa Savoini es la encargada de dar vida a Marisa. 


UNA BUENA ADAPTACIÓN TEATRAL. 

Una cosa es una novela de cientos de páginas, con espacio suficiente para desarrollar una historia, o un universo de historias como el que se entreteje en Atlas de geografía humana. Pero ese mismo universo de historias, que engloba tras de él a una generación completa, resulta prácticamente imposible de limitar a poco más de una hora de interpretación sobre las tablas de un escenario. 

Por eso, creo que la adaptación llevada a cabo en este caso por Luis García-Araus es francamente buena y digno es reconocérselo. Lógicamente ha tenido que tirar de tijera y recortar mucho la novela, pero lo ha hecho muy bien, sin perder la esencia de las historias que trazaba Almudena Grandes en su libro. Y eso, es muy de agradecer, tanto para un espectador de esta obra teatral como (más aún) para alguien que además haya leído la novela anteriormente. 


LA EXPERIENCIA DE ITACA TEATRERA. 

Me ha gustado mucho esta obra y creo que a las tres amigas con las que asistí, también. No se hizo larga, sino quizá incluso un poco corta, era teatro condensado, una joya con una buena escenografía, un excelente elenco de actrices y además un violín que hacía casi que te pareciese un sueño todo aquello. 

Disfruté muchísimo con uno de los mejores montajes a los que he tenido el placer de asistir en este 2012 y salí de allí con muy buen sabor de boca. 

La historia de Atlas de geografía humana es la historia en femenino de una generación. Pero aunque sea la generación de Almudena Grandes, de esas mujeres que hace veinte años tenían más o menos mi edad, es decir, la generación de mi madre arriba o abajo (lo acabo de mirar y Almudena tiene cinco años menos que mi madre), mi generación, en cierta medida, no está tan lejos de aquella generación y sobre todo de sus problemas. Personalmente, me resulta muy fácil sentirme Rosa en algunas ocasiones, sentirme Ana en otras... quizá me siento muy lejos de Fran, mucho más aún de Marisa. Pero, en definitiva, es una buena radiografía de los problemas de las mujeres hace veinte años y de los problemas que seguimos teniendo hoy. Porque, al fin y al cabo, las cosas, en muchos aspectos, no han cambiado tanto...

Un montaje teatral francamente bueno, que creo que no deberíais dejar pasar. Así que, si os interesa, daros prisa, no os quedéis sin entradas, que quedan muy pocas!!!!

GUÍA DE CÓMO JUGAR A LOS BOLOS PARA PATOS MAREADOS


No sé por qué, hoy recordé que hace tiempo había escrito una guía para jugar a los bolos teniendo pocas aptitudes naturales para ello. La publiqué en su día en otra página de internet pero no aquí en mi blog, así que la recupero, que creo que puede dar juego (y nunca mejor dicho).

1. DECISIÓN
Para empezar algo siempre resulta conveniente hacerlo por el principio. Para tomar la decisión de ir a jugar a los bolos se precisa valorar una serie de circunstancias. Para ello mejor nos basamos en razones que nos puedan inducir a ello:
1.1. UN BUEN JUEGO DE EQUIPO
Es algo básico, uno no va a los bolos a jugar contra sí mismo porque no tendría ninguna gracia, sino que va en equipo (de amigos, de compañeros de trabajo, de vecinos… de lo que se os ocurra). En cada pista de bolos normalmente pueden jugar un total de ocho personas, que en principio puntúan de manera individual (al menos eso ocurría en la bolera de Chamartín), pero para formar equipo, nada tan fácil como dividiros entre dos y sumar las partes de uno y otro equipo, que es lo que hicimos nosotros. Además, si no jugáis de modo individual sino en equipo, se fomenta el buen rollo, las risas, el meterse los unos con los otros, el hacer piña entre los del mismo equipo… en definitiva, resulta muchísimo más divertido.
1.2. UNA OPCIÓN BARATA
También es importante, especialmente en los tiempos que corren. Jugar a los bolos es divertido, un juego de equipo y además barato. Cierto que los precios varían mucho (no conozco las tarifas actualizadas, pero sigue siendo una opción muy asequible entre semana y un poquito más cara pero también asequible los fines de semana). Cuanto más grande es el grupo, más se desarrolla en el tiempo la partida, cunde más y te ríes más.

2. QUÉ NECESITAS

2.1. TENER HUMOR Y NO SER UN PATO COJO MAREADO
Se aceptan patos cojos, se aceptan también patos mareados, pero ambas cualidades juntas se rechazan por el bien de la humanidad y los que están alrededor. En serio, que no necesitas ser un crack, ni un gran jugador de bolos ni un deportista de élite, simplemente necesitas llevar tu buen humor, intentar dar lo mejor de ti y pasártelo bien. Hombre, si eres un mentalista y eres capaz de redirigir la trayectoria de la bola, pues no estará de más, pero parto de la base de que esta habilidad no está al alcance del común de los mortales.

3. EQUIPAMIENTO
3.1. ZAPATOS DE BOLOS Y “CALCETINES”
Tranquilo, no tienes que tener unos zapatos de bolos en casa, simplemente pagas por el alquiler de unos en la bolera. Ese alquiler suele consistir algo así como en 1€ por partida, y simplemente tienes que pedir tu número y te darán unos zapatos muy monos, con ni se sabe cuántos usos anteriores, pero no te preocupes, que te echan un chorrito de desinfectante. En este caso, yo no soy anda escrupulosa, pero habrá quien lo sea, y aviso de que al meter tu lindo piececito dentro se moja, y si llevas calcetín (algo recomendable) también, por lo que la sensación puede ser un tanto extraña. Así que, aunque os faciliten los zapatos en la bolera (que de hecho no os podéis llevar vuestros propios zapatos de casa), acordaros de llevar calcetines.

