EL MAESTRO DEL PRADO: PROFECÍAS INCREÍBLES

Últimamente, había escuchado a varias personas hablar sobre El maestro del Prado y decirme que lo habían incluido entre sus últimas lecturas. Yo tenía mentalmente este libro como perteneciente al grupo de los "prescindibles"; sin embargo me llamaba la atención que la novela se desarrollase en el Museo del Prado de Madrid. Muchas veces suelo reflexionar sobre la suerte que tenemos de disponer de una pinacoteca tan increíble y maravillosa como ésta y sin embargo, lo poco que la visitamos. me toca entonar el mea culpa. Cuando vine a vivir a Madrid solía aprovechar muchas tardes de domingo para acercarme al Prado (y muchas tardes de sábado para ir al Reina Sofía, algún día os contaré mi fascinación por El Guernica de Picasso). Pero el caso es que cuando quitaron la entrada gratuita los domingos y la pusieron todos los días a última hora de la tarde, dejé de ir. La última vez que fui al Prado fue en el verano del 2011, recuerdo que estaba embarazada y fui con un par de amigas sevillanas que estaban en mi casa aquel fin de semana. Pero había demasiada gente y no disfruté nada la visita. Tengo que intentar sacar tiempo para pasar más buenos ratos en el Prado.
Cuando supe que este libro hablaba del Museo del Prado pero que además se fijaba en la historia de algunas de las obras que cuelgan de las paredes de este fantástico museo, mentiría si no dijese que me picó la curiosidad. Teniendo en cuenta que tenía su versión electrónica descargada en el kindle y que además no era un libro muy extenso (alrededor de 250 páginas) decidí hacerle un hueco y colarle unos cuantos puestos en la lista de pendientes.


EL MAESTRO DEL PRADO, UNA NOVELA DE JAVIER SIERRA.


Javier Sierra es el autor y además el protagonista de esta historia tan sui generis contenida en la novela El maestro del Prado. Lo primero que tengo que decir es que no conocía en absoluto a este autor. He leído que ésta es su novela número diez y buceando entre los títulos de las mismas, me suena lejanamente otro de sus
 títulos, El ángel perdido, publicado hace un par de años.  El maestro del Prado ha sido mi primera lectura (y muy posiblemente la última) de Javier Sierra.
Al parecer, a Javier Sierra le gustan los misterios y lleva muchos años escribiendo novelas que desarrollan diferentes misteriosa lo largo y ancho del mundo y de la historia. No en vano, en su curriculum constan muchas colaboraciones en programas de televisión tipo Cuarto Milenio, en el que sigue colaborando actualmente.

En este caso, El maestro del Prado se desarrolla en mi adorado Madrid y más concretamente en el Museo del Prado. Siento adoración por esta ciudad y me encanta recorrerla entre las páginas de un libro, aunque en éste, quitando algunos escenarios como el Monasterio del Escorial, la Ciudad Universitaria y poquito más, la mayoría de la trama se desarrolla en las salas del Museo del Prado. Nos adentraremos en el estudio histórico de algunas de las grandes obras que cuelgan de las paredes de este museo y puedo asegurar que nos llevaremos alguna sorpresa con muchas de ellas. Otro significado, telúrico o trascendente, puede ser posible.

¿UNA NOVELA PARA AMANTES DEL ARTE?

En esta novela, Javier Sierra evoca sus años de estudiante en Madrid. Mientras estudiaba su carrera universitaria, comenzó a frecuentar el Museo del Prado y quedarse fascinado con muchas de las obras que se encontraban en este museo. Sin embargo, un ente extraño se cruzó en su camino, un Maestro que le enseñó a ver algunas de las obras de arte del Prado de otra manera, con un significado oculto que muchos grandes maestros del arte quisieron imprimir a sus obras. Pero un significado que, aunque esté ahí, frente a nuestros ojos, no es fácil de identificar. Hay que estar abiertos a otro tipo de sabiduría, conocer algunos enigmas de la historia, y así poder descubrir lo que muchos cuadros quisieron decirnos en realidad.

