VIERNES VITALES 22: DISFRUTA DE LAS PEQUEÑAS COSAS IMPORTANTES

Esta semana, mi querida amiga Virginia me hizo tres regalos de Mr.Wonderful. Me encantaron los tres, pero especialmente mi nueva funda para el Kindle. Los mensajes positivos de esta marca nos calan (de ahí su éxito en ventas) y a la vez nos recuerdan las cosas importantes de la vida que olvidamos en el runrún del día a día. 

El mensaje de mi nueva funda de Kindle es claro: Disfruta de las pequeñas grandes cosas. Y para disfrutar de ellas hay que saber identificarlas, reconocerlas y valorarlas. Y no todo el mundo sabe o no todo el mundo lo recuerda cuando están pasando. 

En la vida existen sólo tres o cuatro días de los que podemos llamar "grandiosos", donde ser feliz parece que va incluido por decreto: el día que acabas la carrera, el día de tu boda, el día de nacimiento de tus hijos... Pero la vida no está hecha de cuatro días importantes y señaladísimos en el calendario, sino que disfrutar de la misma exige concienciación, reflexionar y valorar las cosas que nos ocurren a cada instante y que pueden ser mágicas. Esas pequeñas cosas que cantaba Serrat y que nos recuerda Mr. Wonderful (podéis verlas en la imagen más abajo). 


Mr. Wonderful nos propone pequeñas grandes cosas como darte un paseo en bici, descubrir algún lugar con encanto, hacerte una escapada, preparar un picnic a alguien especial, respirar aire puro, o mojar pan en un huevo frito. Me declaro fan absoluta de todas y cada una de ellas (excepto la de los huevos fritos, que no los puedo ni ver; sí, ya sé que así de rara soy) y de muchas otras. A veces, hay que saber reconocerlas y disfrutarlas... y hacerlas más a menudo. El placer de un trocito de chocolate con menta, pasear por un parque una tarde soleada de otoño, escribir una postal a alguien a quien quieres, recibir una llamada inesperada de un amigo, saltar en los charcos de lluvia, acompañar a tu hija al cole disfrazada de brujita (hoy es el día) o salir con ella por la tarde venciendo tus prejuicios y disfrazarte de bruja con ella. 

Reflexionad sobre esas pequeñas cosas que os hacen felices, que son capaces de despertaros una sonrisa. Y reíros de todo y de todos, empezando por reíros de vosotros mismos. No necesitamos esperar a los grandes días de la vida señalados en el calendario, porque si lo hacemos así, habremos desperdiciado la vida y cuando nos demos cuenta será demasiado tarde, ese tiempo ya ha quedado atrás y no volverá. 

¿Hace mucho que no te vas de picnic con alguien a quien quieres? Aprovecha el buen tiempo y organízalo este fin de semana, con mantel de cuadritos incluido a poder ser. ¿Cuánto hace que no ves el mar? Quizá sea hora de que planees una escapadita un par de días y desconectes del mundanal ruido. Y sobre todo sé feliz, no dejes pasar oportunidades porque no sabemos cuánto dura esto y quizá mañana no puedas hacerlo. 

Y, como no podía ser de otra forma, me despido con esa maravillosa canción del bueno de Joan Manuel que nos recuerda aquellas pequeñas cosas... que nos hicieron felices y que aún pueden hacernos. Depende de nosotros.

MI 61ª SEMANA INSTAGRAMIZADA: 26 (27) DE OCTUBRE

Esta semana vengo con retraso a publicar mi semana instagramizada, pero me he cogido unos días de vacaciones y nos hemos hecho una escapada corta e intensa, así que seguro que me perdonáis la demora. 

Como sabéis, participo en los #100HappyDays, lo que me hace fijarme más en las cosas bonitas que hay o que pasan a mi alrededor. Por ejemplo, las bellas rosas de los jardines de al lado de mi casa. Las amarillas (junto a las lilas) son mis preferidas. 



Y seguimos de jardines, paseos con Athos... Me encanta cuando se dedica a marcar su territorio donde se supone que está prohibido (mi vena ácrata sin duda). Pero si son los jardines de nuestra casa, también son los jardines de Athos. Lo del cartelito, claramente sobra. 


El miércoles pasado tuve el placer de poder colaborar con Greta Place to Work en una mesa redonda sobre Pymes y su Gestión de las Emociones. Un lujo y un honor. 


Este finde nos hemos ido tres días a La Rioja, tierra de Camino (entre otras muchas cosas). 
Me encantó esta imagen al ladito del Monasterio de Yuso. 
Caminante, son tus huellas el camino y nada más. 
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar...


Y al andar me encontré con una de esas esculturas chulas que alegran tu caminar. 
Toda la familia nos hicimos la foto con el abrillantador de zapatos. 
Recuerdo que en Oviedo los había cuando yo era pequeña. 


La Rioja, tierra de viñedos. Precioso todo, más aún a finales de otoño. 
Me he hecho más de mil kilómetros pero ha merecido la pena, un viaje y unos colores otoñales que no voy a olvidar. 


Esta imagen pertenece al Monasterio de Santa María de Nájera. Salvando las distancias, o quizá precisamente inspirado en él, me recuerda al Panteón de Agripa, sólo falta el lucernario. 


Buena semana para todos. Esta vez es más fácil, ya estamos a martes :)

VIERNES VITALES 21: ¿PROBLEMAS O SOLUCIONES?

Cuanto más profundizo en el concepto de positivismo, más llego a la conclusión de que los seres humanos somos negativos por naturaleza. Quizá alguien lo piense de mí por el hecho de haber comenzado esta reflexión precisamente con esta frase, pero me intento explicar... 

Las cosas buenas pasan por nuestras vidas, quizá a veces la evocamos, pero lo cierto es que con más frecuencia de la debida las apartamos a un rincón de nuestra memoria. Sin embargo, las cosas malas no nos dejan dormir, nos reconcomen, vuelven constantemente a nuestra memoria y casi nunca somos capaces de apartarlas mientras las vivimos y la revivimos y mucho menos a ese rincón recóndito al que hemos condenado las cosas buenas. 

Más aún, cuando se nos plantea una duda, por ejemplo una enfermedad... siempre nos ponemos en lo peor. Tengo dos casos recientes. Un tío mío pensó que tenía cáncer de pulmón, al final resultó que tenía una fuerte pulmonía. Conozco otro caso de alguien que pensó que tenía un cáncer de huesos, pero en realidad tenía reuma. Somos catastróficos, cuando vienen las catástrofes y cuando no. Puedes tener una enfermedad tan difícil y preocupante como el cáncer, pero también puedes tener algo menos importante. ¿Por qué siempre te pones o nos ponemos en lo peor? 