3.2. LA BOLA MÁGICA
En este caso, creo que si eres un friki y tienes tu propia bola para jugar a los bolos, te la puedes llevar de casa. Pero si eres un friki de los bolos, esta guía para principiantes y patos mareados como yo, no te servirá de mucho, así que mejor deja de perder tu tiempo leyendo esto. Para el resto de los mortales que no tenemos una bola de bolos en el armario de nuestra habitación, decir que las bolas os las presta también la bolera. Son del mismo tamaño pero varían en peso y en colores (cada color tiene un peso asignado). Simplemente tendréis que ir allí y ver cuál os viene mejor (se puede probar con varias hasta encontrar la que más se ajuste, aunque mejor que la encontréis pronto, que si no se acaba la partida). Además del peso, también depende del tamaño de vuestros dedos, ya que tienen que entrar en la cavidades de la bola, para lo que, como os decía, tendréis que tantear hasta encontrar la bola que mejor os vaya.

Y con esto, ya tenéis más que de sobra para empezar a jugar. Se recomienda a las chicas llevar si no pantalones al menos faldas largas para evitar ciertos momentos ejem ejem y a ser posible andar con ojo y no resbalar con los zapatos (a mí no me ha pasado, pero he visto otras veces a alguna persona caerse).

4. QUE DÉ COMIENZO EL ESPECTÁCULO, DIGO QUE EMPIECE EL JUEGO.
Más bien espectáculo, porque verme a mí en plan pato mareado que no sé ni cómo coger la bola tenía su aquél. Pero bueno, mejor utilizaremos el término juego, que al fin y al cabo, aunque también pueda llegar a ser un espectáculo, los bolos pretenden ser un juego y un entretenimiento.

4.1. FORMAR EQUIPO: SOMOS UNA PIÑA

Lo de formar equipo entre nosotros, hacer piña y motivarnos y apoyarnos entre nosotros resulta fundamental. Hay que crear buen rollito y estructura de grupo, porque aunque luego no ganemos (si lo hacemos, mucho mejor), hay que hacer equipo y darlo todo en la pista.


4.2. METERSE CON LOS DEL EQUIPO CONTRARIO

Hacer piña con nuestro equipo supone que el equipo contrario también la haga, y como podéis imaginar, que se formen piques entre uno y otro, abucheos y esas cosas, pero nunca perdiendo el buen humor. De hecho, la mayoría de las risas que nos echamos (además de por darnos cuenta de que la mayoría éramos unos patos mareados) fue precisamente por hacer equipo y después picarnos entre unos y otros. Pero insisto, nunca perdiendo el buen humor y el buen rollo.

4.3. TU OBJETIVO: INTENTAR TIRAR BOLOS (SI SON TODOS MEJOR, SI NO ALGUNOS)

No perdamos de vista nuestro objetivo, que luego no nos centramos en él, pensamos en otras cosas y nos pasa lo que nos pasa. Se trata de tirar los bolos y estamos ahí para eso, si nos reímos, mejor, pero si no tiramos ni una solo, se reirán más aún de nosotros. Por eso, pon toda tu atención, coge la bola, lánzala por el centro y encomiéndate a todos los santos celestiales (si crees en ello) para que por lo menos alguno caiga. Y si son todos, ¡salta!, ¡que se note tu alegría!

5. PASOS QUE DEBES DAR PARA TIRAR LOS BOLOS

Establezcamos unos pasos mínimos, que aunque resulten obvios, puede ser que a alguno no le parezcan tanto.

5.1. ESCOGE TU BOLA

Has llegado, has pagado la partida, te han dado los zapatos y vas con ellos humeantes en la mano de camino a la pista que te ha correspondido. Por el camino, haces una parada técnica si puedes para escoger tu bola según el tamaño y peso que mejor se adapten a ti y a tu mano. Te la llevas y la colocas en el carril central, en medio de las sillas, junto con la de los demás jugadores que comparten partida contigo.

5.2. PONTE LOS ZAPATOS DE BOLERA
¡Fundamental! Los has traído hasta aquí desde la entrada, te da cierto repelús verlos mojados con el desinfectante a chorro ése, pero te los tienes que poner. Te pones los calcetines gordos (cuanto más gordos mejor) si no los llevabas puestos y te atreves a meter tus lindos pies dentro de los zapatos. La sensación será de chof chof, como cuando te pilla una tormenta y acabas calado hasta los huesos, sentirás cómo tu calcetín absorbe la mayor parte del desinfectante. Pero tranquil@, la sensación es pasajera, pronto se te olvidará.

5.3. LEVÁNTATE CUANDO SEA TU TURNO, COGE LA BOLA Y AL LÍO
Te levantas, coges la bola, titubeas sobre si realmente era la bola que necesitabas o te has equivocado escogiéndola, te acercas al inicio de la pista, invocas dios sabe a quién, te agachas un poco y tiras la bola…. Y que salga el sol por Antequera… Miras de reojo y puede ser muchas cosas:

5.3.1 QUE HAYAS TIRADO ALGÚN BOLO
Bueno, no se te da mal si a la primera tiras algo, ya es bastante que no se te haya ido por el carril izquierdo o derecho (esos malditos carriles), puede ser que salga algo de esta partida y que aunque te sientas como un pato mareado, no lo seas tanto.

5.3.2. QUE NO HAYAS TIRADO NINGUNO
Sí, ya lo sabías tú que esto no era lo tuyo y que no ibas a ser capaz de tirar ni un solo bolo, pero no te desanimes, que nadie nació aprendido del todo. Ha sido la primera tirada, tendrás que probar más veces, a ver si en la siguiente hay suertecilla.
En total son diez tiradas por partida, pero en cada tirada puede ser que te toque tirar dos veces. Esto ocurre cuando tiras algún bolo, vuelves a tirar para ver si los tiras todos. Lo mismo si no tiras ninguno, vuelves a tirar a ver si en esa segunda vez te ilumina alguien o algo y tiras algún bolo. Incluso en la décima tirada y última puedes llegar a tirar tres veces, tres oportunidades para tirarlos todos entre las tres.

