MIS MOMENTOS NAVIDEÑOS

Le debía a  Esther mis 10 momentos navideños (diciembre es un mes doble: el mes como tal y Navidad), así que allá voy con ellos.

Lo primero que quiero es hacer una pequeña reflexión sobre lo que significa para mí la Navidad. Crecí en una familia en la que nunca se le dio una especial importancia a estas fechas, por lo que no tengo especial vinculación emocional, ni por ende familiar, con ellas. De hecho, más bien las odié durante varios años (bueno, igual no tanto, pero no me gustaban especialmente), pero desde que nació Henar obviamente la cosa ha cambiado drásticamente. Yo era de las que trabajaba todas las Navidades, porque total para qué. Y ahora soy de las que se cogen todas las navidades para nada en especial, simplemente para vivirlas.

Mis momentos navideños, como casi todo en el resto de mi vida, no son nada espectaculares. Pero sí creo que son bonitos, intensos y con mucho cariño. ¡Muy vitales!


1. El día 24: Navidades en el Price y vinitos con los amigos.

Me gusta más el día 24 que la noche del 24. Ese día dieron comienzo oficialmente mis Navidades, y qué mejor que hacerlo disfrutando del maravilloso espectáculo de Las Navidades en el Circo Price. Nos lo pasamos fenomenal, fuimos a la función de las 12, y antes de las 3 estábamos de vuelta en el barrio tomando el aperitivo (y mucho más) con unos buenos amigos. Había ambiente de alegría, sosiego y cariño. Además, como en mi casa no se hacen grandes cenas navideñas, no había tampoco agobios, simplemente vivir intensamente ese día.

2. La ilusión de Papá Noel.

Ni qué decir que la peque de la casa se tiró semanas preguntando que cuándo venía Papá Noel y luego cuándo venían los Reyes. Y hacer de Papá Noel (y luego de los Reyes) por la noche, mola. Mola mucho. Personalmente, no disfruto tanto teniendo que madrugar (me tira demasiado mi almohada), pero es una maravilla tener niños en casa que disfrutan tantísimo y que nos devuelven la ilusión de nuestra infancia. La mía abre sus regalos y los de todo el mundo, incluidos los del perro, que como dice… no tiene manos, pobrecito.


3. Un trocito de Segovia.

Segovia es la tierra de mi familia paterna, y también la de los antepasados de mi marido. Y la verdad es que cada vez le tengo más cariño a este lugar. No sentí la menor vinculación hacia esa ciudad durante casi treinta años, pero ahora es un lugar que visito asiduamente, que conozco bien, y al que le tengo cariño. Porque además Segovia es una ciudad especial y preciosa, con una larga historia entre la memoria de sus adoquines. Y estas Navidades la he visitado varios días. Hemos ido al Teatro Juan Bravo a ver un infantil, hemos salido de tapas por lugares emblemáticos como el Jose María o la Judería, la hemos paseado con muchas ganas. Y San Antonio me ha encontrado aparcamientos estupendos cada día.


4. Unas Navidades de viajes familiares.

Unas Navidades familiares, relajadas y con viajes, así han sido. Y la verdad es que las necesitaba muchísimo. El fin de año laboral (último trimestre) fue muy duro, lo que se me juntó con un problema de espalda repercutido directamente por el estrés. Por ello, necesitaba unas vacaciones como nunca, y sobre todo que esas vacaciones fuesen tranquilas. Sin duda lo han sido. Han tenido tres escenarios (Madrid, Segovia y Oviedo) y algunos kilómetros en la carretera obviamente, pero han sido vacaciones de no madrugar, salir, descansar, familia, amigos, abrazos e ilusiones. Hacía mucho tiempo que no pasaba unas vacaciones navideñas tan completas y bonitas.

5. Empezar el año comiendo fabes.

Sé que esto es difícil de entender si no eres asturiano. Pero para mí ya se ha convertido en una costumbre comenzar el año comiendo una estupendísima fabada. Llevamos varios años cerrando el año e iniciando el nuevo en casa de mi amiga Molli, y el menú del día 1 es de lo más especial: fabada asturiana al estilo tradicional. Sé que no es un menú muy apropiado si has salido de fiesta la noche anterior, pero como no es el caso, nos lo pasamos fenomenal. Son una cena y una comida estupendas, con un montón de gente, nada de protocolos y muchas risas y cariño.

6. Un paseo por Oviedo.

Mi primer intento frustrado de ir una noche a ver Star Wars terminó en un precioso paseo una noche por Oviedo, la ciudad donde nací y crecí, y que es especialmente bonita con las luces de Navidad. Hacía muchos años que no dedicaba una o dos horas a pasear sin rumbo por ella, y en una estupenda noche de invierno con viento del sur lo hice. Me perdí por sus rincones más bellos y volví de regreso a mi infancia por un ratito.


7. Y si te toca llorar, es mejor frente al mar.

Me gusta el mar y soy de tierra de mar, pero como crecí tierra adentro (Oviedo está a 30 kms del mar), no es un elemento que eche demasiado de menos. Sin embargo, después de unos cuantos meses, echas de menos ese azul infinito, así que aprovechando que estábamos en Oviedo, nos acercamos a Candás y Luanco a ver un ratito el mar. Fue una mañana de sol, frío y viento, en la que fuimos además con mi padre y nos gustó mucho pasear frente al mar.

8. Una tarde de cine viendo Star Wars.

Hice un intento en Oviedo y no pudo ser por tema de horarios, pero el 5 de enero me escapé a ver Star Wars. Yo solita, con muchas ganas y sin necesidad de palomitas. Y me lo pasé fenomenal.

