CREMA DE CALABACÍN, BY ITACA

No soy especialmente cocinitas, aunque reconozco que, para lo que hago, no se me dan mal los fogones. De hecho, siempre tengo a mi costillo repiqueteándome que debería hacer un curso de cocina. No me importaría hacerlo en absoluto, pero lo cierto es que no sé de dónde voy a sacar el tiempo. Y antes, me gustaría apuntarme a otros cursos, como de pilates por ejemplo.  

Hace unos meses escribí mi pimer (y creo que hasta el momento único) post sobre una receta de cocina. Nada del otro jueves, simplemente una crema de calabaza calentita que viene genial en verano. Es curioso, algo tan sencillo y constituye uno de los posts que más visitas ha tenido en estos meses atrás. Las cremas me gustan mucho, en invierno calientes y en verano del tiempo o frías. De hecho, en aquel post os hablaba de que en verano tiraba más la crema de calabacín y que de vez en cuando la hacía en casa.

Pues bien, este domingo tocó crema de calabacín. Y es curioso, porque estamos casi a finales de julio y creo que no la había hecho todavía, tratándose el calabacín de producto de temporada como es, aún no lo había comprado. Reconozco que la falta de calor (en este julio madrileño atípico donde los haya) hace que no apetezcan las cosas frías de otros años. Y también que el hecho de no tener ya el huerto de mi abuelo (que nos proveía de este tipo de producto), también influye. Pero bueno, el domingo, finalmente, tocó crema de calabacín y hoy os lo cuento.


CREMA DE CALABACÍN, BY ITACA. 

Las recetas de las cremas de vegetales, como os comentaba también en su día, nos sirven casi para cualquier crema, simplemente cambiando el ingrediente principal. Eso, al gusto de cada uno.

1. INGREDIENTES. 
- Calabacin. 
- Patata. 
- Cebolla (a gusto de cada cual, esta vez no la incluí porque no tenía).
- Quesitos o leche. 
- Sal.
- Pimienta.
- Aceite de oliva. 


1ª anotación personal: yo hago las recetas a ojo. No soy de las que pesan los alimentos ni miden los líquidos. Sé que puede ser un problema para algunos, pero me temo que si esperáis una receta con alimentos pesados y medidos al milímetro, buscadla en otro sitio, porque conmigo lo tenéis un poco complicado. De hecho, voy corrigiendo el sabor sobre la marcha y le pongo o le quito según voy viendo.


2. AL LÍO. 

Lo primero de todo, llenas una olla con agua, le pones tapa (así ahorramos gas o electricidad).  

Coges las patatas (más o menos suelo utilizar la siguiente regla: ¼ de patata por ¾ del vegetal principal, en este caso el calabacín. Tenía calabacines grandes, así que cogí uno y medio y una patata de tamaño mediano. Pelas la(s) patata(s), las cortas en trozos pequeños y las pone al agua antes que el calabacín, ya que tardan más en hervir.

El toque de la cebolla merece la pena, aunque esta crema en concreto la hice sin cebolla porque no tenía. Pelas una media cebolla (depende del tamaño y del gusto de cada uno), la troceas chiquitita, la doras en la sartén y luego a hervir con el resto de ingredientes.

Por último, coges el calabacín y haces lo mismo: lo pelas, lo cortas en trozos pequeñitos y lo echas en el agua que ya estará bastante caliente. 

2ª anotación personal: Si lo cortas todo en trozos pequeños tarda menos en cocer y ahorras. 

Lo dejas que hierva… y hierva… y hierva… hasta que veas que ya están los ingredientes suficientemente blandos como para que rompas fácilmente la patata con una cuchara de madera. 

Le retiramos el agua y volvemos a ponerlo al fuego. 

3ª anotación personal: no tires el agua. Esto es súper importante, ya que lo puedes reutilizar de dos maneras: como caldo de verduras, base para una sopa u otro plato o en su defecto, simplemente la dejas enfriar y la utilizas para regar las plantas. Esta agua tiene muchos nutrientes que es una pena desperdiciar por el sumidero del fregadero. 

En la crema de calabaza le ponía leche, pero sin embargo en la crema de calabacín prefiero los quesitos (manías que tiene una). En otras cremas le echo leche, pero a ésta, le echo quesitos. Eso sí, si pueden ser quesitos light, pues mejor. Me da igual de La vaca que ríe, El Caserío o marca blanca, la verdad. 

