MI 52ª SEMANA INSTAGRAMIZADA: ¡NOS VAMOS DE BODA! 30 DE JUNIO

No me gustan las bodas. Soy de esas raras avis a quien no le gustan esas celebraciones que a otros les apasionan. Además, me suelo escaquear de la mayoría de ellas. Pongo en práctica un lema: Si la que se casase fuese yo, ¿invitaría a esa persona? Si la respuesta es sí, voy. Si es no, no voy. Y a menudo gana la segunda opción. No es de extrañar, cuando yo me casé hice una boda de pocas personas, no llegábamos a 100, contando familia (bastante extensa) y demás, así que os podéis hacer una idea. 

Pero este fin de semana he ido de boda, en concreto a la boda de una gran amiga, que se casaba después de muchos años de relación y que hizo una boda preciosa, en la que abundaron los detalles preciosos, el amor a raudales y la felicidad. A este tipo de bodas (si yo me casase, por supuesto que la invitaría a ella), sí me gusta ir. Y además la disfruté muchísimo. 

Así que he pensado que nada mejor para esta semana instagramizada que dejaros con cuatro pequeños instantes de ese día mágico que continuó con una noche aún más mágica y una fiesta en la que nos lo pasamos genial. 

Toda la felicidad para los recién casados, que supongo que pronto estarán camino de ese viaje de novios paradisíaco. 

La boda se celebró en la Finca la Camarga (km. 30 de la A-1), una finca preciosa. Y cuando llegamos nos encontramos con una decoración en los jardines llena de encanto. Allí se celebró el cóctel y era un lugar sencillamente de ensueño. 


Mira que estaban guapos los novios. y mientras se hacían las fotos oficiales, aquí a la menda le dio por hacer la foto de la foto oficial :)


Como están de moda los selfies, nada mejor que uno de los amigos con la novia, aunque no cabíamos todos en la foto. Pero se nos ve la cara de felicidad que teníamos y lo bien que nos lo pasamos. 


Y como no podía faltar, la foto con la radiante y preciosa novia en el baile. 


VIERNES VITALES 10: TODOS TENEMOS UNA HISTORIA NEGRA (O VARIAS).

Esta reflexión me ha surgido a consecuencia de un tweet. Os pongo en antecedentes. Durante el partido España-Holanda (del que yo sólo vi 15 minutos y ya fue más que suficiente, sobre todo si tenemos en cuenta que el fútbol no me importa en aboluto), pude asistir a la poca educación que tienen los holandeses en el campo de fútbol, haciendo un juego guarro donde los haya, algo de lo que ya habían dado ejemplo en la final del anterior mundial de fútbol. El caso es que contesté a un tweet de una amiga en la que se quejaba precisamente de eso y en una conversación entre varias personas, otra amiga hablaba de que este comportamiento futbolístico chocaba con lo amables que son normalmente. El caso es que terminé poniendo el siguiente tweet:

No sé. De todas formas, cuál es la única palabra holandesa conocida? Apartheid. Eso no dice nada bueno de ellos.  

Varios días después, recibo una respuesta de una holandesa a la que parece que no le sentó bien mi tweet. 

La verdad es que en aquel momento me sorprendió e incluso me molestó. Lo primero fue que me sorprendió que me respondiese en twitter una persona a quien conozco en la vida real pero que ni me sigue en Twitter ni jamás ha interrelacionado conmigo por esta red social. Es cierto que he optado por tener mis tweets abiertos al público, por lo que ni puedo ni debo quejarme por ello. Pero aún así, me sorprendió y me molestó. Ahora, pasados los días, me parece algo tan ridículo y de tan poca importancia que ni siquiera sé si merece la pena hablar de ello. Pero creo que sí merece la pena escribir este post, precisamente por la reflexión a la que me llevó.

Todos tenemos una historia negra... o varias. 

Mi respuesta a su tweet fue la siguiente:

Cada cual tenemos nuestra propia historia negra. Nosotros tenemos al Duque de Alba (entre otros). Vosotros Sudáfrica. 

Y es cierto, todos tenemos una historia negra y a veces más de una. Y no me refiero a las historias negras (permitidme la redundancia) "históricas", realizadas por nuestros antepasados o por el país al que pertenecemos; sino nuestras propias historias negras desarrolladas por nosotros mismos.

Y quien esté libre de culpa, como suele decirse, que tire la primera piedra.

Yo no tengo una historia negra, me temo que tengo muchas.

Me temo que he sido mala amiga en algunas ocasiones, que no he sabido perdonar algunas veces, que no he dado mi brazo a torcer por puro orgullo, que no he ayudado cuando podía hacerlo, que me he mostrado hosca y bastante imbécil. Y así un montón de cosas más. Y no sólo lo he hecho en pasado, sino que a veces, sigo haciéndolo. Obviamente, no tengo ningún genocidio a mis espaldas y me importa bien poco lo que hiciese el Duque de Alba o lo que hiciesen los holandeses en Sudáfrica. Lo pasado, pasado está, y más si ni siquiera estábamos por allí. La historia debería servirnos sólo para una cosa: para conocerla y aprender de los errores, no para escribir tweets (como el mío) que pueden sentar mal y contestaciones a tweets que aún pueden sentar peor. Porque esas cosas lo único que hacen es meter más mierda entre nosotros, separarnos más.

