MI EXPERIENCIA CAR2GO


Creo que no desvelo nada si digo que me encantan las nuevas fórmulas de la denominada economía colaborativa. El mundo está cambiando en muchísimos aspectos y esta nueva realidad de consumo es sin duda un síntoma de ello. Creo que mis padres, y un porcentaje alto de su generación, no podrán entender mis preferencias sobre la compra-venta de segunda mano (algo que ya me gustaba en mis veranos adolescentes en Inglaterra), o las nuevas fórmulas de compartir alojamiento, coche y muchas otras cosas. A este respecto, me gustaría dejar por escrito dos reflexiones: la primera es que entiendo que mis padres no me entiendan, porque estoy segura de que yo no entenderé muchos hábitos de mi hija dentro de unos años (y ya me voy mentalizando sobre ello); y la segunda, que es cierto que con familia (que incluye niña, marido y perro) hay ciertos modelos de consumo colaborativo que me hubiesen chiflado hace años (como dejar mi casa y utilizar otras casas de gente desconocida, o compartir coche) que me han pillado “mayor” o con otros hábitos (léase a veces miedos) que los hace incompatibles.

Dicho lo cual, hoy quiero hablar de Car2Go. Los que andéis por Madrid seguro que habréis visto un montón de smarts blancos con letras azules con las menciones Súbete y Conduce. No pueden tener un claim más claro porque efectivamente se trata de eso, que cojas el coche, te subas y te lo lleves por Madrid, así de fácil. Ahora bien, el proceso pasa por darse de alta previamente y a ese respecto, me gustaría escribir un post explicativo sobre algunas dudas que a mí me surgieron.


Qué es

Car2Go es un sistema de utilización de vehículos que lleva funcionando varios años en diversas ciudades europeas y que llegó a Madrid hace apenas unos meses (en octubre-noviembre del año pasado si no me equivoco. Se trata de coches eléctricos de modelo smart, idóneos para moverte dentro de la ciudad, que te permiten trasladarte de un punto a otro respetando el medio ambiente y que además su alquiler es únicamente por uso. De esa manera si necesitas algo, lo buscas, lo coges, te montas y voilá, a conducir.


Darse de alta

Para poder utilizar la flota Car2Go tendrás que registrarte previamente en su web. Es un proceso muy sencillo en el que te pedirán tus datos personales, incluyendo tu carnet de conducir. Recibes al momento el email de confirmación con un código QR y con él tienes que acudir a un punto de validación donde comprueben que efectivamente tienes carnet en vigor. Normalmente esos puntos suelen ser autoescuelas, al menos yo fui a una cerca de mi casa. Tienes que llegar con el email (es imprescindible enseñar el código QR que has recibido, así que no lo borres y lleválo en tu móvil) y presentar tu carnet de conducir en vigor. Una vez que el sistema valide tus datos (sólo te lleva unos minutos) ya podrás comenzar a utilizar Car2Go y puedes coger tu primer coche.


Descárgate la App y busca coche

Te descargas la App en tu móvil (es imprescindible, luego os cuento por qué), autorízala a que conozca tu posición y mediante el sistema de geolocalización te dirá dónde hay un Car2Go cercano y disponible. La posibilidad de buscar el Car2Go más cercano también puede hacerse mediante web, así como la posibilidad de reservar el vehículo en los treinta minutos previos.
A través de la app podrás ver dónde hay un coche disponible, reservarlo, gestionar tu cuenta, y sobre todo abrir el coche. Vamos, que si no tienes el móvil encima estás perdido.


Reservar un coche

Puedes reservar el coche tanto mediante la app como la web durante un máximo de 30 minutos antes de que vayas a cogerlo. Se supone que el sistema bloquea ese coche, de manera que otro usuario no podrá cogerlo. De ahí que a veces puedes estar viendo un Car2Go aparcado delante de ti y que no aparezca en la aplicación, de manera que no puedas reservarlo ni tampoco abrirlo (aunque como me pasan cosas muy raras, luego os cuento más a este respecto). Me parece alucinante porque ese coche se “bloquea” para ti y tú no pagas nada por él hasta que comienzas a utilizarlo. Es además una funcionalidad muy útil. Conozco gente que utiliza el Car2Go para irse a su casa después del trabajo y que 20 ó 30 minutos antes de salir busca un coche cercano, lo reserva y así de ese modo puede contar con él cuando salga.