La vida muchas veces nos pone a prueba, nos plantea problemas, complicaciones, complejidades... La gran mayoría de los obstáculos en el camino tienen solución (todo lo tiene, excepto la muerte), pero muchas veces nos dejamos caer en el victimismo y la negatividad y perdemos la oportunidad de fortalecernos en el proceso de la búsqueda de soluciones. ¿En qué debes centrarte, en el problema o en la solución? Ahora que estás leyendo esto seguro que te queda claro, ¡la solución, obviamente! Pero cuando te encuentras en una situación difícil, a veces te dejas llevar por el problema y no centras todos tus esfuerzos en la solución. ¿A qué estás esperando? Busca soluciones. 

Sin embargo, hay ocasiones en las que no existe o simplemente no encuentras la solución. Ese caso es una oportunidad fantástica para el crecimiento personal. A este respecto, evoco la palabra crisis, pero no en su versión catastrófica de pensamiento occidental, sino en la oriental. Para los orientales crisis significa oportunidad: las cosas van mal, aquí tienes la oportunidad de mejorarlas, de crecer, de escoger tu camino, de buscar soluciones, de ser creativo, de saber reponerte, de aprender... 

Recientemente, he experimentado un revés profesional. No sé de que me extraño, debería estar acostumbrada, pero no logro acostumbrarme. Al principio, me lo tomé fatal (aunque mucho mejor de lo que lo habría hecho tiempo atrás), pero luego decidí centrarme en las soluciones, en el futuro, en mirar hacia adelante. Pensé en que perder algo muy querido me daba la oportunidad de poder acceder a algo nuevo, que quizá me pudiese llegar a llenar lo mismo. Y que si no me llenaba igual (lo siento, mantengo el pensamiento negativo aún en este área), me daba la oportunidad de aprender, de disfrutar de la nueva experiencia, de valorar las cosas buenas... y también de reafirmarme en algunas cosas que ya sé y que hay que tragar porque son lentejas. Pero la felicidad a mí no me la quita nadie. Me ha costado mucho conseguirla y crearla. Y en eso, me siento invencible. Se trata, como siempre, de buscar soluciones y disfrutar de cada instante y de las oportunidades. 

SÉ POSITIVO: BUSCA SOLUCIONES Y NO TE CENTRES EN EL PROBLEMA: "SIEMPRE HAY UN PLAN B"

Me ha encantado el email que he recibido, no puedo hacer menos que compartirlo con vosotros.  


El "Plan B"...haz lo más SENCILLO Y SE SIEMPRE POSITIVO!!!! 

 
Problema 01.

Cuando la NASA comenzó con el lanzamiento de astronautas al espacio, descubrieron que los bolígrafos no funcionarían sin gravedad (o con gravedad cero), pues la tinta no bajaría hasta la superficie en que se deseara escribir.

Solución A) Resolver este problema, les llevó 6 años y 12 millones de dólares. Desarrollaron un bolígrafo que funcionaba: bajo gravedad cero, al revés, debajo del agua, prácticamente en cualquier superficie incluyendo cristal y en un rango de temperaturas que iban desde abajo del punto de congelación hasta superar los 300 grados centígrados.

Solución B) ¿Y qué hicieron los rusos? ¡Los rusos utilizaron un lápiz!


Problema 02.

Uno de los más memorables casos de estudio de la gestión japonesa fue el caso de la caja de jabón vacía, que ocurrió en una de las más grandes empresas de cosmética de Japón. La compañía recibió la queja de un consumidor que compró una caja de jabón y estaba vacía. Inmediatamente las autoridades aislaron el problema a la cadena de montaje, que transportaba todas las cajas empaquetadas de jabón al departamento de reparto. Por alguna razón, una caja de jabón pasó vacía por la cadena de montaje. Los altos cargos pidieron a sus ingenieros que encontraran una buena y rápida solución del problema.

Solución A) De inmediato, los ingenieros se lanzaron a su labor para idear una máquina de rayos X con monitores de alta resolución manejados por dos personas y así vigilar todas las cajas de jabón que pasaran por la línea para asegurarse de que no fueran vacías. Sin duda, trabajaron duro y rápido.

Solución B) Cuando a un empleado común en una empresa pequeña se le planteó el mismo problema, no entró en complicaciones de rayos X, robots, equipos informáticos o complicados; en lugar de eso planteó otra solución: Compró un potente ventilador industrial y lo apuntó hacia la cadena de montaje. Encendió el ventilador, y mientras cada caja pasaba por el ventilador, las que estaban vacías simplemente salían volando de la línea de producción.

Problema 03.
Un magnate hotelero viajo a una ciudad Hindú por segunda vez a un año de distancia de su primer viaje, al llegar al mostrador de un hotel inferior en estrellas a los de su cadena, el empleado le sonríe y lo saluda diciéndole: Bienvenido nuevamente señor, que bueno verlo de vuelta en nuestro hotel; sorprendido en gran manera ya que a pesar de ser una persona tan importante, le gusta el anonimato y difícilmente el empleado tendría tan buena memoria para saber que estuvo allí un año antes, quiso imponer el mismo sistema en su cadena de hoteles ya que ese simple gesto lo hizo sentir muy bien. A su regreso inmediatamente puso a trabajar en este asunto a sus empleados para encontrar una solución a su petición.

Solución A) La solución fue buscar el mejor software con reconocimiento de rostros, base de datos, cámaras especiales, tiempo de respuesta en micro segundos, capacitación a empleados, etc. Etc. Con un costo aproximado de 2.5 millones de dólares.

Solución B) El magnate prefirió viajar nuevamente y sobornar al empleado de aquel hotel para que revelara la tecnología que aplican. El empleado no acepto soborno alguno, sino que humildemente comento al magnate como lo hacían, el dijo: "Mire señor, tenemos un arreglo con los taxistas que lo trajeron hasta acá, ellos le preguntan si ya se ha hospedado en el hotel al cual lo está trayendo, y si es afirmativo, entonces cuando el deja su equipaje aquí en el mostrador, nos hace una señal, y así se gana un dólar".

Moraleja: ¡No compliques tu trabajo! Concibe la solución más simple al PROBLEMA. Aprende a centrarte en las SOLUCIONES y no, en los PROBLEMAS.




Me ha encantado este mensaje, es de los que leeré más de una vez….

Siempre positivo!, Nunca negativo !

El hijo que muchas veces no limpia su cuarto y se la pasa viendo televisión, significa que...
Está en casa!

El desorden que tengo que limpiar después de una fiesta,
Significa que...
Estuvimos rodeados de familiares o amigos!

Las ropas que están apretadas,
Significa que...
Tengo más que suficiente para comer!

El trabajo que tengo en limpiar la casa,
Significa que...
Tengo una casa!

No encuentro 
estacionamiento,
Significa que...
Tengo coche!

Los ruidos de la ciudad,
Significa que...
Puedo oír!

El cansancio al final del día,
Significa que...
Puedo trabajar!

El despertador que me despierta todas las mañanas,
Significa que...
Estoy vivo!

Finalmente por los mensajes que recibo,
Significa que...
Tengo amigos pensando en mí!