No soy perfecta. No pretendo serlo, pero aunque lo intentase, me temo que no podría. De hecho soy muy visceral y muy obcecada, y lo sé. Y lo que es peor, hay veces que incluso, sabiendo que no estoy haciendo las cosas como debería, insisto en seguir mi camino con persistencia, con orgullo. Y eso también lleva a enfrentamientos, frustraciones y lejanías. Qué pena que la vida esté hecha de tantas de esas cosas.

Pero lo que tengo claro es que Tengo muchas historias negras a mis espaldas y no estoy en disposición ni de tirar la primera piedra ni ninguna de las posteriores.  

BUSCANDO VINILOS INFANTILES PARA LA HABITACIÓN DE LA PRINCESA DE LA CASA

Estoy en plena remodelación. La semana pasada hicimos zafarrancho de combate y nos pusimos, ¡por fin! con la habitación de mayor de Henar. Unos meses antes de nacer mi pequeñaja (si me descuido pasan tres años en el calendario y yo sin enterarme) le busqué una habitación para salir del paso. En realidad, digamos que rehice un poco el estudio, cambié la mesa por una cuna, tapé la estantería de pared con paneles japoneses y pintándola de naranja, con una canefa infantil y cuatro cositas más, salimos del paso. Y lo hicimos... hasta ahora. Ya era hora de que dejase su habitación pequeña y tuviese una habitación de mayor. 

El caso es que ahora la tenemos a medio montar, cuando esté del todo terminada y no le falte detalle, prometo enseñárosla en un post. Pero como una de las cosas que estoy haciendo ahora es buscar vinilos infantiles y estoy bastante perdida, he decidido escribir este post y así ilustraros sobre las diferentes opciones en el mercado. 

1) Decohappy. No tienen cosas monísimas, sino lo siguiente. Sus vinilos son tan especiales, tan bonitos, tan coloristas y tan fantásticos, que es llegar a su página y querer comprar todo, todo y todo. He estado viendo varias páginas de venta de vinilos infantiles y la verdad es que Decohappy es una de las tiendas donde tienen mayor originalidad. Resulta difícil elegir entre ellos, aunque el precio es elevado (no en vano son de gran calidad, incluso disponen de vinilos de tela). Me tienen enamorada, pero especialmente el de Caperucita, que iría genial en la pared sobre la cama de henar y a juego con la funda nórdica que le compré de Mr. Fox. 


caperucita roja en vinilo decoracion niñas   VINILO-ANIMALES-DEL-BOSQUE-WEB-GRANDE
VINILO-CAR-GRANDE   VINILO TREN ESTRECHO WEB grande


2) Teleadhesivo.com. Me encanta esta tienda porque tiene una variedad muy amplia donde elegir, los precios son mucho más económicos y además ahora mismo están de rebajas, por lo que podemos encontrar vinilos muy chulos a muy buen precio y de temáticas muy diversas (no sólo infantiles). Os pongo también varios ejemplos, pero en este caso, esa panda de perros me tiene enamorada. No es exactamente lo que busco para encima de la cama de Henar pero estoy segura de que alguno de estos perros vendrá a casa y encontrará un huequecito en alguna pared de la habitación de mi pequeñaja. 

Vinilos Infantiles: Kit de 7 Perritos  2Vinilos Infantiles: Almuerzo Animales 7


3) Myvinilo.com. Me gusta también esta web porque tiene vinilos originales, que se salen de lo que se puede encontrar normalmente. Os pongo dos ejemplos, una bailarina y dos monos colgantes que me tienen enamorada. Estoy segura de que los compraría si tuviese un niño, son el vinilo perfecto, pero en la habitación de Henar, no los veo. Una pena, en relación calidad-precio me encajan perfectamente. 

la Bailarinahappy monkeys


4) Chispúm. Me encanta esta web, encontrarás poco convencionalismo y muchos vinilos que te sorprendan. Y de precio no están mal. Quizá tengan un enfoque no tan infantil sino de niños ya con más edad (algo que estoy valorando, ya que aunque mi hija tenga dos años espero que estos vinilos le duren mucho tiempo). Os pongo cuatro ejemplos y os pondría muchos más, aunque podéis consultarlos en su web. Para mi hija elegiría el primero y para mí el segundo, pero los hay taaaan chulos. Y sí, el número 3, el de Caperucita, también me tiene enamorada. 

Animales A veces vuelo alto
Caperucita en el bosque  Pastorcilla

5) Bebabe. Si en algún momento os habéis puesto a buscar vinilos infantiles a lo largo y ancho de internet es de todo punto imposible que no hayáis llegado a Bebabe. Y además, que no os hayáis enamorado de algunas de sus creatividades, porque son preciosíiiiiisimas. Eso sí, por lo menos a mí, muy desgraciadamente, se me escapan de presupuesto. 



