MIS 10 MOMENTOS DE AGOSTO

El mes pasado me animé a escribir un post que me parecía especialmente útil a nivel de satisfacción y de felicidad (sí, esos dos términos se trabajan, no nacen solos). Fueron Mis 10 momentos de julio y recogían un listado de 10 cosas que habían sido capaces de hacerme feliz. Probablemente la mayoría de ellas son insignificantes, pero son precisamente esas pequeñas cosas las que conforman nuestra vida. Y la vida es lo que te pasa en el día a día, no lo que podríamos llamar "grandes momentos vitales", que con suerte pasarán tres o cuatro veces en toda nuestra existencia. 

Ahora que me enfrento a escribir este post sobre Mis 10 momentos de agosto obviamente juego con ventaja, ya que en un mes en el que alrededor del 60% de los días he estado de vacaciones, es fácil encontrar 10 cosas que me han hecho felices. Pero el agradecimiento de la vida ha de ir más allá y la conciencia plena de disfrutar de las cosas me hace plantearme en este post un doble objetivo: mis 10 momentos de felicidad en agosto en tiempo de vacaciones (algo muy sencillo) y mis 10 momentos de felicidad de agosto en tiempo de no vacaciones (más difícil, claro, y ahí reside el reto). Así que empezamos... Lo difícil primero, para quitarlo de en medio ;)


MIS 10 MOMENTOS DE AGOSTO EN TIEMPO DE NO-VACACIONES

1. La tarde/noche teatral con Pilar, en la que volví a disfrutar de Ayuda en el Teatro Lara (a ella, como estaba previsto, le encantó) y luego reímos y lloramos en una cena llena de confidencias a corazón abierto. 

2. Encontrarme a Óscar de la Fuente cuando volvía a por la moto, la pequeña conversación y el abrazo. Cuando admiras a alguien sobre las tablas y el azar te lo cruza, teniendo la oportunidad de charlar con él y además de que es un gran actor (cosa que ya sabías) descubres que es una gran persona, eso es un lujo y un gran momento que la vida te ha regalado. 

3. Vespear por Madrid. Si por mí fuera, lo incluiría todos los meses, esa sensación con el aire en la cara... pero en verano en un placer y en invierno a veces un suplicio. Viva la Vespa Veraniega! (aunque la utilizo todo el año). 

4. La tarde de compras con Virginia. Si tengo una amiga fiel donde las haya, ésa es ella y el tiempo a su lado siempre vuela. Pero si encima vamos de compras entre cotorreo va y cotorreo viene... 

5. Los abrazos de mi hija después de una semana en Madrid. Ese Mami, te quiero mucho, me puede... aunque diez minutos después tenga una rabieta que me saque mi espíritu de #malamadre. Pero ese momento es puro amor. 

6. Mis días de Rodríguez, que si lo pienso en algunos aspectos me cunden más que las vacaciones. Son impagables y este año he disfrutado de tres semanas (dos en julio y una en agosto, al #buenpadre le voy a tener que poner una estatua o algo así...). 

7. Una noche de cena con mi costillo. Algo tan sencillo como esto, una cena a solas con tu pareja es algo prácticamente impensable en mi día a día. Pero aprovechando que una amiga ha pasado unos días en casa, nos hizo de canguro y nos escapamos dos días seguidos: uno a cenar y otro a ver el ballet de Víctor Ullate. Todo un lujo.

8. Una tarde de lluvia de selfies con el Athejos. Si es que yo con mi perro me lo paso muuuuuuuuuuy bien, y si diluvia y el #buenpadre y la #buenahija se han ido de excursión al campo (hacen unas cosas más raras...) pues nosotros nos hacemos selfies. Y nos lo pasamos como los indios. 


9. Ese momento en que estás sola y puedes ver un capítulo entero de Castle sin que te interrumpan 387 veces!!!!! #Malamadre total, lo sé. 

10. Tener a mi amiga Molli estos días en casa. Y además escaparnos algún rato las dos solas :) 


MIS 10 MOMENTOS DE AGOSTO EN TIEMPO DE VACACIONES

1. Lisboa. Yo en otra vida viví en Lisboa, lo tengo clarísimo. Cada vez que la visito (una vez al año, nunca fallo), vuelvo a tener esa sensación. Me encanta perderme por sus callejuelas estrechas con ropa tendida en las ventanas y olor a mar. Y peco de turista en el Eléctrico 28, que me tiene absolutamente embelesada. Adoro esta ciudad y siempre, absolutamente siempre, la echo de menos. 

