PLAZA DE LOS GUARDIAS DE CORPS. CONDE DUQUE

En una tarde de la primavera de Madrid…. Estoy sentada en uno de los confortantes bancos (o más bien debería decir sillones de madera) de la Plaza de los Guardias de Corps, en el corazón del desconocido y a la vez paradójicamente céntrico Barrio de Conde Duque, disfruando de esos momentos únicos conmigo misma. Leo una historia de mujeres, una novela maravillosa llamada Violetas para Olivia, a la que ya no tengo que pasar hojas. Es lo que tiene la tecnología, que ya nos ha llevado a los libros digitales, que preferimos ya incluso en muchas ocasiones a los libros en papel de toda la vida.
En la plaza, al igual que en el barrio entero, se disfruta de una tranquilidad pasmosa. Me encanta este barrio recóndito y desconocido para casi todos los madrileños, ya de los turistas ni hablamos. Pero el caminante que por azar o por recomendación se interna entre sus calles, termina enamorándose para siempre del barrio de Conde Duque. Es un lugar especial, mágico, tan cerca y tan lejos de todo. Un barrio que yo descubrí hace relativamente poco tiempo y en el que no me importaría vivir.
Conde Duque, nombre del cuartel y que luego se convirtió en el nombre que tomó el barrio, ese inmenso edificio también desconocido, como lo es la preciosa remodelación que ha sido llevada a cabo sobre el mismo hace poco más de un año. Desde mi asiento en la plaza, levanto la vista a mi izquierda y veo sus imponentes muros, la puerta con la fachada barroca churrigueresca que da acceso al enorme recinto que tantos secretos guarda, desde donde incluso se puede ver la fachada del Palacio de Liria. Pero pocos lo saben, este barrio no deja de esconder secretos...
La plaza de los Guardias de Corps es un lugar casi legendario, un lugar de historia, de literatura, de vida... Evoco las hojas de un libro que sí que leí en papel y que me fascinó, El corazón helado, para mí la mejor novela de Almudena Grandes. Su protagonista, Raquel Fernández vivía precisamente en esta plaza tan preciosa y única, donde en cualquier tarde de primavera parece que el tiempo se ha detenido.
El nombre de la plaza no puede estar mejor elegido. Se refiere a los Guardias de Corps que tuvieron en el Cuartel de Conde-Duque (justo frente a la plaza) su cuartel principal. Los Guardias de Corps tienen origen francés, pertenecen a la guardia real y llegaron a España de mano del primer monarca borbón, Felipe V, a quien se debe la creación de este cuerpo real, así como la construcción del magnífico cuartel de Conde Duque, que podemos contemplar desde el exterior sentados en la Plaza de los Guardias de Corps, pero cuyo maravilloso interior ni siquiera podrías imaginar a través de sus gruesos muros.

LA VECINA MÁS FAMOSA DE LA PLAZA: CLARA CAMPOAMOR.

No es que Clara Campoamor resida en uno de los edificios de la Plaza de los Guardias de Corps. De hecho, sé que fue vecina no del barrio de Conde Duque sino de Malasaña, pero al fin y al cabo vivió muy cerca de allí. Pero no me consta que fuese vecina precisamente de Conde Duque. Sin embargo, su figura quedó inmortalizada en una escultura de su busto, que habita la Plaza de los Guardias de Corps desde hace seis o siete años.

Supongo que todos sabemos quién fue Clara Campoamor, la mujer que logró el sufragio femenino en España, en las elecciones de 1933. Conocida fue su lucha contra Victoria Kent, contraria ésta al derecho al ejercicio de voto por parte de las mujeres.

Clara Campoamor terminó exiliándose de España tras la Guerra Civil española tras la traición política que sufrió. Desgraciadamente, la figura de Clara Campoamor no ha sido lo suficientemente reconocida y fue bastante denostada. Su lucha por el derecho de las mujeres al sufragio de las mujeres no fue suficientemente reconocida y debieron de pasar muchos años, incluso más allá de su muerte en la década de los años 70 para que recibiese algunos de los homenajes que debería haber recibido mucho antes.