CUANDO PIENSES QUE EN LA VIDA TE VA MAL...
LEE OTRA VEZ ESTE MENSAJE !!!!!!!!!!!
 

Siempre hay un Plan"B"!!!                

MI 60ª SEMANA INSTAGRAMIZADA: 19 DE OCTUBRE

Esta semana ha sido muy especial, entre otras cosas porque... Hoy es mi cumpleaños! Pero es que además ha estado llena de pequeños momentos.

El primer vestido "con mangas" que logro hacerle a Henar, espero que le guste. 


Tardes de casita y mantita con mi princesa. Nos da tiempo a hacer cosas como ésta. 


Tengo la inmensa suerte de tener amigas como Esther, del Blog El Anafre, que me ha enviado estas cosas tan bonitas de un sitio que me encanta: el Monasterio de San Isidoro del Campo. Incluso algunas son hand made, más magia aún. Gracias previos! 


Ayer pasamos un día fantástico en La Warner, os lo contaremos próximamente en el blog... Pero disfrutamos como los indios... Y Henar ni os cuento!


Y aquí mi tarta de cumpleaños (del Mercadona). Hacia mucho tiempo que no tenía mi tarta y soplaba la vela (34 no cabían). Me lo he pasado fenomenal! 

VIERNES VITALES 20: MIRAR LA PARTE POSITIVA DE LAS COSAS

A veces hay que hacer verdaderos esfuerzos por mirar la parte positiva de las cosas, pero nos sorprenderá darnos cuenta de que la mayor parte de las cosas tienen ese componente positivo, aunque en demasiadas ocasiones nos cuesta tanto encontrarlo. Sí, esto es como la teoría del vaso medio lleno o del vaso medio vacío, al final el vaso está de la misma manera, pero dependiendo de cómo lo denomines (mirar es importante, denominar a veces incluso más), la cosa cambia. 

Yo soy una absoluta diente de sierra. ¿Qué significa esto? Que me paso la vida subiendo y bajando. Debo de tener una forma de ser muy dual, que me empuja a los extremos (mi signo zodiacal es libra, así que podría ser), tan pronto estoy eufórica y encantada como pasa algo que es capaz de hundirme. Todo mi trabajo personal en cuanto a psicología positiva, coaching etc. se centra precisamente en no hundirme o que si me hundo al menos no sea muy profundamente. 

Pero en mí también hay una parte de persona positiva, que cuando ve que se hunde, intenta encontrar la parte positiva de las cosas, luchar por ella. Sin embargo, últimamente me estoy dando cuenta de que, a mi alrededor, existen personas positivas o que en un momento determinado son capaces de enviarte un mensaje positivo. Tenemos que saber captar esos mensajes, paladearlos, interiorizarlos y aprender de ellos. Os pongo unos cuanto ejemplos de mi vida reciente. 

En julio me robaron mi querida moto. Fue un momento horrible, aunque me recuperé más o menos bien, pero la sigo echando de menos. El caso es que mi amigo Antonio me dijo entonces que lo viese como una oportunidad: la oportunidad de comprarme otra moto mejor. Yo no pensaba cambiar de moto (una vespa 50 negra) pero las circunstancias me hicieron tener que hacerlo y ahora tengo una vespa 125, lo que es una moto que, estéticamente es idéntica a la anterior, pero de motor es mucho mejor. Además, mi marido y mi padre se portaron como campeones y me la regalaron entre los dos. No me digáis que no son motivos suficientes para sentirte afortunada... y feliz. Pero las palabras de mi amigo Antonio me hicieron ver las cosas de otra manera. De hecho, la última vez que nos vimos (ya con la moto nueva), volvió a decirme otro comentario positivo: ¿a que con esta moto vas mucho mejor?. Pues eso. 

Hace unos días, mi amiga susitravel publicó el siguiente tuit: 

Día 11: Trabajar un sábado noche es la mejor forma de ahorrar Otra forma de ver las cosas ;-)
Y sí, no es ni más ni menos que eso: otra forma de ver las cosas. Te puedes coger un cabreo de la leche por tener que trabajar el sábado, no poder salir etc. Pero lo cierto es que también tiene su parte positiva, en este caso el ahorro. Y con lo que te ahorras, puedes planificar cosas que te hagan feliz. 

El último comentario positivo lo escuché esta misma semana. Hablando por un tema de trabajo con un periodista de radio, me dijo que entraba a trabajar todos los días a las 4 de la mañana y que llevaba así... casi 30 años. No sólo le gustaba sino que él nunca tenía problemas de atascos en la M-30. No me digáis que eso no es pensamiento positivo. 

Pues eso, seguro que muchas de las cosas chungas que nos pasan podemos re-enfocarlas y convertirlas en oportunidades. Y muchas otras tendrán también su parte positiva. 

MADRID CON NIÑOS 13: UN DÍA EN LAS CARRERAS: EL HIPÓDROMO DE LA ZARZUELA

Hace un par de fines de semana nos planteamos un día en las carreras y os adelanto que fue de lo más divertido. Hacia muchos, muchísimos años (nueve o diez cálculo) que no iba al hipódromo. Y a pesar de tenerlo cerca, apenas 10 minutos en coche desde nuestra casa, nunca había sentido ganas de volver. No por nada en especial a decir verdad, de hecho aunque tengo borrosos los recuerdos de aquella mañana de otoño, guardó un recuerdo positivo, pero nunca nos había dado por volver.

Pero mi amiga Mar fue la responsable de que volviésemos al hipódromo. En los correos que nos solemos intercambiar de manera semanal al menos, casi todo con temática familiar y planes para nuestras niñas, me insistió muchísimo en que fuese con Henar al hipódromo. Ella había ido con su hija el fin de semana anterior y la experiencia había sido fantástica. Además de las carreras de caballos como tal (obviamente plato fuerte de este lugar), el Hipódromo de la Zarzuela ha experimentado una profunda transformación. Dispone de una amplia y atractiva oferta de restauración (con varios bares, restaurantes, lounges etc.), de una zona de niños ideal para familias con niños pequeños e incluso han abaratado los precios de las entradas. Por todas estas razones, el Hipódromo se convertía en una excelente opción para pasar una agradable tarde de domingo y así lo hicimos, le hice caso a la recomendación de mi amiga Mar y nos lo pasamos francamente bien.



UN DÍA EN LAS CARRERAS.

Parafraseando a los inimitables Hermanos Marx, pasamos un día, o más bien una tarde, en las carreras. Para mi hija (que aún no ha cumplido los tres años), solamente el hecho de ir a ver caballos era ya toda una experiencia y una novedad. Mucho más aún si podía ir a ver a los caballos y los jinetes primero a su paso por el paddock y después ver desde la grada la emocionante carrera de esos mismos caballos que había visto unos minutos antes.