5.3. QUE LOS TIRES TODOS
Pero menudo crack que estás hecho, ohhhhh, todo el mundo te mira asombrado. Puede ser que tengas un don para esto, o puede ser sencillamente que sea la suerte del principiante, así que no te tires mucho el pisto y espera a la siguiente tirada. Si en las tres tiradas siguientes sigues siendo el mismo crack, se te permite pavonearte a discreción; en caso contrario, pues no :P

6. CUENTO, RECUENTO, RISAS Y COCA-COLAS
El sistema de contar y recontar los puntos… pues a mí no me quedó del todo claro a decir verdad. Resulta fundamental, ya que si no, no sabes bien quién está ganando y esas cosas. En la pantallita que hay situada encima un poco antes del comienzo de pistas veréis cómo va cada uno. Al menos en la bolera de Chamartín no te permiten hacer grupos y que salgan los puntos por grupos, así que os tocará ir sumando a groso modo. Al final de la partida, en la entrada os darán un papel impreso de la información aparecida en la pantalla y así saldréis de dudas sobre qué equipo ha ganado, en el caso de que las haya.
Decíamos que por cada tirada se puede tirar dos veces, salvo que los tires todos, que entonces tiras una vez. En el caso de que en la doble tirada consigas tirar todos los bolos (bien en una sola tirada o en dos) en la siguiente tirada (la primera dentro de la siguiente doble tirada) los puntos se multiplican por 2 si no me equivoco, salvo en la última que se multiplican por 3??? No me hagáis mucho caso, que no me estoy muy segura.
Pero sobre todo de lo que se trata es de pasártelo bien, reírte, disfrutar…y si tienes sed, te levantas a la barra del bar, que está allí al lado, y te pides una coca-cola o lo que te apetezca. Es un bar pintoresco, por haber, el día que nosotros fuimos, había hasta jubilados jugando a las cartas.

7. LOS CONSEJOS DE ITACA
Anda que estoy yo guapa para dar consejos sobre bolos. Bueno, he de decir en mi descargo que lógicamente ni fui la mejor del equipo, ni tampoco la peor. Sin embargo, también he de decir que fui muy inconstante en mi actuación, ya que hubo tiradas (una) en que tiré todos los bolos y salté de alegría, y otras (varias) en que no tiré ninguno. Pero bueno, en el ranking quedé de la mitad para abajo pero no quedé mal en conjunto. Eso sí, no contéis conmigo para haceros fuerte en las crisis boleras, porque soy de lo más variable y los últimos puntos para ganar el juego mejor que no dependan de mí :P

7.1. LA BOLA CON TENDENCIAS POLÍTICAS
Os parecerá una tontería, y no digo yo que no lo sea, pero aquellas malditas bolas en un porcentaje muy alto de ocasiones terminaban en el carril de la izquierda o de la derecha. Hasta ahí todo bien, pero es que según las tendencias políticas de cada uno, solían terminar de un lado o de otro, y la mía siempre acababa en el mismo carril, que coincidía con mi pensamiento político. Y la de una compañera, de signo político adverso al mío, terminaba en el carril contrario. ¿Casualidad? Quizá sí, quizá no, ¿quién sabe?

7.2. PEQUEÑO TRUQUILLO, QUE LA BOLA NO REBOTE
Me explico, rebotar una bola de bolos es seriamente complicado, y mejor que sea así. Pero si al dejarla caer en el centro da un golpe y un pequeño rebote, termina yéndose para un carril u otro. Eso es al menos lo que me pareció a mí, pero probablemente sea una cuestión de sensaciones, nada empírica por cierto (como casi todo el resto de mi opinión). Es simplemente una sensación que yo experimenté y que creo que se puede corregir lanzando la bola con un poco más de suavidad, pero por supuesto estoy abierta a todo tipo de comentarios de personas que seguro sabrán muchísimo más que yo de en cuanto a bolos se refiere.

7.3. ID EN GRUPO
Jugar a los bolos entre dos no tiene ninguna gracia, salvo que se trate de un pique personal con el adversario. Lo realmente gracioso es jugar en un grupo grande, terminas teniendo mejor ambientillo y mejor pique. Además, cuando el grupo es grande (en el caso de la bolera de Chamartín el máximo es de ocho personas creo), la partida dura más y parece que te cunde mucho más también. Terminas echando una hora y media en cada partida (especialmente si en el grupo hay abundancia de patos mareados) y parece que el coste de la partida tienes la sensación de haberlo amortizado más y mejor.

7.4 DISFRUTA Y PASA UN BUEN RATO
Lo mejor de los bolos es que te lo pasas fenomenal y además a un coste bastante ajustado. De verdad que yo aún lloro de risa cuando recuerdo alguno de los mejores momentos de aquella tarde, porque realmente nos lo pasamos fenomenal. Probablemente, muchos de vosotros nunca os hayáis planteado la posibilidad de ir a pasar una tarde en la bolera, y seguro que alguno, o muchos, creéis que eso de tirar la bola y esperar a que se caigan los malditos bolos, no tiene ninguna gracia. Pues sí que la tiene, una gracia simple y portentosa, porque terminas sintiéndote como cuando eras niño, te ríes y te lo pasas fenomenal. Creo que lo mejor suele ser no tener grandes expectativas, no frustrarte y disfrutar del momento, que no está nada mal.