Visto así, esta novela podría llegar a ser fascinante para los amantes del arte. Bien, lo que yo creo es que los amantes del arte probablemente la puedan disfrutar algo, ya que muchas cosas de las que cuentan sobre obras tan conocidas como El jardín de las delicias del Bosco, varias de las pinturas de Rafael, La Gloria o algunas obra de El Greco suena interesante. Confieso que al tener un kindle en blanco y negro, mientras leía algunos de las explicaciones telúricas de algunas de esas obras de arte, me picó la curiosidad y las busqué en Google, fijándome en los pequeños detalles que el Maestro le iba contando en el Prado a Javier Sierra.
Sin embargo, si no te gusta el arte, me temo que estás perdido. Gustándome el arte, no le daría más de dos estrellas a este libro, si ya no te gusta, seguro que te aburrirá. Las explicaciones son demasiadas, los cuadros estudiados son demasiados y al final pierdes el hilo. Eso, suponiendo que exista un hilo porque esta novela tiene un hilo conductor demasiado fino, una historia que no nos dice casi nada y un final... ¿rocambolesco?

Con novelas como ésta me temo que se hace palpable la afirmación de que la sombra del Código Da Vinci es demasiado alargadaEl Maestro del Prado no hace otra cosa que buscar otros significados ocultos en muchas obras de arte a lo largo de la historia. Pero por lo menos el libro de Dan Brown era entretenido, éste me temo que ni eso. Y ya si hablamos de fantasmas, almas del más allá, personas que parecen tener doscientos años... personalmente, prefiero a Dan Brown. Javier Sierra no es más que una mala imitación de la saga del Código Da Vinci, ¡y eso ya es decir!

PERSONAJES.

Personalmente, creo que una novela, para ser buena tiene que tener tres cosas: una buena historia, personajes interesantes, bien definidos y creíbles, y un buen estilo. Creo que El maestro del Prado no tiene ninguna de esas tres cosas.



La historia es inexistente, un hilillo sin pies ni cabeza que empieza como termina, es decir, en nada.
El estilo tampoco arregla demasiado, o casi nada, las cosas.


Ésta es una novela de pocos personajes, apenas cuatro o cinco personajes fundamentales y algún extra que pasaba por allí. Dentro de los extras llama la atención por ejemplo la mención a la actriz Lucía Bosé y el Museo de los Ángeles que tiene en Turégano, Segovia, que no tengo el gusto de conocer.



Pero en cuanto los personajes fundamentales, tenemos dos protagonistas: el propio Javier Sierra como joven estudiante en su segundo año de facultad en Madrid y Luis Fovel, el Maestro del Prado, una suerte de fantasma o de hombre que parece haber traspasado la puerta de la frontera de las dos realidades y que tiene mucho que enseñar al joven Javier, pero que también le dejará con demasiados interrogantes de por vida.
Creo que, para que un personaje sea bueno, tiene que estar bien trazado, bien definido. Y para eso, es muy importante que la prosa del autor se detenga en enseñarnos cómo es por dentro y por fuera, de manera que el lector pueda hacerse una idea clara de cómo es ese personaje y su relación con los otros. Me temo que en el caso de El maestro del Prado su autor tampoco es capaz de delinear y perfilar bien a los personajes de esta novela, ni siquiera siendo él mismo uno de ellos. Estoy segura de que el personaje de Luis Fovel, de haber caído en otra pluma mejor, habría dado mucho más de sí. En este caso, se convierte en un personaje hueco y muy poco creíble.

Además, existen algunos otros secundarios que tienen algo que ver con la trama. Pero si Javier Sierra no se ha parado a trazar bien las personalidades de los personajes principales, pedirle que hiciera lo propio con los secundarios se me antoja pedirle peras al olmo. Os podéis imaginar: una compañera de estudios (aunque ella hacía Farmacia y él Periodismo) que ayuda a Javier, un monje de El Escorial que parece tener las claves de muchas incógnitas y otra especie de fantasma que parece perseguir, siempre sin lograrlo, al Maestro del Prado.

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

En la vida tiene que haber de todo, debes leer novelas malas para así poder apreciar las buenas. Esta novela para mí es mala, rozando lo malísimo, pero no me arrepiento de haberla leído. Ya que parece estar tan de moda y tantas personas la están leyendo, al menos al leerla personalmente he podido formarme mi propia opinión y estoy dispuesta a debatirla con quien quiera.
Desgraciadamente, la sombra de "El Código Da Vinci" es demasiado alargada, y tantos años después hacen que florezcan "perlas" como esta novela. Una novela que no tiene historia, que no cuenta casi nada, que tiene unas pajas mentales que rozan lo absurdo desde la tercera página y que al final aporta muy poquito. Es cierto que detrás de muchas obras de arte se esconden significados ocultos pero ni son tan fáciles de encontrar ni se puede hacer un copia-pega en una novela que llega a aburrir más que otra cosa.