9. El día de Reyes.

Las fiestas de árbol (Nochebuena y Reyes) yo tengo claro que las paso en mi casa. Me encanta hacer de ayudante de Papá Noel y de paje de los Reyes y la tremenda ilusión que se respira. Eso sí, los Reyes Magos tuvieron la brillante idea de traerle a Henar un libro de manualidades de animales de la sabana y nos tiramos tres días pintando. Pero esos ratos familiares, de casita e ilusión, son estupendos.

10. Mucho tiempo con Henar (y Athos).

Es cierto que sobrevivir a unas navidades con niños (y aquí me sale el ramalazo de malamadre total) es agotador. Y que a veces te dan ganas de emigrar al polo norte, donde no te encuentren. Pero también es cierto que unas Navidades así son mágicas. Y estas navidades, de sencillas e intensas, han logrado ser absolutamente mágicas y encantadoras. Hemos sobrevivido a ellas (con nuestros más y nuestros menos) y han tenido momentos para el recuerdo. Yo, desde luego, no necesito pedir más.




¡Buen lunes! 

Mis momentos de noviembre.
Mis momentos de octubre.


MI REVISIÓN TEATRAL DE DICIEMBRE

Con retraso (ando intentando volver a la rutina como buenamente puedo), vengo a hablaros de un post que ya es un clásico cada mes en este blog, mi resumen mensual sobre el mundo del teatro. Aquí va mi diciembre teatral.

Diciembre es un mes excesivamente intenso. Hay multitud de reuniones familiares, de amigos, de compañeros, de mil historias, y a veces resulta verdaderamente agobiante. Teniendo en cuenta que mi cervicalgia insistió bastante en ponerme las cosas difíciles, bajé bastante el ritmo respecto a muchas actividades, y aunque en el caso del teatro no tanto, tenía entradas para ir al Corral de Comedias de Alcalá y para ver un infantil con Henar y finalmente no pudo ser ninguno de los dos. Pero aún así, el mes vino completito.

Si os parece, voy empezando por orden, primero con las obras de teatro para adultos y luego con las infantiles.


A puerta cerrada. Pensión de las Pulgas.

Empecé el mes teatral el segundo miércoles de diciembre asistiendo a la representación de A puerta cerrada en La Pensión de las Pulgas. Os hablé pormenorizadamente de esta obra en un post anterior (que puedes leer aquí), así que no voy a extenderme demasiado. Esta obra existencialista de Sartre profundiza en los fantasmas interiores del ser humano, un texto demoledor que toca directamente el punto más íntimo de cada uno y se adentra en nuestros pecados más inconfesables. Sin duda una adaptación teatral muy interesante bajo la dirección de Ernesto Arias y con un elenco de jóvenes actores que le ponen muchas ganas. No es un texto fácil y sí  es toda una apuesta arriesgada pero el resultado final merecía mucho la pena. Además, tenía especial curiosidad por conocer de primera mano La Pensión de las Pulgas (de los creadores de La Casa de la Portera), así que dos pájaros de un tiro.


La lengua madre. Teatros Luchana.

Tres años atrás había tenido la magnífica oportunidad de ver a un grande del teatro, mi admirado Juan Diego, en un monólogo afilado a cargo de Juan José Millás que se adentra además en el onírico mundo de las palabras. Guardo un buen recuerdo de aquella obra, que vi en el Teatro Bellas Artes en una época de mucho cansancio y que me quedaba el resquemor de no haberla disfrutado con todos los sentidos. Por ello, cuando entradasymás me enviaron una invitación doble (desde aquí mi más sincero agradecimiento) para volver a disfrutarla en Los Luchana, y teniendo en cuenta que la conjunción astral había hecho posible que aquella tarde sí pudiese ir, no me lo pensé dos veces.

Juan Diego y Millás de la mano, poco más se puede pedir. Un texto precioso, sobre el mundo de las palabras que amamos inmensamente, lleno además de una ironía fina, en ocasiones con algún puntito político y una obra que nos reconcilia con nuestros anhelos. Además, con la vibrante y magnífica interpretación de un grande entre los grandes: Juan Diego, quien interpreta a un anciano profesor de buen corazón, ideales claros y un amor inmenso por la palabra. Juan Diego es un actor tan fascinante que sólo verlo es un lujo, pero en esta interpretación, sublime, en la que cuenta al espectador los pensamientos y anhelos de su personaje, parapetado detrás de una mesa, como hablando consigo mismo y a la vez con el mundo… interpretando a un anciano que parece que puede morirse en cualquier momento, y logrando que te lo creas, porque verdaderamente parecía que su personaje iba a morir de un repentino ataque, acunado por las palabras que siempre había amado y que eran su único mundo, a pesar del resto del mundo. Increíble, una obra imprescindible.


El sueño de una noche de verano. Auditorio de Colmenar.

Dicen que se trata de una obra menor de Shakespeare, y quizá lo sea, pero es una obra habitualmente representada (en los últimos años, si no recuerdo mal, he visto tres adaptaciones diferentes de ella). No me llamaba la atención especialmente, pero tengo unos buenos amigos en Colmenar y cuando hay algo que me interesa en el Auditorio de allí, aprovecho para ir con ellos al teatro y luego quedarme a cenar. No había ido en todo el trimestre y me ofrecieron la posibilidad de ir el fin de semana anterior a Nochebuena, ¿por qué no?

Esta adaptación teatral en concreto, bajo la dirección de Darío Facal, sin duda no deja indiferente a nadie. Tenía muy reciente otra obra de este mismo director, El burlador de Sevilla, que vi en el Teatro Español en noviembre y que sí que no te dejaba indiferente (podéis leer mi opinión aquí). Digamos que El sueño de una noche de verano no me dio mucho más, incluso prefería una versión más fiel al original. Sin embargo, a uno de mis amigos le encantó, así que probablemente, una vez más, Darío Facal ha conseguido generar filias y fobias.