LA EXPERIENCIA DE ITACA
¿Me imagináis jugando a los bolos? Sí, habéis acertado, soy un peligro en potencia y con una pesada bola en la mano, puedo causar verdaderos estragos….
No me englobo en la categoría de pato mareado sin ninguna posibilidad de redención, pero sí en la categoría de pata mareadilla que no sabe muy bien de qué va esto. Pongo lo mejor de mi parte, miro fijamente a los bolos, hasta conjuro un mantra si hace falta… Pero mi bola tiene tendencias políticas e inevitablemente se va hacia el lado al que se va quien la tira. Aún así, a veces tiro algún bolo que otro, incluso a veces logré tirarlos todos y aquello fue una fiesta con saltos y lo que hiciera falta.
Pero me lo paso como una niña con zapatos nuevos, y si lo piensas, aunque fueran de no sé cuántos usos, los zapatos eran novedosos para mí, incluido el sonido del chof chof del calcetín dentro del zapato inundado por el desinfectante a chorro…
Me ha entrado mono de bolos, que han pasado casi tres años desde mi última experiencia, y ahora al releer este texto me ha entrado morriña de jugar a los bolos. Que la risaterapia con la boloterapia viene de fábula en estos tiempos que corren……
Así que, ya sabes…. A JUGAR A LOS BOLOS!!!!!

ADIÓS OTOÑO

Parece que ya ha llegado el invierno a Madrid. Y no hablo de calendarios, sino de sensaciones térmicas: frío, lluvia, nublado... se ha ido el sol de mi luminoso otoño. 

El otoño, mi estación favorita, cuando el mundo se viste de melancolía. Me gusta tanto el otoño... quizá porque yo nací en él. Y qué bonito es el otoño de Madrid, con sus parques dorados, con sus luces tenues y brillantes a la vez, con esa paleta de emociones y serenidad. 



Por eso, antes de que se borre este otoño, de que el viejo invierno cubra con sus mantos todo lo que nos rodea, quiero dedicar este post a mi otoño. Y para ello, qué mejor que compartir con vosotros algunas fotos de hace apenas unos días. Algunas de ellas, retocadas por el maravilloso Instagram, pero la de Athos.... la de Athos es tal cual, tan guapísimo él como el otoño, que por cierto le sienta tan bien :)


LA MUJER Y LA CRISIS DE LOS 50

Os parecerá una tontería, pero una de las cosas por las que más me gusta Madrid (y me gusta mucho, os lo aseguro) es por el teatro. Esas burbujas que te suben por el estómago cuando están sentada en el patio de butacas, esperando a que se levante el telón y dé comienzo el espectáculo...

Ayer tocó tarde de teatro. Ya tenía mono, que hacía varias semanas que no iba al teatro, y para mí es casi (o sin casi) una auténtica droga. Necesito el teatro para sobrevivir...

El caso es que hace unas semanas, había sacado entradas para ir a ver en el Teatro Maravillas la obra que actualmente están representando: Shirley Valentine, a cargo de una Verónica Forqué que yo personalmente no había visto sobre las tablas y a los que casi todos felicitaban por su buen trabajo en esta obra. Dicho y hecho, entradas para las 20 horas, un cafetito en El Parnasillo antes de la función y a disfrutar del maravilloso mundo del teatro...

No sé que tiene el Maravillas, pero para mí es una sala fetiche. Recuerdo muy buenas tardes teatrales en ella, se me vienen a la cabeza obras como Misterioso asesinato en Manhattan, Los 39 escalones o Tócala otra vez Sam. Ahora que lo pienso, hacía mucho que no pisaba su patio de butacas. El año pasado estuvieron toda la temporada con Burundanga y a pesar de las buenas referencias, no fui. A ver si este año le hago un hueco y me paso, que ahora están representándola en el Teatro Lara, otro de mis imprescindibles.



VERÓNICA FORQUÉ EN SHIRLEY VALENTINE. 

A Verónica Forqué yo la recuerdo de la tele y de alguna película de Almodóvar (especialmente de Kika), pero como os decía, nunca la había visto sobre el escenario y me picaba la curiosidad. En esta obra no es que tenga el papel protagonista, es que directamente realiza un monólogo de casi dos horas (si exceptuamos el descanso de quince minutos) dando vida a Shirley, un ama de casa encerrada en la mediocridad y la rutina, que un día decide aprovechar la oportunidad e irse de viaje a Grecia. El viaje en sí será una auténtica transformación en todos los sentidos. Shirley se dará cuenta de que no es feliz, de que desde que se casó ha perdido su identidad, ya no es ella misma, sino una caricatura de lo que fue y lo que pudo ser. 

Por ello, frente al azul intenso del Mediterráneo en Santorini, se transformará hasta no reconocerse a sí misma. Se hará una persona valiente, dejará de hablar con la pared de su cocina (casi su única amiga y confesora) y cogerá la vida por los cuernos, enfrentándose a todos sus miedos y volviendo a ser la Shirley Valentine de cuando era joven, antes de casarse. 

La verdad es que la Forqué lo hace bien, es capaz de mantener un monólogo bastante correcto a lo largo de más de hora y media (lo que no es en absoluto fácil). Además, no sé exactamente qué tiene esta actriz que sólo al verla, te cae bien. Será que a pesar de sobrepasar el medio siglo, sigue siendo capaz de mantener esa vena suya de inocencia. Una vena que se la traslada absolutamente a su papel de Shirley Valentine. 



DISECCIONANDO LA OBRA

Parto de la base de lo complicado que es un monólogo, especialmente si es largo en el tiempo (como es el caso). Pero esta obra, en sí misma realmente interesante, creo que adolece de algunas cuestiones mejorables. Por ejemplo...

