LOS VIERNES VITALES: MIRA TU MUNDO CON PERSPECTIVA

Se me ha ocurrido... Sí, probablemente sea una chorrada más. Pero este cuaderno de bitácora es totalmente personal y caótico, y ahora me apetece escribir sobre estas cosas. 

Sigo... Se me ha ocurrido... hacer un post cada viernes (siempre que sea posible) con una reflexión vital. Los viernes vitales de Itaca, o algo similar. Y hoy, empiezo con esto. 


Estos días de atrás he tenido conversaciones profundas con varias personas, por circunstancias muy diversas. En concreto, comí el lunes con una de mis mejores amigas y con su hermana. Su hermana está pasando una mala época, si no sumida en una depresión, al menos atravesando uno de esos momentos en los que estás convencida de que todo te sale mal, que nada funciona, que tu vida es una m... 

Mientras comíamos y ella se quejaba amargamente de su mala suerte, yo, desde fuera, veía claramente que estaba en un vaso de Coca-Cola. Y tal cual se lo dije. Si coges un vaso de Coca-Cola (o de café) entre tus manos y miras en su interior y sólo en su interior, lo verás todo negro. Si dejas el vaso en la mesa y miras todo lo que le rodea, te darás cuenta de que sólo es un vaso de Coca-Cola, sin más. 

Es cierto que la perspectiva te permite ver las cosas mejor. También es cierto que es mucho más fácil hacerlo desde fuera, que lo que es realmente difícil es conseguir esa perspectiva cuando estás en medio de una tempestad o cuando crees estar en medio de una tempestad (no siempre se está en realidad). Además, en determinados momentos, no consigues salir fuera sola, sino que tú misma te vas enrocando una y otra vez... y lo vas viendo todo más y más negro... En esas ocasiones, necesitas ayuda externa. 

Creo que la hermana de mi amiga necesita ayuda externa. Se me ocurren dos tipos de ayuda, aunque no estoy segura de si alguna de las dos le serviría. Una de ellas es hacer coaching. El coaching no te da soluciones, no te dice lo que tienes que hacer, pero te abre la mente, te muestra un montón de puertas y la forma de que tú mismo encuentres otras puertas y escojas el camino. 

Otra opción, que también hablé con mi amiga, es que meta a su hermana en un avión y se la lleve a La India, a Somalia, a Marruecos... para que vea lo que es pasarlo mal. Mi amiga me contestó algo, que me hizo replantearme aún muchas cosas más. Me dijo que su hermana no necesitaba un avión, que fuese al Cáritas de enfrente y que vería gente que eran como nosotras hace cinco años y que ahora no tienen ni para dar de comer a sus hijos. Esa realidad es cierta, está al lado nuestro y muchas veces nos olvidamos de ella. 

La hermana de mi amiga tiene un trabajo que no le gusta... pero tiene trabajo. No gana mucho... pero gana suficiente. Se siente infeliz , impotente, frustrada, porque ya se ha cansado de luchar... pero tiene techo, comida, ropa, tabaco, salidas los fines de semana, incluso se fue de viaje fuera de España hace unos meses. 

Si lo miras con perspectiva, por mal que nos vayan las cosas, ni podemos ni debemos quejarnos. Sobrevivimos y no sólo eso, tenemos muchas cosas que otros no tienen y otras muchas cosas, demasiadas, que no necesitamos y que no valoramos. Y a todos nos pasa que, en alguna ocasión, nos sentimos infelices. Yo la primera, que soy un sube y baja continuo. 

Reflexionar más sobre lo que tenemos alrededor, abrir los ojos, creo que nos ayudará a encontrar la perspectiva que necesitamos. 

MY LITTLE BOOK BOX MARZO 2014: EL LIBRO ROJO

El fin de semana pasado, aprovechando que hacía muy malo, abrimos nuestra última caja de My Little Book Box, dispuestas a pasar un rato estupendo Henar y yo. Siempre que abrimos una nueva caja, es una auténtica fiesta. Mi hija disfruta muchísimo con estas cajas, y yo con ella. Pasamos unos ratos muy divertidos inmersos en la lectura que nos proponen ese mes y con todas las actividades de manualidades asociadas a la misma. 


En este caso, el libro que recibimos se titulaba El libro rojo y se trata de un precioso libro ilustrado. No tiene nada que leer, o al menos no tiene palabras, pero sus ilustraciones nos hacen imaginar perfectamente la historia que encierran sus libros. Una historia maravillosa precisamente a través de las ventanas al mundo que nos abren los libros. Un niño encuentra un buen día un libro rojo, en el que aparece una niña que vive en una ciudad de grandes edificios. Iremos conociendo a esa niña y su vida... hasta que ella misma vea en un libro al niño que a su vez la ve a ella, y que vive en una isla lejana, en un lugar tan diferente.

Pero un buen día la niña decide ir a conocer a ese niño, ambos se conocen a través de las páginas de un libro pero deberán traspasar esas barreras y conocerse en la realidad... 

Me ha gustado mucho esta historia y todas las historias que podemos contar a través de las ilustraciones. Además, salvando las distancias, me gusta este libro porque me recuerda a la vida 2.0 y las amistades que tejemos a través de internet, que vemos, con los que hablamos, que conocemos mucho... pero que muchas veces no hemos visto nunca. Algunas veces traspasamos las distancias y las fronteras y conocemos a esos amigos en el mundo real, les damos un abrazo y cerramos el círculo.


Algún día tendré que explicarle a Henar en qué consisten las amistades 2.0...


Como siempre es habitual en las cajas de My Little Book Box, también en esta ocasión incluían manualidades para que hagamos junto a nuestros hijos. Estas manualidades están relacionadas con el libro en cuestión, no suelen ser difíciles de hacer y sirven para pasar un buen rato juntos y afianzar los valores de la lectura. 

Este mes, la caja incluía tres manualidades.