Y ahora, demos paso a los espectáculos familiares o infantiles. Os diré que estas Navidades Henar y yo hemos ido a muchísimos sitios: al cine tres veces (que ya es decir, la programación infantil no suele ser para echar cohetes), y otras tres veces al teatro (aunque como una de ellas fue ya en enero, lo dejo para mi revisión teatral de ese mes.


Pinocchio. Teatro Juan Bravo (Segovia).

Aprovechando las vacaciones de pueblo que pactamos con el buenpadre, pensé que Segovia podía darnos alguna opción de ocio y espectáculos, y así fue. Me sorprendió la programación infantil del Juan Bravo en Navidad, ya que tenía tres o cuatro obras de lo más apetecible. En los días en los que estuvimos allí sólo coincidimos con Pinocho pero me encantó. Y digo “me” encantó, porque desde luego esta obra no era para Henar (que cumple 4 añosen unas semanas). ¿Por qué? Porque se trataba de una versión muy simple y a la vez preciosa de la compañía La Baldufa Teatro. Cuatro hombres sobre un escenario en el que no había decorados, sino estructuras de papel, cartón y madera que con la imaginación suficiente te llevaban a un mundo mágico. Pero mi hija, con su análisis científico de la vida, no podía entender que Pinocho fuese un muñeco de madera y luego una caja que se pusiese uno de los actores en la cabeza. Sus preguntas anulaban la magia, pero aún así me encantó esta puesta en escena. Supongo que el sentimiento onírico de la vida tarda un poco más en desarrollarse (eso espero).





Navidades en el Circo Price

Este espectáculo es un clásico en mi vida familiar, y un año más hemos ido y nos ha encantado. Además, elegimos una fecha mágica, la mañana del día de Nochebuena. Ya sé que voy tarde, pero las Navidades del año que viene llegarán antes de lo que creemos, y si tenéis la oportunidad de disfrutar este espectáculo en su próxima edición, no lo dejéis pasar. Es un espectáculo precioso, con números alucinantes, muy bonito y con una estética y una historia que a los mayores nos devuelve un trocito de nuestra infancia perdida y que hace que los niños disfruten muchísimo. Las entradas no son baratas, pero sin duda merece la pena. Además, en determinadas fechas hay descuentos del 30 o incluso del 50%, por lo que no hay excusas.

El Circo Price es un lugar mágico, un teatro con forma circular, como los circos de toda la vida. Y en Navidad recupera su espíritu de circo, aunque, eso sí, sin animales. Nunca faltan los funambulistas, acróbatas y piruetistas increíble (no sé si existe la palabra piruestista, pero si no, me la invento). Además, hubo un número de motos que fue alucinante, y por supuesto nunca faltan los payasos. Me encanta, soy fan de este espectáculo anual que con la entrada siempre nos entrega un buen saco de magia.

Y hasta aquí los espectáculos de diciembre, donde hubo teatro, pero también otras cosas. Menciono ya también 100% Burbujas, que técnicamente lo vimos en enero (día 5), pero que nos gustó tanto que escribiré próximamente una reseña sobre él.  Han prorrogado y estarán en el Teatro Lara el 31 de enero y el 21 de febrero, podéis comprar entradas aquí.




Llenemos nuestras vidas de espectáculos mágicos. 

Mi revisión teatral de noviembre.  
Mi revisión teatral de octubre
Mi revisión teatral de inicio de temporada (sept/oct)


MIS MOMENTOS DE DICIEMBRE

Esto del parón navideño es lo que tiene, que voy con mucho retraso sobre los mensuales del mes pasado. Intento ponerme al día, pero no dispongo de mucho tiempo últimamente. Pero aquí voy con mis 10 momentos de diciembre. He decidido separar mis 10 momentos de diciembre como mes “normal” de mis 10 momentos navideños (que irán en otro post).

Diciembre es un mes raro, un mes de invierno y frío, pero también un mes de pre-navidad con un halo especial, y un mes agobiante (en el trabajo especialmente y también en la parte personal por la cantidad de eventos que se aglomeran en la agenda). Pero teniendo en cuenta que corto el mes a partir de mis vacaciones navideñas (es decir el 23), me quedan tres semanitas bastante normales pero en las que ha habido lugar para buenos momentos. Y de ellos, me quedo con estos seis.


1.Paseo familiar por el Madrid de los Austrias.

El Madrid de los Austrias es una de mis zonas favoritas de Madrid y la verdad es que lo piso muy poco, demasiado poco. Pero el domingo del puente (6 de diciembre si no me equivoco), aprovechando que además hacía bastante bueno, nos fuimos a dar una vuelta en familia como si de turistas se tratase, por el Palacio Real, la Plaza Mayor. Fuimos pronto y no había demasiada gente, y la verdad es que fue un rato estupendo. Puntos fuertes: el tiovivo que pusieron frente al Palacio Real (al que Henar y yo nos subimos encantadas, y no sé cuál disfrutó más de las dos), un café en la Plaza de Ramales (probablemente mi plaza favorita de esta zona, porque además es una desconocida para muchos), comprar pan de centeno en el Quadra Panis (hacen unos panes fantásticos), y por supuesto el inimitable bocadillo de calamares de Casa Rúa en la calle Ciudad Rodrigo (para mí el mejor de Madrid). He decidido unir en esa mañana esos grandes momentos, pero el tiovivo, la plaza de Ramales y el bocata de calamares deberían tener su propio gran momento del mes.