6) Vinilitos. Me consta que además de tener una tienda con propuestas fantásticas, el equipo de Vinilitos es un sol. No los conozco personalmente, pero tengo muy buenas referencias de ellos y de su servicio. Tienen vinilos diferentes y algunos de ellos muy coloristas (los que más me gustan). Os dejo algunos con los que yo me quedaría, aunque es difícil elegir. 

Vinilo decorativo infantil de setas, ratoncitos y hadas buzzy 03 Vinilos decorativos infantiles con arboles, pájaros y animales seeds14
Vinilo decorativo adhesivo arbol multicolor seeds 10 

Pero opciones hay a millares. Y yo aún sigo intentando encontrar algo que me guste (que son muchas cosas las que me gustan) y que encaje en mi presupuesto. Creo que voy a empezar una hucha de cerdito para ahorrar lo suficiente. Mi carta a los Reyes Magos elegiría La Caperucita de Decohappy, los perros molones de Teleadhesivo, los monitos colgantes de Myvinilo, la chica que vuela alto de Chispum (pero ése para mí), La Caperucita de Bebabe (creo que tengo algo con este personaje, debo hacérmelo mirar) y el árbol cuadrado con los animales de la jungla de Vinilitos. 

Si entráis en sus respectivas webs, alucinaréis. Lo difícil es elegir. 

STABRI, EL MUÑECO VIAJERO QUE NOS ACOMPAÑÓ A FUERTEVENTURA

Hace ya bastante tiempo conocí la existencia de Stabri, un muñeco viajero que iba de mano en mano conociendo el ancho mundo. En concreto, llegué a saber de él a través del blog de mi amiga Matiba y más concretamente de este post.

En seguida me pareció una idea fantástica y me encantó el hecho de poder “pedir” a Stabri y llevárnoslo de viaje a alguna parte. Es cierto que hace años, antes de tener a Henar, viajábamos mucho más, pero aún así, aunque sean viajes más cortos y más nacionales, la verdad es que de vez en cuando nos escapamos. Solicité que me enviaran a Stabri a través de su web www.stabri.com para que nos acompañase a nuestro viaje a Fuerteventura. No iba a ser un viaje muy turístico, pero sol, playa, piscina y relax no nos iba a faltar. Tuve suerte (ya había pedido a Stabri más veces, pero nunca había tenido suerte) y se vino con nosotros. La verdad es que lo pasamos muy bien, Stabri disfrutó de unos días de relax y sol, y, como era de esperar, en seguida él y mi hija Henar se hicieron amigos. De un tímido acercamiento en el aeropuerto, mientras esperábamos el avión que nos llevaría a las Islas Afortunadas, pasaron a ser prácticamente inseparables.

Pero dejadme que os cuente quién es Stabri. Este muñeco con aspecto de humanoide lleva ya varios años dando la vuelta al globo terráqueo. Ha estado en treinta y tres países (qué suerte tienen algunos) y ha visitado casi 200 ciudades, según nos indica su página web. Y es que, aquí nuestro pequeño amigo lleva desde el 2008, casi seis años ya, pasando de mano en mano, conociendo nuevos amigos y descubriendo mundo.
Podéis consultar sus aventuras pero también solicitar que os lo envíen si tenéis un plan turístico chulo al que poder llevároslo. Doy fe de que es un chico muy educado, se porta muy bien y además da gusto verle con esa sonrisa enorme disfrutando de todos los sitios donde lo quieras llevar. No es que sea especialmente guapo, pero tiene un encanto único:  Te enamorarás de él. Y, si quieres, puedes pedir tu propia reproducción de Stabri en chiquitito (cuando lleguen a las 500 solicitudes, los encargarán y los podrás conseguir por 9,99 euros + gastos de envío; ahora mismo hay ya más de 150 solicitudes).


En los días en los que Stabri estuvo con nosotros hicimos muchas cosas muy divertidas: cogimos dos aviones, paseamos por dos aeropuertos, nos recorrimos Fuerteventura en coche, fuimos a la playa, tomamos el sol en la piscina (aunque no pierde ese blanco nuclear suyo, qué pálido es), cantamos, jugamos, bailamos, reímos… e incluso se vino un día a mi trabajo y se fotografió con su nuevo amigo. Siento no haber tenido más tiempo para enseñarle Madrid en condiciones, pero estoy segura de que volveremos a vernos pronto y que podremos hacer algunas cosas tan castizas como desayunar chocolate con porras, tomarnos un bocata de calamares en la Plaza Mayor o irnos al Rastro un domingo cualquiera. Estoy segura de que le hubiese encantado asistir en vivo y en directo a la coronación de Felipe VI, aunque para aquel entonces ya estaba rumbo a los Castillos del Loira, su siguiente destino.