LOS ALREDEDORES DE LA PLAZA.

El barrio de Conde Duque es un barrio lleno de encanto. Y la Plaza de los Guardias de Corps es probablemente el corazón del barrio. No se trata de la plaza más grande del barrio, probablemente tampoco la más vistosa, ya que creo que esos honores corresponden a la Plaza de las Comendadoras, pero para mí es uno de los lugares más recogidos y con más encanto no sólo del Barrio de Conde Duque, sino de todo Madrid.

Resulta muy agradable sentarte en la plaza a leer, perderte en los detalles de las fachadas de algunos de los edificios que la rodean, o por qué no tomarte unas cañas en una de sus terrazas. La plaza en sí es bonita, pero resulta inevitable mirar la gran fachada del Cuartel de Conde Duque, donde estaban los famosos Guardias de Corps que dan nombre a la plaza. Hoy, más que nunca, después de su remodelación, merece la pena cruzar su puerta y descubrir los secretos que este magno edificio tiene que ofrecernos.

Pero en el barrio de Conde Duque hay muchas otras historias y muchos otros puntos de interés. Casi al ladito de la plaza, en el edificio donde antes se encontraba la Fábrica de Mahou, hoy se abre el Museo ABC, un centro cultural y de exposiciones donde suelen realizar muestras y exposiciones cuanto menos curiosas, se celebran actos de todo tipo y además es especialmente bonito el colorido rojo de las luces de sus ventanas por la noche.

Si bajas hacia Princesa, te encontrarás con una casa donde viviría el gran escritor bohemio Alejandro Sawa, en quien se inspiró Valle Inclán para crear uno de sus personajes más famosos, su Max Estrella de Luces de Bohemia. Una placa del ayuntamiento en la fachada del edificio en que habitó, te mostrará el lugar.

Bajando un poco más, llegarás a la Plaza de Cristino Martos, otro espacio también con encanto, pero que sobre todo destaca por dos negocios muy especiales: el restaurante El Jardín Secreto y el recientemente inaugurado (el día de Navidad de 2012) Mür Café. Os recomiendo una visita a ambos, seguro que serán capaces de seduciros.

Pero hay muchas otras sorpresas en este barrio: una tienda de decoración con pinturas del mismísimo Zuloaga, un secreto muy bien guardado que pocos madrileños conocen.

O cómo no, resulta imposible terminar de hablar de este lugar sin mencionar a sus habitantes más ilustres: los Duques de Alba. El magnífico Palacio de Liria (palacio principal de la dinastía) se encuentra a espaldas del cuartel de Conde Duque. De hecho, gracias a la remodelación, es posible contemplar su fachada desde el piso superior del propio cuartel.

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Lo reconozco, aunque no creo que fuese necesario porque a tenor de mis palabras seguro que se me nota. Me gusta mucho el Barrio de Conde Duque, tiene algo especial que me fascina. Es un lugar desconocido en el corazón de Madrid, con un halo único, y eso se nota.

Pero si hay un lugar que me gusta especialmente, ése es la Plaza de los Guardias de Corps. Disfruté mucho hace tan sólo unos días tomándome mi tiempo sentada en uno de sus bancos, mientras leía, recorría mentalmente el barrio o evocaba la triste historia de Clara Campoamor.

Todas las palabras que conforman esta opinión no son, ni más ni menos, que la plasmación en palabras (o por lo menos el intento) de poder contaros todas mis sensaciones en aquellos momentos de paz. Y de paso compartir con vosotros este lugar tan único como desconocido en el mismísimo corazón de Madrid.

