MI REVISIÓN TEATRAL DE NOVIEMBRE

Repasando los últimos meses, no va nada mal mi vuelta a la rutina a nivel teatral. Desde el 1 de septiembre hasta hoy han transcurrido 13 semanas completas (ésta sería la 14) y haciendo recuento, he podido asistir a 14 espectáculos teatrales (5 en septiembre, 5 en octubre y 4 en noviembre), lo que arroja un saldo de algo más de un espectáculo por semana, por lo que puedo estar muy satisfecha. Dentro de ellos, y ya que estamos entre estadísticas varias, 4 han sido espectáculos infantiles con mi hija Henar (algo más del 25%) y 10 de teatro para adultos.

Diciembre, ya os lo adelanto, viene cargadito. Aparte de las entradas para las Navidades en el Circo Price (espectáculo familiar imprescindible) que tengo desde hace semanas, también iremos Henar y yo al Teatro Lara a ver Sherlock Holmes y el cuadro mágico (para el que ya tenemos entradas y que me apetece mucho, a ver qué le parece a mi hija). A nivel adulto, visitaré el Corral de Comedias de Alcalá y veré también una obra en La Abadía, además de finalizar el curso de Espectadores en Acción. En el aire está ver la Medea de Ana Belén en el Español y acudir por primera vez a La Pensión de las Pulgas para disfrutar de una obra que dirige uno de mis fetiches del mundo del teatro (ambas cosas siguen en el aire). Como me toca pueblo a finales de diciembre, nos acercaremos al Juan Bravo a Segovia a ver algún infantil más. Y enero aún viene más cargadito. Bueno, ya paro, que me embalo y no tengo freno…

Revisemos noviembre.

Empiezo por la única obra de teatro infantil a la que he ido con Henar este mes, 

La biblioteca de los ratones. Sala Bululú2120.

Ya os hablé pormenorizadamente aquí. Fuimos gracias a Isabel Justamante, que amablemente contactó conmigo a través del email del blog, invitándome a que acudiese con mi hija a la Sala Bululú2120. Muchísimas gracias de nuevo, Isabel, porque pasamos una mañana fantástica. Me gustó mucho la sala y nos gustó mucho más La biblioteca de los ratones, una obra entrañable y llena de valores para los niños.

Y ahora, pasando a la revisión del noviembre teatral adulto, agárrense que vienen curvas.

 


El burlador de Sevilla. Teatro Español.

Estrené mi noviembre teatral el día 2, acudiendo a la representación de El Burlador de Sevilla.
Creo que las representaciones terminaron el domingo pasado y la verdad es que no sé si harán gira (supongo que sí), pero me resulta difícil recomendar o no este montaje. A mí personalmente me encantó, pero a mi amiga le pareció infumable. Desde luego, es un montaje que no deja indiferente a nadie. De hecho, durante los primeros quince minutos piensas: “pero ¿qué es esto?” y luego llega un punto en el que haces click: o te encanta o lo detestas.

Se trata de una versión relacionada con la obra atribuida a Tirso de Molina y que cuenta el mito de Don Juan. Pero la puesta en escena es absolutamente innovadora: con música de rock, verso con micrófonos, imágenes grabadas con cámara de vídeo en directo, desnudos y sin duda una adaptación muy arriesgada que triunfa pero que está claro que no le puede gustar a todo el mundo. Deja tus prejuicios y tus ideas preconcebidas en casa para ver esta obra, si no, no serás capaz de disfrutarla. Pero si logras disfrutarla lo harás intensamente. La historia del burlador de Sevilla es mágica, trágica, intensa… lo tiene todo.

Especial mención a Manuela Vellés en el papel de Tisbea y especialmente en esa escena que comparte con Marta Nieto y que pone los pelos de punta.


El Público. Teatro de la Abadía.

Una de las grandes apuestas de La Abadía esta temporada es la adaptación de El Público, de Federico García Lorca. Es una obra muy difícil de entender y un gran reto que Alex Rigola ha emprendido. Fantástica Irene Escolar, que destaca dentro de un montaje para el que no tengo palabras. Entre lo que no entendí y lo cansada que estaba ese día, me vais a perdonar, pero no voy a extenderme más, de verdad que lo siento.



El alcalde de Zalamea. Teatro de la Comedia.

Necesitaba hablar largo y tendido de esta obra, que reunía muchos alicientes, así que os escribí hace unos días una opinión que podéis leer completa aquí. Me gusta el teatro clásico en verso, tengo debilidad por las tragedias del Siglo de Oro y me moría de ganas de conocer el Teatro de la Comedia (aunque añoro el Pavón, donde he pasado tantas buenas tardes). Si a eso le sumas que se trataba de El alcalde de Zalamea y que este montaje goza de un elenco estupendo con Carmelo Gómez y Joaquín Notario a la cabeza, poco más hay que decir.


Me gustó mucho la obra, aunque no me entusiasmó (pero bien merece un notable alto). Un placer volver a ver a Carmelo y a Joaquín Notario sobre las tablas, una dirección estupenda con mucho peso musical y poder disfrutarla con una amiga como Beti le dio el broche. Si queréis conocer mi opinión en profundidad, leeros el otro post.



No ha estado mal en general noviembre, un mes al que le tengo bastante rabia per se, pero ha transcurrido bastante bien a nivel general. Teatralmente hablando, tampoco ha estado mal, aunque sé que diciembre va a estar mejor (o eso espero) a todos los niveles. 

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