La primera de ellas consistía en hacer un marcapáginas muy especial con goma Eva, cartulina y pegatinas. Nos lo pasamos muy bien haciéndolo, sobre todo Henar, a quien le encantan las pegatinas y dejarlas por ahí pegadas, te las encuentras en los lugares más inverosímiles. Se trata de una manualidad sencilla y divertida, que además te da ideas para hacer muchos otros marcapáginas utilizando goma Eva, pegatinas y cartulina.


La segunda manualidad no era tan genérica (un marcapáginas nos sirve para cualquier libro), sino que te proponía desarrollar una imagen del libro, aquélla en la que la niña inicia su viaje para conocer a su amigo. Para ello, utiliza un gran ramillete de globos de colores que, no sé a vosotros, pero a mí en seguida me recordó a la película Up, una película llena de optimismo que nos habla de las cosas verdaderamente importantes de la vida, y que si no la habéis visto aún, debéis hacerlo. A Henar le encantan los globos y si son muchos y de diversos colores, más aún. En seguida quiso que los hincháramos todos, aunque al final, acabaron más bien desparramados por toda la habitación que haciendo un bonito ramillete, que es lo que la manualidad en sí proponía. Para ello, debían atarse a una gran pajita para beber, pero el problema era que resultó demasiado blanda, o seré yo que no soy muy manitas, pero aquello no resultó como se esperaba...

La tercera y última manualidad (que aún no hemos hecho) es hacer tú mismo tu propio libro rojo. Me pareció una idea fantástica, pero que para hacerla bien, ha de llevar su tiempo. La cajita de My Little Book Box siempre incluye todo lo que necesitas para las manualidades, y en este caso incluso incluía unas acuarelas junto a fieltro de colores, algodón para hacer nubes, hilos de lana de colores. Creo que esta manualidad quedaría mucho mejor con una libreta en sí, que podemos forrar de rojo, cómo no. Me ha dado una idea, aunque probablemente utilicemos otros materiales para ello. 

Una vez más, nos lo hemos pasado fenomenal con nuestra My Little Book Box. No me canso de deciros que es una opción fantástica para pasar unos momentos maravillosos con nuestros hijos e ir metiéndoles poco a poco el gusanillo de la lectura. El libro rojo nos gustó muchísimo, aunque en esta ocasión las manualidades las he visto un poco más flojas que en otras ocasiones. Creo que son las menos curradas, aunque quizá sea porque tenemos el listón muy alto y en cajas anteriores las manualidades eran realmente fantásticas. 

Si queréis enteraros de todas las maravillas de My Little Book Box, podéis verlo aquí. Y si os suscribís y queréis ser muy majos, podéis utilizar mi código itaca

¡¡¡Felices Lecturas!!!

RESTAURANTE ATENEO: ENTRE LA TRADICIÓN Y LA MODERNIDAD

Hace años, cuando descubrí el Ateneo, una de las joyas del Barrio de las Letras, me quedé sin palabras. Evoqué la presencia de Machado, Unamuno, Valle Inclán, Azorín, Pardo Bazán, Marañón o Azaña entre otros muchos. El lugar sigue como entonces y no resulta difícil imaginarlos allí sentados. Como dice el gran Sabina en una de sus canciones: Bendita España, de Azañas y Machados…
Por eso, cuando hace unas cuantas semanas una queridísima amiga me propuso que fuésemos a comer al Restaurante del Ateneo, me faltó tiempo para decir que sí. Sabía que el restaurante del Ateneo era un lugar anexo al edificio del Ateneo como tal, aunque restaurante y edificio principal están comunicados y puedes pasar de uno a otro. También que nada tenía que ver este restaurante, moderno, con toques cosmopolitas, con el Ateneo como tal. Pero es que además me gustaba lo que vi en su web: su estética, su calor hogareño… y además tenía buenas referencias de su comida. No podía pedir más, tenía que ir a verlo. Y luego, después de comer, pasear por la parte del Ateneo que se puede visitar (hay una parte sólo abierta para socios) y seguir canturreando Bendita España, de Azañas y Machados…
El restaurante del Ateneo es un lugar con muchísimo encanto. Situado al lado del edificio del Ateneo, en pleno corazón del Barrio de las Letras, su acceso principal se encuentra en la calle Santa Catalina número 10, perpendicular a la Carrera de San Jerónimo (la conoceréis por ser la calle del Congreso) y a la calle Prado, donde se encuentra la fachada principal del Ateneo. Además, para más señas, desde su puerta se ve la Iglesia de la Cienciología de Tom Cruise, toda una mezcla de estilos e historias se hallan en esa encrucijada de callejuelas. 

Nada más entrar, te encantará su decoración, tan cálida y llena de encanto. Según entras desde la calle Santa Catalina, dejarás a mano derecha la coctelería para adentrarte en el restaurante como tal. Seduce el contraste de luces, la mezcla de sillas de madera de diferentes colores, los sofás Chester, la decoración en paredes mediante cuadros y botellas, incluso una chimenea eléctrica. A este lugar no le falta detalle, consiguiendo un ambiente único, cálido, hogareño, una armonía perfecta entre un ambiente clásico y moderno a la vez.
Además de ser un sitio precioso y un lugar con reminiscencias históricas importantes (aquí al lado charlaron en su día Machado y Azaña, entre otros…), el restaurante posee una carta extensa y exquisita, a la que no le falta detalle.
Podréis encontrar en ella entradas que van desde el laminado de verduras al ceviche de pulpo y mango, pasando por varias opciones de ensaladas, carpaccio de buey o el salmorejo, entre otras opciones.
En cuanto a platos fuertes, nos ofrecen arroz, pasta, carne o pescado, opciones lo suficientemente variadas como para que todos encontremos algo que nos guste. Me paro especialmente en los platos de pescado, con opciones que van desde un excelente bacalao gratinado a un tataki de salmón, pasando por unos clásicos chipirones en su tinta, entre otras cosas. Y entre los platos de carne podemos encontrar desde solomillo de buey a confit de pato, pasando por unas carrilladas ibéricas o la presa ibérica con la que siempre se acierta, entre otras opciones.
No nos olvidemos del postre, donde encontramos recetas clásicas como las torrijas o el tiramisú, algunas con innovaciones, como la tarta de queso con gel de yuzu, o los helados, también entre otros varios.
En la zona de bodega, poseen una buena selección de vinos tintos, blancos, rosados y espumosos. Entre los tintos, me quedo con el Glorioso o la Abadía Retuerta, aunque disponen de muchísimas opciones más. Entre los blancos, con el Paco y Lola.
Además, de lunes a viernes el restaurante Ateneo nos ofrece, en horario de comidas, un menú del día muy interesante por un precio de 15 euros. Yo lo disfruté en una ocasión y estoy deseando volver para repetir (de hecho, una amiga viene de fuera a pasar unos días en Madrid en Semana Santa y es uno de los lugares a los que pienso llevarla). En aquella ocasión, me decanté por el laminado de verduras al horno (que estaba delicioso), un filete de ternera empanado y un estupendo laminado de piña con helado de cítricos. Todo buenísimo.

