PROYECTO AHORRO Y DIVERSIÓN: EL BOTE "PORQUE YO LO VALGO"


Quiero compartir con todos vosotros algo que se me ha ocurrido. No es precisamente el invento que vaya a revolucionar la existencia tal y como la conocemos, pero es una pequeña reflexión que creo que a mi vida le va a venir bien. Ayer me compré un bote, muy normalito, de cristal, con un tapón a rosca...

Hasta ahí todo bien, quizá podría haber reciclado otro tipo de bote, pero no tenía ninguno a mano. A lo que íbamos, la finalidad del bote es ahorrar pero además disfrutar del ahorro y regalarme algún capricho. 

La idea vino de todas aquellas pequeñas cosas que tienen un coste y que no valoramos económicamente. Por ejemplo, una muestra de champú. ¿Qué valor tiene? ¿20 céntimos? Sí, ya sé que es algo ridículo, pero infinidad de granitos de arena hacen una playa, pensadlo. 

Hay cosas que nos regalan o que nos tocan en un sorteo y que tienen más valor. Por ejemplo, me han tocado un par de invitaciones para ir al teatro con mi hija este fin de semana. He mirado el precio de las entradas en una web de descuento (si fuese a comprarlas, lo haría allí, con descuento) y cuestan 11 euros cada una de las entradas. Me puedo plantear si me gastaría 22 euros en ir a ver esa obra de teatro o no, pero lo cierto es que vamos a disfrutar de la experiencia, y el coste real de ese regalo y de la experiencia como tal, son 22 euros. 

Pues bien, normalmente ese ahorro no lo contabilizo. Digamos que el dinero que dejamos de gastar se queda en la cuenta del banco y forma parte del ahorro total al final de año. Pero dentro de ese ahorro total existen muchos pequeños ahorros. Cosas como éstas: las entradas gratis, la muestra de champú, el día que tu amigo Fulanito te invita a un café (el día que se lo pagas tú, simplemente no cuenta, forma parte de la vida), el cheque descuento del restaurante al que vas a cenar un martes, el día que ibas a salir de casa a tomarte unas cervezas y te quedas en casa por la razón que sea, ahorrándote x euros... Al final, los 20 céntimos de aquí, los 22 euros de allá, el eurillo del café, los cinco euros del par de cervezas... Todo suma. ¿Cuánto? Pues no lo sé, pero intuyo que serán al menos varios cientos de euros al año. Y esos cientos de euros al año, van a empezar a formar parte del bote, que además, al ser de cristal, podré ir viendo cómo se va llenando, que eso es importante y anima. 

¿Y qué voy a hacer con ello? Pues no lo sé, pero probablemente parte de ello lo utilizaré para uno o varios "porque yo lo valgo". ¿Y qué es eso? Pues cosas como un curso que me apetece mucho pero que cuesta casi 300 eurazos y ni me planteo hacer por su precio, o un nuevo casco para la moto (el que tengo está bien pero es básico y bastante poco estético), una cena en un restaurante chulo al que le tengo ganas desde hace tiempo... pequeñas cosas de ésas que te levantan el ánimo y te hacen feliz. 

Porque ahorrar está muy bien (mi propósito de ahorro para el 2015 es firme, y además, aunque no deseo compartir aquí el importe, os diré que me he puesto una meta alta, que intentaré cumplir); pero utilizar parte de ese ahorro para querernos y darnos algún capricho, también es muy importante. Y la vida, está hecha de pequeñas cosas

1 comentario:

  1. Ya nos dirás cómo va creciendo ese bote, interesante reflexión, es verdad que hay cosas gratis que nos suponen un ahorro, en el último trimestre del año he sido afortunada en ese sentido y creo que tengo cosméticos varios para todo el año (cremas de todo tipo, agua micelar, geles...), así que supongo que este año en eso voy a gastar poquito, al menos de momento. Feliz finde.

    ResponderEliminar

Este blog no es nada sin tus comentarios :)