MIS 4as VACACIONES INSTAGRAMIZADAS

Con un poquito de retraso, pero al fin y al cabo no podría encontrar una fecha mejor que el último día de agosto para hacer un resumen de mis últimas vacaciones. Aunque eso sí, hace una semana que no estoy de vacaciones, pero no importa. 

Os contaba antes de irme que me iba al mundo de la fantasía. No esperaba nada especial de las vacaciones, esperaba cosas cotidianas muy bonitas, sobre todo descansar, ver el mar, leer, dormir, soñar y pensar... Todo ello lo he conseguido con creces, así que no puedo estar más contenta. 

Y ahora, comparto con vosotros algunos momentos de mi periplo. Aunque quizá algunos de vosotros ya hayáis visto muchas de ellas en Instagram. De hecho, aquí hay una pequeña selección. 

Mi adorada Galicia. Y más concretamente, mi adorada Coruña. 

Soy fiel cada mes de agosto a pasar unos días en La Costa da Morte y luego, si se tercia, pasar un par de días en La Coruña ciudad. 
No soy verdaderamente consciente de cuánto lo he echado de menos hasta que vuelvo allí cada verano. 

Paseando por los alrededores de la Torre de Hércules. 


Momento de relax: café y lectura en una mañana gris. Qué más dará que esté nublado. 
Esto es la felicidad. 


En Galicia se encuentran lugares llenos de magia, donde quizá habiten las Meigas, que haberlas... haylas. En Buño. 


Y cambio de tercio, sin abandonar el Atlántico. 

Olvidándome del mundanal ruido en la Praida da Tamariz, en Estoril. Donde sí, salió el sol y nos hizo un tiempo estupendo. 



Había renunciado a ir a Lisboa este año, ya que Henar es aún muy pequeña, pero he descubierto que el plan veraniego Lisboa+playa es estupendo. Quizá repitamos el próximo año. 

Y Lisboa no sería lo mismo sin el eléctrico 28. A Henar le encantó y pudimos subir unas cuantas veces... Yo nunca me canso de este recorrido por callejuelas estrechas que huelen a mar...



Lisboa y sus colinas, y sus plazas... y si Castello de Sao Jorge...


O el maravilloso mirador de Graça, donde casi nunca hay turistas, es un placer tomarte algo en su terraza bajo los árboles y asomarte a contemplar unas vistas como ésta. Es sin duda mi mirador favorito de toda la ciudad, tiene un encanto único. Y además para llegar hasta allí tienes que coger el eléctrico 28 :)


Y luego, volvimos a tierras castellanas, segovianas para más señas. 

Disfrutamos de la boda de mi prima Lucía desde el balcón en el que el abuelo Antonio enarbolase la bandera republicana aquel 14 de abril de 1931. Imposible no sacarse una foto en ese lugar. 


Por último, fue un placer perdernos entre las calles de piedra de Pedraza, lugar que tenía muchísimas ganas de visitar. 


Y aquí mi pequeñaja en Pedraza como si de la Riviera Francesa se tratase... 
Más chula que un ocho. 


No puedo quejarme, han sido unas vacaciones estupendas. Pero sobre todo, las he disfrutado muchísimo. Sin prisas, tomándome mi tiempo, aprovechando cada instante y viviendo intensamente. 

No se puede pedir más. 

¿Y vuestras vacaciones? 


VIERNES VITALES 14: ¿LO QUE HACES HOY TE ACERCA A DONDE QUIERES ESTAR MAÑANA?

Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.
  
Leí esta frase de Walt Disney en el Twitter de mi amiga Patricia en plenas vacaciones. Y me hizo recapacitar… y mucho.  Hace unos meses os escribí otro post de #ViernesVitales que se titulaba Cómo me veo dentro de 5 años y que invitaba a que, de vez en cuando, nos paremos a pensar dónde estamos, qué hacemos y dónde querríamos estar en realidad y qué es lo que querríamos hacer de verdad.

Os cuento algo, me encantaría tener mi propia página en internet, pero en plan profesional. No un blog como éste que, aunque me aporta muchísimo a nivel personal, no deja de ser un cuaderno de bitácora bastante caótico. Me gustaría tener una web de información, probablemente de ocio, o de viajes, o qué se yo… Tengo algunas ideas en la cabeza, pero nunca me pongo a intentar materializarlas en el papel.

