MISIÓN OLVIDO: Y LA VIDA TAL Y COMO LA CONOCIMOS CAMBIÓ EN UNOS DÍAS

Me encanta leer, o al menos eso pensaba yo… Hace años era habitual que leyese 3 ó 4 libros al mes, ahora acabo los años con 10 ó 12. Las razones son variadas, ya no voy en transporte público, pero sobre todo con el nacimiento de mi hija mi tiempo libre se redujo drásticamente (aunque ahora hago otras cosas muy chulas con ella) y supongo que el hábito de la lectura fue uno de los que salió perdiendo con la nueva vida. Hasta tal punto que a veces me pregunto si realmente me sigue gustando leer o si simplemente he perdido el hábito y ya no es algo que me llene. Sin embargo, los últimos días del año los pasé a solas con mi costillo y nos hicimos un viaje fuera de España. Era la primera vez que me separaba de mi hija y, aunque me costó, también me sirvió para darme cuenta de que puedo seguir viva aunque ella no esté físicamente a mi lado. En esos cuatro días, me leí dos libros. De hecho, incluso empecé un tercero, pero aunque la historia parecía interesante, no me encandiló la prosa, así que lo dejé. Parece que me demostré a mí misma que SÍ me sigue gustando leer y que es más bien una cuestión de tiempo, o de falta de él.
Uno de los libros que leí en esos días fue precisamente Misión Olvido, un título que tenía en lista de espera desde hacía demasiado tiempo y que meses atrás había descargado en mi lector. Cuando tuve tiempo, en seguida me acordé de él y me puse a leerlo. Ocho horas de avión de ida y vuelta y muy mal tiempo en Estambul hicieron el resto. En seguida me adentré en la lectura y lo disfruté muchísimo, es más, la historia se me pasó volando.

DEL TIEMPO ENTRE COSTURAS A MISIÓN OLVIDO.

El nombre de María Dueñas en seguida nos resulta conocido, lo asociamos con el nombre de la autora de una de las novelas más leídas y con más tirón en España durante los últimos años, la inolvidable El tiempo entre costuras. Me encantó ese libro cuando lo leí y recuerdo muy bien la historia de su protagonista, la gran heroína Sira Quiroga. Aquella historia fue capaz de encandilar a tantos lectores que incluso se hizo una serie de televisión. No tengo perdón, a estas alturas aún no la he visto, es una de esas cosas que tengo pendiente… a ver cuándo encuentro un hueco, me lo pondré de propósito en este 2015.
Después de haber logrado ese gran éxito y ponerse en el top de todas las ventas de libros durante meses, escribir un segundo libro era todo un desafío para María Dueñas. Estar a la altura era algo tremendamente difícil, pero creo que lo ha logrado. Curiosamente, la historia de Sira Quiroga y la de Blanca Perea, protagonistas de El tiempo entre costuras y Misión Olvidorespectivamente son historias muy diferentes. De no saber que estaban escritas por la misma persona, probablemente nunca lo habría adivinado. Tienen sin embargo un denominador común: la excelente prosa de María Dueñas.
A este respecto, os decía antes que en mi escapada viajera navideña leí dos libros y empecé un tercero, que abandoné cuando llevaba leídas unas decenas de páginas. La historia no me disgustaba, pero sí la prosa y el estilo, más aún tras haber terminado Misión Olvido y con el impecable estilo de María Dueñas. María, cuya profesión principal es la docencia, ya que imparte clases como profesora titular en la Universidad de Murcia, tiene sin embargo un estilo y consigue una prosa que ya quisieran otros muchos que van por la vida de grandes literatos. Entre ese cuidado estilo, las historias que teje, y las personalidades bien definidas de sus personajes, es capaz de hacernos disfrutar inmensamente con sus libros. Está claro que El tiempo entre costuras no fue cuestión de suerte, porque Misión Olvido, siendo una obra muy diferente, es capaz de encandilarnos. A María Dueñas le queda ahora el reto del tercer libro, y no hay dos sin tres…

LA VIDA, TAL Y COMO LA CONOCEMOS, CAMBIA EN CUESTIÓN DE SEGUNDOS.