En cualquier caso, sé que volveremos a vernos pronto. Y seguro que Stabri tendrá muchas cosas nuevas que contarnos para la próxima vez. Habrá viajado ya a nuevos destinos, habrá conocido a nuevas personas y se lo habrá pasado muy bien a lo largo del ancho mundo. Pero puede estar seguro de que en casa de Itaca, Henar & Cía siempre tendrá un sitio y que le acogeremos con los brazos abiertos.

MI 51ª SEMANA INSTAGRAMIZADA: 22 DE JUNIO

Los atardeceres son de las cosas más bonitas que hay en el mundo. 
Si no te emocionas ante una belleza como ésta, estás muerto. 


No lo hago habitualmente, pero hoy haré una excepción y os dejaré una foto de mi pequeñaja, la luz de mis días. Hoy me toca presumir de hija :)


Pulpo a la gallega... nunca puedo resistirme. 
Y cada vez queda menos para agosto y para volver a mi Galicia querida. 
Y comer pulpo, claro!


Os presento al nuevo miembro familiar. Esta preciosidad es la nueva perrita de mi primo E y yo no pude resistirme y enamorarme de ella!!!


Dog-mingos al sol. Parque familiar con todos los miembros de la family, y por supuesto nuestro querido Athejos. 

VIAJAR EN AVIÓN CON NIÑOS (2ª Parte)

La semana pasada os hablaba sobre algunos datos a tener en cuenta a la hora de viajar en avión con niños pequeños. Si os gustó la 1ª Parte, aquí vengo con una 2ª Parte, para contaros algunas otras cosillas que me dejé en el tintero. 

Os había hablado sobre las diferencias entre bebés y niños, los distintos tipos de billetes y tarifas para ambos, el equipaje al que tienes derecho con esos billetes etc. Pero aún quedan muchas otras cosas y truquillos por contar cuando viajas con niños. 

Prioridad de embarque con niños. 

Una de las mejores facilidades que te dan las diferentes compañías aéreas es la prioridad de embarque si viajas con niños. Aquí también hace falta consultar lo que establezca cada compañía aérea. Por ejemplo, Easyjet da siempre prioridad de embarque a familias con niños menores de 5 años, en el caso de ser mayores dependerá de cada vuelo en concreto. Con otras compañías aéreas tradicionales como Iberia no suele haber una limitación a 5 años, sino que te suelen dejar pasar con niños hasta los 10 o 12 años. Como suele ser habitual, las low cost tipo Easyjet y Ryananir son más restrictivas, mientras que las compañías aéreas tradicionales como Iberia, Lufthansa, Air France, KLM etc. son más permisivas. 

Que te den prioridad de embarque no significa que vayas a pasar al comienzo de la fila. Siempre se respetas los pasajeros en clase business, así como también se suelen respetar los titulares de tarjetas de la compañía o aquellos que hayan pagado el denominado speedy boarding o prioridad de embarque. Como siempre, esta prioridad de embarque está muy bien en vuelos que se embarcan a través de finger directo al avión, porque en aquéllos en los que te hacen coger un autobús para embarcar, aunque embarques el primero, luego vienen las mismas colas y prisas de siempre. 

Prioridad para niños en los aeropuertos. 

No ocurre siempre, de hecho creo que no hay legislación que obligue a ello, pero en aeropuertos grandes, hay un control de pasajeros especial para familias con niños y personas con necesidades especiales. A veces, cuando hay mucha cola en el control de embarque, poder pasar por esta línea de control específica merece la pena y te ahorra tiempo. Los niños tienen que pasar también por el arco de control de rayos: en brazos si son bebés y por su propio pie si son niños mayores que pueden andar solos. 

A este respecto, en el control de embarque de aeropuertos te dejan pasar una botella de agua, zumo o comida que el niño vaya a consumir en el viaje. Con una niña de dos años nunca he tenido problemas, aunque en nuestro último viaje a Fuerteventura, se llevaron el agua de la niña a una máquina que comprobaba que aquello era agua. Algo especialmente gilipollesco si tenemos en cuenta que mi hija le había metido un buen trago a la botella. Y desde luego, no pienso darle nitroglicerina a mi hija, aunque al parecer la borde del control debía de pensar que sí lo haría. 

Además, en algunos aeropuertos (como es el caso del Aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas) existen sillas de paseo para niños que pueden utilizar en las terminales. 

Documentación para volar. 

A este respecto, da igual que sean bebés que niños. En vuelos nacionales, es suficiente volar con el libro de familia para niños menores de la edad máxima para obtener el DNI (que no estoy segura, pero creo que se fija en 14 años). En vuelos internacionales deberán viajar con DNI dentro del espacio Schengen y con pasaporte a aquellos países que los exijan. Es decir, que el niño deberá llevar exactamente la misma documentación que el adulto. 