2. La lengua madre.

Me encanta el teatro, ya lo sabéis. Es una de mis actividades fundamentales y diciembre no fue una excepción, pude disfrutar de varias obras (de las que os hablaré en el resumen del diciembre teatral, que llegará cualquier día de éstos…). Pero me quedo con una: La lengua madre, monólogo interpretado por el grandísimo Juan Diego y escrito por otro grande, Juan José Millás. Juan Diego es un actor que siempre me ha gustado, creo que es uno de los grandes actores vivos en España y además a nivel personal me produce simpatía. A Millás lo leí mucho en mi época universitaria, y aunque luego dejé de leer sus libros, siempre le he seguido en prensa. La lengua madrees un magnífico regalo que nos hacen ambos. Tuve el lujo y la oportunidad de volver a verla este mes de diciembre en los Teatros Luchana (la había visto tres años atrás en el Bellas Artes) y la disfruté mucho más aún. Un texto precioso, sobre el mundo de las palabras que amamos inmensamente, lleno además de una ironía fina, en ocasiones con algún puntito político y una obra que nos reconcilia con nuestros anhelos. Lo dicho, un lujo. Se seguirá representando en Los Luchana al menos hasta finales de enero, no dejéis de verla si podéis.


3. Los últimos días de otoño.

Me encanta el otoño, es mi estación favorita, y desgraciadamente ya se ha acabado. Es cierto que hemos tenido un otoño espectacular, con colores bonitos en los árboles y unos días de altas temperaturas, que nos han permitido disfrutar de las terrazas, pasear… Lo reconozco, yo soy de luz, y cuando hace frío y un día triste, me fallan las fuerzas. Me encanta estar en la calle, pero en invierno me meto en casa con mantas a leer y ver series (si me dejan), me cuesta más levantarme y ando siempre medio plof. 2015 nos ha regalado un otoño inolvidable, que incluso ha llegado a diciembre… ¡¡Gracias!!!


4. Tarjetas de Navidad hechas a mano.

Este momento, aunque se refiere a algo navideño, en realidad es pre-navideño porque las hicimos antes. Me dieron los mil males cuando me di cuenta de que en nada llegaba Navidad y no nos habíamos puesto a hacer tarjetas navideñas, una tradición ya en casa. Además, Henar me ayudó pegando piezas y pintando cosillas para incluir en el interior, así que pasamos una mañana divertida (y entretuvimos una mañana gris en casa) y el resultado quedó bastante chulo.  



5. Tardes de mantita y series.

Ya lo decía antes, llega el frío, la falta de luz y a mí me da por meterme en la cama a ver series, si me dejan. Papá Noel me trajo las cuatro primeras temporadas de Juego de Tronos, y como era de esperar, estoy enganchadísima. Pero en diciembre vi El tiempo entre costuras enterita y alguna que otra tarde me escabullí a la camita a leer. Además, también Henar y yo hicimos maratón de películas navideñas de Mickey en la cama, así que ha sido un mes de mucha mantita (como serán enero y febrero sin duda).


6. Fiesta Niños en el trabajo.

Técnicamente se hizo antes de mis vacaciones de Navidad, por lo que aunque fuese una fiesta navideña, la incluyo en diciembre. Lo pasamos fenomenal, mis amigos Patricia y Carlos, de Edulogic Producciones, encandilaron a nuestros niños con la representación de su obra El alucinante viaje de Lis Chisgarabís y el Doctor Nillito, que lleva a nuestros niños a un mundo fantástico que parece mágico, pero que en realidad es pura ciencia. Con ellos hicimos experimentos divertidos y pasamos una tarde estupenda, en la que además hubo merienda y salió el gran perro a repartir regalitos y para mí ése es uno de los momentos más mágicos del año en mi oficina.




7. Cena con Carlos y Patri.

Y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, ya que estaban aquí, llevé a Henar a casa después de la fiesta y me fui a comer con dos grandes amigos a los que no veo todo lo que quisiera y que siempre es un placer volver a verlo. Nos pasamos una noche estupenda (que si no hubiese sido porque a las 6 de la mañana, hubiese acabado viendo Star Wars), con cena, abrazos, buena conversación e intento de ponernos al día, lo que me recuerda que tenemos que quedar pronto otra vez.


8. Hotel Transylvania 2.

No voy mucho al cine y la mayoría de las veces que lo hago es porque voy con mi hija a ver una película infantil. De hecho, en las últimas semanas hemos visto toda la cartelera de cine para niños: El viaje de Arlo, Hotel Transylvania y La película de Snoopy . Pues bien, de las tres, Hotel Transylvania 2 me hizo pasar un rato estupendo, no sólo me gustó sino que me reí un montón con ella, y el doblaje del vampiro milenario por Arturo Fernández me encantó: ese chatín suyo tan característico en mitad de una historia de vampiros de risa es total.


9. Premios Solidarios.

El último trimestre de año a nivel de trabajo fue demasiado duro, se me fue literalmente de las manos: demasiado trabajo, poco tiempo y recursos nulos. Me embarqué en la aventura de organizar unos premios solidarios por primera vez, con mucha inexperiencia y nada de tiempo. Me encontré con más de 100 candidaturas, un mundo por hacer y dos semanas para tenerlo todo listo. Ese tremendo estrés me llevó a un problema de salud del que estoy saliendo (ya casi diría que estoy fuera). La entrega de premios salió bien y me quedo con el buen rato con mi equipazo, ésas son las cosas que merecen la pena: tu gente.




10. Zumba (aunque poquito).

La cervicalgia me impidió ir al gimnasio desde mediados/finales de noviembre (he vuelto después de Reyes) y también por supuesto dejar mis clases de Zumba. Y no podéis haceros una idea de lo que lo he echado de menos, especialmente Zumba! Fui a una sola clase en diciembre y pude hacer poquito (no tenía el cuello para muchos movimientos) pero fue pura vitamina en vena. Y en enero, estoy de vuelta con el Zumba!!!!!