El servicio inmejorable, el precio muy ajustado, el lugar, de ensueño… Además, estás al ladito de todo para poder dar un paseo antes o después. Y de la que sales, date una vuelta por el Ateneo y evoca aquella bendita España de Azañas y Machados…

MI 45ª SEMANA INSTAGRAMIZADA: 23 DE MARZO

De nuevo por aquí con una semana instagramizada. Esta semana ha sido demasiado revuelta, tanto a nivel profesional como personal, con poco tiempo para casi nada, algo que se ha notado en el blog. A ver si la próxima me pongo al día, que tengo demasiadas cosas pendientes... 


Rinconcitos de mi Madrid...

1) La sombra del ciprés es alargada, y en este caso son dos cipreses los que nos contemplan. En una pequeña plazoleta cerca de Manuel Becerra. 



2) Bienvenidos... Madrid, la ciudad de los brazos abiertos. 



3) La bóveda del Palacio de Neptuno, al lado del Cristo de Medinaceli (qué contrastes). Estuve ahí el viernes visitando la feria DIY. 



Y ahora, pequeños momentos personales...

1) La piel del agua. Una experiencia sensorial magnífica en el Sol de York a cargo de Teatro en el Aire. Muchísimas gracias a mi querida @aradhriel por hacerme este regalo único. 



2) Mañana de sábanas y blog, intentando poner un poco de orden con la tremenda lista de cosas que tengo pendientes por contaros. So sorry...



3) Y una estupenda taza de Grinti, un té verde muy especial del que espero poder hablaros pronto.


Además, la semana ha tenido otros muchos momentos, pero en este post, nos quedamos con éstos. 

NUESTRO REGALO PARA PAPÁ. DÍA DEL PADRE 2014

Mañana es el Día del Padre y os voy a enseñar lo que Henar y yo hemos hecho este fin de semana para regalar a Papá. Se trata de un cuadro con las huellas de las manos de nuestr@ hij@ sobre un fondo colorido. 

La idea la habíamos sacado de aquí y en concreto de esta imagen: 

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Ya os adelanto que quizá no nos haya quedado tan mono, pero, en cualquier caso, nos gusta bastante el resultado. Probablemente hubiese quedado mejor si lo hubiésemos hecho utilizando lienzos cuadrados, pero como el que teníamos en casa era rectangular, decidimos utilizarlo. 

Necesitábamos muy poco material, simplemente con un lienzo sin usar, pintura de colores, un pincel y las manos de Henar, teníamos todo lo que necesitábamos. El lienzo ya lo teníamos y todo lo demás lo compré en el Tigger, que siempre tiene muchas cosas para manualidades a muy buen precio. De hecho, compré un paquete con cuatro botes de pintura y tres de ellos (naranja, fucsia y verde) coincidían con los colores de la foto que os he puesto más arriba y que tenía como referencia. 


Se trata de una manualidad muy sencillita. Y a Henar le encantó hacerla. Además, le puse un capítulo de Peppa Pig en el que toda la familia se pone a pintar juntos y Peppa y George terminan pintando con las manos, así que ella estaba en su salsa imitándolos. 

Previamente, yo había pintado con el pincel el lienzo utilizando el color verde. La idea era que el fondo fuese verde y las huellas de las manos fuesen en fucsia y así lo hicimos. Obviamente, aunque este DIY sea muy fácil, lleva un poco de tiempo. Tenemos que pintar previamente en lienzo y esperar a que seque totalmente. Yo lo había pintado la noche anterior (aunque me quedaban los laterales por pintar) y a la mañana siguiente, Henar ya estaba lista para estampar sus manos. 

Siento no tener fotos del momento, pero no daba para todo. Estaba más preocupada por estar segura de limpiarle bien las manos y que no se manchara entera que por hacer fotos del momento en que estampó sus manos sobre el lienzo. Además, no fui capaz de convencerla de que se pusiera un baby para no mancharse, ya que Peppa y George no lo llevaban, así que tuve que ser rápida para limpiar bien sus manos y evitar un desastre mayúsculo en medio del salón. 


El resultado final quizá no quedase tan chulo, pero a nosotras nos encanta. Además, creemos que a papá también le gustará. Como el lienzo era bastante grande, se me ocurrió que en un borde del mismo podía poner el nombre de la niña y su edad: Henar - 2 años. 

Una de las cosas buenas de este regalo es que, además de ser un regalo para Papá mañana, le servirá a mi hija como recuerdo. Seguro que cuando sea mayor le hará ilusión ver sus pequeñas manitas cuando tenía tan sólo 2 añitos. 


¿Qué os parece?


Felicidades a todos los Papás, que mañana es vuestro día.

MI 44ª SEMANA INSTAGRAMIZADA: 16 DE MARZO

Esta semana ha sido muy intensa, con mucho trabajo pero también con muchos momentos maravillosos. Además, la primavera se ha adelantado al calendario unos días y nos está dando una merecida tregua (que sí, que ya sé que dan mal tiempo para dentro de unos días pero disfrutemos de los que tenemos ahora). 