Empecemos por presentar a la gran protagonista de Misión Olvido, Blanca Perea, una heroína a su modo. Blanca es una profesora de Universidad española (es fácil adivinar el alter ego de la autora o cierta inspiración en este personaje y sus vivencias) que vive en Madrid y lleva una vida tranquila, con un matrimonio estable de alrededor de veinticinco años y dos hijos que empiezan a volar solos. Es muy joven, no llega a los cincuenta años, se casó joven, tuvo a sus hijos joven, luchó durante años para salir adelante, para que le cuadrasen las cuentas y, como tantas mujeres en este mundo, para que su marido llegase profesionalmente a la cima, muchas veces a costa de la falta de sueño de Blanca, de que Blanca cuidase a sus hijos, de que Blanca estuviese en casa, de que ella siempre estuviese después de él, de las expectativas de él, de los anhelos profesionales de él y de sus éxitos.

Al leer esta historia, me recordó demasiado a otras historias que conozco y que son reales. La vida de las mujeres profesionales, hoy en día y hace veinticinco años, muchas veces es así, somos las segundas, las que dejamos de apostar por nuestra carrera porque debemos apostar por nuestra familia, muchas veces a costa de mucho sacrificio y de que los maridos sean menos maridos y menos padres y sí lleguen a lograr sus éxitos.
Pero un buen día, el universo de Blanca estalla en pedazos. Su marido se va con otra, mucho más joven que ella, y Blanca lo sobrelleva como humanamente puede. Su casa ya no parece su casa, su Madrid ya no parece la ciudad donde siempre ha vivido y que adora, su vida ya no es su vida… Con un verano de por medio, llega de nuevo la rutina en el mes de septiembre, tiene que volver a incorporarse a sus clases en la Universidad pero siente que todo eso la asfixia y que tiene que irse lejos, muy lejos… La huída tiene que llevarla cuanto más lejos mejor y, con esas prisas que la ahogan, termina aceptando una beca al otro lado del mundo, en la costa Oeste de Estados Unidos, en una pequeña localidad de California llamada Santa Cecilia. La beca consiste en catalogar todo el legado de documentos del profesor Andrés Fontana, reputado hispanista muerto décadas atrás, a quien la Guerra Civil le pilló en Estados Unidos y por razones políticas, nunca volvió a España.
A priori, la tarea que ocupará a Blanca durante los próximos meses tiene pinta de ser bastante aburrida, pero inesperadamente, terminará siendo mucho más interesante de lo que se pensaba. Detrás del legado de Andrés Fontana hay mucho más de lo que pudiera parecer, quizá haya hasta algún pequeño misterio por resolver. Además, gracias a esta beca conocerá a Daniel Carter, el co-protagonista de esta novela, junto a la propia Blanca Perea y a Andrés Fontana. Daniel fue discípulo de Andrés Fontana y en la novela viajaremos al pasado tanto de Andrés como de Daniel, conociendo los entresijos de sus vidas cuando eran más jóvenes, algo que nos servirá para encajar las piezas del puzle. Hoy en día, Daniel Carter es un hombre maduro y atractivo, además de ser uno de los más reconocidos hispanistas a nivel mundial.
Blanca descubrirá que la gran pasión de Fontana fueron precisamente las misiones franciscanas en California. Las estudió muchísimo y se involucró mucho con la historia de las mismas, probablemente por la vinculación que le devolvía a su anhelada España, a la que nunca regresó. Los franciscanos que formaron las misiones eran españoles. Entre los papeles de Fontana aparece una misión misteriosa, la denominada Misión Olvido, que da nombre al libro.

LOS PERSONAJES.