Mi recomendación es que le saquéis el DNI a vuestros hijos cuanto antes. Yo se lo saqué a Henar cuando tenía 6 meses. Es cierto que luego te toca renovarlo a los 5 años, porque cambian muchísimo en poco tiempo, pero es mucho más sencillo. Ocupa menos espacio que el Libro de Familia y si lo pierdes tienes muchos menos problemas que si pierdes el Libro de Familia. En cuanto al pasaporte, aún no se lo he sacado porque no ha habido ocasión. 

Compañías que te ponen más facilidades. 

Para bien o para mal, normalmente las grandes compañías aéreas suelen poner más facilidades a la hora de viajar con niños, aunque hay excepciones. En aquellas que realizan vuelos transoceánicos suelen disponer de cunas flotantes para bebés. Normalmente en todas ellas te pondrán facilidades para calentarte la comida del bebé, cambiarle los pañales etc. En las grandes aerolíneas además suelen tener pequeños regalitos para que se entretengan los niños durante el vuelo. En Iberia te suelen dar unas pequeñas pizarritas y en Iberia Express un pequeño puzzle de un avión. En las de bajo coste a mí por lo menos nunca me han dado nada para Henar. 


En definitiva, se puede volar con niños y bebés. Lo podemos hacer desde que son muy pequeños (normalmente las compañías exigen que tengan al menos 15 días de vida). Y, organizándote un poco, puedes ir de viaje con ellos sin problemas. Lo disfrutan y se pueden ir convirtiendo desde la cuna en pequeños trotamundos. 

MIS SEGUNDAS VACACIONES INSTAGRAMIZADAS

La semana pasada no escribí un post sobre mi semana instagramizada. Y esta semana tampoco. Pero en su lugar os traigo un post con algunas instantáneas de unas minivacaciones que nos hemos cogido en familia y que nos han llevado a Fuerteventura, lejana isla de paradisíacas playas. Mi marido hacía mucho tiempo que insistía en ir a Canarias, y aunque a mí no me llamaba en exceso la atención, gracias a una súper oferta de Iberia Express, nos sacamos unos vuelos y nos fuimos unos días a hacer de guiris a un resort todo incluido frente a una de las bellísimas playas de Jandía. Aquí algunos de esos momentos. 

Esto es una niña fashion y lo demás tonterías. Apunta maneras ahí en su butaca en el bar frente a la piscina. Tré belle ma petite!


Siempre me han chiflado las sombras sobre la arena. Una arena preciosa del desierto la de estas playas, al lado del mar azul de agua limpísima y transparente. Un placer pasear por su orilla. 


Y qué me decís de este horizonte azul infinito que veíamos desde la ventana de nuestra habitación. El paraíso. 


Me di cuenta de que hacía mucho, demasiado tiempo, que no construía castillos de arena. Y que cuando los vuelves a hacer, recuperas esa magia perdida de los veranos de infancia. 


Y no puedo olvidarme de un ilustre acompañante. Stabri, el muñeco 2.0, que vino con nosotros hasta Fuerteventura y lo bien que se lo pasó. No hace falta más que ver su cara de felicidad relajado en la piscinita. 

VIERNES VITALES 9: PORQUE VERSUS PARA

Como ya os he contado, estoy inmersa en un proceso de coaching. Me está viniendo fenomenal porque estos procesos están orientados a reorganizar tu mundo y tu visión y sobre todo a tomar decisiones de una manera rápida. Resulta casi increíble porque sesión a sesión vas abriendo los ojos, tomando decisiones y desbloqueando situaciones. Eso sí, también es un proceso duro y doloroso, porque remover los focos de dolor y las infecciones internas cuesta mucho.

Pero hoy, en este viernes vital, quiero compartir con vosotros uno de mis primeros aprendizajes en el mundo del coaching, la diferencia entre el “porque” y el “para”.

La realidad a menudo no cambia, pero la forma en que tengamos de verla y de afrontarla la puede hacer más fácil, más llevadera y mejor o convertirla prácticamente en un infierno. Y la actitud ante la realidad, a menudo pasa por el lenguaje. La forma en que nos expresamos, las palabras que utilizamos, pueden hacernos ver y expresar que el vaso está medio lleno o que el vaso está medio vacío. El impacto emocional, si nos decantamos por el primero o por el segundo, es muy diferente.

Lo del vaso medio lleno versus el vaso medio vacío lo sabía desde hace tiempo, al fin y al cabo es vox poopuli, pero lo que desconocía es la diferencia entre el porque y el para.

El porque conlleva autojustificación y nos sitúa en un plano negativo. Cuando utilizo “porque” quiero justificarme, explicar las razones, en el fondo hacer que mi interlocutor entienda mi perspectiva y no me condene. A menudo (aunque no siempre), cuando utilizamos porque estamos poniéndonos a la defensiva desde el momento inicial, queriéndonos justificar por adelantado. Y muchas de las razones a las que aludimos con el porque suelen ser negativas.

Sigo en el mismo trabajo porque la situación económica del país es difícil, porque hay mucho paro, porque necesito llegar a final de mes, porque tengo una hija, porque tengo una casa que pagar, porque dónde voy a ir con la que está cayendo.