Empezar el lunes saliendo de la ducha y encontrarte este cuadro, no tiene precio... 
Y bien bonito que es, algún día, cuando ya no encuentre peluches en la alfombra, pegatinas en el sofá o coches en el cajón de la cocina, mi pequeñaja habrá crecido y ya nada será lo mismo. 



En Madrid, cuando menos te lo esperas, te encuentras estampas como ésta, que te hacen imaginar que has hecho un largo viaje sin darte cuenta. ¿Londres, Nueva York, Amsterdam?


La primavera sabe que la espero en Madrid. 
Y leer bajo un pruno en flor resulta un auténtico placer. 
(Acabo de terminar "La reina descalza", ya os contaré mis impresiones). 


Este fin de semana nos ha cundido mucho. Incluso hemos hecho el regalo para papá (que también os contaré). No nos ha quedado tan mono como el que habíamos utilizado de modelo, pero tiene su encanto y está hecho con mucho cariño...


El día que Henar conoció a la Bella Durmiente una vez que ya se hubo despertado. 
Hemos pasado una mañana estupenda en el Musical de La Bella Durmiente en el Teatro Fígaro gracias a Mamá tiene un Plan. Nos ha encantado a todos. 


 Y hasta aquí algunos retazos de esta última semana instagramizada. Espero que la vuestra también haya sido estupenda.

AMANTES: UNA HISTORIA DE PASIÓN Y DEVASTACIÓN

Cuando mi querida Virginia, compañera habitual de peripecias teatrales me dijo que fuéramos a ver Amantes a la sala pequeña del Teatro Valle Inclán, me faltó tiempo para decirle que sí. La película de Vicente Aranda, que yo sí había visto previamente, había sido llevada a las tablas con un elenco de excepción, que me permitía volver a ver en directo a Marta Belaustegui (a quien recuerdo con mucho cariño y una interpretación asombrosa hace unos años en la obra Dile a mi hija que me fui de viaje) y ver por primera vez sobre las tablas a Natalia Sánchez, una joven actriz que desde su papel de niña pija en Los Serrano creo que ha evolucionado muchísimo y se ha convertido en una actriz que dará mucho que hablar, y muy bien por cierto. El trío lo completaba otro joven actor, Marc Clotet, del que apenas tengo referencias.


No resultaba sencillo dar vida al trío de personajes de esta historia, Trini, Luisa y Paco. Menos aún teniendo en la memoria la referencia cinematográfica con una Victoria Abril que literalmente “se sale” en la película y unos jovencísimos Maribel Verdú y Jorge Sanz que están más que correctos. Pero el trío formado por Marta Belaustegui, Natalia Sánchez y Marc Clotet no se queda atrás. Entre los tres existe un excelente feeling que el espectador nota y además, tanto Marta Belaustegui como Natalia Sánchez están francamente bien en sus papeles. Tengo que reconocer expresamente el trabajo de Belaustegui porque, según cómo lo veo yo, era el reto más difícil, hacer el mismo papel que bordase Victoria Abril sin caer en la imitación. Lo logra y está a su misma altura, sencillamente fantástica. La co-dirección a cargo del mismísimo Vicente Aranda presupongo que también contribuye lo suyo.




Os diré que esta truculenta historia está cuanto menos basada en una historia real que ocurrió en la Posguerra Española, protagonizada por un triángulo amoroso muy complicado, que no acabó precisamente bien. Se llamó el Crimen de La Canal y según cuentan sucedió en Madrid, aunque Vicente Aranda rodase su película en Burgos.


UNA PUESTA EN ESCENA CON MAGIA.


Lo reconozco, me gusta mucho la sala Francisco de Nieva del Teatro Valle Inclán, es uno de mis lugares de teatro fetiche. Se trata de una sala de reducidas dimensiones en la que el espectador puede adentrarse mucho más en la historia, casi formando parte de ella. Parece que si estiras el brazo casi podrás tocar a los actores. Esa proximidad te hace empaparte más del espíritu de la obra, viviendo dentro de ella.


En este caso, la escenografía corrió a cargo de Paco Azorín, quien desarrolló una escenografía muy sencilla pero a la vez cautivadora. Un formato de suelos con pendiente separados en la parte central por mesas de diferentes tamaños, que permitía tener dos escenas dentro del escenario. A la izquierda, el mundo de Trini, la casa donde sirve, sus jóvenes ilusiones… A la derecha, el mundo de Luisa, la madurez, la lujuria, el engaño… Entre medias, un Paco que nada entre dos aguas. 


UN TRIÁNGULO PELIGROSO.


Sólo existen tres personajes en esta historia y aquí sobran los artificios, ellos son la verdadera historia, ese complicado triángulo amoroso de pasiones desatadas. Pero pasemos a conocer a cada uno de ellos con una mayor profundidad.

Trini es el alma buena de esta historia, una chica decente, trabajadora, que lleva desde los quince años ahorrando dinero para casarse con su Paco, su novio de toda la vida. La cándida Trini trabaja al servicio de la familia de un comandante e intenta guardar cada peseta que gana para hacer realidad su ilusión: casarse con Paco, abrir un negocio juntos y montar una familia. Ella está profundamente enamorada de Paco, a pesar de lo mal que él se comporta con ella cuando entra en juego la figura de Luisa. Trini lleva una vida de duro trabajo pero el amor que siente hacia Paco merece todo lo que le pase, aunque la situación se le escapa y se siente dolida e impotente. Sin embargo, también es el personaje más inocente y cándido de los tres, la buena de Trini.


Como os contaba al principio, la actriz encargada de interpretar a Trini es la joven Natalia Sánchez, a quien recordaremos de Los Serrano o recientemente de la serie Amar en tiempos revueltos. Era la primera vez que veía a esta actriz sobre las tablas y me ha convencido. De hecho, su papel me ha gustado mucho más que el que interpretó Maribel Verdú en la película. Convence dando vida a la dulce Trini, tanto su físico como su interpretación encajan a la perfección en esta versión.

