VIERNES VITALES 48: Y SI HACES UN LEGO?

Hace unas semanas escribí una pequeña reflexión sobre las frustraciones de la pieza que nos falta del puzle. Podéis leerlo aquí si tenéis curiosidad y no lo habéis leído, básicamente hacía un paralelismo entre la vida como un conjunto de muchos puzles a los que frecuentemente les falta alguna pieza. Quizá la mayoría de las veces esa pieza que falte en realidad no es tan importante, sin embargo nos produce tal frustración que anula todo el puzle construido, aunque sea de miles de piezas más. Esta forma de sentir está en nuestra idiosincrasia, le damos más valor a lo malo, por pequeño que sea, a lo que nos falta, que a lo que hemos sido capaces de lograr y construir, todo lo bueno que hay en nuestra vida.

Ante ese post, mi amiga Esther, del blog El Anafre me dejó un comentario y me dijo que ella, en lugar de los puzles, prefería los legos. ¡Claro que sí! Algo tan simple como eso… y a mí jamás se me habría ocurrido, porque seguía centrada en el problema del puzle. Pero en la vida, además de puzles, hay muchísimas otras cosas, entre ellas los juegos de construcción (y así no le hacemos publicidad gratuita a ninguna marca).

Un puzle y un juego de construcción en teoría son similares, en ambos tienes que ir encajando las piezas para conformar algo. Pero la diferencia fundamental entre los dos es que mientras el puzle está formado por un número de piezas determinado y si pierdes una tienes un problema; en el juego de construcciones posees infinidad de opciones diferentes. El juego de construcciones, como su propio nombre indica, construye. Vas poniendo una pieza, y otra, luego otra más… y si te falta una de color verde, quizá la puedas cambiar por otra de color azul; si pensabas hacer una casa, igual terminas construyendo un castillo, o un bosque… quién sabe. No hay tanta frustración y además hay hueco a la creatividad como modo de buscar nuevas soluciones, sacarte las castañas del fuego y en definitiva vivir


El verdadero problema suele ser nuestra propia mente, que nos juega muy malas pasadas. Esa voz de la conciencia chunga que siempre nos está diciendo que esto lo hacemos mal, que lo otro saldrá peor y que tiene un ánimo especial por situarse siempre en la más negativa de las situaciones. Y no sólo nuestra mente, sino el conjunto social. Siempre hay alguien que te dirá que no hagas eso porque a fulanito le  salió mal, o que no inviertas allá porque las cosas podrían no salir como pensabas etc.

Con algo como un puzle, te falta una pieza y, perdón por la expresión, las has jodido. No hay más, ha sido un fracaso, ya tienes la voz de tu conciencia y todas las voces celestiales recriminándote de todo. Pero qué queréis que os diga, el lego da otra oportunidad diferente. Un lego no sabe de errores, o al menos no de errores garrafales. Si pones una pieza y no va bien, cámbiala, y si no encuentras una pieza, hazlo de otro modo, empieza de nuevo, cambia de idea.

Esther, te aseguro que a partir de ahora intentaré plantearme la vida y sus cosas como un lego, donde las piezas no faltan, las piezas se convierten en otras cosas que quizá no habían sido tu primera idea. 

7 comentarios:

  1. Ya sabes que me encantan tus viernes vitales, éste más aún por la reflexión que haces de esa frase cita que te dejé. Es que a mí me ha tocado ser especialista en ir encajando piezas, je je, y me gusta que esa idea te sirva para ver las cosas de otro modo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me inspiró mucho tu frase, gracias¡

      Eliminar
  2. frasecita (como diminutivo y no como dos palabras, je)

    ResponderEliminar
  3. Necesito esos ánimos, gracias por el post.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es sólo intentar afrontar la vida de otra manera ;)

      Eliminar
  4. Qué buena reflexión! Me gusta más que tomar la vida como un puzzle. Toda la razón. En los puzles si no encuentras una pieza, ya la fastidiamos. Pero con los juegos de construcción no. Siempre puedes ir poniendo, quitando, variando... Me gusta más este concepto de la vida.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  5. Si, es menos frustrante y más constructivo.

    ResponderEliminar

Este blog no es nada sin tus comentarios :)