Si me hacéis caso, una novela totalmente prescindible. Si no la leéis, no os perderéis absolutamente nada.
Esta novela la puedo incluir dentro del Reto de las 25 lecturas de autores españoles para este 2013. En concreto, con El Maestro del Prado voy por el 5/25 de mi reto.


7 comentarios:

  1. A mí no me gustó nada, de hecho, la he dejado a medias, me pasó lo mismo con El Angel Perdido, pero como La cena secreta me había gustado muchísimo, lo he vuelto a intentar, pero nada.
    Creo que ya no leerá nada más de él (bueno eso digo ahora)
    Besos.

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  2. Buff qué variadas son las opiiones! yo no me lanzo porque el arte me suele aburrir (sacrilegio!!!!) entonces la verdad es que no me he parado demasiado a pensármelo.
    Un beso!

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  3. Qué pena, con el juego que habría podido dar...

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  4. PUes iba a ser mi primera lectura de este autor, que me animaba que la historia se desarrollase en el Museo del Prado. Pero son demasiadas reseñas negativas las que estoy viendo.
    Besotes!!!

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  5. Hola,
    Pues yo en cuanto vi en Cuarto Milenio el reportaje sobre el libro, me lancé a comprarlo. En un fin de semana me lo leí, y la verdad a mí me ha gustado mucho. Pero es que Javier Sierra me encanta. si que es verdad que me he quedado con ganas de más....se me ha hecho corto pero...me ha motivado a preparar mi escapada a El Museo del Prado, para contemplar, por lo menos, con mucha más interés los cuadros que menciona, sobre todo los del Bosco.

    Saludos

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  6. El libro es muy malo. Parece un tutorial de visita del museo del Prado. El final no tiene ni pies ni cabeza, es como si se hubiera cansado de escribir y decidiera acabarlo rapido. Ultimo que leo suyo...

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  7. Completamente de acuerdo contigo Itaca: no sólo eso, me ha encantado ver que has plasmado mi opinión perfectamente y valoro mucho esos momentillos de sintonía aunque sean virtuales. Acabo de terminar el libro y la verdad que me ha costado bastante... Me gusta milenio 3 aunque lo sigo desde hace muy poquito. La verdad es que me entretiene bastante porque con temas de "actualidad" se le busca a todo un sentido oculto que aunque a veces roza la parida absoluta no deja tampoco que te aburras, no profundiza hasta el bostezo, y consigue la mayoría de las veces que te quedes con la miel en los labios porque es eso lo que busca: puro entretenimiento. Creo que Javier Sierra, que personalmente me parece muy ñoño, ha buscado aprovechar el tirón de milenio 3 para crear un código da vinci sin sentido. Diría que lo único que vale la pena del libro son las ilustraciones (en la edición impresa, si lo leo en kindle como tú lo tiro por la ventana!) que están muy bien y aunque le dedica una página a cada obra siguen siendo pequeñitas para valorar los detalles. Punto a favor (que es mucho) me ha renovado las ganas de ir al Prado al que no iba hace años (y curiosamente me perdí el otro día en obras que no salen en el libro). No hay más a favor, como bien dices historia insustancial (para poner a una marina así, no la pongas, para describir Madrid donde haces solo referencia al chaminade, no lo pongas), y en cuanto al perseguidor del maestro o el maestro en si... Ni siquiera podemos hacernos una idea de como es físicamente, si en algún punto lo describe ha debido ser tan anodina descripción que la he olvidado y como de alguien tan básico en el libro no sabemos nada? No creo que eso tenga que ver con algo premeditado por el autor, creo simplemente que es fruto de un estilo pésimo. Y todo esto me ha hecho pensar en algo:
    cómo es posible que un escritor así tenga 10 novelas? Da igual lo que uno tiene que decir? Por qué algo así puede triunfar? Cómo ha cambiado el periodismo, la literatura... Conste que no siento ninguna animadversión hacia Javier sierra y que aunque ñoño me parece majo, pero esto ha sido peor que una patada en zona noble. Y otra curiosa reflexión, con el tema piratería tan candente y a raíz de tu comentario, no te parece oportunista e inteligente hacer un libro sobre arte para que sólo puedas disfrutarlo en edición impresa (lo que obliga a comprarlo)? Y si esto es así, donde queda entonces esa eterna búsqueda de lo elevado fuera del mundo materialista por el que siempre aboga el autor en sus intervenciones en milenio 3? ... Las incoherencias de hoy en día. Un saludo y genial análisis

    Fdo: el llanero solitario

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