En el otro lado, tenemos a Luisa, una mujer viuda que, en plena madurez, conserva un potente atractivo y mucha sensualidad. Luisa es una timadora profesional, que vive del engaño y la estafa; aún así, le cuesta llegar a fin de mes y se ve obligada a alquilar habitaciones. Cuando un jovencísimo Paco entra en su vida, Luisa ve cómo se abre ante ella un universo de lujuria que creía perdido para siempre. Seducirá a Paco, instigándole contra su novia de toda la vida, la cándida e inocente Trini y precipitando la tragedia, como suele decirse. Luisa y Paco vivirán una tórrida relación que hará mucho daño a la pobre Trini.

A la actriz Marta Belaustegui, como os comentaba al principio, ya la había visto con anterioridad subida a las tablas de un escenario de teatro, pero una vez más me ha dejado absolutamente maravillada con su interpretación. Me encanta su papel de Luisa, la piedra angular de la historia. Luisa es una mujer pasional que no tiene absolutamente nada que perder y que además perdió sus escrúpulos hace mucho tiempo. Es una manipuladora nata que nunca se detiene y con Paco utilizará todas sus armas de mujer para conseguir su objetivo. Creo que ella era quien lo tenía más difícil de todos, ya que la Luisa de la película de Aranda, interpretada por Victoria Abril, había dejado demasiada huella. Marta Belaustegui está fantástica en su papel, en una interpretación muy diferente a la de Victoria Abril y que sin embargo no tiene en absoluto nada que envidiar a aquélla.
Por último, tenemos a Paco, un chico joven recién licenciado del servicio militar, que llega a la ciudad para buscar un trabajo y casarse con Trini. Alquila una habitación en casa de Luisa y ésta le empujará a la perdición, convirtiéndose en el hombre deseado por ambas, un amante entregado que pronto se olvida de trabajar y prefiere vivir una vida de pasiones y relaciones tórridas con una mujer estafadora que le doble la edad. Pero Paco no deja de ser un crío, un inmaduro al que toda esta situación le queda demasiado grande.


Marc Clotet, actor al que no conozco apenas, es el encargado de dar vida a Paco. Lo hace francamente bien, en varios momentos de la obra, te dan ganas de levantarte y abofetearle, por melón. No se da cuenta de la manipulación de Luisa, su deje de niño chulito le pierde y le hará perder a la buena de Trini, que tanto le amó.


Teniendo en cuenta que esta historia está basada en hechos reales, se me hizo imposible no pensar en cómo serían los protagonistas de verdad, las personas que vivieron en los años 50 esta historia terrible y a la vez cautivadora, llena de pasiones.



LA EXPERIENCIA DE ITACA TEATRERA.


Me gustó mucho esta obra, aunque una historia como Amantes, no por ser desconocida (que yo había visto la película previamente) necesita ser reposada y digerida antes de hablar de ella. Esto conlleva a que las representaciones en el Teatro Valle Inclán ya han finalizado, por lo que no resulta posible que vayáis a verla, pero teniendo en cuenta que los recortes en el Centro Dramático Nacional han hecho que algunas de las obras con más éxito de la temporada 2012-2013 se repitiesen en la temporada 2013-2014 nadie nos dice que no vuelvan a representarla el año que viene.

No es fácil llevar al teatro una obra cinematográfica, disponiendo de muchos menos efectos que en la película obviamente. Y menos aún si se trata de una película como Amantes, de Vicente Aranda, de las que dejan huella y tienen unos personajes para el recuerdo. Pero esta adaptación teatral, en la que el propio Vicente Aranda ha incluido su visión y su buen hacer, es ciertamente magnífica.


La puesta en escena es sencilla pero resolutiva, las interpretaciones son realmente magníficas, no sólo a nivel individual sino el feeling absoluto que existe entre los tres protagonistas, algo fundamental para que esta historia funcione. Existen escenas sexuales que se resuelven de un modo estético impecable, con erotismo y pasión pero también con absoluta discreción, sin herir susceptibilidades de nadie.

Es una historia terrible, de las que dejan huella, más aún si tenemos en cuenta que sucedió en la realidad. Uno no puede dejar de sentir tristeza por algo como esto, por la manipulación y la desesperación, por Trini, que es una pequeña flor en un mundo de maldad y traiciones. Una obra y una historia impactantes que no te pueden dejar indiferente pero que serán capaces de fascinarte.

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Os recuerdo que en el Centro Dramático Nacional tienen un día a la semana (normalmente el miércoles) que es el Día del Espectador y las entradas cuestan exactamente la mitad que el resto de los días. Por 12 euros disfrutamos de esta obra absolutamente cautivadora y en una de mis salas teatrales fetiche. Me gustó mucho y creo que nos dejó una marca importante.

LA GALETTE 2 / LA CASA ESCONDIDA: UN RESTAURANTE VEGETARIANO CON TOQUES FRANCESES

Hoy quiero hablaros de un lugar con muchísimo encanto. Se trata de La Galette 2, un restaurante con cocina franco-española y tintes vegetarianos que se encuentra al ladito del Paseo de Recoletos y que es un sitio muy especial, para comidas, cenas, e incluso para el té o el café a media tarde.
De hecho, quizá lo primero que sorprenda es que a falta de uno, este local tiene tres nombres: La Galette 2, La Casa Encendida y el Gato Persa. Os confieso que nunca he sabido a ciencia cierta el por qué de estos tres nombre ni tampoco la diferenciación de los tres en el interior del local (ya que creo que todos los salones se destinan igualmente a restaurante y que por las tardes hace de tetería), pero los tres nombres se pueden leer claramente desde la calle, escritos en los toldos amarillos que podrás ver desde fuera.
En cualquier caso, se trata de un sitio elegante y diferente, sencillo pero a la vez íntimo, con un toque romántico y ciertamente con un halo especial. Disponen además de un menú del día a un precio casi de risa con una relación calidad-precio fantástica. Una opción estupenda para comer antes de ver la exposición sobre Picasso que hay ahora en la Fundación Mapfre (justo al doblar la esquina) y que es precisamente lo que hicimos un viernes.