Me encanta hacer estos listados mensuales porque, aunque probablemente la mayoría de los momentos no tengan mucho de especial, en realidad las cosas especiales de nuestra vida están en el día a día, y pararnos a escribirlos nos permite pensar en ellos y pararnos a reconocerlos y disfrutarlos. Si lo piensas, en la vida hay cuatro o cinco días grandes y con suerte, y además suelen pasar volando. Al cabo de cada año probablemente sólo tres o cuatro momentos especialmente memorables, que también suelen pasar rápido (todo lo bueno lo hace), así que es mucho mejor valorar las cosas positivas, aunque a veces sean insignificantes, de nuestro día a día.


¿Cuáles fueron tus 10 momentos de diciembre? 



VIERNES VITALES 41: LA MAGIA (2ª PARTE)

Tal y como os contaba en mi anterior post sobre Viernes Vitales (que podéis leer aquí), dediqué una gran parte de mi tiempo libre del mes de noviembre a hacer los ejercicios del libro La Magia, de Rhonda Byrne, la autora del famosísimo libro El Secreto. En total incluye 28 ejercicios para recuperar  la magia, identificarla y hacer que viva a nuestro alrededor, o cuanto menos intentarlo. Obviamente milagros a Lourdes, pero la verdad es que estos ejercicios están bien para hacernos recordar las cosas verdaderamente importantes de la vida, que a menudo olvidamos, y valorar y agradecer todas las cosas buenas que nos pasan cada día. Porque una de las grandes verdades de la vida es que no todos los días son buenos pero sí en todos los días hay alguna cosa buena, incluso en los peores días.

El viernes pasado os contaba sobre los 12 primeros ejercicios, que se centraban en la gratitud por lo que tienes ahora y por lo que has tenido en el pasado. Hoy os hablaré de los siguientes 10 ejercicios, que profundizan en la gratitud por tus deseos y por lo que quieres conseguir



1) Haz realidad todos tus deseos. Es fundamental, y algo que frecuentemente dejamos de hacer, pensar en lo que realmente deseamos, formarnos una imagen lo más nítida posible de nuestros sueños y deseos y este ejercicio se centra en sentir cada sueño, deseo o anhelo como si ya lo hubieses conseguido. Da las gracias por lo que deseas antes de conseguirlo. La gratitud es algo que has de tener antes de poder recibir. Debemos de tener confianza y agradecimiento, ya que cuando estS agradecido por lo que deseas, esto vendrá mágicamente. ¿Qué es lo que más deseas ahor mismo? Busca diez deseos importantes para ti en diferentes ámbitos de tu vida. El ejercicio busca claridad y profundidad en identificar qué quieres, cómo lo quieres y todo lo referente a cada deseo.

2) Que tengas un día mágico. Para ver y experimentar un día mágico, da gracias por todo tu día antes de vivirlo. Las dificultades y los problemas desaparecerán o al menos no serán demasiado importantes. Cuando te despiertes cada mañana piensa en tus planes para el día y da gracias por la perfecta realización de cada uno de ellos. Reconozco que no es lo primero que hago cada día, me levanto a oscuras (soy la primera que se levanta en mi casa), salgo de puntillas, y voy a toda velocidad con el tiempo cronometrado, y digamos que no me despierto del todo hasta el paseo con Athos o el desayuno ya en la oficina. En cualquier caso, aunque quizá tenga más impacto hacerlo a primera hora, planificar un buen día mágico y pensar en las cosas buenas que viviremos es un buen ejercicio, aunque lo hagamos un poquito más tarde del momento en que nos levantamos.


3) Sana mágicamente tus relaciones. Si tienes una relación difícil o rota, o guardas algún resentimiento o culpabilizas a otra persona, puedes cambiarlo a través de la gratitud. Este ejercicio es tremendamente complicado porque en una relación difícil no sentimos el menor agradecimiento hacia la otra persona y la culpamos de algunos de nuestros problemas. Cuanto más culpabilizas, más empeora la relación y por ende más empeora tu vida. En realidad, no importan quién tiene razón y quién no, así como quién dijo, hizo o no hizo algo. Busca una persona con la que no te lleves bien o contra la que guardes algún tipo de resentimiento. Haz una lista de diez cosas que agradeces a esa persona y te sentirás mejor, ya que los malos sentimientos que tienes hacia esa persona hacen que tu propia vida se resienta. Lo idóneo es repetir este ejercicio de manera periódica hasta lograr no tener malos sentimientos hacia dicha persona, pero así dicho parece fácil, en la realidad no lo es en absoluto. Si lo consigues y sigues teniendo contacto con esa persona, como tú cambiaras, muy probablemente todo cambie para mejor, ya que la persona notará tu cambio y las cosas mejoraran. Si te centras en una persona del pasado, sentirás paz y cómo se cierra un capítulo de tu vida. En el futuro, cuando una relación se vuelva difícil, te servirá recordar este ejercicio y ponerlo en práctica.

4) Magia y milagros en la salud. La salud es una de esas cosas que damos por hecho y de pronto nos llega la enfermedad o un periodo en el que nuestro cuerpo o nuestra mente se colapsan. En noviembre tuve una cervicalgi a con dolor agudo que me duró varias semanas, un aviso de mi cuerpo sobre el estrés al que el sometí por un tema de trabajo, sumado al estrés en el que vivo de forma continuada. Digamos que lo pasé un poquito mal y empecé a ver las cosas más negras y enfadarme conmigo misma y con el mundo (sobre todo laboral). El poder mágico de la gratitud aumenta el flujo natural de salud en la mente y el cuerpo y diversos estudios demuestran que ayudan al cuerpo a curarse más rápidamente. Este ejercicio tiene tres planos: el pasado (agradecimiento por la salud de la que has disfrutado, recuerda 3 momentos en los que te sintieras "en la cima del mundo"); el presente (agradecimiento por la salud que tienes hoy, todas las funciones, órganos y partes de tu cuerpo que siguen funcionando bien hoy, aunque sientas dolor o enfermedad por una parte de tu cuerpo); el futuro (piensa en algo que quieras mejorar de tu cuerpo y el estado ideal de lo que quieras mejorar y da las gracias como si ya hubiese pasado).


