MARITA RON HERITAGE CAFÉ: UN CAFÉ VINTAGE EN EL CORAZÓN DE LA CORUÑA.

 En mis vacaciones de verano, una vez he sido fiel a lo que más me gusta en verano, un año más nos hemos ido toda la familia a la Coruña. Llevo ya casi diez años pasando una semana aproximadamente en la Costa da Morte. Siempre hacemos alguna escapada a La Coruña ciudad e incluso muchas veces terminamos alojándonos allí dos o tres días.

 Desde hace años una de mis mejores amigas de toda la vida vive en la ciudad de La Coruña.  Es un placer volver a verla y disfrutar de su ciudad de adopción. Además, cada verano siempre tiene alguna novedad con la que sorprenderme y me lleva a conocer un sitio que sabe que me encantará. Y siempre acierta, porque verdaderamente, los sitios a los que me lleva siempre me cautivan. Cómo se nota lo bien que me conoce...

 Este verano nos quedamos dos días en La Coruña ciudad, algo que disfruto siempre muchísimo. Y una mañana, aprovechando que los niños se quedaron con sus papis haciendo la compra y pasando un rato en el parque, nosotras nos escapamos y nos fuimos a dar un pequeño paseo por el centro de la ciudad y la zona comercial. Estando allí, mi amiga me propuso que nos escapásemos a tomar un café a un café lleno de encanto que estaba segura que me iba a enamorar. Me faltó tiempo para decir que sí, así que para allá nos fuimos. Y el lugar, como era de esperar, y como mi amiga Carmen estaría absolutamente segura de que sucedería, me encandiló. 


MARITA RON HERITAGE CAFÉ, UN CAFÉ MUY VINTAGE.

 En los tiempos que corren, lo mejor es siempre ser original, diferenciarse de la competencia. Y eso conlleva a menudo más imaginación y buen gustó que otra cosa.
  
Además, los locales con un aire vintage están muy de moda. Y el Marita Ron Heritage Café es precisamente eso, un local con un aire muy vintage hecho con mucho gustó y muchos toques de imaginación. Nada más traspasar la puerta de la entrada te encantará y te inspirará su magia. Y no serás el único, porque este local se ha puesto muy de moda en La Coruña desde que lo abriesen hace relativamente poco tiempo (no recuerdo exactamente lo que me comentó mi amiga, pero creo que lleva abierto menos de dos años).

 El local antes también estaba abierto al público, de hecho durante más de un siglo (desde 1880 hasta hace un par de años aproximadamente) fue un conocido negocio de ultramarinos, de esos de toda la vida, con un largo mostrador, tras el que se podía encontrar prácticamente de todo. Uno de los aciertos de Marita Ron Heritage Café, al menos desde mi punto de vista, es el hecho de que han conservado muchos de los elementos de este antiguo local, entre ellos el estilo mostrador con un montón de productos detrás. Obviamente lo han renovado y en su lugar incluyen ahora la barra, mientras que tras la barra podemos observar decenas de botellas y no los típicos productos de ultramarinos. Pero aún así, el efecto vintage o el dejá vu están asegurados.

 Pero además de mantener el halo que ya tenía por sí el local, todo lo que le han añadido, adaptándolo a los tiempos actuales y al nuevo enfoque del negocio (de tienda a cafetería y lugar de relax) lo han hecho francamente bien. Han sabido añadir nuevos elementos manteniendo otros del negocio anterior, como por ejemplo la báscula que podemos ver sobre la barra, el suelo, los mostradores… Eso mezclado con una zona de mesas, una terraza de sofás y además es dog friendly (admite perros en todo el local, aunque habitualmente la gente suele utilizar la terraza interior para ir con los perros, más que nada por la comodidad de todos) y dispone de una serie de productos de repostería de manufactura artesanal. No me digáis que ya de por sí, simplemente leyendo sobre este sitio no os enamora, imaginaos verlo y disfrutarlo por vosotros mismos.

 Aunque el local de la cafetería ocupa la planta baja, os puedo contar que el negocio también se extiende a la parte superior del edificio. No pude visitar la primera planta, que es la que normalmente abren al público, pero he podido saber que la alquilan para la realización de eventos, entre otros para mercadillos temáticos muy interesantes y divertidos.

 Además, han conseguido que este local tan bonito se adapte prácticamente a todo lo que necesites. Resulta ideal para muchos tipos de planes: tomar un desayuno a media mañana, una merienda a media tarde, picotear algo a la hora del almuerzo o tomarse unos gin tonics por la noche. Está claro que sus amplísimos horarios de apertura también colaboran a ello, ya que abren todos los días desde las 8 am a las 2 am. Nada más y nada menos que 18 horas diarias, un tiempo muy amplio en el que  tienen cabida muchos planes muy diferentes y todos ellos muy agradables.

  

PUNTOS POSITIVOS DEL MARITA RON HERITAGE CAFÉ.