UN RESTAURANTE PARA VEGETARIANOS Y PARA NO VEGETARIANOS.

Hace unos años, quizá por casualidad, descubrí un restaurante llamado La Galette, un pequeño local cercano al Parque del Retiro y lleno de encanto, un restaurante''' vegetariano con toques de la cocina francesa''', que no sólo no me dejó indiferente, sino que además me encantó. Entonces descubrí que la buena cocina vegetariana no tenía nada que envidiar, más bien todo lo contrario, a la cocina que no lo es. Quizá inicialmente nos hacemos una idea, bastante equivocada, de lo que suele ser un restaurante vegetariano, y cuando aterrizamos en un lugar como la Galette (o la Galette 2) nos sorprende y nos deja sin palabras.

La Galette tiene el honor de ser el primer restaurante vegetariano fundado en España, en concreto abrió sus puertas en el año 1973. Dos décadas después de la apertura del primer local de La Galette, junto al Retiro, fundaron La Galette 2 – La Casa Escondida, otro restaurante lleno de encanto con un toque romántico y unas propuestas culinarias sorprendentes.
Aquí puedes disfrutar de maravillosos platos vegetarianos, pero si no deseas este tipo de comida, también encontrarás platos de carne y pescado, absolutamente deliciosos todos ellos. Me refiero a la Galette 2, el restaurante que está al lado del Paseo de Recoletos. En cuanto a la Galette 1, si no me equivoco, sólo sirven platos vegetarianos.
Esta dualidad entre comida vegetariana y comida no vegetariana la mantienen no sólo en la carta del restaurante, sino en el Menú del Día. Mi recomendación sobre este Menú del Día es absoluta, se trata de un menú magnífico a un precio estupendo y en un ambiente mágico. Y por si eso fuese poco, además te presentan platos cuanto menos sorprendentes, entre los que hay platos para vegetarianos y platos para no vegetarianos. Aquí, todo el mundo tiene su sitio.



DESCUBRIENDO LA CASA ESCONDIDA.

No tengo claro por qué se llama así este restaurante (además de La Galette 2, claro), pero su disposición es parecida a una casa, con estancias y rincones que vas descubriendo poco a poco…
La entrada desde la calle es una escalera blanca decorada con pequeños detalles que te enamoran desde el primer momento y que te invitan a adentrarte en ese mundo mágico. Faroles, velas, flores… te invitan a subir y descubrir este lugar de encanto.
Llegarás a un recibidor, con sus sofás y su ambiente a medio camino entre hogareño y romántico, especial al fin y al cabo. Allí te recibirán y te harán pasar al comedor. En nuestro caso, habíamos reservado previamente, por lo que nos preguntaron si habíamos reservado mesa y nos condujeron al salón correspondiente. En concreto, en este caso, fue el que podríamos llamar “salón principal”, cuyos ventanales dan a la calle Bárbara de Braganza y que ves desde abajo. Pero además, este restaurante es un auténtico laberinto de salones y comedores con mucho encanto, cada uno decorado con un estilo único, con toques clásicos y se nota que con muchos detalles muy bien pensados de una manera expresa. Sin duda, la decoración es una de las cosas que te enamoran de este lugar, y ese ambiente delicado de velas lo hace más nostálgico y más mágico.
Me sigo preguntando si realmente en su día fue una casa. Su distribución desde luego hace pensar que fuese así.


EL MENÚ DEL DÍA.

Os adelanto que este restaurante no resulta especialmente caro. Probablemente, por una media de 30-40 euros puedes disfrutar allí de una cena a la carta con muchísimo encanto. Pero si queréis conocer este restaurante a un precio estupendo, tenéis la opción del menú del día.
Os diré que es de los mejores menús del día que he podido comer, con una relación calidad-precio fantástica, ya que por 11.40 euros puedes disfrutar de este sitio tan especial y de una comida cuanto menos sorprendente. Incluye un aperitivo de la casa, un primer plato, un segundo plato, postre y bebida.

Podría poneros varios ejemplos de menú, los suelen publicar diariamente en su página de Facebook (aunque no siempre). Pero por lo menos os hablaré de nuestro menú.

Cuando llegamos, nos pusieron junto a las bebidas un pequeño aperitivo de palitos de zanahoria con queso. Me encanta este aperitivo, lo ponían en uno de mis restaurantes italianos favoritos y cuando lo vi aquí, ya me hizo sonreír sólo por verlo.


En los primeros platos, nos dieron a elegir entre los siguientes:

Crema de calabaza.


Ensalada de tomate rosa.
Hamburguesa de calabacín.


Mi marido se decantó por la crema de calabaza (que doy fe de que estaba exquisita porque la probé), pero yo preferí descubrir el plato más llamativo de los tres: las hamburguesas de calabacín. Lo podréis ver en la foto, pero estéticamente por fuera parecen hamburguesas de toda la vida, lo único que en lugar de carne picada, están hechas con calabacín picado. Estaban absolutamente deliciosas y, en contra de lo que yo pensé, además llenaban mucho.





En los segundos también había tres opciones: carne, pescado y vegetariano, para que todos pudieran elegir sin problemas. En concreto, aquel día tenían:
Lenguadina al vermouth blanco.


Crujiente de secreto ibérico con salsa agridulce.
Berenjena rellena de puré de hortalizas.


Me llamaban los tres, podría haber pedido cualquiera de ellos, pero al haber ibérico de por medio, tuvimos clara la elección y los dos nos decantamos por lo mismo. Nos pusieron una especie de tiras de cerdo ibérico empanadas, un plato que estaba también muy bueno y que, aunque era cerdo ibérico, estaba cocinado de una manera diferente a como yo lo había comido anteriormente.