Una pequeña advertencia, es posible reservar y luego anular reserva, así como reservar otro vehículo. Ahora bien, si has cancelas una reserva del coche X pensando en reservar el coche Y pero por el camino alguien lo coge o lo reserva y no está disponible cuando quieras reservar ese segundo coche (ocurre en cuestión de segundos a veces), ten en cuenta que no vas a poder volver a reservar el coche X que habías reservado previamente durante un máximo de 2 horas. A veces no hay muchos coches cerca, así que ojito con esto.


Llega al coche

Estás delante del coche que quieres coger y que está disponible, que has reservado con anterioridad o que simplemente has encontrado, está libre y vas a empezar a utilizar. Hay algunas cosas previas que debes saber.

Lo primero, según mi recomendación personal es que si el coche está disponible, lo reserves, no vaya a reservarlo alguien antes y te quedes ahí delante mirando. Puedes anular la reserva y no tiene coste, así que de ese modo te aseguras tener ese coche.

Da una vuelta alrededor del coche y verifica los posibles daños que pueda tener, ya que el navegador te pedirá que los identifiques cuando comiences a usarlo. Es súper importante que verifiques los daños y que los comuniques, ya que de no ser así podrían imputarte tales daños.

Ponte delante de la luna en la parte del conductor y conecta tu aplicación con el sistema, sigue los pasos y el coche se abrirá. Abre la puerta y siéntate. Si necesitas previamente meter algo en el maletero, tendrás que seguir las indicaciones que encontrarás en la luna, son muy sencillas. Ábrelo, mete lo que necesites, coloca bien la compuerta cuando lo cierres (que los anclajes hagan clic) y comprueba que está bien cerrado.


Comienza tu trayecto Car2Go

Verás la pantalla del navegador, que te habrá identificado y que te recibirá con tu nombre y apellidos. Te pide tu código de navegación, un código de 4 dígitos que habrás dado en tu proceso de alta a través de la web (así que más te vale poner un código que recuerdes), introdúcelo, el sistema te reconoce y todo ok.

En ese momento tendrás que informar sobre los posibles daños del coche. Súper importante, así que moléstate en hacerlo bien. Si ya hay daños que han sido comunicados previamente, el propio navegador te los dice, sólo tendrás que dar de alta nuevos daños.
Coge la llave (que está a la derecha del navegador) sácala e introdúcela en su cavidad en la zona central al lado de la palanca de cambios. Gira a la derecha y arranca. Y ahora voy a decir una obviedad pero que al parecer no lo es tanto. Es un coche eléctrico, de manera que no emite ningún ruido al arrancar.

La palanca de cambio tiene cuatro posiciones: te interesa saber que la N es para dejar el coche aparcado, la D para ir hacia adelante y la R para ir hacia atrás. La cuarta posición es la P que yo creía que era de Parking, pero no me ha quedado nada claro. Es súper sencillo, porque al ser automático no tienes que mirar la palanca de cambio mientras conduces, ni pisar el embrague (eso al principio se hace rarísimo) ya que no existe, sólo tiene dos pedales: freno y acelerador. Y el freno es súper suave, en cuanto le coges el tranquillo resulta muy sencillo (pero en mi primer trayecto yo pegué más de un frenazo por pisar el pedal más de lo que se necesita).  
La verdad es que conducir un coche automático es genial, sólo tienes que dirigir el volante y mirar al frente, mucho más sencillo que mi coche diesel de toda la vida.


Has llegado a tu destino, aparca

Una de las principales ventajas de este sistema es que sólo pagas por el trayecto y que tanto el seguro como el aparcamiento está incluido en el precio. Puedes aparcar dentro del perímetro de la M-30 en las zonas verde y azul. Se trata de un smart que ocupa poquísimo espacio, por lo que en la mayoría de las zonas podrás aparcar más o menos bien y sin que te cobren nada por el aparcamiento.

Finaliza tu viaje

Tienes aparcado el coche, pon la palanca en posición N, saca la llave del contacto en la parte central, introdúcela en el contacto situado a la derecha del navegador, sigue las instrucciones del sistema y acaba tu viaje. Sal del coche, cierra la puerta y espera los 15 segundos (con cuenta atrás) hasta cerciorarte de que el coche está cerrado y todo está ok. Si te has dejado algo dentro, tienes tiempo para volver a abrirlo y cogerlo (acuérdate especialmente si has dejado algo en el maletero).


Costes

Darse de alta cuesta 19 euros, es un pago inicial (en algunos momentos han tenido promociones a cero euros, brujulead por internet en cualquier caso por si encontráis alguna que sirva) y único.

