366 HAPPY DAYS: JUNIO


¡7 de julio San Fermín! Y me acabo de dar cuenta de que no he publicado un pequeño post con los mejores momentos de junio, así que ahí vamos.

Junio ha sido un mes de transición: final del cole, comienzo de las vacaciones, campamento científico… en mi caso un mes de preparación del verano, cuadrando calendario y agendas laborales, familiares, vacacionales… Porque este verano se presenta complicado en cuanto a calendarios, pero tengo la esperanza de que va a ser un buen verano, tranquilo y a la vez lleno de buenos momentos.

Me quedo con 5 fotos de junio, que creo que hacen un buen resumen del mes.


La primavera de los campos de Castilla 

La primavera de este año ha sido especialmente odiosa para los alérgicos (entre los que me hallo), pero es cierto que ha sido una de las mejores primaveras de los últimos años. Ahora que los campos castellanos han mutado a su característico color amarillo con las espigas y los toques de color de las efímeras amapolas, empieza el verano de verdad. He estado dos veces en el pueblo de mis abuelos este mes de junio, para una celebración familiar una de ellas. Me ha dado bastante nostalgia de esos tiempos pasados que no volverán.



Malakids, festival para niños marchosos 

Tengo una chica marchosa en casa que se pone sus mejores galas y se echa a la calle a disfrutar de su primer festival Malakids, urbano, fresco y con encanto a partes iguales. Sólo nos pasamos un ratito por allí, pero nos dio tiempo a disfrutar de sus talleres, su buen ambiente, incluso un pequeño concierto para los niños. Le tenía yo ganas a este festival, así que viendo la buena experiencia, seguro que nos animamos a repetir en próximas ediciones.



Athos, el compañero más fiel

También tengo un peludo amoroso que le encanta jugar con su pelota y que te recibe con una fiesta cada vez que llegas a casa. Me gusta esta foto, tan serio, como diciendo “amita, ¿no ves que tengo una pelota?, ¿a qué esperas para jugar conmigo?



Pequeños grandes momentos: meriendas veraniegas

Las meriendas de verano, en una terraza, con buena temperatura y manjares como éstos son sencillamente perfectas. Ésta es de un bar de un pueblo que hay en Segovia, donde pasamos ratos estupendos. Si piensas en la gran felicidad que aportan cosas tan pequeñas como éstas, te das cuenta de las cosas verdaderamente importantes de la vida. Y de lo importante de ser conscientes de ellas y valorarlas.



Sobrevolando el cielo de Madrid 

En las tardes de junio hemos tenido que entretener muchos pequeños ratos con planes (os contaba algunos de mis trucos aquí). Entre ellos, nuestros viajes en Teleférico, un planazo que nunca nos falla y que nos encanta. Nunca me canso de disfrutar el precioso cielo de Madrid desde este medio de transporte tan especial.


Además, me encantó ver a Lola Herrera en Cinco horas con Mario, disfruté grandes conversaciones con amigos, Henar se lo pasa fenomenal en su campamento científico, hemos ido al cine (a ver Buscando a Dory), hemos estrenado algo estupendo (que igual un día me animo a contarlo por aquí) y en definitiva junio ha sido un mes bonito y soleado, tranquilo y de transición, como decía al principio. Antesala del verano y de las ansiadas vacaciones. Veremos qué nos depara julio primero y agosto después, yo les tengo muchas ganas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Este blog no es nada sin tus comentarios :)