La perspectiva es mayoritariamente negativa. Me justifico en que los condicionantes externos me impiden ser valiente y buscar algo que me haga más feliz. Realmente, estoy dejando que el miedo me paralice.

Obviamente, si estoy en el trabajo de mi vida, me encanta lo que hago y todo es maravilloso (a algunos creo que les pasa), puedo aludir justificaciones positivas: Sigo en el mismo trabajo porque me encanta lo que hago, porque es mi vocación, porque soy feliz. Pero, desgraciadamente, las situaciones idílicas, ocurren pocas veces y tienen la fea costumbre de durar poco.

Sin embargo, por difícil o dura que sea la situación que vivamos (tanto a nivel profesional, como personal), siempre habrá algo positivo. Utilizar el para en lugar del porque, nos permite afianzarnos en esas cosas positivas y darles valor.

Sigo en el mismo trabajo para aprender, para salir a las 3 y pasar las tardes con mi hija, para demostrarme que puedo desarrollarme en este puesto, para pagar mi casa, para llegar a fin de mes.

Pongamos el ejemplo de llegar a fin de mes, que es un razonamiento muy neutro porque, en menor o mayor medida, todos tenemos facturas que pagar y todos debemos llegar a final de mes.

Si utilizo el porque y digo:  Sigo en el mismo trabajo porque tengo que llegar a final de mes,
¿qué os provoca esta frase?

Si utilizo en cambio el para y digo: Sigo en el mismo trabajo para llegar a final de mes,
¿qué sentís?

La primera es justificación y en cierto modo tristeza o frustración. Lo tengo que hacer, si no lo tuviese que hacer quizá podría pensar en buscar otros caminos, en probar suerte, en intentar hacer algo que me hiciese más feliz. Pero no lo hago porque el peso de llegar a final de mes puede más que mis sueños.

La segunda frase encierra una finalidad y en cierto modo una esperanza. Lo hago para llegar a final de mes, pero si lo pienso, quizá pueda llegar a final de mes de otro modo, o ir buscando nuevos caminos y, mientras no los encuentro, seguir en el que estoy, pero sin mirar mi perspectiva, mi horizonte.

La realidad, llegar a final de mes, es la misma. Pero mi actitud no. Y esa actitud puede hacer que mi realidad sea fea y gris o que vaya teniendo colores.

¿Con qué colores quieres pintar tu vida?

¿Quizá con los azules de un horizonte hermoso?


¡Lucha por ello!

VIAJAR EN AVIÓN CON NIÑOS (1ª Parte).

Tengo una niña de 2 años y 4 meses que ya ha volado en avión al menos en cinco o seis ocasiones. Frecuentemente, las madres primerizas solemos tener miedos y problemas sobre las normas para volar con nuestros bebés o niños, las condiciones, para ello, las especificaciones de cada compañía etc. Por ello, he decidido escribir un post para intentar clarificar cómo puedes volar con tu hija o hijo, a partir de qué edad pueden volar los niños, las tarifas que pagan para ello, y en general las dudas que le surgen a cualquier mamá la primera vez que vuela con su hijo. 

Diferencia entre bebés y niños. 

Para una compañía aérea un bebé es aquél que no tiene 2 años cumplidos. A este respecto, parece que la mayoría de las compañías aéreas parecen ponerse de acuerdo en cuanto a lo que consideran bebés. Así lo hacen casi todas: Iberia, Iberia Express, Vueling, Easyjet, British Airways, Air France, TAP y en general todas las grandes aerolíneas europeas. La nota discordante, como siempre la marca Ryanair, que deja de considerar bebés a los niños que hayan cumplido su primer añito. 

Existe la posibilidad de que reserves un asiento al bebé, pagando la tarifa de asiento completa correspondiente. Para ello, deberás llevar tu propia maxicosi o sistema de retención para que puedan ocupar dicho asiento. 

La catalogación de niños ya no está tan clara y suele diferir de una compañía a otra. Empieza a los 2 años cumplidos, pero hay compañías aéreas que la extienden hasta los 12 años, hasta los 16 años etc. Dependiendo de la edad, deberéis consultar las condiciones de aquella compañía aérea con la que decidáis volar. 

Billetes de avión para bebés y para niños. 

El coste de los billetes de avión es muy diferente entre los bebés y los niños, aunque también es algo que depende de cada compañía. Las aerolíneas tradicionales tipo Iberia te permiten viajar con un bebé en tu regazo y pagar por él un coste mínimo (básicamente 1 o 2 euros + las tasas del vuelo). Sin embargo, en compañías de bajo coste como Easyjet o Ryanair, podría ser que tu bebé, sin ocupar un asiento, pagase más que tú. ¿Cómo es eso? Pues porque Easyjet te pide 26€ por trayecto por el bebé y Ryanair te pide 30€ por trayecto por bebé. Independientemente de cuánto te cuesten los vuelos. A mí me pasó una vez, que volando con Ryananir el precio del billete de bebé de mi hija era mayor que el nuestro. Por eso, cuando son bebés, merece la pena comparar los precios, porque puede ser que volar en una compañía aérea tradicional nos traiga a cuenta y no resulte caro. 