Entre medias, su padre se había encargado de pasar por taquilla y apostar. Teniendo en cuenta que las apuestas van desde 1 euro, resulta divertido apostar a las carreras. Si pierdes, tampoco es tanto. Y si ganas, pues eso que te llevas, ¿no? Papá apostaba y mamá elegía los caballos. ¿Y cómo los elegía? Pues de la manera más absurda pero también más emotiva del mundo. Mamá veía pasar los caballos en el paddock y aquel o aquellos caballos que la miraban y que a ella le gustaban (lo de la mirada es básico, si no te miran, no vale), era por los que apostaba. Sí, ya sé que la estrategia hace aguas pero muchas veces, además de palmarés del caballo en cuestión está el puro azar de la tarde. Os diré que utilicé esta sesuda estrategia en tres ocasiones y que la primera vez me fue fatal. No di ni una, de hecho mis dos opciones acabaron último y penúltimo. Pero persistí, y en las otras dos ocasiones gané. Suerte del principiante quizá, pero con lo divertido que es…

Después de un par de carreras iniciales, me fui con Henar a la zona de niños y dejé de apostar. Pero su padre continuó haciéndolo. No sé muy bien en qué consistió exactamente su estrategia, pero entre sus apuestas, las mías (yo volví de la zona infantil a tiempo para la última carrera) y demás, el saldo fue positivo: unos 7 euros de ganancia. Vale que nos gastamos más en las entradas (a 5 euros cada uno de los adultos, la niña gratis) y consumiciones (bebidas no alcohólicas para ser más exactos), pero pasamos una tarde estupenda habiéndonos gastado poquito dinero. Y la princesa de la casa además recibió las ganancias de las apuestas, que acabaron en su hucha, así que todos contentos.


EL HIPÓDROMO DE LA ZARZUELA.

Mi anterior visita al Hipódromo había sido en el otoño del 2005, precisamente con motivo de la reinauguración que había tenido, tras más de nueve años sin carreras. Pero el hipódromo lleva más de 70 años construido, en concreto se inauguró en 1941 y sus gradas fueron declaradas como Monumento Histórico Artístico en el año 1980.

Se encuentra en la A-6, a unos 7 kilómetros de la entrada de Moncloa, en las inmediaciones de la denominada Cuesta de las perdices y colindante con el Monte del Pardo. De hecho, las vistas desde la propia pista de carreras son estupendas, con los encinares del Monte del Pardo y al fondo las 4 Torres.

Me sorprendió mucho el estado actual del Hipódromo. Es cierto que mis recuerdos, después de alrededor de nueve años, no eran de lo más nítidos. Pero me sorprendió el lavado de cara que le han hecho, especialmente la proliferación de bares y restaurantes en el interior del complejo y también que algunos bares-lounge eran de lo más chic y a precios muy competitivos.

En este sentido, creo que la crisis ha tenido mucho que ver. Hace apenas 3 ó 4 años el precio de las entradas era sensiblemente superior (alrededor de 8 ó 9 euros), pero ahora han bajado el precio a 5 euros, lo que las hace mucho más asequibles al público en general. Y esa bajada de precio entiendo que también la han aplicado a las consumiciones. Yo me pedí una coca-cola y me cobraron 2,50 euros, un precio de cualquier bar de barrio en Madrid. Supongo que así, al igual que las apuestas a partir de un euro, animan a la gente a consumir.


Además, disponen de una zona de niños muy bien enfocada, que es la razón principal por la que nosotros fuimos a pasar la tarde y que creo que se merece un capítulo especial.

Por último deciros que para llegar hasta el Hipódromo, lo más fácil es hacerlo en coche propio. Disponen de un aparcamiento enoooooooorme y la verdad es que nosotros no tuvimos ningún problema para aparcar ya que había muchos menos coches que plazas, aunque no sé si esto es lo habitual. Eso sí, fuimos en una tarde estupenda de octubre, con sol y un día fantástico para pasarlo en las carreras, así que supongo que la afluencia de público media no es muy superior. También existe la posibilidad de ir en autobús desde Moncloa. El propio hipódromo pone a disposición del público un autobús gratuito que te lleva desde Moncloa al Hipódromo los días de carrera justo antes de que éstas comiencen y que luego hace el trayecto a la inversa tras la finalización de las carreras.

La temporada de carreras comienza en febrero y se alarga hasta noviembre, por lo que aún estáis a tiempo de disfrutar del hipódromo durante las próximas semanas (lo cerrarán a partir del 30 de noviembre). Me han contado que las noches de verano en el hipódromo están muy bien, habrá que tenerlas en cuenta ya de cara al año que viene.


ZONA INFANTIL: DIVERSIÓN ASEGURADA.

La razón para ir al Hipódromo de la Zarzuela fue precisamente que Henar pudiese disfrutar de la zona de niños, de la que mi amiga Mar me habló con tanta pasión. La verdad es que creo que lo han montado bien. Tienen una zona muy amplia de jardines donde han instalado tres castillos hinchables, a los que se puede acceder por diferentes tramos de edad. De esa manera, en el de los niños pequeños podemos intentar evitar las avalanchas que se producen en el castillo de los niños más grandes.

A este respecto, con Henar tuve algunos problemas de concepto. Muy bien el castillo pequeño, pero en cuanto vio el grande de Bob Esponja se fue derechita a él. Más aún si tenemos en cuenta que en las fiestas del pueblo de mis abuelos este verano había uno exactamente igual, al que la pusieron turno de niños pequeños y turno de niños más grandes y que ella recordaba perfectamente  haber saltado sobre él con todas las ganas. Por ello, lo de intentar retenerla y que no se subiese al de Bob Esponja nos llevó un berrinche y además fue en vano. He de decir que hice de malamadre y le mentí al chico que controlaba el castillo de Bob Esponja, asegurándole que la niña tenía un año más del que tiene en realidad (cosas de ser alta) y claro, coló. Estuvo un rato, casi se le cae un niño encima, cogió susto… y nos fuimos. Pero sí, sé que asumí un riesgo.

Además de los propios castillos, también disponen, justo al lado, de una zona en la que suben a los peques a dar una vuelta en pony (para los más peques) y una vuelta en caballo (para los peques un poco más mayores). Confieso que la vuelta en pony fue lo que más me atrajo de todo lo que me contó mi amiga Mar y que estaba convencida de que Henar, como hija mía que es y gran amante de los animales, no le iba a tener miedo, se iba a subir al pony y lo difrutaría. Y así lo hizo, esta chica ha salido a la loca animalista de su madre. Fue toda una experiencia, no tuvimos que hacer demasiada cola y estuvo fenomenal el paseíto de unos tres minutos, con gorro de jockey incluido (eso sí, demasiado grande) en pony.





COMUNICACIÓN DEL HIPÓDROMO: MUCHO POR MEJORAR.

