MADRID CON NIÑOS 26: VISITA AL MUSEO DEL ROMANTICISMO

Hace casi tres años escribí un post en el que os hablaba de uno de los pequeños secretos de Madrid, un lugar recóndito, lleno de encanto y muy desconocido en general: el Café del Jardín. Se trata de un pequeño patio con jardín interior situado en un palacete del XIX en la zona entre Chueca y Alonso Martínez. Además, es la cafetería de uno de los museos más cucos y preciosos de Madrid: el Museo del Romanticismo.

Pues bien, el sábado pasado tuvimos la oportunidad de volver al Museo del Romanticismo. Hacía demasiado tiempo que no visitaba ese museo, y además, las dos o tres últimas veces que había ido hasta allí fue precisamente para visitar su Jardín y no el museo en sí. Pero el pasado sábado fui con mi hija a un taller para niños y fue absolutamente fantástico. Lo pasamos fenomenal, los niños disfrutaron muchísimo y aprendieron que un museo no es un sitio aburrido, sino un universo por descubrir. Más aún un lugar como el Museo Romántico, que no es una pinacoteca o un museo al uso, sino como dijo la guía, una auténtica máquina del tiempo. Subes las escaleras y retrocedes 200 años, como si de una puerta del Ministerio del Tiempo se tratase. Aterrizas de lleno en pleno siglo XIX, la etapa conocida como el Romanticismo, en una casa palacio de la época ataviada con sus mejores galas y en la que en la actualidad podemos contemplar todo tipo de muebles de la época, vajillas y demás objetos, que nos hacen entender el espíritu de aquellos años.


Los talleres infantiles los suelen hacer un par de veces al mes, por lo que he visto. Necesitan inscripción previa en el teléfono 914483647. Os dejo el enlace a las actividades para que le echéis un ojo si lo deseáis. Hay actividades para niños, jóvenes, adultos, escolares e incluso actividades especiales como conciertos y actividades extraordinarias. Dentro de estas últimas se encuentran por ejemplo cuentacuentos con temática Halloween ahora que se acercan las fechas.

Pero volvamos a los talleres infantiles, en un paseo por el museo de alrededor de una hora de duración, los niños se divertirán y aprenderán muchísimo sobre las costumbres decimonónicas. La guía de nuestra visita, Carmen, tiene muy buena mano con los niños y ayudada por una tableta, les llevará por las principales estancias del museo, siguiendo nueve pistas diferentes. Mediante este pequeño juego de detectives, los peques tendrán que identificar nueve cosas en nueve lugares diferentes del museo. Algunas de ellas son pinturas, objetos de menaje, adornos de determinados muebles, juguetes antiguos… un poco de todo. En torno a esas pistas, se hila la historia y los niños aprenderán las diferencias entre cómo se vivía en el siglo XIX y cómo vivimos ahora, qué cosas tenemos que antes no existían, qué cosas usaban antes y que ahora casi ni conocemos… Los niños se sorprenderán de una casa sin baño o sin tele.

Especial mención a Carmen, la guía, muy accesible y maja en toda la actividad. Se sentó en varias ocasiones con los peques, estableciendo desde el principio un buen diálogo e interacción con ellos, que hicieron la visita amena y divertida.


Lúdico, divertido y tremendamente formativo, no se puede pedir más.

Creo que en Madrid hay estupendos planes con niños, y algunos de ellos son tan desconocidos como éste. Existen muchos talleres infantiles en los museos, ideales para que los niños aprendan a relacionarse con estos lugares y se enamoren de sus encantos sin que se aburran. Además, la mayoría de los talleres son gratuitos o tienen precios muy asequibles. Merece la pena introducir a los peques en estos planazos de museo y a este respecto Madrid es un lugar estupendo con muchas opciones.


No os perdáis el desayuno en el Café del Jardín. Desgraciadamente, el sábado pasado estaba cerrada por mantenimiento la parte del jardín, pero no la cafetería. Una pena porque desayunar entre los árboles y las plantas de este rincón es algo muy especial, pero mi hija dio buena cuenta de un trozo de tarta de frutos rojos, con o sin jardín de por medio. Volveremos al Café del Jardín y estoy segura de que también volveremos en alguna ocasión a un taller infantil en el Museo Romántico, porque ha sido una experiencia estupenda y que os recomiendo.

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4 comentarios:

  1. Vivo relativamente cerca y no lo conocía!!. Y somos de hacer planes, pero a veces lo más cercano pasa desapercibido...
    Tomo nota, no tardáremos en ir, tanto al museo como al café.
    Un beso

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    1. Me alegro.mseguro que te gustan ambos ;)

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  2. Penita no vivir más cerca de Madrid...
    Besotes!!

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    1. Todos los caminos conducen a Madrid, seguro que antes o después pasaras por aquí.

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