MIS 14 PROPÓSITOS VITALES PARA EL 2014

El año pasado tuvimos 13 propósitos para el 2013. Este año, ganamos un propósito más: 14 propósitos para el 2014. 

Empezamos con los propósitos que no cumplimos el año anterior. Vuelvo a incluirlos en la lista, con la esperanza de que este año les llegue su turno y se vean cumplidos: 

1. Libros: leer más. 

Con una niña pequeña resulta difícil (espero que no imposible) conseguir este objetivo. El 2013 fue un año nefasto en este sentido, espero mejorarlo en el 2014. No me voy a poner el listón muy alto: con 25 libros en el año me daría por satisfecha. Se supone que son sólo dos libros al mes, debería poder conseguirlo... (creo).


2. Curso de pilates. 

El año pasado me propuse hacer dos cursos: el de teatro (que sí lo conseguí) y el de pilates. Un curso de pilates tiene muchísimos beneficios físicos y para la espalda. Lo vuelvo a poner sobre la mesa. Incluso apunto el poder apuntarme a yoga, que lo hacen en mi oficina y me podría resultar hasta más sencillo. 



Pasamos a los propósitos que sí logré llevar a cabo en el 2013 pero que me parecen taaaaan importantes y taaaan vitales que vuelvo a incluirlos

3. Tiempo para mi hija Henar (y para su hermano peludo Athos). 

Sólo se crece una vez y si parpadeas, te pierdes la infancia de tu hij@. Yo no quiero, en absoluto, que eso me ocurra a mí. Por ello, me gusta verla y pasar tiempo juntas día a día, acompañadas de Athos la mayoría de las tardes. En el 2013 aprendió a andar, a correr, a hablar con media lengua, a comer sólido, a comer sola... Y en lo que llevamos del 2014 ya hemos desterrado el chupete, el siguiente hito será el pañal. 

Mi hija se merece mi tiempo: en cuanto a calidad y en cuanto a cantidad. Hacemos cosas juntas, descubrimos el mundo juntas y es una maravilla ver crecer a tu hij@. Mi reducción de trabajo me permite pasar las tardes con Henar y, aunque a veces sea duro y echo de menos tiempo para mí, mi hija es la luz de mis días. Y los tres juntos (Henar, Athos y yo) pasamos tardes inolvidables.


4. Teatro. 

Una de mis grandes pasiones. 2013 ha sido un año muy teatral, no he hecho el recuento de las obras de teatro que he podido ver, pero por lo menos serían 30. He visto obras maravillosas, algunas conocidas, con un alto presupuesto; otras de bajo presupuesto y que te dejaban sin palabras y no tenían que envidiar a las grandes; he visto a actores conocidos a otros que no lo son. Ha sido un 2013 fantástico y espero que 2014 lo iguale... ¡y lo mejore!



5. Pasar más tiempo con mis amigos, con la gente que realmente merece la pena. 

Pienso hacer un propósito que se complementa con éste y que es justo el contrario: no perder ni un minuto con quien no merece la pena. Y por supuesto, invertir todos mis minutos en la gente que merece la pena, y que son muchos. En 2013 he descubierto amigos estupendos como mi compi Cristóbal o los teatreros Patri y Carlos; por no hablar de mi nuevo jefe, que aún no me puedo creer la suerte que tengo al trabajar con una persona tan buena. Además, he redescubierto que amigas como Virginia son una joya y el apoyo en mi día a día. Tengo la suerte de tener muy buenos amigos y quiero pasar mucho tiempo con ellos y compartir las cosas que me pasan. Yo no sería la misma sin la gente maravillosa con la que me cruzo. 



6. Actualizar el Blog asiduamente. 

El blog es una de las cosas que más me aporta en el día a día. Es mi pequeña ventanita al mundo virtual y me encanta escribir lo que se me ocurre. No sigo ninguna pauta, soy muy caótica y muchas veces pienso que las tonterías que escribo realmente no le van a interesar a nadie. Pero curiosamente hay gente a quien les gustan mis tonterías y sin vosotros todo esto no sería posible. Muchas veces, este cuaderno de bitácora me permite desahogarme y es una pieza fundamental en mi día a día.