5) El cheque mágico. Cuando logras sentir más gratitud por el dinero que por la falta del mismo, se crea una nueva circunstancia que elimina la falta de dinero y la sustituye mágicamente con más dinero. El dinero puede llegar a través de un cheque inesperado, un aumento de sueldo, un premio de lotería, la devolución de un impuesto o el regalo de dinero por parte de otra persona. Pero en nuestro día a día hay muchos momentos en los que recibimos dinero o ahorramos dinero de manera casi mágica: cuando alguien nos invita a un café, nos hacen un regalo, recibimos un artículo con descuento etc. Extiéndete a ti mismo un cheque mágico en blanco del Banco de Gratitud del Universo, rellena la cantidad de dinero que deseas recibir, tu nombre y la fecha de hoy. El dinero del cheque mágico tiene que ser una cantidad específica para conseguir algo que realmente deseas, ya que puedes sentir mas gratitud por el dinero cuando sabes en qué te lo vas a gastar. Pero recuerda, el dinero es un medio para conseguir lo que deseas, pero nunca debe de ser la meta. Empieza por una cantidad pequeña en tu primer cheque mágico, y tras recibir esa pequeña cantidad, vete aumentando el valor de los siguientes cheques mágicos. Siente felicidad y agradecimiento como si realmente ya hubieses recibido el dinero.

A este respecto, os contaré que yo tengo un bote para vacaciones o caprichos. Es algo similar al cheque mágico. Simplemente es un bote en el que deposito todo lo que ingreso por mis ventas en Wallapop, así como el valor real de las entradas de teatro o espectáculos para las que en ocasiones recibo invitaciones, y, a veces, aunque no siempre, el importe de algo que iba a gastar y finalmente no he hecho, o de la cena a la que me ha invitado alguien o cualquier otra cosa. Al final, os aseguro que te encuentras con bastante dinero. De hecho, cada vez que me voy de vacaciones, por cortas que sean, dejo el bote vacío. En Navidad, después de cuatro meses, pagué con el bote casi todos los gastos de las vacaciones navideñas, lo que produce un ahorro real en mi cuenta corriente.

6) La lista mágica de tareas pendientes. Cada día aparecen pequeños problemas, si no sabemos cómo resolver un problema, a menudo nos colapsa os. Siente tanto agradecimiento como puedas por lo que quieras que se haga ahora mismo, como si ya estuviese hecho. Elige tres tareas importantes que quieres resolver, concéntrate en ellas y siente agradecimiento por ellas, verás cómo alguna mano mágica te ayuda.

7) Pasos mágicos. Di gracias 100 veces al día, da 100 pasos y pronuncia gracias en cada uno de ellos. Automáticamente sentirás cómo te sientes de mejor humor.

8) La magia del corazón. Cuando intensificas el sentimiento de gratitud en tu interior, las cosas por las que has de sentirte agradecido aumentan. Cuando hayas practicado la gratitud durante mucho tiempo, llega un momento en que lo sientes en lo más profundo del corazón. Esto sí que es algo verdaderamente mágico, yo no lo he sentido con un ejercicio en concreto, pero hay momentos en mi vida de felicidad o de paz extremas. Momentos en los que te sientes tan dichoso y agradecido hacia el mundo que cuando andas, parece que lo haces a unos centímetros del suelo. Probablemente a muchos les parezca algo imposible o una tontería sin más, pero cuando sucede es maravilloso, verdaderamente mágico.

9) Magníficos resultados. Todos queremos conseguir buenos resultados con lo que hacemos. Al dar las gracias antes de hacer algo, utilizamos la magia de la gratitud para asegurarnos el resultado deseado. Este ejercicio se basa en sentir agradecimiento antes de hacer algo que quieres que salga bien, elige cada día 3 situaciones en las que desees magníficos resultados y elige además al final del día 3 situaciones inesperadas que te hayan sucedido hoy.

10) Ante tus propios ojos. "Este mundo, a pesar de toda nuestra ciencia, sigue siendo un milagro; maravilloso, inescrutable, mágico, y más de lo que nadie se puede imaginar". T CARLYLE. No importa lo grandes que sean tus deseos, lucha por ellos y ayúdate de la gratitud. El agradecimiento te aportará una felicidad por la vida con o nunca habrías sentido antes, y eso no tiene precio (la sensación de caminar unos centímetros por encima del suelo).

Algunos ejercicios me parecen más útiles que otros, pero en cualquier caso nos hacen reflexionar en positivo sobre ciertos aspectos de nuestra vida. 

Los seis ejercicios restantes, ya os los cuento el próximo día: 

Si quieres leer la primera parte, pincha aquí

VIERNES VITALES 40: LA MAGIA (1ª PARTE)

Durante el mes de noviembre del año pasado (hay que ver cómo vuela el tiempo, ya lo decía Serrat: Com ha passat el temp! Com han volat els anys!), dediqué gran parte de mi tiempo libre del mes a realizar los ejercicios contenidos en el libro La magia, de Rhonda Byrne. Se trata de la misma autora del best sellar El secreto, que yo aún sigo sin leer (tiene papeletas de caer este año, veremos), pero en este caso es un libro compuesto por 28 ejercicios a los que dedicar un mes entero (en mi caso fue noviembre) y que profundiza sobre la magia en los diversos aspectos de la vida. Os hago un resumen de algunos de los puntos fundamentales o que más me han gustado de este libro.

¿Recuerdas tu infancia cuando veías la vida con admiración y asombro? La vida era mágica y apasionante, y te emocionabas con las cosas mas pequeñas. Hay un sentimiento exquisito que muchos hemos experimentado de niños: que todo era bueno, que todos los días prometen más emoción y aventura, y que nada puede sabotear nuestra felicidad por la magia de todas las cosas. La magia en que una vez creíste es verdadera. Lo que es falso es la perspectiva desilusionada de la vida que muchas veces tenemos de adultos. La vida puede ser mucho más maravillosa que lo que imaginabas en la infancia.

