CONDENADOS A APRENDER, LECTURA PARA REFLEXIONAR SOBRE LA EDUCACIÓN DE NUESTROS HIJOS

Tengo una hija de poco más de tres años, que dentro de unos meses (a partir de septiembre) tendrá que entrar en la rueda de la educación española al incorporarse al "cole de mayores". Desde hace meses, le doy muchas vueltas al tipo de educación que quiero para mi hija, el tipo de colegio, el tipo de enseñanza... Hace unas semanas tuvimos que elegir el colegio al que queríamos enviarla y precisamente en ese momento de inflexión entre todas las dudas, recibí un día un email de Manel Moles, un escritor que tenía en su haber dos libros sobre educación y que se planteaba algunas de las dudas que yo misma me planteo.
Condenados a aprender es uno de esos libros, que en poco más de cien páginas se plantea, y nos plantea, ciertas dudas sobre el sistema educativo actual en el que habrán de formarse nuestros hijos. Una lectura que he disfrutado gracias a la generosidad de su autor, que me hizo llegar un ejemplar, y que me ha hecho aprender cosas que no sabía, plantearme y replantearme algunas cuestiones sobre la educación en general y la de mi hija en particular y que me ha permitido adentrarme en el mundo de la educación de hoy en día.


CONDENADOS A APRENDER: LECCIONES DE PSICOLOGÍA E INQUIETUDES DE UN MAESTRO.

Manel Moles es un profesor de la enseñanza pública española, sin embargo sus propios hijos son educados en casa y no asisten a clases a un centro educativo externo, un dato que, ya de por sí, da que pensar.

La verdad es que le he dado vueltas a cómo enfocar la reseña de este libro, hacerlo por capitulos o hacerlo por las ideas que me han llegado más hondo y que me han hecho pensar o replantearme ciertas cosas. Creo que voy a prescindir del orden capitular y prefiero ir saltando de idea en idea. Porque lo que este libro nos lanzará muchas ideas que, si nos preocupa mínimamente la educación de las nuevas generaciones, más aún si tenemos hijos en edad escolar, nos dará que pensar.

1ª Reflexión: La edad para aprender a leer y escribir.

Hace unas semanas leí en un periódico en internet un artículo sobre la edad en la que en España un niño aprende a leer y escribir frente a la edad a la que lo hace un niño en Finlandia. En España, a partir de los tres o cuatro años nuestros hijos reciben la inmensa presión de aprender a leer y a escribir, todos a la vez, sin tener en cuenta las necesidades de cada uno, o lo avispado o no que pueda ser el chaval. Naciste en tal año (da igual que hayas nacido en enero que en diciembre, y sin embargo hay diferencias evidentes), estas en tal curso y te toca aprender a leer y escribir,y hazlo rápido. Porque, si no lo haces, las consecuencias serán terribles. Te tacharan de torpe, o de lento y hasta tus propios compañeros se reirán de ti o te desdeñaran, habiéndote marcadl ya en tu mas tierna infancia.

El caso de Finlandia es diametralmente opuesto. La educación finlandesa apuesta porque los niños aprendan a leer y escribir cuando realmente estén en condiciones óptimas para ello. Y eso depende de las circunstancias de cada niño, de la facilidad o no que tenga de aprendizaje, de su lentitud en aprender o su especial avidez de conocimiento. Los niños finlandeses aprenden a leer y a escribir entre los tres y los siete años, cada cual a su ritmo, cuando están verdadermamete preparados para ello y sin recibir etiquetas por hacerlo en un tiempo o en otro.

Las diferencias de sistema de educación entre ambos países parecen claras. En España todo lo queremos hacer deprisa y corriendo, y quizá eso no esté tan bien como siempre hemos creído. Quizá deberíamos de reflexionar sobre las estadísticas del fracaso escolar en Finlandia, prácticamente inexistente, y el fracaso escolar en España, a la cabeza de Europa (cuando encabezamos algo, casi siempre es malo desgraciadamente). Está claro que hay "algo" que falla.



2ª Reflexión: Leyes de educación contradictorias cada 4 años.

Condenados a aprender profundiza en esa idea de los tiempos puestos desde un Ministerio, no desde una necesidad. La enseñanza excesivamente teórica que recibimos desde pequeñitos, la necesidad de memorizar tantas cosas a lo largo de nuestra vida y que luego difícilmente nos van a servir para nada. Y al final de todo, los resultados que obtenemos y los resultados que se obtienen en otros países que ponen en practica métodos diferentes, y que parece que son menos teóricos y cerrados y que a la vista está que funcionan mejor.

La educación debería de ser una línea roja en este país, pero no lo es ni nunca lo ha sido. No es una prioridad porque pensar siempre ha sido peligroso y si la masa piensa, no habrá quién la domine. Y eso, per se, no puede ser bueno para determinados políticos, al menos muchos de los que nos gobiernan o nos han gobernado. Soy una persona con una clara inclinación politica, pero eso no me impide criticar lo que los míos hacen mal. Y en cuestión de educación, todos, los unos y los otros, lo hacen fatal. No puede ser posible que cada cuatro, seis, ocho años... Exista una nueva ley de educacion, un niño a sus tres años estudia bajo un sistema diseñado en una ley de educación del partido A. A los x años hay elecciones, y las gana el partido B, que poco después saca su ley de educación, contraria en todo p en parte a la anterior. Entre los 3 y los 18 años de un chico o chica, con suerte habrá estudiado al menos bajo tres leyes de educación distintas, si no son mas, en muchas ocasiones contradictorias. Y lo verdaderamente importante, la educación lineal de esa persona, ¿dónde se supone que se ha quedado?