Resulta demasiado larga, y es que el tema de un ama de casa en la cincuentena que de repente se descubre a sí misma y decide redecorar su vida es un tema en cierta medida ya muy conocido y que quizá no da para un monólogo tan largo. Personalmente creo que sobraba una media hora de monólogo, con lo que también sobraría el descanso y que adaptando el texto a una hora y cuarto resultaría mucho más atractivo. 

Quizá precisamente por su extensión, el texto resulta en determinados momentos demasiado plano. No sabes exactamente hacia dónde va ni cómo puede finalizar. Lo dicho, creo que mejoraría mucho más si lo acortasen. 

Por otro lado, tiene puntos muy positivos

Creo que Verónica Forqué es capaz de darle muy buenos matices al papel de Shirley Valentine. Me llama la atención su transformación desde la ama de casa ciencuentona que vive en Liverpool (por cierto, con un parecido razonable a Meryl Streep en Los puentes de Madison) a una mujer llena de energía, vitalidad y belleza que se relaja ante el azul Mediterráneo. Me creo el personaje con su interpretación y, como dije antes, me gusta esta actriz.

Pero lo que más me ha gustado es el mensaje positivo de esta obra, que nos recuerda que muchas veces malgastamos nuestra vida sin luchar por nuestros sueños, sin vivir, sino únicamente dejándonos llevar por la rutina. Debemos luchar por nuestra vida, por nuestras ilusiones, por nosotros mismos


LA EXPERIENCIA DE ITACA TEATRERA.

Creo que esta obra está razonablemente bien. En mi caso además encontré una oferta de entradas a 12€, así que no me puedo quejar (por ese precio, merece la pena). Cierto que tiene unos cuantos puntos que mejorar (especialmente el tema de su duración y lo plana que puede llegar a resultar en algunos momentos, pero que también su mensaje optimista y vital y la actuación de Verónica Forqué son dos cuestiones suficientemente impactantes como para empujarte a ir a verla.

Ya sabéis, en el Teatro Maravillas. Y de momento, creo que va a estar unos cuantos meses más en cartel, aún estáis a tiempo :)

PARTICIPANDO EN EL BLOGUERO INVISIBLE DE KAYENA LIBROS


El año pasado me enteré tarde de una iniciativa fantástica: el Bloguero Invisible, organizado por el blog de Kayena Libros. Pero a la edición de esta Navidad 2012 parece que sí he llegado a tiempo (y estoy contentísima por ello).

Esta iniciativa consiste en el Amigo Invisible de toda la vida adaptado al mundo de los blogs y siendo el libro el regalo que todos los blogueros deberemos intercambiarnos. La organizadora es Kayena, a quien deberemos dirigirnos para apuntarnos a esta edición, contarle qué libro queremos regalar en la edición del Bloguero Invisible Navidad 2012 y ella realizará el sorteo y emparejamientos según todas las normas que están perfectamente especificadas en su blog y que podéis consultar AQUÍ.

Y dentro de esas normas, está la de escribir un post con una pequeña reseña del libro que quieres regalar. Así que, aquí estamos, manos a la obra!!!


Mi elección en este caso ha sido el libro de Las caras del tigre, de Alfonso Mateo-Sagasta.


A la hora de participar en un evento de este tipo, se corre el riesgo de que si participan novelas muy comerciales, puede ser que quien reciba el libro ya lo tenga, lo haya leído o cualquier otra cosa semejante. Cierto que Kayena, que está en todo, ya ha previsto esa posibilidad y nos ha dicho que podemos enviarle un email con los libros que ya hayamos leído, para evitar precisamente lo que os comentaba antes. Aún así, decidí participar con un libro que no fuese un habitual entre los blogueros.


A Mateo-Sagasta lo conocí hace unos años a través de uno de sus libros: Ladrones de Tinta. Me gustó muchísimo ese libro, y años después, decidí volver a probar suerte con este autor, cuyo estilo me había gustado tanto. En este caso, leí precisamente Las caras del tigre, novela que hoy quiero reseñaros.

Lo primero que tengo que decir es que, aunque en ambas se nota que el mismo autor y el mismo estilo están por detrás, la trama, el desarrollo, el tipo de historia… nada tiene que ver entre una y otra obra de este autor.

Creo que con Las caras del tigre Mateo-Sagasta se la juega. Nos adentra en una novela policíaca, de misterio, de las que te mantienen enganchado de principio a fin, pero con un toque científico e incluso ¿futurista? Dicho así parece un mejunje del que puede no esperarse nada bueno, pero la obra sorprende y creo que puede gustar. Su estilo sencillo, el modo de ir desarrollando la trama, su desenvoltura… todo hace que disfrutemos esta historia de principio a fin.

Matilde Gil es una mujer divorciada y con dos niños pequeños. Trabaja en una compañía de seguros y tiene que encargarse de la tramitación de un accidente entre un autobús y un camión cisterna. Pero ni ella sabe lo que se va a encontrar en ese expediente… ni el lector tampoco.

Nos adentraremos en una novela que desde el centro de Madrid nos llevará a muchos otros lugares, incluso a paraísos sin manzanas. Nos explicará las teorías de Darwin y de la evolución humana, nos hará plantearnos muchas dudas existenciales relacionadas con ciencia y religión (frecuentemente contrapuestas) pero además desde un ángulo fácil de llevar. Lo que podía haber sido una lectura demasiado densa, termina convirtiéndose en uno de esos libros que sorprenden y se disfrutan.

¿Te atreves a descubrirlo por ti mismo? Pues apúntate al Bloguero Invisible, igual te toca!!!

UN MINUTO PARA PIPO


Pipo es un yorkshire, y en parte el protagonista de este post (o cuanto menos su instigador). Me lo encuentro cada mañana en el parque, cinco o diez minutos antes de las ocho de la mañana, cuando generalmente voy corriendo, incluso volando, empujando el carrito de Henar y maldiciéndome porque un día más, llegamos tarde.