A veces fantaseo con ser mi propia jefa, con dejar los días grises en las oficinas de otros e intentarlo por mí misma. Pero probablemente el miedo más el desconocimiento hacen que me quede donde esté. Y con eso no digo que no me guste mi trabajo, porque desde hace unos 16 meses cambié de actividad de forma radical dentro de la misma empresa en la que trabajaba y desarrollo con pasión un trabajo de comunicación que me encanta, aunque internamente no se valore. Pero a mí me sirve, porque en la vida no todo es negocio.


Estas vacaciones he pensado muchas cosas, algunas positivas, otras negativas…

He pensado que tengo suerte de mantener un trabajo que me gusta, me permite llegar a final de mes, me deja desarrollarme personalmente (y digo personalmente) y me permite pasar las tardes con mi hija.

Pero también he pensado que me encantaría probar suerte, me encantaría montar mi propio negocio, escribir, comunicar, que es lo mismo que hago para una empresa, pero hacerlo de manera diferente, para otros que realmente me quieran leer y para mí misma. 


Sé que hay muchas webs de ocio, también de viajes, de libros, de niños… pero tengo una idea. Lo que no sé es cómo abordarla, cómo atreverme con ella. Por eso, cuando leí la frase, pensé en que quizá debería comenzar a dar pasos hacia el lugar donde me gustaría estar. Sé que necesitaría ayuda, un programador, un diseñador gráfico… Y que no sería fácil, que durante meses o años esas cosas no son rentables, que debería hacerlo paralelamente a mi actividad profesional habitual… 

Pero quizá Walt Disney ha venido a recordarme en forma de tweet que debo luchar por ese sueño, que llevo meses con la necesidad de un cambio a nivel vital que es más que nada un ca
mbio o una nueva visión a nivel profesional. Hay cosas que me atan, el camino me parece difícil y tortuoso, pero si no lo inicio nunca podré ver qué hay al final…

Y vosotros, ¿creéis que estáis en el lugar correcto?, ¿hay algo que queráis cambiar?, ¿lo que haces hoy te ayuda a llegar a donde quieres estar mañana? ¿tienes claro dónde quieres estar mañana?


Puffff…. Cuántos interrogantes abiertos…

FRASES PARA PENSAR: ¿LO QUE HACES HOY TE ACERCA A DÓNDE QUIERES LLEGAR?



Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.


Esto es un adelanto de Viernes Vital. Una frase estupenda del simpar Walt Disney.
Prometo haceros partícipes de mis pensamientos sobre ella… próximamente en los #ViernesVitales. 

LAS TRES BODAS DE MANOLITA, UNA HISTORIA DE LUCHA Y GENEROSIDAD.

Ya he vuelto de vacaciones. Y a falta de un post sobre las mismas (que recogerá en fotos los pequeños grandes momentos, como yo los llamo), vengo a contaros mi última gran experiencia lectora, precisamente en vacaciones: Las tres bodas de Manolita, última novela de Almudena Grandes.

A pesar de que la lectura sigue siendo una de mis asignaturas pendientes (cuando eres madre tu tiempo se evapora, también para leer), estas vacaciones la enana se ha portado bien y su padre aún mejor. Y he podido, ¡por fin! Leerme este libro.

Desde que hace unos meses mi querida Almudena Grandes (que sigue siendo una de mis escritoras fetiche) sacó a la venta la tercera entrega de sus Episodios Nacionales, me moría de ganas de leerlo. Ya había tenido el placer de leer las dos primeras entregas: Inés y la alegria y El lector de Julio Verne. Los dos habían sido capaces de subyugarme.

En el caso de Inés y la alegria me ocurrió algo aún más especial. Como os decía, me encanta la prosa de Almudena Grandes, es una de mis escritoras fetiche, me gusta casi todo lo que ha escrito. Además, ambas compartimos una misma forma de ver la vida y la política, por lo que disfruto mucho de sus ideales plasmados en estas historias. Pero cuando leí su novela El corazón helado creí firmemente que ahí estaba el tope. Me gustó tantísimo esa historia, me llegó tan dentro que creí que era imposible que se superase a sí misma y consiguiese algo mejor. Me equivoqué, Inés y la alegria, para mí, está al mismo nivel o más que El corazón helado y me sería muy difícil tener que elegir entre esos dos títulos.

Os confieso además que me encantan las historias de Almudena Grandes en las que la protagonista principal es una mujer. No sé si por eso me han gustado más El corazón heladoInés y la alegria y Las tres bodas de Manolita sin ir más lejos. Lo cierto es que El lector de Julio Verne me gustó, pero no tanto como las otras.


EPISODIOS NACIONALES DE UNA GUERRA.