3ª Reflexión: El fracaso.

Un sistema que lleva "por el libro" los tiempos de aprendizaje, sin tener en cuenta las necesidades de cada niño, que antepone las leyes al propio desarrollo vital de cada uno de los alumnos, hace aguas por muchos lados. Y uno de ellos es precisamente el tratamiento del fracaso.

Está claro que no todos los niños son iguales, ni igual de rápidos, ni igual de listos, ni les calan igual las diferentes materias... Pero el sistema está diseñado para igualarnos a todos. ¿Qué ocurre cuando esto no sucede?, ¿Qué ocurre cuando un alumno no cumple los tiempos marcados por la norma y fracas? Pues lo que ocurre tiene mucho que ver con los altos índices de fracaso escolar que se manejan en este país.

Las normas actuales, aunque contemplan clases de apoyo o sistemas de acompañamiento u apoyo específicos para niños que no cumplen los calendarios trazados, no son suficientes. Primero, porque un profesor difícilmente puede hacerse cargo de las necesidades individualizadas de 25 alumnos que cumplen tiempos normativos y que no necesitan un apoyo específico. Cuando uno o varios alumnos necesitan un apoyo por ser mas lentos que los demás o tener más necesidades que sus compañeros, ni se suelen tener profesores suficientes y específicos y, en el caso de hacerlo, al alumno en cuestión lo excluyen del grupo normal y se le señala con una X, como fracasado, atrasado, lento... Diferente a los demás al fin y al cabo. Si ese alumno repite, tendrá una etiqueta aun más fuerte en la frente: la de repetidor.

No sé cuál es la solución, si es que existe, pero el sistema actual no está diseñado ni para fracasar ni para aprender del fracaso.

4ª Reflexión: La importancia del juego.

Los niños juegan, lo llevan haciendo desde que el mundo es mundo. Jugar sirve para divertirse, pero también para aprender y es una pieza fundamental en el desarrollo de un niño. Sin embargo, el juego, hoy en día, no está bien visto. Queremos que nuestros hijos aprendan, no que pierdan el tiempo jugando. Nos movemos en un mundo en el que los niños se comportan como adultos, viven casi como adultos y si juegan, que lo hagan con juegos educativos para aprender.

Pero los niños tienen que jugar, así alimentan su imaginación, reproducen momentos que viven y los asimilan, se entretienen y crecen. Hace pocos días, una tarde le pregunté a mi hija, ¿Qué estás liando?, por algo que estaba haciendo en casa. Me miró y me contestó muy seria: No estoy liando nada, mamá, sólo estoy jugando. Me recordó las reflexiones que sobre el juego en el desarrollo en los niños en este libro, Condenados a aprender y que me parece tan interesante.

5ª Reflexión: Un sistema para adultos y empresas.

Otra de las reflexiones que mas me han llamado la atención de este libro es precisamente sobre los horarios escolares. Mi hija empezó a la guarde cuando tenía 4 meses, una absoluta barbaridad, pero a mí no me quedaba otra: me tocaba volver a trabajar. Muchas veces me he planteado que enviarla a la guarde de 8 a 16.30 todos estos años ha sido una barbaridad, un horario larguísimo para ella, diseñado para que yo pudiese cumplir mi horario de jornada reducida de 7 horas cada día. Desde enero, mi hija entra a las 9 en lugar de las 8, algo que agradece mucho porque le permite madrugar menos, estar mas descansada y pasarlo mejor.

Los horarios de colegios están diseñados para que nosotros, los padres trabajadores, sobrevivamos, pero no son lo mejor para los niños precisamente. Son demasiadas horas, en las que ir adoctrinandoles sobre lo que les espera en el futuro: un mundo en el que trabajar a jornada completa de lunes a viernes. Pero viendo cómo está nuestro mundo hoy, ¿cómo estará el mundo que le toque vivir a nuestros hijos?, ¿los estamos formando para un mundo de mañana con bases de un mundo que ya ni siquiera hoy se sostiene?

LA EXPERIENCIA DE ITACA.

Me ha gustado este libro. Está escrito con una base científica y de psicología y, aunque a veces se incluyan términos o estudios psicológicos, se entiende bien, sin necesidad de haberse formado previamente en esta disciplina.

Creo que es una lectura muy recomendable, con la que puedes estar de acuerdo o no, quizá con algunos puntos lo estés y con otros no. En cualquier caso, creo que es una de esas lecturas que son capaces de hacerte "Click" y que te plantees ciertas cosas, que reflexiones, que llegues a tus propias conclusiones. Precisamente por ello, he optado por hacer esta reseña no por capitulos, sino por temas que a mí personalmente me han llegado y me han hecho replantearme ciertas cosas. Algunas de ellas ya las había pensado antes, otras me las ha planteado esta lectura y a otras, que no se encuentran en este libro, les sigo dando vueltas.


Y qué mejor que cerrar esta reflexión con una cita de un inadaptado, Albert Einstein, al que un plan de educación como el español no le hubiese servido. No porque fuese lento sino por todo lo contrario, la súper dotación también llega a no encajar en el baremo, y también puede llevar al fracaso, a pesar de ser una mente brillante.


Nunca consideres el estudio como una obligación, sino como una oportunidad para prenetar en el bello y maravilloso mundo del saber.


ALBERT EINSTEIN.

1 comentario:

  1. Nuestro sistema educativo falla por todos sitios. Y desde luego lo que menos hace es motivar a los niños al estudio. Una pena...
    El libro no lo conocía, así que me lo llevo apuntado.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar

Este blog no es nada sin tus comentarios :)