En los últimos meses mi vida se resume en un solo verbo: correr, correr, correr…. Me levanto corriendo, vivo corriendo, trabajo corriendo, voy de aquí a allá corriendo, casi siempre sin cumplir mis horarios por mucho que lo intento y cada vez tengo mayor complejo del conejo ése de Alicia en el País de las Maravillas que siempre iba diciendo ¡Llego tarde!, ¡Llego tarde!

Desgraciadamente, creo que el vivir demasiado deprisa es la pandemia de la vida moderna. Se empeñan en decirnos que pasarse la vida trabajando y corriendo, llegando exhausta cada noche es una vida plena. Pero no lo es. Hay quien trabaja demasiado, hay quien corre demasiado, y en esa ecuación, esas mismas personas son las que viven demasiado….poco. Creen que viven, pero no es verdad, dejan pasar días y días, corriendo de aquí a allá, sin darse cuenta de que la vida pasa deprisa y de que todo ese tiempo nunca volverá. Yo, hace ya tiempo que comprendí, quizá a base de hostias (y perdón por la expresión), que el trabajo no es un fin, sino un medio, aunque haya quien persevere en hacerme cambiar de opinión. No creo que lo consigan…

El metro de Madrid me encantaba cuando era una adolescente que venía de viaje a Madrid. Como en mi ciudad no había metro, viajar en el suburbano madrileño me hacía creer que era algo así como un personaje de una novela de Auster en versión española. Ahora lo odio. No cojo el metro salvo que sea absolutamente necesario. Me estresa ver gente corriendo. Hasta hace poco, yo era de los que corrían, ahora me tomo unos segundos en observar, pararme, no correr y ver cómo el universo hierve a mi alrededor. La mayoría de la gente corre, pero a veces, hay alguno que se para unos segundos a contemplar, a pararse a vivir.

A las ocho de la mañana yo siempre tengo prisa, casi siempre voy corriendo, con frecuencia ya llego tarde. Perosiempre, absolutamente siempre, tengo un minuto para Pipo. Un minuto para pararme, dejar que me salude, que mueva el rabo en señal de alegría, que se deje hacer una carantoña. Y esos instantes iluminan mi mañana.

El día que no me cruzo con él, lo echo de menos. Echo de menos ese momento de alegría mañanero y no me importaría llegar cinco minutos más tarde aún, porque esos minutos merecen la pena.

Pero no sólo es Pipo, hay muchas cosas que merecen la pena y a las que a veces no les dedicamos el tiempo que precisan. Llego tarde, pero tengo un minuto para Pipo, otro minuto para saludar a la profe de mi hija, otros dos para saludar al del bar de al lado de la guarde (que por cierto es un hombre encantador) a que el chico del garaje me cuente algún chascarrillo cada mañana. Y probablemente eso haga que llegue justa a trabajar, a veces incluso cinco minutos tarde, que luego tengo que recuperar y me hacen salir también tarde.

 No importa, hay que dedicarle ese tiempo y todo el que podamos a las cosas verdaderamente necesarias. A la sonrisa de mi hija, a su forma de tirarme del pelo (que aunque me haga a veces ver las estrellas, sé que algún día echaré de menos), a la despedida de mi perro Athos cuando me voy, a una caricia con mi marido por las tardes, a saludar al vecino, a pararse a disfrutar del arcoiris tras la lluvia…

Hay gente que nunca tiene tiempo, que siempre van corriendo, que hay cosas más importantes que les requieren. Hay gente que trabaja, y trabaja… y trabaja… Yo intento vivir, porque no hay nada peor que se te pase la vida sin enterarte y cuando esté acabando la función, ya demasiado tarde, te des cuenta. Porque no hay marcha atrás.

Por eso, siempre tengo y tendré un minuto para Pipo cada mañana, por lo menos durante todas las mañanas que el azar tenga a bien regalarme esos instantes con él. Porque sé que algún día ya no será posible cruzarme con él cada mañana. Y sé que entonces, lo echaré mucho de menos.  

BUSCAMOS #REYESMAJOS


De toda la vida, en mi casa sus Majestades de Oriente no han sido Reyes Magos sino Reyes Majos, por lo majetes que eran trayéndonos regalos todos los años. Y el otro día, buceando por las redes me encontré con otros #ReyesMajos, pero que muy majos. Un proyecto precioso, que quise compartir ayer en redes sociales y que no quiero dejar pasar la oportunidad de compartir en mi blog.

Las cosas se están poniendo francamente feas para muchos y aunque a algunos por ahora no nos salpique, puede ser que mañana nos encontremos en una situación tan precaria como la que viven millones (ya no miles) de españoles. Por ello, creo que es nuestro deber moral y sobre todo humano poner nuestro pequeño granito de arena y contribuir a que, quien lo estás pasando mal, lo pase un poquito menos mal por un día y reciba su regalo de los #ReyesMajos.



INICIATIVA #REYESMAJOS.
 La iniciativa surge de MiAportacion.org y ya se llevó a cabo el año pasado. En la web ReyesMajos.org podréis ver en qué consiste y cómo ayudar. Pero yo me permito haceros un pequeño resumen para que veáis que se trata de un proyecto precioso en el que merece la pena colaborar.