Y luego, a pasar la batidora. Añádele un chorrito de aceite de oliva (de sabor no muy fuerte), sal y pimienta. Y yo a partir de ahí voy corrigiendo el sabor según me parece.

Nota: se trata de una crema, por lo que ni debe de tener la textura de un puré ni de una sopa, tiene que ser algo intermedio. Si ves que te queda muy mazacote (no debería con el a calabaza), siempre puedes añadirle un poco más de leche); si te queda demasiado acuosa, ojo, lo tienes que medir antes de empezar con la batidora, luego no hay marcha atrás. 

Y voilá!, lo sirves en platos hondos, tazas, copas, boles, cuencos o lo que prefieras y ¡¡¡¡a comer!!!!

5ª anotación personal: pon unos pequeños picatostes encima y ya es lo más de lo más. Eso sí, los picatostes rompe bastante con el concepto de receta saludable. Pero esta vez yo pequé y, como podréis ver en la foto, le añadí los picatostes.


3. PLATO SENCILLO, SABROSO, SALUDABLE E IDEAL PARA EL VERANO. 

Como veis se trata de un plato muy sencillo, cuya dificultad es mínima; además es saludable y sabroso, teniendo muy pocas calorías y aportándonos mucha energía y nutrientes a nuestro organismo. Es cierto que los quesitos le añaden calorías extra, pero podéis utilizar leche desnatada o quesitos desnatados.

Y lo de las cremas… ya es cuestión de cada uno. Como os contaba, para mí las cremas son más un plato de invierno porque me gusta comerlas calentitas. Pero tengo una excepción, la crema de calabacín, que es un clásico en mi casa (y sobre todo en casa de mi abuela) y que es claramente una receta para el verano.

Además, es un plato barato, ya que los ingredientes no son caros y resulta muy versátil ya que es echar mano de lo que tienes por casa (cuando no hay calabacín, pues habrá calabaza, o zanahoria o lo que pinte).


Insisto en que las cremas tienen decenas de variantes en cuanto al ingrediente principal (calabaza, zanahoria, champiñones, puerros, calabacín...) y también en cuanto a la base. Para mí, la base idónea lleva siempre patata, sal, pimienta y aceite pero en cuanto al componente lácteo podéis escoger entre leche, nata, queso de untar, quesitos... Personalmente, prefiero la leche desnatada porque creo que es menos calórica y le da el mismo toque. Pero como todo, a gustos...

Recomendación personal: La cocina está hecha para disfrutar, cuando tengo tiempo, me encanta meterme en la cocina y probar... hacer mezclas, qué tal si le pongo esto de aquí o aquéllo de allá y probar con más de un ingrediente una vez, menos de otro... hasta que encontremos nuestro punto. 

Lo siento, pero nunca he comulgado con la gente que vive en un excel en el que todo tiene que estar ordenado, medido, cuantificado... Y la cocina es como la vida. Uno no puede hacer una receta pesando los alimentos, puede estar bien como base para hacerlo la primera vez. Pero luego... ¡innova, arriésgate y aprende! Y si te sale mal, a la siguiente te saldrá mejor, o cuanto menos diferente. Es cuestión de intentarlo varias veces, hasta lograr el punto

Y el domingo pasado, mi crema de calabacín me quedó especialmente buena (conseguí corregirle el punto de sal y pimienta y estaba hummmmmmm). Que sigo teniendo dos gormets en casa, especialmente la princesa, que repitió. 

3 comentarios:

  1. amo las cremas y la de calabacín me gusta especialmente ♥

    ResponderEliminar
  2. Este año nos hemos hartado a coger calabacines en la huerta y cremas como esta han sido el modo más frecuente de utilizarlos en casa

    ResponderEliminar
  3. Qué buena pinta tiene, yo también la hago con frecuencia, y me encanta, la de calabacín y calabaza las que más, aunque he descubierto una con pepino en frío, mañana la haré por primera vez para un almuerzo en casa, después de que mi amiga Mercedes me la diera a probar en Granada. Ya te contaré según me salga, jaja.

    ResponderEliminar

Este blog no es nada sin tus comentarios :)