Me gusta mucho la prosa de María Dueñas, pero también me encanta la personalidad de la que dota a sus personajes y sobre todo la manera que tiene para describirlos y conseguir que los conozcamos y nos los imaginemos de una manera muy real. Hagamos un pequeño repaso a cada uno de los personajes de esta novela. 


1. Blanca Perea.

Hay muchos elementos para pensar que parte de la Blanca Perea de esta novela está inspirada en su propia autora. Blanca tiene una edad similar a la de María, es profesora de Universidad igual que ella y quizá existan más detalles en común que desconozco.
Creo que resulta imposible no conectar con Blanca, entender sus motivos, su huida por medio mundo. Que tu vida, tal y como la conoces, desaparezca en un sólo verano y te veas sin rumbo, queriendo escapar lo más lejos posible, tiene que ser difícil. Blanca huye, pero huye hacia adelante, no se recrea en el dolor, sino que busca salir adelante como sea. Es testaruda, con tesón, con orgullo, con carácter... Y eso precisamente es la que la salva del mundo, ser una mujer luchadora.

2. Daniel Cárter.

Se trata de un maduro y atractivo hombre, con el que Blanca en seguida conectará. Daniel tiene una larga historia a sus espaldas, una relación intensa con España, a la que se vinculó tanto gracias precisamente a Andrés Fontana. Pero Daniel conoce muchas cosas y terminará siendo una pieza principal en el engranaje de la historia.

3. Andrés Fontana.

El legado documental de Andrés Fontana, el viejo profesor hispanista, es la razón de la beca que Blanca obtiene. Fontana, hijo de una familia pobre de Castilla La Mancha, consigue acceder a la educación gracias al afán benefactora de la Señora de la Casa en la que servía su madre. Fontana estudió en la Complutense y se fue a EE.UU. en 1936 con una beca. Cuando quiso volver, había estallado la Guerra Civil y nunca regresó a España, pero la fascinación por España y los vestigios de su historia en EE.UU. nunca la perdió. Quizá por ello puso tanto afán en juntar todas las piezas del puzzle de las misiones franciscanas.

4. Rebecca Cullen.

Rebecca es la secretaria en el departamento donde trabaja Blanca la Universidad de Santa Cecilia. Es íntima y antigua amiga de Daniel Carter y será un gran poyo para Blanca durante su estancia en Santa Cecilia.

5. Luis Zárate.

Es el director del departamento donde trabaja Blanca en la Universidad. A lo largo de la trama quedará claro que no se lleva bien con Cárter y su amañad versión personal quizá tenga más raíces de las que pudiésemos pensar..

6. Fanny y Darla Stern.

Fanny es una chica algo cortita que trabaja de asistente para Blanca y para el resto de los integrantes del departamento de Luis Zárate en Santa Cecilia. Fanny es hija de Darla, antigua secretaria del departamento y que hoy es una anciana con muy malas pulgas. Ambas tuvieron una relación estrecha con Andrés Fontana antes de la muerte de éste.
Los personajes están bien definidos, tienen prospección psicológica y son muy creíbles.

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Cuando, como es mi caso, se tiene poco tiempo para leer, disfrutar de una novela como ésta es un lujo y un placer. Puedo decir que Misión Olvido me ha gustado mucho. Esta novela no tiene absolutamente nada que ver con El tiempo entre costuras pero aún así es excelente. La historia de Sira Quiroga es una historia de aventura, misterio y acción mientras que la historia de Blanca es una historia introspectiva, emocional, con viajes al pasado. Pero ambas, son capaces de cautivar al lector, cada una a su modo.
La historia sea Blanca no tiene los elementos que nos enamoraron de la historia anterior, pero es una historia bien tejida, profunda, con un cierto misterio. Se deja leer muy bien y la cuidada prosa de María Dueñas hace el resto.


Una lectura muy recomendable, le darla un 9 sobre 10.

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2 comentarios:

  1. En marzo saca una nueva novela. Esperándola estoy

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  2. Aún no la he leído. Pero me dejas con ganas de hacerle hueco.
    Besotes!!!

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