 Normalmente, cuando hablo de puntos positivos suelo hacer un paralelismo y contaros también los puntos que me han parecido negativos. En este caso no lo voy a hacer, no puedo hablaros de puntos negativos porque no tengo ningún punto de este tipo del que hablaros y os lo digo con total sinceridad. 

Un local que enamora. Lo mío fue un absoluto flechazo, amor a primera vista. Me encantó desde que traspasé la puerta de la calle, y según me iba adentrando me gustó más y más. Podría deciros que me encantó el local como tal, que realmente fue así, pero lo que más me gustó fue la terraza. Curiosamente, fuimos sin Athos pero tengo claro que cuando vuelva a Coruña éste será un lugar que visitaremos con perro. Y que nos tomaremos algo tranquilamente en la terraza, ya que me pareció que tiene un ambiente fantástico.

Es dog friendly. Probablemente para algunos éste será un punto negativo, pero para mí no puede ser más positivo. Yo tengo un perro bueno, bien educado, acostumbrado a ir a todos los sitios y además soy respetuosa con los demás, lo llevo atado y no ladra, no molesta y ni te enteras que hay perro. Soy una amita respetuosa y me gusta que los demás también lo sean. Desgraciadamente, en este país se es muy poco respetuoso con los perros, por lo que los dueños de perros agradecemos muchísimo este tipo de locales dog friendly de verdad.

Un horario muy amplio para todo tipo de planes. Que el horario sea tan amplio también es muy de agradecer, ya que convierten este local en el lugar perfecto para cualquier momento y plan: para tomar un café a solas y disfrutar de una buena lectura, acompañado de una gran amiga y una excelente conversación (como fue mi caso), disfrutar de un desayuno, una merienda (riquísima su repostería), ir a trabajar con el portátil o ir de copas por la noche. ¿Qué más se puede pedir?

La carta es amplia, handmade y a buen precio. Es el lugar perfecto para disfrutar de una tarta, unas cookies, unas cupcakes o un buen bizcocho. Todo casero y a buen precio (salivaréis sólo de verlo en los mostradores). El precio es más que razonable (de hecho, casi todos los precios en Galicia lo son). Además, hasta te encantará la propia Carta física del restaurante en papel, con unas ilustraciones maravillosas de Clarilou Ilustraciones.

 Ubicación: en el corazón de la ciudad. Esta cafetería se encuentra en el centro de Coruña, muy próxima a las calles comerciales. Un lugar idóneo y a tiro de piedra para visitar

La atención también es muy buena.  Mi experiencia es que los trabajadores de este local son gente amable, quizá no demasiado rápidos cuando tienes prisa, pero si puede hacerse, bien es estar en un lugar como éste sin tener que estar pendiente del reloj, mucho mejor.
  
Como podréis haber percibido si me habéis leído hasta aquí, para mí este lugar me pareció fantástico. Me gustó muchísimo y estoy segura de que volveré a visitarlo cuando regrese a La Coruña. Si tuviese el Marita Ron Heritage Café cerca de mi casa, os aseguro que me pasaría allí muchos ratos y que en la mayoría de ellos me llevaría a mi Athos para acompañarme en esos ansiados días de relax.
  

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

 Me encantan esos lugares vintage, con un toque de dejá vu, en los que se ha sabido combinar a la perfección la solera y el encanto de lo antiguo con toques de lo actual. Y en el Marita Ron Heritage Café, me podéis creer, lo han logrado. Este tipo de lugares siempre son de agradecer en cualquier ciudad, pero especialmente en las ciudades pequeñas, donde se alejan de las cosas habituales y aún logran tener más encanto. Me imagino el Marita Ron Heritage Café en un frío y lluvioso día de invierno. Traspasar su umbral y dejarte mecer por su sosiego y su halo debe de resultar como llegar al paraíso.


 Un anhelo: ojalá hubiese más lugares como éste. Son ese tipo de sitios que te acerca un poquito más a la felicidad, aunque así dicho pueda parecer una tontería.

 El hecho de que además de su maravillosa decoración sea dog friendly a mí me ha conquistado. Cierro los ojos y sueño con estar allí con Athos leyendo, o disfrutando de una conversación con una buena amiga. Y además, disfrutando de esos postres caseros… no se puede pedir más.

 Me gustaría añadir que me acordé mucho de mi amiga Virginia cuando estuve en este lugar. Sé a ciencia cierta (al igual que Carmen sabía que a mí me iba a gustar) que este sitio le iba a encantar. Y no sólo eso, sino que si le quedase más cerquita, estoy segura de que se haría asidua de este lugar. 





1 comentario:

  1. Sin duda un local genial donde disfrutar de un rato agradable. Para mi también es un punto a favor el que admitan perros y los traten tan bien (el detalle de acercarles un recipiente con agua es de agradecer y más en estos días calurosos). Me ha encantado conocer tu blog. Saludos. Bea

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