Me encantó la experiencia en el hipódromo, pero he de reconocer que a nivel de comunicación creo que tienen mucho por mejorar. En la web no hay información sobre la zona de niños y falta mucha información sobre dudas (faqs o preguntas frecuentes) que se le pueden ocurrir a alguien que visita el hipódromo por primera vez, tales como horario del hipódromo como tal, horario de los restaurantes, zona de niños y dudas diversas.

La cosa se agrava por el hecho de que cuando te planteas ir al hipódromo es el día de la carrera. Lo único que encuentras es un teléfono de contacto y, cuando llamas, te salta el contestador diciendo que atienden de lunes a viernes en horario de oficina. Muy bien, pero a las carreras se van los fines de semana y festivos, así que dicho teléfono y nada me temo que es lo mismo.

Una de las razones para escribir todo esto estriba precisamente en que si alguien busca información sobre lo que se va a encontrar allí, quizá mi experiencia les sirva de algo y puedan encontrarla en internet. Yo tenía la información de mi amiga Mar, gracias a ella, porque si tuviese que encontrar información no podría. De hecho, tuve que llamarla para preguntarle a qué hora son los paseos en pony (que son a la misma hora que las carreras) y si podía ir a comer antes de la carrera (como de hecho se puede hacer). De no haber tenido sus respuestas y su emoción hablando de su experiencia en el hipódromo, muy probablemente no hubiésemos ido.


LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Obviando sus problemas de comunicación, creo que a toda la familia nos encantó ir al hipódromo. Fue una experiencia súper divertida en la que todos no lo pasamos bien, cada cual a su estilo. A mi marido le encantó el rollo apuestas y encima le salió bien (tendré que controlarlo, tengo un ludópata caballil en potencia… juas juas…); a mi hija le encantó el paseo en pony y los castillos hinchables; y a mí me encantó prácticamente todo, me pareció un plan familiar muy divertido, que está bien hacerlo de vez en cuando.

Así que ya sabéis, si os apetece probar, aún hay carreras hasta el último fin de semana de noviembre. Y la nueva temporada, comenzará en febrero. Yo me quedo pendiente de intentar ir a una fiesta nocturna en verano, que me apetece mucho. Y seguro que la próxima primavera a mi hija Henar no le importará volver a repetir el plan de una tarde en las carreras.

EL JARDÍN SECRETO DE SALVADOR BACHILLER EN LA CALLE MONTERA DE MADRID.

Este verano, brujuleando por internet, me encontré con un lugar muy especial que desconocía. Normal, lo habían abierto apenas unos meses atrás, por lo que no me extrañó no conocer esta pequeña terraza llena de encanto de la que hoy quiero hablaros. Se trata de un lugar especial pero también de un sitio diferente. ¿Por qué? Se trata de una terraza -azotea del centro de Madrid en el que se ha instalado una especie de salón de té. Hasta ahí todo es normal, pero lo que llama la atención es que se encuentra dentro de un edificio de una conocida tienda de bolsos y marroquinería. En ese edificio, además de proponernos varias tiendas para comprar un montón de artículos preciosos (de hecho a mí esta marca me encanta y tengo muchos productos suyos desde hace años), te ofrecen la posibilidad, dentro del mismo edificio, de terminar la sesión de compras tomándote algo en su café/bar (abierto todo el años) o su terraza en la azotea, que ya veremos si en invierno continúan teniendo abierta o no.

EL EDIFICIO DE SALVADOR BACHILLER EN LA CALLE MONTERA.

La calle Montera, conocida como una de las calles con más prostitución de Madrid y perpendicular a la Gran Vía es un lugar que siempre me ha gustado, en ocasiones pasear por ella te hace pensar en que estás dentro de una película de Almodóvar. Me llamó la atención que Salvador Bachiller hubiese abierto un edificio precisamente en este lugar, aunque cuando fui a visitarlo, me di cuenta de que el ambiente de esta calle había cambiado bastante.


Efectivamente, el edificio de Salvador Bachiller se encuentra en la calle Montera, en el tramo más cercano a la Gran Vía. A tenor de la cantidad de gente que me encontré al visitarlo, supongo que ya es vox populi su ubicación, porque estaba lleno. Pero no el edificio como tal, sino la zona que podríamos denominar “de restauración”. De hecho, este edificio dispone de varias plantas. Las primeras de ellas están dedicadas a tienda, donde puedes encontrar un montón de variados y fantásticos productos de Salvador Bachiller. Yo soy absoluta fan de esta marca, así que obviamente me encantó la zona de tienda. Además, está todo fenomenalmente bien dispuesto, ordenado por colores, por tipos de artículos… Una monada.


Sin embargo, la parte de tienda estaba completamente vacía y algunos que pasábamos por allí, echábamos un vistazo pero comprar, lo que se dice comprar, no vi a nadie… No sé hasta qué punto esto le puede ser rentable a Salvador Bachiller, salvo que ahora decida dedicarse a la restauración. Supongo que su idea inicial era que, tras comprar en su tienda, puedas tomarte algo en su Jardín Secreto de la Azotea o en el bar que se encuentra en el piso superior. En la azotea había cola para coger mesa y el bar no estaba lleno del todo, pero sí tenía bastante gente. La verdad es que fui a principios de septiembre y lo que más apetecía, con el buen tiempo que hacía entonces era precisamente terracear.

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EL JARDÍN SECRETO DE SALVADOR BACHILLER.

Tomarte un té en este jardín secreto es una absoluta delicia. Recóndito, escondido, maravillosamente bien decorado y con mil detalles que lo hacen único, si cierras los ojos y los vuelves a abrir, nunca pensarías que estás en el centro de Madrid, en la bulliciosa calle Montera, sino disfrutando de la naturaleza.

Me encantó este lugar por muchas razones: su decoración (detallista, intimista, mimada…) sus pequeños detalles, como la casita de pájaros en la que incluyen la carta enrollada, el buen ambiente, las camareras… Quizá lo único que me sobra es algo de snobismo en algunas de las cincuentonas chics que parecen reunirse allí de vez en cuando explotando el nuevo lugar de moda de Madrid, y por supuesto que haya mucha gente, no me gustan en nada los aluviones.

Pues acceder hasta el piso superior por las escaleras (en los primeros pisos mecánicas, luego tendrás que subirlas a patita) o directamente por el ascensor. Llegarás y te encontrarás un espacio rectangular, alargado hacia Montera, con varias mesas, muchos pequeños detalles y la recreación de un pequeño rincón de la naturaleza donde quizá te parezca que en algún momento el pequeño pajarito que ha venido con la carta vaya a comenzar a cantar.

Y ése es otro punto positivo, la carta… y sus precios. Un sitio como éste, en pleno centro de Madrid y estando tan de moda, es normal que sea carete. Pero no, la sorpresa es que los precios son de lo más asequibles. Por ejemplo, los tés, cafés e infusiones a dos euros, refrescos y cerveza a tres euros, helados, sorbetes, horchatas y batidos entre tres y cinco euros… Desayunos a 2,50 euros, meriendas a 6 euros… Incluso tienen un menú del día pero que ni os puedo contar cómo es ni cuánto cuesta, a ver si algún día me escapo a conocer de primera mano cómo es.