2. La playa (especialmente Cascais). Hace años hacíamos viajes a Lisboa de manera más urbana, pero con Henar hemos optado por vacaciones de playa. Es un buen plan, puedes disfrutar un poquito de la ciudad y mucho de sus playas: Caparica, Estoril, y especialmente Cascais. Este verano ha sido en Cascais donde más he desconectado, a pesar de que no sea precisamente la mejor playa de todas, pero ahí, frente a la desembocadura del Tajo es donde consigo ponerme morena.

3. El tren de vuelta a Lisboa al atardecer. El tren que te lleva desde Cais do Sodré a Cascais y de vuelta es una auténtica maravilla. Discurre en paralelo al Tajo en su salida al mar y te deja unas postales maravillosas en la retina, especialmente al atardecer.

4. Dormir en un Pazo. Y de Lisboa, a Galicia. Cada año somos fieles también a nuestra escapada al Pazo do Souto, en Carballo, cerca de la Costa da Morte. Este año no hemos tenido suerte con el tiempo pero aún así la tranquilidad y la belleza de este lugar son absolutas. Es el único sitio donde me relajo del todo y el tiempo se detiene, aunque desgraciadamente el reloj sigue corriendo y este paréntesis suele pasar rápido. Pero me encanta.


5. Los desayunos con Rosario en el Pazo do Souto. El Pazo es un lugar único pero Rosario también lo es, y yo comparto desayunos y cotorreo en la barra del bar, con una excelente conversación y unos bizcochos que hace y que están maravillosos.

6. La comida gallega. Galicia y su comida... Además de los bizcochos de Rosario Galicia me recuerda al pulpo, los chipirones, berberechos, mejillones... todo tipo de marisco en realidad, y también pimientos del Padrón (aunque casi nunca piquen), churrasco, flan de café... Vamos, pura gula.

7. Leer. Algo tan sencillo y sin embargo tan difícil. Yo, que antes de ser madre era una ávida lectora y que cuando me quedé con un 20% de mi tiempo libre de antes lo dediqué a otras cosas, por lo que leo muy poco. Pero este verano he disfrutado de tres novelas estupendas, no puedo quejarme.

8. Pasear con mi amiga Carmen por La Coruña. Mi amiga Carmen es de Oviedo y nos conocemos desde hace casi veinte años, aunque ella ya lleva al menos diez en La Coruña. Sólo estuve una tarde con ella, pero hablamos, nos reímos, nos contamos de todo... y eso con el incomparable marco de esta ciudad azul.

9. Escuchar a Sabina y a Serrat en el coche. Sí, no os lo vais a creer, pero además del Señor Don Gato, el Grillito Cri-cri-cri y demás hits infantiles, he conseguido que mi hija me deje escuchar, de vez en cuando, algo de Sabina y de Serrat. Poquita cosa, a las dos o tres canciones se cansa, pero a sus tres años y medio me doy por satisfecha, ya le iré enseñando que hay vida más allá de los cantajuegos y que la música merece mucho la pena.

10. Hacerme la longui y dormir "un poquito más". Yo me suelo hacer la longui todos los fines de semana, pero en vacaciones más. Además, aquí Doña Cloti, es decir mi hija, ha decidido no dormir siestas, con lo que está más cansada y duerme mejor por la noche. Yo le cubro el turno a su padre a la hora de la siesta y él me cubre ese poquito más de las mañanas que no tengo que trabajar. Y cómo se agradece! 


4 comentarios:

  1. Justo lo mejor de agosto es lo que estoy a punto de publicar. Me encantan tus momentos, sabes que también soy una enamorada de Lisboa, me hace gracia cuando alguna gente me dice que por qué voy a Lisboa o a París si ya las conozco, pues porque me encantan, no te fastidia. Galicia también me encanta, y este verano hemos echado de menos una escapada, andamos pensando si para el invierno (Navidad concretamente) y el pazo me tiene enamorada completamente, tanto es así que he intentado ver posibilidades de reserva en Navidad (para mi cumple), semana blanca, Semana Santa, julio....y no hay manera, sorprendente. He encontrado disponibilidad para una semana en agosto, y me tienta, pero reservar a un año vista me cuesta, no lo veo. Un besote y que sigas disfrutando de septiembre, a mí es un mes que me encanta, si no fuera por la vuelta al cole.

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  2. Suelen cerrar de noviembre a febrero, ambos incluidos @stherca. Y no me sorprendería que tuviesen ya todo cogido para Semana Santa. Yo salgo de allí cada año con la reserva del año siguiente, y no soy la única.

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  3. Yo creo que te va a salir Sabinera, besos!

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  4. Ojalá Leira, aunque me temo que ya no va a cantar en los conciertos como su madre hasta el amanecer! Sabina está ya muy mayor para esperar a que mi niña cumpla los 15 ;)

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