Por último, nos quedaba el postre, donde teníamos dos opciones de postre o café:
Panacotta.

Helado de chocolate.
No soy muy de postres, pero me suele gustar la panacotta, así que me decidí por este postre y mi marido también. Diferente a como lo suelen presentar normalmente, también fue una elección acertada y estaba muy bueno todo.




Al menú en sí, que como podréis ver está francamente bien de precio, hay que sumar la elegancia y el romanticismo del restaurante, la buena atención recibida por los camareros (íbamos con prisa porque teníamos entradas después para ver la exposición de Picasso en la Fundación Mapfre e íbamos justitos de tiempo) y las raciones generosas. No sólo no te quedas con hambre, sino que comes demasiado. Está todo riquísimo, a un precio excelente y además son recetas diferentes a las cosas que normalmente comemos. Para mí, todo un acierto sin lugar a dudas.


LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Conocía este lugar porque alguna vez había ido a tomar un té o después de ver alguna obra de teatro en el cercano María Guerrero. Me pareció siempre un lugar con mucho encanto, mágico. Y me acordé de él cuando planificamos ir un viernes a laexposición de Picasso en la Fundación Mapfre. Buscaba un lugar cercano con un buen menú del día en el que disfrutar de una comida antes de la exposición y pensé que quizá la Galette 2 tuviese un menú del día. Lo que no esperaba, y os lo digo con absoluta franqueza, es que dispusiesen de un menú del día tan maravilloso como éste. Me dejó literalmente “con la boca abierta”, ya que la relación entre calidad y precio, por 11,40 euros, no podía ser mejor. Estamos hablando del centro de Madrid y de un restaurante con mucha clase. Si hubiesen cobrado alrededor de 15 euros, lo habría pagado encantada. Pero por menos de 12 euros, de verdad que me pareció absolutamente regalado.


Me gusta todo de este lugar: el local en sí, los detalles de la decoración, el ambiente romántico que consiguen con velas y luces tenues, el servicio de los camareros, la comida y el precio. Además, está en un lugar con una excelente ubicación, al ladito de Colón y Cibeles, junto al María Guerrero, la Fundación Mapfre o el barrio de Chueca. Una opción realmente magnífica para ir en cualquier ocasión, pero que además con el menú del día entre semana se convierte en un plan al que resulta imposible decirle que no.

Os recomiendo de verdad que vayáis a verlo y a disfrutarlo. Es un lugar con muchísimo encanto, que estoy segura de que os enamorará y además comeréis de cine y a un precio estupendo. De verdad que no se puede pedir más.

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MI 43ª SEMANA INSTAGRAMIZADA: 9 DE MARZO

Esta semana ha sido bonita. Intensa, yo diría que incluso fugaz (estamos en pico de trabajo y se nota) y cansada. Pero también ha tenido momentos muy bonitos. 

Un buen desayuno para comenzar el día con ganas siempre es una gran idea. 


Un regalo muy especial, Grinti de ValedeOro. Aún no me ha dado tiempo a disfrutarlo, pero prometo contároslo todo, todo y todo...


Una tarde maravillosa con Henar en Disney on Ice. También os lo contaré, pero os adelanto que es un espectáculo maravilloso. 


Saludos desde las alturas (de camino a ver a mi abuela a Oviedo, que no la veía desde Navidad). Además, aproveché para ver a muy buenos amigos. 


Y la vuelta a casa :)



Y la próxima semana se presenta calentita. Mucho trabajo. Muchas emociones. Muchas cosas.

¡¡¡Suerte!!!

MADRID CON NIÑOS 4: PINOCHO SUI GENERIS CON EL GENIO DE ALADDIN EN EL TEATRO CALDERÓN

Hace un par de fines de semanas decidimos volver a arriesgarnos a llevar a Henar al teatro. La última vez que habíamos ido, nos había salido el tiro por la culata, nada más entrar se puso a berrear como una loca y con las mismas tuvimos que salir cinco minutos después de entrar. Pero como aquí la que suscribe, la madre de la susodicha, está convencida de que el teatro es algo maravilloso que debe conocerse y disfrutarse de la más tierna infancia. Y un mal día lo tiene cualquiera, así que estaba dispuesta a probar suerte otra vez.
He de reconocer que además tenía un arma especial. Como era el cumple de la princesa, sus abus estaban en Madrid, y claro,ir con los abus al teatro (o al fin del mundo, da igual) siempre es una idea estupenda. Y vaya que si lo fue, esta vez no salió llorando nada más entrar y tras el tiempo de adaptación habitual (unos 15 minutos esta vez), aquí la princesa terminó cantando y bailando subida a una mesa. No digo más. 

PINOCHO EN EL TEATRO CALDERÓN, NO ESPERES EL CUENTO QUE CONOCES.

Creo que todos conocemos la historia de Pinocho, la marioneta de madera hecha por Gepetto y a quien el Hada Azul concede la gracia de convertirlo en un niño, el hijo que Gepetto siempre quiso tener. Pero Pinocho se meterá muchas veces en líos y le pondrá las cosas especialmente difíciles al bueno de Pepito Grillo, quien debe convertirse en la perfecta voz de la conciencia e intentar que el pequeño Pinocho le haga caso, algo que no siempre consigue.

No creo haber desvelado el cuento a nadie, al menos no de nuevas, porque la historia de Pinocho la conocemos todos. O quizá debería decir que creíamos conocerla.

Viendo la cartelera teatral infantil madrileña, decidí escoger Pinocho porque era una historia que conocía y que creía que a Henar le podía gustar. Además, también pesó el hecho de que la representaban en el Teatro Calderón, un teatro al que ya habíamos ido con Henar y que resulta muy cómodo por su estructura de mesas y sillas, tanto en el patio de butacas, como en los palcos. Y además, queda en el centro, estupendo para comer luego con los abus por la zona y, como nos hizo buena tarde, relaxing cup of café con leche in the Plaza Mayor, ¡verídico!
Pero volvamos a la historia de Pinocho. Allí estábamos los cinco (Henar, abus y papá y mamá) expectantes ante la obra de teatro. El decorado parecía bonito y colorido y la obra, a priori, tenía buena pinta.