Lo cierto es que el ambiente de este lugar está de lo más logrado. Te encantará nada más verlo. Eso sí, siempre que no tengas que esperar demasiado tiempo haciendo cola.

Si no, el salón de té al estilo inglés de la planta superior también merece la pena. Es más, seguro que en dentro de poco, con las temperaturas más crudas del otoño e invierno madrileños, la terraza se vacía (suponiendo que la sigan manteniendo abierta en esa época, cosa que dudo) y las colas se producen en este salón de té tan british y que también han sabido decorar con tanto encanto y acierto.

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Me encanta Madrid como ciudad infinita que es, donde siempre es posible descubrir algo nuevo y enamorarte de ese último descubrimiento. Además, soy clienta asidua de Salvador Bachiller, una marca atemporal que nunca pasa de moda y que me encanta. Tengo muchísimos productos suyos, con piel de alta calidad, que son bonitos, versátiles, normalmente atemporales y que son de buena calidad y te duran muchos años. Me parece una marca de confianza que además aúna el hecho de hacer cosas muy bonitas y de buena calidad.



El edificio de la calle Montera me enamoró nada más verlo. Es bonito ya desde fuera, atrevido, incluso en su localización, aunque la calle Montera cada vez tenga menos de almodovariana y más de otra calle normal del centro. Pero cuando traspasas el umbral de la puerta de entrada, te adentras en un universo infinito. Cierto que puedes coger el ascensor y subir directamente al Jardín Secreto (si ésa es tu intención), pero pasear por las plantas de tienda como tal tiene muchísimo encanto y encontrarás artículos preciosos de esta marca atemporal, ordenados con gusto y precisión. Me enamoró esta tienda, además de todo ello por lo recoleta que es, estrecha y alargada.

En la planta baja y la primera planta encontrarás artículos de marroquinería. En la segunda, la sección maletas. En la tercera ya está el salón de té british y arriba del todo, en la azotea, el Jardín Secreto.

Sé que volveré más veces a esta tienda, también que muy probablemente termine comprando algo, porque me resulta muy difícil resistirme a muchos de los tentadores artículos de Salvador Bachiller.

Como ya os he confesado, me ha encantado este pequeño Jardín Secreto, donde la naturaleza se encuentra tan bien representada que parece que los pajaritos van a empezar a ponerse a cantar en cualquier momento. Además, las plantas y las flores son preciosas y yo las conocí en su total esplendor. Tomarte un té allí y desconectar del mundanal ruido del centro de Madrid, situado apenas a unos metros pero que mientras estás allí ni se intuye, es una auténtica maravilla.

Y sobre todo me encantaron los detalles de este lugar: la porcelana en la que te sirven el té, las casitas de pájaros con la carta enrollada, las flores naturales de todos los colores… En definitiva, todo lo necesario para lograr que parezca un Jardín Encantado de verdad y que, con tan sólo coger un ascensor, o en su defecto las escaleras (mecánicas y no) hayas conseguido hacer un largo viaje al campo y olvidarte del mundanal ruido y los problemas de la gran ciudad.


MADRID CON NIÑOS 12: PLANES CON UNA NIÑA DE 2 AÑOS Y MEDIO: OCTUBRE DE 2014

Tras haberos escrito en su día un post con los planes que pensábamos realizar en septiembre mi hija Henar y yo y luego escribiros otro post con los planes que finalmente realizamos (muchos más que los previstos inicialmente), me he animado a escribiros de nuevo con los planes que me gustaría llevar a cabo con Henar en Madrid en este mes de octubre. 

Tengo la inmensa suerte de vivir en Madrid, una ciudad con mil y un planes diferentes para niños. Y la verdad es que muchos de ellos terminan saliendo un poco sobre la marcha, precisamente por la inmensa oferta cultural y de ocio que muchas veces descubres a través de las redes sociales, la blogosfera o simplemente el boca a boca. 

Es cierto que en este mes de octubre, si todo va bien, estaremos dos fines de semana fuera de Madrid, así que las posibilidades de ocio cultural en Madrid se nos limitan por una cuestión de tiempos; pero aún así, creo que, si todo va bien, nos gustará disfrutar de los siguientes planes (y seguro que también de algún otro que saldrá sobre la marcha). 


LA PELICULA FROZEN EN LA VERSIÓN SING ALONG

Las pasadas navidades me quedé con ganas de llevar a Henar a ver Frozen, la última historia de princesas Disney en el cine (os lo contaba aquí). Pero era aún muy pequeña y estaba segura de que era tirar el dinero, porque no iba a aguantar la película completa. Ahora mismo (cerca de un año después) estamos intentando aficionarnos al cine y aguantar una película completa. De hecho, este verano hemos tenido experiencias muy contradictorias. En el mes de julio probamos a ver Campanilla: Hadas y Piratas, y mal que bien aguantó la película casi hasta el final. En el caso de Aviones 2 la experiencia fue mucho peor, sólo aguantamos 20 minutos. Y con La abeja Maya, hace apenas unas semanas, aguantamos por primera vez una película completa. La verdad es que le tengo fe a Frozen, sobre todo por el hecho de que es una versión mucho más musical y las partes musicales a Henar la entretienen mucho mejor. Ya os contaré la experiencia, iremos seguro un miércoles aprovechando las tarifas del Día del Espectador. 



UNA TARDE EN EL HIPÓDROMO

Mi amiga Mar me habló maravillas sobre el hipódromo, no sólo por ir a pasar una tarde en las carreras y apostar unos euretes, sino por las posibilidades que ofrece el Hipódromo de la Zarzuela para pasar una tarde estupenda con niños. Le hicimos caso (fuimos el domingo pasado, pero ya estamos en octubre, así que cuenta para los planes de este mes) y pasamos una tarde estupendo tanto los papás, como Henar, que disfrutó de lo lindo con la zona para niños, que incluye varios castillos hinchables (a los que pueden acceder por distintos tramos de edad) y un inolvidable paseo en pony para los más pequeños y en caballo para los niños más mayores. Ya os lo contaré con más detalle, porque en un auténtico planazo en familia. 



VAMOS A LA WARNER. 

Quizá no os lo creáis, pero nunca he ido a la Warner. Por unas cosas o por otras, siempre pasaba algo. Cuando llegué a Madrid, hace casi nueve años, me picó la curiosidad por ir a la Warner y lo intenté dos veces en el verano del 2006... sin éxito. Luego volví a intentarlo un par de años más tarde y se me truncaron los planes. Lo dejé estar... hasta ahora. Tenemos entradas para el tercer fin de semana de octubre. Iremos ya en época Halloween pero esperamos pasárnoslo muy bien y que a Henar no le dé miedo. Las entradas de dos días consecutivos (aunque supongo que sólo iremos uno) nos han salido por 19,90 euros, lo cual está francamente bien. Y los niños menores de 1 metro no pagan, así que tenemos que aprovechar.