El primer principio para la magia es el agradecimiento. La Ley Universal dice que la gratitud es magnética, que cuant más gratitud sientes más abundancia de magia tendrás, y es absolutamente cierto. Uno de los pilares de aprendizaje que asimilé cuando recibí sesiones de coaching fue precisamente éste, ser agradecido por las continuas cosas buenas que te pasan en la vida. Este libro profundiza en esta idea pero desde la perspectiva de que la gratitud hay que practicarla, para reconocerla y disfrutar de la magia en toda su plenitud.

Muchas veces atravesamos situaciones difíciles, angustiosas... Pero de todo se sale y con el paso del tiempo terminas dándote cuenta de que aquella gran montaña ha quedado atrás y que muchas veces no era una montaña, sino un cerro, o una roca grande. Si practicas el agradecimiento de forma diaria, empezarás a darte cuenta que, incluso en los peores momentos, hay montones de cosas preciosas y mágicas a tu alrededor. Os voy a contar una pequeña anécdota, mi idilio con San Antonio. Soy absolutamente agnóstica (14 años en un colegio de monjas trae esa consecuencia, entre otras), pero siento una gran simpatía por la figura de San Antonio. Primero, por ser lisboeta, de Alfama para más señas (lo de Padua fue después) y segundo, porque mi padre tenía un tío muy querido por todos que sentía una gran devoción por San Antonio, ya que en la guerra había recibido un disparo el día de San Antonio y no le pasó nada. El caso es que cuando busco aparcamiento yendo con el coche se lo pido a San Antonio y la gran mayoría de veces aparece mágicamente. No siempre sucede pero es increíble que casi siempre se vaya uno en el momento que paso, y especialmente siempre me encuentra sitio en la parte alta de Segovia, con lo difícil que es aparcar en esa zona. De ahí que mi marido diga que a saber lo que tengo yo con San Antonio. Pues bien, le llamo en voz alta dentro del coche y cuando aparco siempre le doy las gracias a grito pelado (y obviamente cuando no me encuentr aparcamiento no me enfado con él, como mucho le regaño la siguiente vez y le recuerdo que esta vez estaría bien que me encontrase aparcamiento, que ya di suficientes vueltas el día anterior). La moraleja de todo es que nuestra vida está llena de San Antonios, nuestro trabajo consistirá en reconocerlos y agradecerles lo muchísimo que hacen por nosotros cada día.


LA MAGIA: 28 EJERCICIOS PRÁCTICOS.

Este libro está compuesto por 28 ejercicios prácticos, que deberíamos hacer uno cada día. Yo los hice todos dentro de los 30 días de noviembre, que era mi reto. Pero obviamente no hice uno por día porque hay muchos días en los que soy incapaz de sacar quince minutos para mí, y otros días en los que sí puedo hacer cuatro o cinco ejercicios.

Los 12 primeros ejercicios profundizan en la gratitud por lo que tienes ahora y por lo que has recibido en el pasado. En este post me centro en estos 12 ejercicios, pero prometo ir escribiendo sobre el resto otro(s) día(s). Os los enumero para que os hagáis una idea mejor del contenido de los mismos.



1) Enumera tus bendiciones. Este ejercicio hay que repetirlo cada día y consiste en dar gracias por las cosas maravillosas que tenemos en nuestra vida y que muchas veces o damos por hechas o no les prestamos atención. Gracias por la familia, los amigos, la salud, el trabajo, la vida, la felicidad, la naturaleza, el amor, la felicidad, el tiempo, el dinero... Hay tantísimas cosas por las que dar gracias... Al principio te fijas en las grandes cosas de tu vida, pero luego, en el día a día, das gracias por los días de otoño, el rato para ir a buscar a mi hija al colé, la sonrisa que te ha dedicado alguien, la llamada que has recibido o la sensación de sentirte muy vivo. Hay que dar las gracias por cad una de esas pequeñas grandes cosas.

2) La piedra mágica. Este ejercicio también habría que hacerlo cada día, pero yo no siempre lo he hecho. Busc una piedra mágico y colócala en la mesita de noche. Tómala entre tus manos antes de dormirte y piensa en lo mejor que te ha pasado hoy, y da gracias por ello. Al final, sólo por ver la piedra ahí puesta, ya recibes esa sensación de buena sintonía.

3) Relaciones mágicas. Son el contacto y las experiencias con otras personas lo que da felicidad y sentido a nuestra vida. Es esencial entender cómo nos afectan las relaciones que tenemos en nuestra vida, tanto las buenas como las malas. Es uno de los grandes retos: agradecer a cada uno el ser como es. Eso supone la aceptación (otro de los grandes principios) y puede ser fácil en las buenas relaciones, pero no lo es en las malas. Sin embargo, es posible. Cuando eres capaz de agradecer a alguien que te ha hecho daño el ser o haber actuado así, logras un bienestar extremo, nunca antes imaginado e imposible de explicar con palabras. A veces, esa situación desagradable te hace creer, o replantearte las cosas, tomar otro camino... Yo soy de los que creen que las cosas en la vida suceden por algo, aunque sea imposible entenderlo cuando está sucediendo. El reto es encontrarle el sentido después.

4) Salud mágica. La salud es probablemente lo mas importante que tenemos en nuestra vida y de lo que menos nos acordamos. Aquí se aplica totalmente el dicho de acordarse de Santa Rita sólo cuando truena. La mayoría de los días de nuestras vidas, si tenemos una salud normal o buena, nos sentimos bien. Por ello, no reparamos en lo agradecidos que deberíamos sentirnos por tener esta buena salud que tenemos, y sólo nos acordamos de la salud cuando nos falta.