El primero que aparece en escena es Pepito Grillo, hasta ahí vamos bien.

Poco después aparece Fígaro, la mascota de Gepetto, que es un perro. ¿Eins? ¿perro? No, Fígaro toda la vida ha sido un gato. Sí, sí, estoy segura de que siempre ha sido un gato... Pero hete que aquí es un perro.

Llegan los dos ante Gepetto, que lleva todo el día trabajando en su taller de carpintería y que acaba de terminar una marioneta preciosa con forma de niño, a quien llamará Pinocho. El viejo Gepetto sueña con tener un niño de verdad e imagina cómo sería su vida si el pequeño Pinocho dejase de ser un niño de madera y se convirtiese en un niño de verdad, su propio hijo.

Gepetto sale de escena y entonces es cuando debería aparecer el Hada Azul...

Pero no, lo que aparece sí es azul y también tiene poderes mágicos pero no es un hada, es.... ¡¡¡¡El Genio de Aladdin!!!! ¿Eins? En ese momento yo no entendía nada... pero nada de nada, lo aseguro.

Cuando llegué a casa leí lo que no había leído hasta entonces, en la propia web del Teatro Calderón: Aquí es cuando debería aparecer la famosa Hada Azul que ayuda a Gepetto a cumplir sus sueños, pero en esta ocasión será el Genio de la lámpara maravillosa el que a través de tres deseos logra que Pinocho se convierta en un niño de verdad.

La crisis es lo que tiene, hay que reciclar y reutilizar todo lo reciclable y lo reutilizable, y el vestuario de una obra teatral también. Supongo que en lugar de echar mano de un nuevo vestuario de hada azul, vendría bien el vestuario de genio de la lámpara de Aladdin, que tenían a mano, y cuyo color azul no desentonaba con la historia... Pero vamos, suposiciones mías.

El Genio de Aladdin hará lo que se supone que debería haber hecho el Hada Azul, concediendo teóricamente tres deseos, que terminarán usando, y quizá incluso alguno más. Una simbiosis entre ambas historias, la de la lámpara maravillosa y la del niño de madera.

El resto de la historia parece que encajaba. Aparecen el zorro y el gato (con la misma imagen que en la película de Disney) que pondrán en aprietos a Pinocho, los niños que se convierten en burros, incluso la ballena que se tragará a Gepetto, Pinocho y Pepito Grillo. El resto de la historia, excepto las apariciones del Genio de Aladdin de nuevo y el perro-que no gato- Fígaro, parece que fueron bastante fieles al cuento de Pinocho y a la adaptación de Disney, que al fin y al cabo es la que todos tenemos en la cabeza.


PERO LOS NIÑOS SE LO PASARON BIEN.

Al salir, nos encontramos con unos amigos que también había ido con su sobrina a ver el espectáculo y uno de ellos me preguntó: ¿Te ha gustado?. Yo le dije que sí, y él, que sabe mucho de teatro, me miró extrañado...

Creo que debería explicarlo mejor. Sí, la obra tiene muchos puntos flojos, no sólo de historia, personajes, adaptación.... que ya todo eso tiene suficiente tela que cortar. Sino también podríamos hablar de las actuaciones per se de los intérpretes.




Pero... me gustó, porque mi pequeñaja se lo pasó fenomenal. Ataviada con sus recién adquiridas orejas de Minnie Mouse, no se cansó de cantar ni de bailar, incluso acabó encima de la mesa como os he contado. Y teniendo en cuenta que nuestras experiencias teatrales más recientes con ella no habían sido demasiado buenas, me encantó verla así de contenta. Obviamente, la obra es muy mejorable, pero ¿qué más da? Es una obra de niños o para niños. Y si a ellos les gusta, ¿quiénes somos los mayores para criticarla? Sí, nos toca aguantarla hasta el final, pero a mí, en esta ocasión, cantando y bailando con Henar, me lo pasé fenomenal.

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Creo que la valoración que debería darle a esta obra es un 7. Recalco lo que ya os he dicho, creo que al ser una obra para niños, aunque los mayores tengamos que aguantar la obra completa, deben de ser ellos quienes la enjuicien. Y si ellos se lo pasan bien y lo disfrutan, pues no debemos ser los mayores quienes les fastidiemos la fiesta.
Como os he contado, esta obra es muy mejorable en muchos aspectos. Incluso en el aspecto infantil, porque Henar todavía no ha visto las películas Disney ni de Pinocho ni de Aladdin (aunque tenemos ambas en casa). Pero de haberlo hecho, le habría chirriado sobremanera, al igual que a mí misma que Fígaro fuese ¿un gato? y lo que es peor, que la bellísima Hada Azul se haya convertido en el Genio de la Lámpara Azul... ¿y qué pinta aquí en Pinocho y no está con Aladdin?. Y sí, entiendo lo de la crisis y los vestuarios, pero hombre... creo que se han pasado demasiado con esta adaptación libre.

Sin embargo, en el lado positivo he de decir que la obra resultó bastante entretenida y que los niños se notaba que disfrutaban mucho con ella. Los escenarios eran coloridos y versátiles y la función tenía muchas cancioncillas para bailar, desde el conocido Vamos a contar mentiras tralará... que tan bien encaja con la historia de Pinocho.

Precisamente, no debemos olvidar que la historia de Pinocho está llena de mensajes buenos para los niños: no mentir, obedecer, y las cosas malas que ocurren cuando eres mentiroso y desobendiente.

No la recomiendo encarecidamente, pero creo que podría estar bien para los peques, que es de lo que se trata. Y nosotros pasamos una mañana de teatro estupenda, sobre todo viendo cómo nuestra pequeñaja se lo pasaba bomba.