Y luego, seguro que van surgiendo otras cosas a lo largo del mes. Ya os iré contando...

MI 59ª SEMANA INSTAGRAMIZADA: 12 DE OCTUBRE

Repaso de otra semana más. Una semana con lluvia, con frío, con algunas noticias laborales que no me gustan demasiado... Pero una semana también para pensar sobre las cosas verdaderamente importantes, una semana de reencuentros y una semana de pequeños momentos bastante rutinarios pero sin embargo mágicos. 

Siempre es un placer tener este compañero de sueños al lado. Tener a Athos a mi lado es una de esas alegrías continuas, él es todo amor. 


El fin de semana tocó excursión al pueblo y uno de los momentos que más me gustan: encender la primera chimenea del año. No me gusta nada el frío, pero me encanta calentarme al lado de la chimenea. Más aún si conlleva siesta asociada, que desgraciadamente, en esta ocasión, no fue el caso. Otra vez será...


Sé yo de un par de ellos que disfrutan del campo más que nadie. 
Y de uno de ellos (el peludo), que además es un fantástico modelo fotográfico en esta estampa tan otoñal, pinar y setas incluidas. 


También tocó salir fuera de casa a comer (algo que me encanta y que hacemos menos veces de las que nos gustaría). Nos gustó mucho el sitio, espero contároslo pronto, pero sé de una que flipaba con su postre. Hummmmm, ricooooooooooo!!!!!!!!


Y aunque fuese un poco de pasada, Segovia, punta de lanza, siempre es un lugar del que enamorarse... Y si no, miradlo vosotros mismos. 


Pero ha habido otros momentos llenos de encanto: una comida con dos compañeras y amigas, un desayuno con el costillo, un chaparrón con un paraguas transparente que me encanta, una tarde estupenda de teatro con mi querida Virgina, tardes de juego con Henar y momentos para mí. 

¡¡¡Feliz Semana a todos!!! 

Y sobre todo, disfrutad de las cosas buenas, que siempre las hay. Incluso cuando algunos parecen tener por hobby fastidiar nuestras vidas. Pero nosotros seremos m´s listos y sabremos encontrar la felicidad :)

VIERNES VITALES 19 : SIEMPRE Y NUNCA A LA BASURA

Os voy a contar algo que a mí me resulta curioso, aunque probablemente es de lo más absurdo. Me he pasado media vida diciendo "esto siempre va a ser así", "yo nunca voy a hacer lo de más allá". Y luego, al cabo de un tiempo, he tenido que pronunciar aquello de "la ley de la gravedad es inexorable, siempre que escupes para arriba..." Pero aún así no aprendemos. Seguimos diciendo siempre, nunca, jamás... Y en un gran porcentaje de las veces, con el paso del tiempo, y tras escupir para arriba, la ley de la gravedad viene, se aplica en todo su esplendor y pasa lo que pasa. 

Pues bien, una de las herramientas que aprendes con el coaching es a desterrar las palabras siempre y nunca de tu vocabulario. Aún así, os aseguro que son como duendes, da igual que sean palabras que no quieras pronunciar, aparecen sin quererlo entre tus labios. Parece que tenemos tan interiorizados estos conceptos, creemos tan inamovibles nuestras creencias (cuando en realidad no lo son), que utilizamos el siempre y el nunca para reforzar nuestra propia identidad. Y luego nos sorprendemos cuando el escupitajo nos cae en toda la cara... aunque más profundo es en nuestro interior el hecho de ver cómo lo que creíamos que era nuestra esencia, nuestras creencias inamovibles, de repente han mutado de estado o se han desintegrado.

Por supuesto, como a todo hijo de vecino, a mí me pasa. Sin ir más lejos, ayer, retuiteé un tweet de un personajillo (me ahorro el nombre, si tenéis mucha curiosidad siempre lo podéis buscar en mi perfil de Twitter) al que no trago. Llevo sin tragarlo desde hace muuuuuucho tiempo. Y de pronto, vi un tweet suyo en el que, lo que decía, era exactamente lo que yo pensaba. Además, ni yo misma habría sabido explicarlo mejor (ya sabéis que los 140 caracteres de un tweet no dan precisamente para tirar cohetes). Y allí me vi, a mí misma, retweet al canto. Porque no me quedaba espacio para expresar mi estupor contra mi mano y mi cerebro, que se habían compinchado para hacer algo a lo que yo, sólo unas horas antes, habría y perjurado que yo nunca jamás... Ya me entendéis.


En la vertiente maternal, ya ni hablamos. Mi pensamiento de toda la vida ha sido que si alguna vez tenía una hija le iba a censurar tres princesas Disney: Blancanieves, La Cenicienta y la Bella Durmiente. Ingenua de mí... En el cole ahora mismo están con Blancanieves, así que primera batalla perdida. Pero es que además, aquí la menda, tiene ya preparados unos Reyes Magos Temáticos (escribiré un post un mes de éstos) en los que la protagonista absoluta va a ser.... ¡¡¡La Cenicienta!!!

Creo que este cambio trascendental en mi forma de pensar, en mi esencia, ha sido tan profundo y tan drástico, que siempre y nunca aparte, sigo en estado de shock.

Conclusión: que si alguna vez antes de pronunciar siempre y nunca os lo pensáis mejor y lo cambiáis por yo creo, quizá... el escupitajo bajará igual, pero no os dará en toda la frente.

Y segunda conclusión: Pensad en quién sois de verdad, en lo que pensabais, lo que seguís pensando, aquellos pensamientos en los que habéis cambiado radicalmente de opinión, por qué ha sucedido, qué ha cambiado en vosotros, cómo habéis evolucionado... En la evolución está el avance, aunque nos sorprenda. 

MADRID CON NIÑOS 11: MIS PLANES CON HENAR. SEPTIEMBRE 2014

Uno de mis propósitos es hacer cosas divertidas y diferentes con mi hija. Mi propósito inicial era hacer algo diferente al menos una vez al mes, pero ahora que la pequeña princesa va creciendo y aprovechando el abanico de posibilidades para planes con niños que nos brinda una ciudad como Madrid, estas últimas semanas hemos empezado a hacer muchas cosas. 

He pensado en escribir un post al mes sobre cosas que me gustaría hacer ese mes y otro sobre cosas que he hecho el mes anterior. Os contaba los planes de septiembre en un post anterior, y la verdad es que, releyéndolo, veo que hemos cumplido los tres planes y además hemos disfrutado de otros muchos planes diferentes que hoy quisiera contaros. 

Nuestros planes iniciales eran tres: ver la película de la Abeja Maya, conocer en persona a Peppa Pig y disfrutar de Mis primeras cuatro estaciones, de Ara Malikian. 