Buscan gente normal que quieran hacer de Rey Majo por un día y hacerles un regalo a una persona adulta que vive en una situación socieconómica desfavorable pero que mantienen la ilusión de recibir un regalo de sus #ReyesMajos. Para ello, escribirán una Carta a sus #ReyesMajos, confiando en que personas de buen corazón quieran colaborar con este precioso proyecto y les hagan llegar su regalo de Reyes.
Las personas que quieran un regalo escribirán una carta con varios regalos. Esta carta la recibirá su Rey/Reina Maj@ asignad@ directamente en su casa. Éste/@ elegirá el regalo que le parezca más oportuno y lo enviará a la entidad colaboradora correspondiente a quien esté asignada la persona que le ha solicitado el regalo (hay varias ONGs y entidades sin ánimo de lucro que colaboran en esta edición). El día de la fiesta de Navidad, la persona a la que va dirigido el regalo lo recibirá, y si adjuntas una carta, también recibirá tus palabras. Habrás hecho realidad el sueño y mantenido la ilusión de una persona.
  ¡¡¡INSCRÍBETE!!!!!
 Aún estás a tiempo, puedes inscribirte hasta el 20 de noviembre, y puedes hacerlo AQUÍ.

Cuando recibas la carta en tu buzón, podrás enviar tu regalo hasta el 12 de diciembre, si vives en Barcelona podrás incluso llevarlo en mano. Prepáralo con cariño, envuélvelo con ilusión e incluye una nota o un detalle bonito.

El presupuesto orientativo del regalo es de entre 20 y 30€ más o menos. Ten en cuenta que tendrás que abonar también los gastos de envío, pero harás feliz a alguien y por eso, siempre merece la pena el esfuerzo.

¿¿¿¿¿Te animas a apuntarte????

IDEAS PARA ENVOLVER REGALOS RECICLANDO


Se acercan las Navidades. Yo particularmente le tengo pánico al momento regalos, qué comprar, no tener ideas, no tener tiempo… Así que, teniendo en cuenta que, si lo piensas fríamente, sólo quedan seis semanas y pasan volando, más me vale ponerme las pilas.

Pero como estamos en crisis y todo el dinero que tengamos lo vamos a destinar a regalos (comprados o hechos con mimo, ya os iré dejando ideas), he decidido haceros este post con unas cuantas ideas para envolver los regalos de la manera más barata posible y que queden la mar de monos. Además, aprovecharemos para reciclar cositas que tengamos por casa, que tampoco viene nunca mal.


PAPEL CRAFT Y UN POQUITO DE IMAGINACIÓN.

A quien no lo sepa, el papel Craft es el papel de envolver paquetes para envíos de toda la vida, ése de color marrón claro de siempre. Este papel se compra en grandes rollos y resulta bastante barato y, si buscáis, os sorprenderá ver las miles de ideas que proponen en diversos blogs y foros para envolver de manera original con este tipo de papel. Daría para escribir varios posts sobre el asunto (igual algún día me animo).


De momento, os dejo uno de los regalos que envolví con este papel hace unos meses. El papel craft lo podéis comprar en rollos o podéis aprovechar para reciclar bolsas de papel y utilizar este material. Por ejemplo, las de Primark o las de MacDonalds, o incluso las de Zara (todas por su parte interior) son fantásticas para ello. Después, en mi caso, yo aproveché para coger lo que tenía por casa: un lazo verde, un recorte de papel de charol naranja y dos recortes de dos dibujos de una revista. El resultado no se puede negar que es, cuanto menos, original…


RECICLA BOLSAS.


Al hilo de lo anterior, aquí os pongo varios ejemplos de cómo con bolsas de papel o parte de ellas se puede hacer maravillas y hacer envoltorios para regalos de lo más original. Las dos fotos que os pongo corresponden a dos regalos que he hecho también en los últimos meses y que iban envueltos precisamente con bolsas de papel recortadas y reutilizadas.

El primero lo hice con una bolsa de Gocco. Los bordes de las bolsas de esta tienda tienen unos dibujos de unas flores blancas sobre el fondo naranja de la bolsa. Bien fácil: recortas la parte de las flores y la pegas sobre la parte en la que aparece las letras de Gocco. Luego puedes añadirle algún detalle de cosas que tengas por casa y recicles: en este caso un pequeño pompón hecho con papel de seda naranja, algunas flores secas y en este caso también añadí el nombre de la persona a la que iba dirigido utilizando letras recortadas de revistas.

El segundo, aún resultó más sencillo. El papel azul proviene de una bolsa de Zara sobre la que pegué letra a letra del nombre de la persona a la que iba dirigido. Las letras también habían sido recortadas de diversas revistas y folletos, y creo que el resultado queda sencillo y elegante.


RECICLA SERVILLETAS Y TROZOS DE PAPEL DE REGALO.




Creo que casi todos tenemos servilletas de colores por casa (tipo Ikea por ejemplo). ¿No se te ha ocurrido envolver algo con ellas? Pues se puede, es sencillo y el resultado queda bastante bien (o eso creo yo). Puedes darle un poco de colorido con una tira de papel de envolver (que puedes reciclar previamente de algún regalo que hayas recibido), pegarle el nombre de la persona a quien va dirigido con letras recortadas de revistas o lo que se os ocurra. Sencillito y baratito.








RECICLA EL ROLLO DE CARTÓN DEL PAPEL DE COCINA O DEL PAPEL DEL WC.

La magia del reciclaje (o más bien de la reutilización) consiste en darle otra vida y otro uso a cosas que muchas veces acaban en la basura. Con los rollos de cartón del papel de cocina o del papel del WC se pueden hacer pequeños paquetitos para utilizar a la hora de regalar cosas pequeñitas como collares, pendientes, pulseras o cualquier otra cosa chiquitita que se os pueda ocurrir. Resulta de lo más sencillo. En la foto podréis ver algunos de esos paquetitos. Previamente forré el rollo con papel rojo (que era lo que tenía a mano), aplasté el rollo y metí hacia dentro los bordes. Le pegué después un pequeño recorte de cartón con dibujos (que previamente había reciclado y que en este caso era un cartón que venía con un libro para el baño que le habían regalado a mi hija) y voilá!