7. Ser feliz con quien soy y cómo soy. 

Os contaba hace poco, en mi resumen del 2013, que el año había acabado muy bien en el terreno laboral. Desde junio, me cambié de departamento, un cambio de trabajo y de jefe que me vinieron ambos fenomenal. El nuevo trabajo me encanta y mi nuevo jefe era estupendo, una de esas buenas personas con las que encajas al 100% desde el primer día. Pues bien, ayer se fue. Yo me alegro infinitamente por él porque es una persona estupenda y un profesional magnífico, que se merece todo lo bueno que le ocurra, pero me da una pena que me muero. Sé que es prácticamente imposible encontrar un nuevo jefe que sea como él y que de nuevo esto significa cambios, reajustes... volver a empezar. Por ello, hoy no me siento con muchas fuerzas ni estoy demasiado feliz. Pero tengo claro, en días difíciles como éstos, que ser feliz con ser quien eres y cómo eres es algo fundamental, y que debemos luchar por ello con ahínco, día a día, incluso en los días malos.

En el 2013 lo conseguí. No es fácil, muchas veces exige un trabajo continuo y psicológico por detrás, intentando darle importancia a lo que verdaderamente lo tiene (muchas menos cosas de las que pensamos) y quitándosela a las cosas que no la tienen. Hay que disfrutar de los pequeños momentos y esforzarnos por tener una mentalidad positiva. Aunque cueste. Este objetivo es vital para mí, más en estos días de nuevo cambio.

8. Tener más tiempo para mí misma. 

Muchos de los objetivos que he comentado dependen al final de éste. Como le pasa a todo el mundo, cuando eres madre, ves limitada tu vida, no sólo la vertiente social, sino todas. Tener una pequeñaja tan maravillosa como Henar en mi vida tiene cosas maravillosas, pero también conlleva eso, mucho más si, como en mi caso, no dispones de familia que te eche una mano ni de una interna en casa. Son años un poco difíciles.

En el 2014 confío en que las cosas cambiarán un poquito, en que mi marido se va a esforzar y va a tener un poquito más de disponibilidad, de manera que me dé un poco más de tiempo para mí misma. Y os puedo asegurar que tengo mil y un planes y cosas que hacer para aprovechar ese tiempo, no pasará en vano.


Y ahora, mis nuevos propósitos en el 2014. Algunos son clásicos, pero no los incluí en el 2013, así que deben aparecer en esta sección.

9. No perder ni un minuto con personas nocivas. 

Hay personas nocivas en la vida de cualquiera. A veces las sufrimos en el trabajo, otras veces se hacen pasar por (fals@s) amig@s, otras veces son familia... Hay que saber decir no a esas personas que no nos aportan y nos quitan energía, a las malas personas que se cruzan en nuestras vidas, a aquéllos que quizá no sean malos pero con los que no logramos entendernos. Si no podemos hacerlos desaparecer físicamente de nuestra vida (muchas veces es imposible), sí podemos pasar de ellos. Mantenerlos alejados, no perder el tiempo con ellos, dejar los límites muy claros y por supuesto, cuando nos hostiguen, actuar. No debemos amenazar, debemos actuar, y aunque algunos piensen que es lo mismo, no lo es.



10. Hacer al menos una cosa especial con Henar cada mes. 

Todos los ratos con Henar son especiales pero cuando has visto treinta episodios de la Casa de Mickey Mouse y algunos de ellos cinco veces seguidas, la tarde comienza a convertirse en un infierno, eso sí con un toque Disney. Por eso, querría esforzarme en hacer algo especial con mi hija cada mes. No tiene que ser algo grandioso, sino diferente a lo que hagamos normalmente. En principio, es más o menos fácil, ya que al ser tan pequeña, hay muchas cosas nuevas por hacer con ella. Y así, descubres el mundo de otra manera: la primera vez que la llevas al teatro, la primera vez que vamos al zoo, la primera vez que pintamos juntas un cuento... Espero que este 2014 esté lleno de primeras veces y momentos especiales.


11. Adelgazar. 

A Dios pongo por testigo... Ufff, no, que yo no puedo poner a dios por testigo de nada. El otro día me salía la risa tonta con este propósito. Prometo que me lo voy a intentar tomar en serio. No espero adelgazar 20 kilos, pero sí que me gustaría al menos adelgazar 5 (si fuesen 10 ya sería la repera) y sobre todo molestarme en comer mejor. Estoy intentando comer más fruta, más verdura, más pollo (eso lo tengo fácil), menos pan (ay, qué tortura), no picar cualquier cosa entre horas... A ver qué tal se me da, pero de este 2014 no pasa.