Con referencia a la Película de la Abeja Maya, nos encantó ir a verla. Fuimos un miércoles (día del espectador, entradas a 3,90 euros), porque después de la experiencia de Aviones, película de la que nos salimos a los quince minutos, no me gusta tirar el dinero, o en caso de tener que tirarlo, que sea el menor posible. Estoy muy orgullosa porque a pesar de salir dos veces al baño, levantarnos a media película, bailar etc., mi pequeñaja aguantó la película completa, y es la primera vez que sucede. Tiene mucho más valor si además tenemos en cuenta que sólo tiene dos años y medio y que una película larga para ella aún es demasiado. Pero entre que conocía perfectamente a Maya, Willy y el resto de sus amigos y que además la película era divertida, con una parte muy musical (momento en que Henar aprovechó para bajar las escaleras y ponerse a bailar al lado de la pantalla), hizo que la viese completa. Nuestro próximo reto en el cine será Frozen, Sing Along, ya os contaré qué tal nos resulta. 



Nuestro segundo plan previsto era ir a conocer, en vivo y en directo a la simpar Peppa Pig. Aprovechando que venía de vacaciones a Madrid (eso es lo que le dije a Henar), fuimos muy contentas a verla una tarde al Centro Comercial Gran Plaza 2. La verdad es que, si lo pienso, me he hecho demasiados kilómetros este mes de septiembre, las distancias de Madrid, ya sabéis... Pero mereció la pena. Henar estaba absolutamente encantada de conocer por fin a su cerdita rosa preferida. Después de un espectáculo un poco lamentable de unos quince minutos, con una animadora vestida con un peto azul que lo hacía francamente mal (aunque los niños estaban extasiados con Peppa y no les importaba en absoluto todo lo demás), pudieron hacerse fotos con su querida Peppa Pig. Y eso, compensó todos los males: la cola, los kilómetros en coche, el atasco que pillamos a la vuelta. Sólo por ver feliz a mi pequeñaja, merece la pena. 



El tercer plan era ir a disfrutar, ¡¡¡por fin!!! de Mis cuatro primeras estaciones, del inimitable Ara Malikian en el Teatro Lara. Cualquier cosa que os pueda contar de este espectáculo se quedará corto. Yo tenía muchas ganas de llevar a Henar a su primer concierto de música clásica, y nada que mejor que estrenarse con el genial Ara Malikian. Además, la obra, Las cuatro estaciones de Antonio Vivaldi es magnífica como iniciación, más aún si se trata de un concierto expresamente pensado para niños. Henar, su papá (que nos acompañó en esta aventura) y yo nos lo pasamos fenomenal. Salimos absolutamente fascinados, Ara Malikian es magnífico, tanto a nivel instrumental (es uno de los más reputados violinistas del mundo, un absoluto virtuoso) sino también a nivel actoral, encandilando a los niños. 

Las próximas representaciones serán los días: 2 de noviembre, 21 y 28 de diciembre y 4 de enero. Os recomiendo que compréis las entradas... ¡¡¡porque vuelan!!! Y no es para menos. Mi recomendación, escoged entradas del patio de butacas y a partir de la fila cuatro, es donde mejor se ve. este concierto merece la pena con creces y resulta un absoluto regalo poder disfrutarlo con los niños. Le estoy absolutamente agradecida a Ara Malikian y a sus compañeros por hacer este espectáculo posible. Nos encantó. 


Pero además de los planes que teníamos en mente, fueron apareciendo nuevos planes muy divertidos a lo largo del mes de septiembre. Por ejemplo: 

1er Safari de Fotos Chiquititas. No suelo decir que no a las iniciativas de Walewska, del blog Mamis y Bebés. Pero esta vez, aún menos. Me encantó su propuesta para pasarnos una estupenda mañana en el Retiro fotografiando a diestro y siniestro con los niños en un Safari estupendo. Y después, picnic traje (yo traje tortilla, yo traje empanada...). La verdad es que pasamos un rato estupendo, Henar se lo pasó pipa (y su mami ni os cuento), y además hicimos fotos tan simpáticas como éstas. 



Gracias a Violeta Rodríguez, mi amiga Sara-Walewska de Mamis y Bebés y Patricia de No es un desfile por hacer posible este safari y espero que éste sólo haya sido el primero y repitamos en nuevas ediciones. 

También tuvimos el inmenso placer de asistir en la Fnac de La Gavia a la presentación de la Ópera para Niños La pequeña flauta mágica, que organizó Mamá tiene un Plan en colaboración con Ópera Divertimento. Están hasta el 14 de diciembre en el Teatro Bellas Artes. Yo espero poder llevar a Henar a disfrutar del espectáculo completo. Podéis comprar las entradas aquí. Nos lo pasamos genial en la presentación, Henar incluso se animó a subir el escenario y además terminamos la tarde tomando algo con Diana, el alma máter de Mamá tiene un Plan, con quien siempre es un placer coincidir y pasar un buen rato. 



Saltar en los charcos. Vale, éste no es un plan muy pensado sino que es improvisación pura. Pero... ¿y lo bien que nos lo pasamos? No sé vosotros, pero yo hace mil años que no saltaba en los charcos y con esta experiencia he vuelto a recuperar la magia de la infancia, además de que Henar y yo pasamos una tarde divertidísima. ¿Quién dice que la lluvia es aburrida? Estrenábamos las dos katiuskas: yo unas monísimas de Agatha Ruiz de la Prada (compradas de oulet on line este verano) y ellas unas de Minnie de la Tienda Disney que la traen obnubilada. 


Por último, os cuento que hemos ido al Zoo. Sí, ya sé que por decimocuarta vez, pero ir al Zoo de Madrid siempre es una idea estupenda. Tenemos el Bono Parques del Zoo y estamos pensando en sacarnos el combinado de Zoo + Parque de Atracciones para el 2015. Total, en cuatro visitas lo amortizas, y nosotros llevamos alguna más. A Henar le encanta el Zoo, aunque en esta última visita no hubo espectáculo de delfines, que es nuestro momento favorito. Han tenido una cría y de momento no hay espectáculos programados. Pero en su lugar disfrutamos de los espectáculos de Aves Exóticas y Aves Rapaces (estas últimas a mí me dan un poco de yuyu). Lo pasamos bien, comimos allí (eso sí, comida basura) pero fue un día muy divertido.


Se me quedó pendiente asistir al Festival de Malakids, y de hecho estaba convencida de que llevaría a Henar a disfrutarlo, incluso nos habíamos registrado para algunas actividades. Pero aquel domingo la niña se levantó sin muchas ganas y a mí me fallaron las fuerzas, que una no es perfecta ni siempre tiene energía. Pero bueno, viendo el mes de septiembre que hemos tenido, creo que me he portado bien con la pequeñaja.

Y en octubre tenemos muchos nuevos planes: Frozen Sing Along, la Warner, el Hipódromo... y eso que estaremos fuera dos fines de semana. Pero seguro que nos lo pasamos genial :)