En el caso de los niños, tampoco es que te ahorres mucho, en ningún tipo de compañía en este caso. En compañías tradicionales como Iberia, téoricamente te hacen un descuento en vuelos directos sobre tarifa oficial y suelen excluir ofertas. En la realidad, si viajas con ofertas (como es mi caso), el niño pagará lo mismo que tú o un alto porcentaje, tipo el 90%. Por ello, mejor que te vayas acostumbrando a pagar un billete por cada miembro familiar (yo he tenido que pasar de multiplicar los billetes x 2 a multiplicarlos x 3, con el incremento consiguiente). En aerolíneas de bajo coste directamente no suele haber descuentos. En otras aerolíneas como TAP en su momento sí había descuentos interesantes para niños. 

Equipaje para bebés y para niños. 

En cuanto al equipaje, también existen diferencias entre bebés y niños. 

Los bebés que no tienen derecho a asiento, tampoco tienen derecho a equipaje. Sí puedes ir con la silla de paseo hasta la puerta del avión y luego te la meterán en bodega. Normalmente cuando sales te la entregan a la puerta del avión, aunque en Lisboa por ejemplo sale por cinta. Mi hija dejó de utilizar la silla antes de cumplir los 2 años, pero he visto a niños más mayores con silla y no suelen poner problemas. 

En el caso de un niño que ocupa asiento, tiene derecho al mismo equipaje que un pasajero adulto, con las limitaciones que establezca cada compañía aérea en cuanto a equipaje de mano y equipaje a facturar según los diversos tipos de billetes. 

Os escribiré más sobre este tema en otro post, referente a cuestiones como si puedes llevar líquidos o comida para bebés, qué compañías se portan mejor o peor, cuáles ponen más facilidades o más trabas, posibilidad de cambio de pañales en el avión, la documentación con la que deben volar, los accesos al avión y la prioridad de embarque en su caso etc. 

Pero os adelanto que mi experiencia volando ha sido positiva. La primera vez que mi hija voló fue a Lisboa cuando aún no había cumplido 9 meses. Volamos con TAP y todo fue francamente bien (salvo que en Lisboa la silla sale por la cinta de equipaje y no te la dan en mano al salir). Después, hemos volado en varias ocasiones: otra vez a Lisboa, a Roma, a Brujas y a Fuerteventura. Y la verdad es que siempre bien. Os animo a que hagáis viajes y voléis con niños. Se trata de no agobiarse y de planificarse bien. Y por supuesto, de disfrutar del viaje y las vacaciones a poder ser. 


LECTURAS INSPIRADORAS 1: LA VIDA ES UN REGALO, MARÍA DE VILLOTA

Hace unas semanas tuve la oportunidad de acudir a la rueda de prensa del Legado de María de Villota, unos actos de carácter deportivo y social que se celebrarán en Santander del 1 al 6 de julio de este 2014 y que pretenden recordar la figura de esta gran deportista y sobre todo de la mujer optimista, vitalista y luchadora, que supo ponerle al mal tiempo su mejor cara y luchar por la vida.
En aquel acto, nos entregaron un ejemplar del libro escrito por ella y que lleva por título La vida es un regalo, un título que ya sólo por si mismo nos debería hacer reflexionar.
Tuve la oportunidad de conocer a María, aunque de lejos. La empresa en la que trabajo la patrocinó durante un tiempo, antes del terrible accidente. La vi antes y después del mismo y, aunque físicamente cambió, seguía siendo la María de siempre. Volvió por la oficina tras el terrible accidente y su dura recuperación: con su parche, el pelo mucho más corto, más rubio y las cicatrices de aquello por lo que había pasado. Pero seguía siendo aquella chica luchadora y vitalista, con esa sonrisa infinita, sólo con verla te daba fuerzas.
Poco después perdió su batalla a favor de la vida. Desgraciadamente, falleció en Sevilla en octubre del 2013, mientras asistía a un Congreso Lo que de verdad importa. Otro congreso de la Fundación Lo que de verdad importa se realizará precisamente entre los actos del Legado de María de Villota, así como la participación de la Fundación Ana Carolina Díez Mahou, con la que la propia María tanto colaboró.
Cuando aquel ejemplar de su libro llegó a mis manos, tuve claro que lo iba a leer y que lo iba a hacer ¡cuanto antes! Y así fue, fue cogerlo y casi se me evaporó entre las manos. Y no lo leí de una sentada por falta de tiempo, pero en dos ratos en dos días diferentes lo había leído… y había quedado fascinada por él.
Este libro ya de por sí impacta. Mucho más aún si piensas más allá, en el hecho de que esa persona tan vitalista y tan luchadora, que nos está enseñando a vivir a través de sus palabras en este libro, no ha tenido la oportunidad de seguir viviendo. Pero aquel terrible accidente sí le dio la oportunidad de ser verdaderamente consciente de lo que implica vivir, de lo que implica luchar por la vida, disfrutarla, vivirla intensamente como si cada día fuese el último. Porque dejamos que el tiempo pase, que las semanas se vayan en el calendario casi sin darnos cuenta, demasiado enfurruñados con el mundo, con demasiadas prisas… y no nos damos cuenta de que la vida pasa y de que esos días que no hemos vivido tan intensamente como deberíamos no volverán nunca. Se han esfumado, para siempre.
 El libro se lee en un plís. En él María de Villota nos cuenta sus vivencias, todo lo que ha sido su vida. Lo hace como te lo contaría una amiga en una conversación en confianza. Te contaría su infancia, su pasión (en este caso por los coches), su lucha a través de los años. Te hablaría sobre las dificultades del mundo si eres mujer, mucho más si eres mujer en un mundo especialmente masculino como es el mundo de los coches. Y te abriría su corazón sobre cómo era, cómo ha cambiado, cómo se ha recuperado de un terrible accidente que casi le cuesta la vida, qué es lo que siente, cómo ha aprendido a ver la vida de una forma nueva y sobre todo cómo ha aprendido a sentir y a vivir intensamente, a disfrutar de esa segunda oportunidad y a seguir luchando. 