12. Viaje a Londres. 

El año pasado quise hacer dos viajes internacionales: Lisboa y Roma, y aunque Roma se me resistió, al final pudimos ir. Este año he renunciado a Lisboa (voy a esperar a que Henar no necesite el carro de bebé) y aunque tengo algún otro viaje en el calendario, mi objetivo viajero para el 2014 es Londres. Me gustaría hacer una escapada familiar de 3/4 días a la capital del Támesis, una ciudad que me enamoro y que no visito desde hace más de tres años. Aún no tengo fecha, aunque me gustaría que fuese antes o después del verano, cuando haga buena temperatura.



13. Mimar más mi relación de pareja. 

Entono el mea culpa. Cuando eres padre o madre, dejas de tener tiempo para nada. Quien más lo sufre eres tú, dejas de tener tiempo para ti, pero también tu pareja, ya que dejáis de tener tiempo para vosotros. No sé cómo lo voy a plantear, quizá un día al mes en el que también hagamos algo especial juntos y sin niña, pero creo que mimar más mi relación de pareja es una asignatura que tengo pendiente y que debo recuperar en este 2014.



14. Cambiar la habitación de Henar. 

Más me vale cumplir este objetivo porque si no, la pobrecita mía, va a terminar durmiendo en el suelo. Cuando nació Henar, para no deshacer media casa, decidimos reconvertir el estudio en su habitación. Como la cuna no era muy grande, con la cuna, unos paneles japoneses para tapar la estantería de obra, una cómoda de Ikea, una cenefa de bebés y algún detallito mono, quedó una habitación preciosa. Pero sí, para bebés.

Se supone que a los dos años deberíamos pasarla a la cama grande, pero la cama no cabe en esa habitación. Por ello, debemos cargarnos la habitación de invitados y poner allí la habitación de Henar. A su vez, el sofá cama del salón (que ya está para jubilarse el pobre) pasará al antiguo estudio y actual habitación de Henar y aprovecharemos para deshacer medio salón y cambiar los sofás, que falta tienen. Como veis, es una inversión de dinero bastante importante y lo estamos postergando. Mi idea es cambiarlo todo en verano, pero ya veremos... Tendremos que ahorrar bastante hasta entonces. Deseadnos suerte. 



Como veis, mis propósitos del 2014 no son nada del otro jueves como suele decirse. Son propósitos que, a priori, creo que hay suficientes posibilidades de poder cumplirlos. Hace tiempo que no me pongo metas imposibles, aún así las posibles también se me resisten muchas veces. En cualquier caso, éstos son mis propósitos y valga la redundancia, ¡me propongo cumplirlos! 

8 comentarios:

  1. Ojalá y los puedas cumplir todos, yo vuelvo a pilates el lunes (lo necesito en mi vida)y este año no me he hecho muchos propósitos, sólo uno muy imporante que espero que salga adelante. Un abrazo.

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  2. Carmen M Baananteenero 11, 2014

    No sabía que habías abierto un blog.
    He entrado y me ha encantado. Lo haré habitualmente. BSS

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  3. Suerte con tus propositos, no son nada del otro jueves, o sí, pero alguno se me antoja muy dificil, y yo los tengo ya mayores, aún así tiempo para mí sigo arañando

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  4. Ojalá los puedas poner todos en marcha y llevar a buen puerto, porque son unos cuantos. Tienes todo mi apoyo moral. Besos

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  5. Veo que has tomado una decisión muy comercial. Porque como el sueldo, se han transformado tus propósitos en una paga/propósito al mes, más dos extras.
    Por cierto, ¡OBJETIVO CUNPLIDO! ya tienes CIEN SEGUIDORES

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  6. Me encantaría formar parte, no sólo gràfico, de tu propósito número 5... Ojalà yo tuviera la voluntad y constancia para cumplir alguno de tus propósitos, que por supuesto comparto. Un beso

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  7. Hola Ítaca, creo que te tocó mi libro en el amigo invisible y, siguiendo tus pasos, he llegado hasta aquí. Veo que estamos en un período vital parecido: tengo un niño de 3 años, otro de 1 y medio y tengo en camino al tercero, así que entiendo que tengas poco tiempo para leer. Yo tengo poco para leer y también poco para escribir, pero cuando nazca el tercero me he propuesto buscar algo de ayuda extra... Sí que creo que es muy importante dejar un día a la semana para estar con tu marido y, por lo menos, comunicarse. Espero que puedas incluir mi libro entre tus 25 anuales ;) Un abrazo. Ana.-

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