Luego, pagarás únicamente por el uso. Es decir, si no coges ningún Car2Go en un mes, no te cobrarán nada. Los pagos se hacen mediante tarjeta de crédito que habrás vinculado previamente a tu cuenta. Por el trayecto pagarás 0.19€/minuto, lo que está fenomenal, teniendo en cuenta que no estás pagando ni seguro, ni combustible, ni mantenimiento de coche, ni parking… Eso sí, pagarás desde el momento en que abras el coche, por lo que si te tiras diez minutos aparcado sin moverte, también los pagas.


Ventajas que le veo

Muchas y muy evidentes.

Puedes disponer de un coche “cuando quieras” sin los costes asociados a tener tu propio coche, sino sólo el disfrute.

Te olvidas del coste del aparcamiento, que en Madrid sí supone bastante.

Es una alternativa perfecta al transporte público (especialmente el metro en Madrid se ha convertido en una alternativa casi de lujo, porque entre que vas y vuelves te has gastado cuatro euros, si son dos personas multiplica), al coche privado (al menos en desplazamientos urbanos) y al taxi (que si el metro es caro, mejor al taxi ni lo nombramos).

Son vehículos eléctricos no contaminantes.

Una vez que le coges el tranquillo es facilísimo de conducir. Y en el primer viaje se lo coges.


Inconvenientes

Aparcar en el centro, o en determinadas zonas, es casi una utopía, aunque lleves un smart. Si te tiras quince minutos dando vueltas te va a salir cara la idea.

A veces no hay coches disponibles cerca de ti. A este respecto, a finales del día, si buscas en la app, verás que la gran mayoría de los coches están en los barrios (siempre dentro del anillo de la M-30), por lo que quizá te tengas que dar un buen paseo para coger un coche. Aunque bueno, el lado positivo es que caminar es saludable.


Consejos / Recordatorios

Si puedes reservar, reserva. No pierdes nada y te evitas quedarte sin el coche. Ten en cuenta que si anulas la reserva de un coche en concreto, aunque no te costará nada, te imposibilitará volver a reservar ese coche en concreto durante las dos horas siguientes.

Revisa la carga de batería. La app te dice cuánta batería le queda al vehículo, tienes obligación como usuario de dejarlo con una batería mínima del 20% (para que puedan recoger el vehículo y llevárselo a cargar). Me han contado algún caso de alguien que se ha quedado sin batería, o casi, pero además si tienen que llevarlo en grúa, te pueden cobrar según tarifa (unos 50 euros).

No puedes aparcar fuera de la M-30. Creo que la limitación al anillo de la M-30 es sólo para aparcar y no para circular, pero no estoy segura de este punto. En cualquier caso, aparcar dentro de la M-30 en zonas verde o azul es requisito imprescindible.

Las cosas raras que me pasan

Sí, me pasan cosas raras. Y las admito como algo normal, un rasgo vital sin más, hace tiempo que no le doy más vueltas. La primera tarde, recién salida de verificar mi carnet en la autoescuela cerca de mi casa, reservé un coche y veinte minutos después llegué a cogerlo. La reserva aparecía en mi móvil pero el coche no se abría. A los dos o tres minutos llegó un chico, que me dijo que tenía ese coche reservado y cuando intentó abrir, efectivamente se abrió. El coche más cercano estaba lejos, y yo había quedado 20 minutos después. Le debí de dar pena al chico (que ya se había encontrado con una situación así tres o cuatro veces según me dijo) y como mi destino le pillaba de camino, se ofreció a llevarme. Cuando llegué, me bajé, le di las gracias, y hasta hoy. Quizá algún día me lo vuelva a cruzar, con o sin Car2Go de por medio, ya que vivimos cerca, pero fue una anécdota curiosa. Según me dijo un compañero, al ser el primer trayecto, quizá el sistema falló. Sólo falló esa vez, después de cenar me cogí un coche para la vuelta y sin ningún problema. Y también hasta hoy.


En conclusión, normalmente me muevo en moto y probablemente no seré una heavy user de este sistema, pero eso no impide que me encante. Hay momentos en los que hace frío, o calor, o llueve, y no apetece tanto la moto. Teniendo en cuenta que si no lo usas no pagas nada por ello, puede venir fenomenal y sin duda lo usaré. 

2 comentarios:

  1. Me parece una buena alternativa para quienes conducís, a mí no me gustan los coches, soy más de bici o moto. Besotes.

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  2. A mí me apasiona conducir. Es una historia curiosa, porque nunca sentí interés por los coches hasta que con 21 años me subí en el de la autoescuela por primera vez y descubrí que se me daban bien. Me lo dijo el profesor el primer día: tienes oído para el embrague me dijo, se te va a dar bien esto. Lo mismo me pasó con la moto, aunque esa anécdota aún es más surrealista, un día te la cuento con un café. Y con el Car2Go me temo que me ha pasado de nuevo :)

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