 Es un libro nacido desde el corazón, contado sin aritificios ni circunloquios, que es capaz de llegar hasta el fondo de ti mism@ y darte en el centro de flotación. Automáticamente te hace pensar, te hace replantearte tu propia vida, qué estás haciendo, qué ves, qué no ves, qué te estás perdiendo…
 Desde hace meses llevo dándole muchas vueltas a muchas cosas. La lectura de este libro creo que me ha llegado en el momento idóneo. Creo que un texto como éste, escrito con esa vitalidad y optimismo, es capaz de removernos a cualquiera, más aún si piensas en que María de Villota ya no está con nosotros. Pero su recuerdo no es un recuerdo triste, es un recuerdo positivo, evocarla hace que te salga una sonrisa, una sonrisa pequeña si la comparamos con la gran sonrisa que ella tenía, pero una sonrisa con todo su valor al fin y al cabo.
 Su familia y sus colaboradores más cercanos han querido rendirle este homenaje en forma de Legado con los actos que se llevarán a cabo en Santander durante la primera semana del mes de julio. Podéis consultar aquí el programa completo de las actividades previstas. En todos los actos la vitalidad, el optimismo y la eterna sonrisa de María, que nada ni nadie consiguió borrar, estarán presentes. 
Os recomiendo a todos que leáis este libro y aprendáis de él. María no quiso darnos lecciones, compartió sus vivencias y su amor a la vida entre las páginas de este libro, con un total desprendimiento. Y nos dejó su vitalidad, su amor por la vida y su alegría como legado. Nunca debemos olvidarlo. 

MI SEMANA NO INSTAGRAMIZADA

Esta semana me vais a perdonar, pero no va a haber Semana Instagramizada. O no me ha pasado demasiadas cosas para inmortalizar en una imagen o no he estado atenta para sacar las fotos cuando debía. 

Pero tengo otras cosas que contaros. 

Por ejemplo, el viernes fui al II Encuentro de Madres Blogueras organizado por Yo Dona. Os lo contaba el jueves, mi replanteamiento vital sobre si siendo por una parte madre y por otra bloguera, ¿soy una madre bloguera?. Pues sí, parece que lo soy, sí miró atrás sobre lo que yo escribía antes y lo que escribo ahora, cada vez en este blog la parte de mis vivencias con una hija de 2 años tiene más peso. Y es normal, porque mi vida ha cambiado y si antes hablaba de lo que me pasaba, ahora también lo hago, pero simplemente, me ocurren otras cosas.

En este encuentro de madres blogueras me lo he pasado muy bien, aunque sólo pude asistir a la mitad del encuentro, pero me dio para aprender muchas cosas y para replantearme otras. Creo que en las próximas semanas tengo que hacer un ejercicio sobre lo que estoy haciendo con este blog, qué quiero hacer con él, hacia donde quiero ir...

Y hablando de ejercicios y de replanteamientos, ¡por fin! he empezado a hacer coaching. Llevaba meses dándole vueltas a muchas cosas, entre otras en empezar un proceso de coaching que me hiciese replantearme algunos aspectos de mi vida, especialmente en el aspecto profesional. Bien, parece que al menos me he arriesgado a empezarlo, a intentar llegar a las profundidades de mi yo interior, enfrentarme a mis miedos y mis fantasmas y veremos si soy capaz de sacar conclusiones... Y de aplicarlas. Ya os lo iré contando.

En cualquier, caso, no quería dejar pasar esta tarde de domingo sin contaros estas cosas que se me eran pasando por mi cabeza, y que aunque no estén plasmadas en una foto, forman parte de mi semana.

Buena semana a todos y mucho ánimo en los momentos difíciles ;)