5) Dinero mágico. La gratitud es la riqueza y la queja es la pobreza. Aunque pasemos una mala racha económica, debemos agradecer todo el dinero del que hemos disfrutado en nuestra vida. Este ejercicio profundiza en el dinero que gastaron, o invirtieron, tus padres en ti durante tu infancia, tu educación, tus necesidades y también tus caprichos. El dinero que has ganado, el que has heredado, el que te ha permitido vivir, comer, vestir, tener un techo, irte de viaje, darte caprichos... Sirve además para recapacitar sobre el dinero e intentar ahorrar más, o al menos yo lo he canalizado en este sentido.

6) Así trabaja la magia. Este ejercicio profundiza en el trabajo y reconozco que es uno de los ejercicios del libro que mas me han servido. Yo soy una persona que trabaja para vivir y no vive para trabajar, lo que no es óbice para que me guste mi trabajo actual, intente disfrutar con él y aprender al máximo, así como también intentar rentabilizarlo al máximo y vivir lo mejor posible. Pero eso no significa más dinero, sino más tiempo, ya que la vida nos vuela entre los dedos. Pero en este ejercicio te empujan a que encuentres todas las cosas buenas de tu trabajo, y sorprendentemente, cuando te pones a escribir la lista, aparecen muchas más de las que hubieses pensado.

7) Superación mágica de la negatividad. Es uno de mis grandes caballos de batalla, como libra que soy, o estoy muy arriba o muy abajo, la balanza busca el equilibrio y (casi) siempre termina descompensada. La autora de este libro sostiene que las situaciones negativas surgen por un período prolongado de falta de agradecimiento, y en gran parte tiene razón. Las cosas a menudo suceden sin que tengamos posibilidad de cambiarlas, pero sí tenemos la posibilidad de modificar la forma en que las afrontamos y cómo dejamos que nos afecten, aunque no es fácil. Hay que buscar motivos para estar contentos en una situación negativa, a menudo mirando hacia el pasado y agradeciendo la época en la que las cosas fueron diferentes, o pensando en el futuro y la superación de esta circunstancia. Y se puede, aunque a veces parezca imposible, aunque fácil no es.

8) El ingrediente mágico. Este ejercicio profundiza en la tradición milenaria de dar gracias por los alimentos. La comida no deja de ser, ni más ni menos, que un regalo de la naturaleza y agradecer las cosas simples de la vida en una de las formas más profundas de agradecimiento.

9) El imán del dinero. La mayoría de las personas no somos conscientes de que se quejan por el dinero, pero si les falta dinero en su vida se están quejando sin darse cuenta. Este ejercicio nos dice que escribamos gracias y pagado en cada una de nuestras facturas.

10) Polvos mágicos para todos. Lo que damos a otra persona de todo corazón vuelve a nosotros multiplicado por cien. Estar agradecido y decir gracias a otra persona por cualquier cosa que recibas de el,a es vital para mejorar nuestra vida. Nuestra vida está llena de San Antonios y debemos agradecerles todo lo que hacen por nosotros. Está comprobado que la gratitud da alegría, la amabilidad produce simpatía y el círculo mágico hace que la gente esté mejor. Piensa en ese camarero sonriente cuando te sirve un café frente al que parece que te perdona la vida y está siempre con un nubarrón encima, ¿a quién prefieres?, ¿qué te provocan cada uno de ellos?, ¿cuál de los dos quieres ser?, ¿cómo te perciben los demás? Cuando te encuentres, en cualquier momento, a alguien amable o que haya tenido un gesto amable contigo, mírale a los ojos y dale las gracias de todo corazón. La sonrisa genera más sonrisa

11) Una mañana mágica. Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio que es estar vivo. Incorporar la gratitud en la rutina matinal mejora el resto del día, aunque yo no siempre soy capaz de incorporarla a primera hora, porque a las 6 de la mañana suelo tener mucho sueño, mucho frío y poco tiempo. Lo ideal es hacerlo nada mas levantarse, aunque yo lo hago media hora después, cuando saco al perro, o cuando desayuno con mis dos compañeros y amigos Cristobal y Ana. Pero lo cierto es que cuando te concentras en buscar razones para estar agradecido no hay lugar para pensamientos negativos. Cada vez que sucede algo nuevo y te sientes agradecido por ello, aceleras la magia y las buenas cosas generan más cosas buenas. Nuestra vida y nuestro día a día están llenos de esos momentos mágicos.

12) Personas mágicas que han sido importantes para ti. Éste es uno de los ejercicios que mas me han gustado del libro. Todos hemos recibido ayuda o apoyo de otras personas en ocasiones concretas de nuestra vida en las que lo hemos necesitado. A veces, otra persona altera el curso de nuestra vida infundiendo nos ánimo, guiándonos, o simplemente por estar presentes en el momento adecuado. La vida sigue y tendemos a olvidar ese momento en que alguien ha dejado huella o ha cambiado nuestra vida. Muchas veces, no nos damos cuenta de cuánto ha influido una determinada persona en nosotros hasta que ha pasado mucho tiempo. Este ejercicio quiere hacernos reflexionar sobre las personas mágicas y generosas que han influido en nuestra vida. Muchas de ellas ya no están, bien porque se hayan ido, o bien porque nuestros caminos se han separado. Hablémosles como si estuviesen presentes y muestra tu agradecimiento. Este ejercicio me llevó a mi infancia, a mis abuelos, a los veranos en el norte, a un novio que marcó mi tendencia política, a los buenos profesores, a los grandes amigos, a esos abrazos que recibimos cuando tanto los necesitamos.

Hasta aquí la primera entrega, aún quedan 16 ejercicios más, pero para no hacer de este post la historia interminable, los dejo para otro día.

¡Feliz 2016! Que tengáis un año mágico.