Las tres bodas de Manolita es el tercer libro de de una serie de siete libros que quieren emular los Episodios Nacionales de Benito Pérez Galdós y reproducir algunos de los episodios de la Guerra Civil y la posguerra, muchos de ellos desconocidos.

Creo que es necesario hacer una acotación inicial importante. Las historias suelen variar mucho dependiendo del punto de vista subjetivo desde el que se narren. A nadie se le escapa que Almudena Grandes es de izquierdas y que cuenta las historias que constituyen estos episodios desde la visión del bando de los vencidos, de los que no ganaron la guerra pero que siguieron luchando, durante casi cuarenta años de dictadura, por la libertad.

Una de las cosas que más me llamó la atención en la historia de Inés y la Alegría es que está narrada desde la alegría de quien siempre ha sabido luchar por lo que cree, incluso en la derrota. Esta alegría, incluso ante las más tremendas y difíciles adversidades, ese tirar para adelante, ese seguir luchando para sobrevivir está presente en el resto de los libros de esta colección, también en Las tres bodas de Manolita.

La historia de aquellos hombres y mujeres que lucharon por este país, que tuvieron que sufrir cuatro décadas de dictadura y muchas traiciones. Su historia, su lucha, hizo posible mucho de lo que nosotros mismos vivimos y sentimos.

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LA SEÑORITA CONMIGO NO CONTÉIS.

Entremos en harina de este libro y esta historia centrándonos en su protagonista: Manolita Perales. Manolita era apenas una adolescente en la guerra, pero cuando ésta terminó tuvo que hacerse cargo de una familia desvencijada, y de qué manera. Su padre, preso en la cárcel, fue fusilado posteriormente. Su hermano mayor escondido en algún lugar de Madrid para salvar su vida, su madrastra encarcelada. Sin casa, sin dinero, sin recursos, ha de hacerse cargo de cuatro hermanos pequeños: su hermana Isabel y sus hermanastros (hijos de su padre y su madrastra).

Pero no solamente eso, sino que le toca ir de cárcel a cárcel, haciendo las colas de la miseria, entre los terribles sucesos que pasaban cada día: nuevas detenciones, nuevos fusilamientos, la muerte y el hambre rondando en su alrededor...

Curiosamente, su hermano Toñito (conocido en el barrio como Antonio el Guapo) apodaba a Manolita la señorita conmigo no contéis. Menos mal que no se podía contar con ella, que si llega a poder contarse... Porque Manolita no sólo se hizo cargo de su familia, sino de muchos otros, ayudando y colaborando con su hermano y el PC, en un continuo sin vivir en el que en cualquier momento podrían descubrir a alguien. Por eso Manolita se pregunta muchas veces qué ocurriría entonces, qué pasaría si ella también cayese, nadie se haría cargo de sus hermanos...

La historia de Manolita podría ser la historia de cualquiera de esas mujeres a las que la vida las obligó a crecer por medio de golpes, sin darles tregua, a las que ese Dios de algunos las ahogó una y otra vez. Pero salieron adelante, y no sólo ellas, sino que también supieron sacar adelante a muchos otros que de una u otra manera dependieron de ellas.

Aunque Manolita no estará del todo sola, tendrá a gente que la ayudarán en muchas de esas ocasiones en las que no podrá más. A La Palmera, a Eladia, Rita, Silverio... Incluso en una de esas absurdas historias en las que la embaucará Toñito terminará conociendo el amor, y no sólo un amor cualquiera, sino uno de los de verdad, de los que duran toda la vida, Quién iba a decirle a ella que unas máquinas de imprenta serían el motivo por el que su destino fuese uno... Y no otro.

Pero Manolita también sufrirá muchas cosas, y especialmente las traiciones. En aquellos años tan duros es difícil fiarse de verdad de alguien y cualquiera, por buen amigo que parezca, puede ser el mayor traidor. Había demasiadas cosas en juego, comenzando por la propia vida, que es lo único que tenemos.

UNA HISTORIA DE FICCIÓN QUE BIEN PODRÍA HABER SIDO REAL.

Historias como las de Manolita pudieron ser reales. Y de hecho, algunas de las historias que se cuentan dentro de este libro lo son. Así lo explica incluso la propia Almudena Grandes al final del libro, pero como creo que forma parte de la magia de la historia, no quiero destripados qué historias son reales y cuáles ficcionadas, así que deberéis leerlo para descubrirlo por vosotros mismos.