4 comentarios:

  1. Ya te decía por otros lares que me parece increíble que haya madrileños que no conozcan este sitio...

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  2. No es una plaza que haya frecuentado

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  3. Antonio Gómez Giljunio 18, 2013


    LOS NIÑOS DE LOS 60

    El título que encanbeza estas líneas corresponde a ello, a los chavales y chavales que en aquellos años jugabamos en la plaza, en la calle limón detras del Mahou, dentro de los patios del Cuartel del Conde Duque, de la calle del Cristo, y de las carreras que echabamos a lo largo del Bernardo López, Las Comendadoras.
    Pero realmente el cuartel general de los chavales se ubicaba en la plaza y sus solares.
    Ahora, año 2013, más de 50 chavales de aquella época, estamos todos unidos, pues el maravilloso reencuentro mantenido el año pasado por todos nosotros, y casi todos ellos sin vernos mas de 40 años, nos ha hecho más fAquella pandilla que se pegaba a palos y pedradas con los del 2 de mayo, y los de Vallehermoso, Pez o los del Cuartel de la Montaña, la unión que teníamos con los de Cristino Martos y Comendadoras, en fin tantos y tantos recuerdos que hoy en día nos sirven para estar unidos y afrontar los años de vida que nos quedan con ilusión.

    Ahora casi todos y todas estamos rondando los 60 pero seguimos estando agradecidos a la época de Mat MOnro, Adamo, Los Beatles, Formula V, y Los Brincos.
    Tenemos fotos antiguas y cada DIA van apareciendo más de ellas, cada dos por tres nos reunimos en el barrio y recorremos nuestros bares y rincones favori
    uertes y más unidos que nunca, pues entre nosotros hemos formado una gran familia.
    Nos reunimos cada dos por tres en el barrio, recordando nuestras correrias de entonces, como si ayer mismo estuviesemos jugando al rescate, a las chapas o al propio futbol en la misma plaza, como si estuviesemos de guateque en el cuerpo de guardia del mismo cuartel, como si estuviesemos jugando al clavo o viendo como rodaban en el cuartel de Conde Duque las zarzuelas de Orduña o la película Patón.

    Que bonitos recuerdos. somos 50 y por desgracia 8 más que han fallecido, y todavia seguimos buscando a gente de neustra pandilla, aquella que se pegAhora, año 2013, más de 50 chavales de aquella época, estamos todos unidos, pues el maravilloso reencuentro mantenido el año pasado por todos nosotros, y casi todos ellos sin vernos mas de 40 años, nos ha hecho más fuertes y más unidos que nunca, pues entre nosotros hemos formado una gran familia.
    Nos reunimos cada dos por tres en el barrio, recordando nuestras correrías de entonces, como si ayer mismo estuviésemos jugando al rescate, a las chapas o al propio fútbol en la misma plaza, como si estuviésemos de guateque en el cuerpo de guardia del mismo cuartel, como si estuviésemos jugando al clavo o viendo como rodaban en el cuartel de Conde Duque las zarzuelas de Orduña o la película Patón.

    Que bonitos recuerdos. somos 50 y por desgracia 8 más que han fallecido, y todavía seguimos buscando a gente de nuestra pandilla.
    Aquella pandilla que se pegaba a palos y pedradas con los del 2 de mayo, y los de Vallehermoso, Pez o los del Cuartel de la Montaña, la unión que teníamos con los de Cristino Martos y Comendadoras, en fin tantos y tantos recuerdos que hoy en día nos sirven para estar unidos y afrontar los años de vida que nos quedan con ilusión.

    Ahora casi todos y todas estamos rondando los 60 pero seguimos estando agradecidos a la época de Mat MOnro, Adamo, Los Beatles, Formula V, y Los Brincos.
    Tenemos fotos antiguas y cada DIA van apareciendo más de ellas, cada dos por tres nos reunimos en el barrio y recorremos nuestros bares y rincones favoritos.

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  4. Muchas gracias Antonio Gil por tu comentario. Me encanta! Y me alegro mucho que hayáis vuelto a juntaros después de tantos años.

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