VIERNES VITALES 50: BUSCA TU MOTIVACIÓN

Seguro que habréis oído mil veces hablar de la motivación, o de la vertiente interna: la automotivación. Sí, son términos que en cualquier curso o texto sobre fortalezas, habilidades, técnicas de mejorar la autoestima y la búsqueda de la felicidad aparecen. Motivar, aumotivar… Pero más allá de todo ello, tengo una pequeña reflexión que querría compartir con vosotros en este viernes vital.

La motivación viene de motivo. ¿Y qué es un motivo? La razón que hay debajo o detrás de algo. Así de simple. A veces son motivos de peso, otras veces son verdaderas tonterías, pero siempre hay algo. En ocasiones ni siquiera llegan a ser motivos, pueden ser incluso impulsos.

Creo que viene bien recordar en el día a día cuáles son tus motivos, y, por ende, cuáles son las motivaciones que tienes en la vida.

Lo primero de todo es hacer un análisis. ¿Tienes motivaciones?, ¿cuáles son?

Este simple ejercicio ilustra muchas cosas en tu vida. Probablemente, si reflexionas sobre ello, te darás cuenta de que a veces tu vida la guían otras cosas: los impulsos, los quehaceres, las necesidades… Muchos de ellos pueden ser motivos pero pocos de ellos son motivaciones. Te sorprenderá darte cuenta de que hay cosas que haces y que no sabes muy bien por qué las haces. Puede ser que en el pasado hubiese un motivo, incluso una motivación especial. Pero también es muy posible que se haya diluido en el tiempo y que sigas haciendo ciertas cosas por inercia.

Primera decisión: abandona las cosas para las que no tengas motivos ni motivaciones. 

Quien dice cosas dice actividades, personas, cargas o incluso cosas físicas… Hacer limpieza de tu mundo y de tu vida.

Solías ir a clases de inglés porque querías mejorar el nivel, pero ahora que has llegado a un cierto nivel, quizá no las necesites tanto. Quizá puedas aprovechar ese tiempo para hacer otra actividad.

Hace años tenías una compañera de trabajo con la que sigues viéndote una vez al mes. Lo cierto es que habéis evolucionado por caminos diferentes y en muchas ocasiones te resulta un esfuerzo tomar ese café. Espácialos, deja que haya más tiempo entre uno y otro. Te darás cuenta si quieres seguir manteniendo esa relación o no, si te aportas y le aportas o quizá debamos pasar a vernos menos. La vida sigue fluyendo.


Te encantó aquel abrigo en la tienda y no dudaste en comprártelo pero lo cierto es que lleva tres años sin moverse del armario, cogiendo polvo. ¿De verdad lo necesitas?


El segundo paso es buscar motivaciones.

Y aquí, aviso a navegantes, abrimos la caja de Pandora. Buscar motivaciones… ¿a todo? Bueno, habrá que ir poco a poco, pero lo cierto es que deberíamos intentar abarcar al máximo la búsqueda de la motivación. Pero tampoco hay que volverse locos, ni siquiera hay que tomar decisiones, estoy en la fase búsqueda de la motivación. A veces existe y a veces no, por eso cuando no existe, o la buscamos y la encontramos o quizá sea mejor abandonar lo que estamos haciendo, porque no aporta demasiado. 

Y no sólo buscar motivaciones sobre cosas concretas, sino buscar inspiraciones sobre nuestra propia vida. ¿Qué me motiva?, ¿qué me ilusiona?, ¿qué me inspira?

Os doy un ejemplo personal, llevo varios meses dándole vueltas al tema de hacer un curso de experto en coaching. Me motiva muchísimo porque me parece que el coaching es capaz de cambiar el mundo, o al menos de convertirlo en un lugar mejor. Yo recibí coaching hace unos años y reorienté mi modo de vivir y de ver las cosas. Creo que desde entonces soy capaz de disfrutar mucho mejor de lo que me ocurre, aceptar y superar las cosas no tan buenas y seguir adelante.

Por ello, hacer un máster de coaching me motiva muchísimo, entre otras cosas porque, aunque sea un sueño, me encantaría en el medio plazo dedicarme profesionalmente a ello. Sin embargo, conlleva una inversión de tiempo, esfuerzo y dinero lo suficientemente grande como para planteárselo muy seriamente. ¿Qué he hecho? Planificar. He localizado el máster que quiero hacer, he decidido posponerlo un curso académico, así tengo el tiempo previo suficiente para ahorrar el importe del curso (y cuando digo ahorrar es con un plan de ahorro en el que me quito de otras cosas y ese dinero lo destino al máster) y también para plantear el tiempo que me va a llevar el curso y estructurar mis horarios, especialmente los familiares, de cara a poder aprovecharlo al máximo.

La motivación es el qué quiero hacer en el futuro. Las motivaciones del presente las tengo claras. Pero viene bien cambiar alguno de los motivos o motivaciones actuales y plantear a más medio plazo. 


En definitiva, enfoca tu mundo desde la motivación. Debes buscar la motivación en lo que haces, o lo que es lo mismo, revisar si las cosas que haces, la vida que llevas, te motivan o no. En caso de que no lo hagan, plantéate si puedes volver a motivarte con ello o simplemente resulta más sencillo dejar atrás todo aquello que ya no te aporta. Con ello, conseguirás descolapsarte, encontrar hueco para hacer cosas que realmente te motiven.


¿Cuánto tiempo hace que no le das un repaso a las motivaciones de tu vida? 

5 comentarios:

  1. En mi caso yo tengo exceso de motivación, je je, y no es broma, me entusiasmo con muchas cosas y trato siempre de sacarlas adelante. Hay un libro que me encantó, y es "El círculo de la motivación", de Valentín Fuster, como todo lo que escribe este señor está lleno de sabiduría. El coaching en general no me atrae, igual que la autoayuda, sé que hay gente que lo necesita y a quienes les resulta eficaz, a mí no me convencen, ni lo uno ni lo otro. Pero si te animo a que hagas ese máster si es lo que realmente deseas. Un besote y feliz finde.

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    1. Gracias Esther, además me leeré el libro que recomiendas

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  2. Uy, madre mía.. demasiado denso para los días tan agotadores que llevo últimamente. Pero siempre viene bien que te den un toque de atención para parar y darte cuenta de qué te importa y qué no, y pensar por qué haces muchas cosas... eso, casi siempre, te ayuda a aligerar la carga.
    Besotes!

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    1. Aligerar, dejar espacio, respirar... Y motivarse Ali 😜

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  3. A mí me pasa lo mismo que a Esther, no me da tiempo a desarrollar tanta motivación, pero reconozco que tu entrada es muy útil y te la agradezco.

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