Pero lo que es cierto es que muchas de esas historias, aunque sean ficcionadas, se basan en historias que sí fueron reales. Hubo muchos encarcelamientos tras la guerra, demasiados, muchos fusilamientos, muchas viudas, muchos niños y mucha hambre. Mucha gente escondida, mucha gente con miedo y mucha gente luchando durante cuarenta años de Dictadura. Existieron los presos que fueron obligados a trabajar en el Valle de los Caídos, también los niños que fueron obligados a trabajar casi como esclavos en colegios que deberían haberles instruido y los esclavizaron. Existieron demasiados crímenes a sangre fría, demasiadas traiciones, demasiados rencores. Y probablemente la herida abierta fue tan dura, tan cruel y tan profunda, que las dos Españas desgraciadamente siguen existiendo y siguen enfrentadas, tantos años después.

LA EXPERIENCIA DE ITACA LECTORA.

La historia, desgraciadamente, sólo la escriben los vencedores, pero a menudo los vencidos tienen mucho que decir, aunque no se les deje. Los vencidos de la historia del siglo XX de España, de la cruenta guerra civil, tuvieron que esperar cuarenta años para poder disfrutar de la libertad. Muchos de ellos no volvieron nunca a conocerla, otros la encontraron ya con gran parte de su vida vivida y sobre todo luchada, como es el caso de Manolita y de tantos otros. Por esos cuarenta años de silencio impuesto, ahora podemos disfrutar, quizá ya demasiado tarde, de libros como éste. Son libros que le ponen voz a aquéllos a los que se la quitaron, que nos cuentan algunas cosas terribles junto a otras preciosas, como la resistencia, la confraternidad y la amistad.

Una vez más, Almudena Grandes ha sido capaz de cautivarme con esta historia apasionada. Y Manolita, esa anti heroína que termina convirtiéndose en una gran heroína a la que muchos le deberán tantas cosas... Imposible no comprenderá, no sumarse a su causa. Y sí, como os contaba antes, este libro tiene como protagonista a una mujer, y aunque me suelen gustar todas las historias de Almudena Grandes, aquéllas que tienen como protagonista a una mujer luchadora, incansable y que no olvida todo lo que ocurre a su alrededor, son capaces de llegarme a lo más profundo del corazón. Y esta vez, con su Manolita Perales, Almudena Grandes lo ha conseguido de nuevo.

Os contaré por último que este libro encierra pequeños guiños a las dos historias anteriores de los Episodios nacionales de Almudena Grandes: Inés y la alegria y El lector de Julio Verne, pero mejor que los descubráis por vosotros mismos a lo largo de la profunda historia de Las tres bodas de Manolita. Estoy segura de que este libro encantará a todo aquel que tenga una mentalidad abierta para disfrutarlo como se merece. Y también para comprender lo que nos cuenta.

Gracias a Almudena Grandes por esta historia extraordinaria, una vez más. 



¡VACACIONES!, ME VOY AL MUNDO DE LA FANTASÍA.

Psssss..... Os cuento un secreto. Hoy me mudo al Mundo de la Fantasía. Sí, sí, os prometo que de verdad existe. Realmente habita dentro de nuestros corazones, pero con los años nos vamos fijando en cosas que no tienen importancia y olvidamos lo verdaderamente esencial, lo importante de verdad. Ya lo decía el Principito: Lo esencial es invisible a los ojos. Por eso, debemos ver con el corazón. 

Aquí la que suscribe tiene intención de alejarse del mundanal ruido. Busca unas vacaciones tranquilas, serenas, con tiempo para descansar, para dormir, para leer, para reflexionar, para mirar hacia adelante, para coger fuerzas para el futuro... y para volver con aires renovados. No espero más, sólo que, si tengo suerte, quizá perderme en algún punto frente al inmenso océano azul y atravesar esa puerta que da entrada al mundo de la fantasía, a lo que verdaderamente merece la pena. 


Por ello, esto es sólo un hasta pronto. Un gracias por haber pasado por aquí, a todos aquellos que durante todo el año habéis recalado alguna vez en esta isla que es Itaca. Itaca es el camino, la vida de verdad, lo que merece la pena. Pensad en cuántas cosas absurdas hay en nuestras vidas, en cuáles son esos lastres de los que debemos desprendernos.Y dedicaos a soñar, algo que es muy bueno hacerlo de vez en cuando. Sueña y cruza esa puerta al mundo de la fantasía, allá donde estés. Si buceas lo suficiente, es muy probable que encuentres al niño o niña que fuiste un día. Tal sólo abrázalo y no lo vuelvas nunca a perder de vista. 

¡¡¡¡Felices Vacaciones!!!