Espero que os hayan gustado mis ideas, se trata de echarle imaginación. No compréis rollos y rollos de papel de regalo que al final se quedan tirados por las esquinas y que hacen que nos gastemos aún más dinero. Con estas propuestas originales, o cualquier otra que se os ocurra, seguro que sorprenderéis y triunfaréis

EL FANTASMA DE CARLOTA VALDÉS


ALFRED HITCHCOK, EL MAESTRO DEL SUSPENSE.

Creo que todos conocemos a Alfred Hitchcock, el gran maestro del suspense de todos los tiempos. Pero para comentar una de sus películas, considero necesario hablar un poquito de él.

Este director de cine británico revolucionó el concepto de cine de suspense. Sus películas no son en modo alguno de terror (salvo escenas muy concretas, y quizá ni eso), sino que son de un suspense que nos cala, que nos mantiene en vilo a lo largo de todas sus historias.
Si a cualquiera de nosotros nos preguntasen por alguna película de Hitchcock, estoy segura de que nos vendrían a la cabeza unas cuantas. Por ejemplo, a mí se me ocurren Los pájarosCon la muerte en los talonesLa ventana indiscretaPsicosis39 escalones,SabotajeRebecaMarnie la ladronaCrimen perfecto o Vértigo por ejemplo.

Sin embargo, éstas son apenas unas poquitas, porque Hitchcock fue un director prolífico, con más de cincuenta películas. Normalmente hacía una por año (excepto en su última etapa), incluso algunos años hacía más de una. Además, también fue productor de muchas de ellas, guionista de algunas otras y realizó trabajos para la televisión.
Tras iniciar su carrera como director en su Inglaterra natal, recibió la llamada de Hollywood, donde se trasladó en 1939. Muchos de los mejores actores y actrices de la época trabajaron a sus órdenes, como por ejemplo James Stewart, Grace Kelly, Paul Newman, Julie Andrews, Cary Grant, Sean Connery o una de sus grandes musas: Ingrid Bergman. Dos fueron sus grandes musas; Ingrid Bergman primero, Grace Kelly después. Ambas lo abandonarían profesionalmente por otros hombres a los que se ligarían sentimentalmente: la primera, por Roberto Rossellini, a cuyas órdenes rodó y con quien se casó; la segunda por el Príncipe Rainiero de Mónaco, con el que se casaría y por el que abandonaría su carrera cinematográfica.

Alfred Hitchcock entendió el suspense como nadie, dejándonos películas maravillosas. Su sombra es alargada, numerosos directores posteriores han reconocido la profunda influencia que sus películas causaron en ellos.


VÉRTIGO, UNA PELÍCULA “VERTIGINOSA”.

Esta película fue estrenada a finales de la década de los 50, cuando Hitchcock ya se había convertido en un gran director y tenía a sus espaldas grandes éxitos como Crimen perfectoLa venta indiscreta o Extraños en un tren por ejemplo.



En España y Sudamérica al título original de Vértigo se le añadió la coletilla De entre los muertos, precisamente por la novela homónima en la que se basa esta película. Y es que esta historia vertiginosa tiene mucho que ver con los muertos, en concreto con un fantasma que parece venir de ultratumba para torturar a la protagonista de la historia.


Os hago una pequeña sinopsis de la historia de la película: John Scottie Ferguson (papel interpretado por James Stewart) es unpolicía retirado por sus problemas de vértigo o miedo atroz a las alturas. Tras sufrir un accidente policial y recuperarse, no tiene muy claro a qué va a dedicarse, recibiendo la llamada de Gavin Elster, un antiguo compañero de la Universidad que le hace un encargo: proteger a su esposa de sí misma.


Elster cree que su mujer puede intentar suicidarse debido a los problemas psíquicos que arrastra y de los que ella no es consciente. Aunque pueda parecer una mala broma, cree que el fantasma de la bisabuela de su mujer, Carlota Valdés, haya poseído y la esté empujando al suicidio a sus veintiséis años, la misma edad en la que Carlota se suicidase.


John Ferguson no puede creer que eso sea cierto, pero aún así acepta el trabajo y se dedica a seguir a Madeleine Elster, descubriendo que muy probablemente esté poseída por el espíritu de bisabuela. No puede evitar terminar enamorándose perdidamente de ella, pero a pesar de todos sus esfuerzos, precisamente su miedo atroz a las alturas hace que no pueda salvarla, y que ella termine arrojándose desde la torre de un campanario.

Pero este episodio le pasará una cara factura a Ferguson, quien cae en un fuerte estado de shock y es ingresado en una clínica al no poder superar la muerte de Madeleine. Un tiempo después, regresará a las calles de San Francisco, creyendo ver en muchas mujeres a su Madeleine, sin aceptar que está muerta. Un día, se cruzará con una mujer, Judy Barton, quien guarda una gran parecido con Madeleine. Se obsesionará totalmente con ella, hasta el punto de hacer que se vista como ella, que se tiña el pelo del mismo color que lo tenía Madeleine, que se peine como ella… queriendo recuperar a su Madeleine perdida.


Vértigo es una película vertiginosa (valga la redundancia), una historia trepidante que nos mantiene en vilo con ese suspense único de Hitchcock. Como película de Hitchcock que es, también hay tiempo para las sorpresas, para los giros inesperados. ¿De verdad todo será como parece ser? Tachán, tachán….
Inevitable alusión merece su banda sonora. Si algo caracteriza a todas las películas de Hitchcock sin excepción son sus bandas sonoras, las diferentes músicas que hacen que el suspense crezca, que te mantengas en vilo, que los acontecimientos te sorprendan… Y el caso de la banda sonora de Vértigo obviamente cumple a la perfección su cometido.