ME LLAMO MIGUEL. ITACA SE HA ENAMORADO DE MI HISTORIA

Se cae a pedazos, esta casa se cae a pedazos

Así comienza su historia Miguel, con la mirada perdida atravesando la ventana de una de las salas más especiales de La Malhablada, en el corazón histórico de Salamanca, a escasos metros de la Ponti y la calle de la Compañía, probablemente la calle más bonita de esta ciudad única en el mundo. 

Miguel, catedrático de Universidad, ensimismado en las palabras, busca desesperado esa inspiración, esas musas que parece que le han abandonado, como en aquella canción de Serrat, esa misma canción que, precisamente, suena en la radio de la cocina, donde está su mujer, cacharreando.

Se inicia un diálogo intenso entre ambos que evocará toda una vida, desde la primera noche pasada en esa casa que compraron con toda la ilusión para formar un hogar y que hoy, se cae a pedazos. En esa habitación que hoy es el despacho de Miguel aunque quien construyó la casa seguro que lo imaginó como el comedor, al lado de la cocina, con todos los ruidos, pero a Miguel no le importa. Allí, sobre su mesa reposa su máquina de escribir, que sólo le faltaría ser una Hispano Olivetti con caries para ser ya absolutamente perfecto. La pared, de ladrillos vistos, guarda los secretos de toda una vida, los mensajes encerrados en pequeños rollitos de papel que Miguel le iba dejando a su mujer.

Me gustan las natillas pero sin galleta

Y la vida siguió, como siguen las cosas que no tienen mucho sentido. El tiempo pasó y ante nosotros emergen los restos del naufragio y la historia que hay detrás, la de verdad, la que casi nunca se cuenta. Y de fondo otra canción, o varias… Canciones que no son para la persona amada, o que son para personas que un día se cruzaron en nuestras vidas y que amamos un poquito sin querer. A veces resulta tan difícil recordar ciertas cosas del amor de nuestra vida, y sin embargo se cuelan retazos de pequeñas aves de paso que ni siquiera querríamos recordar. Las viejas canciones, Serrat…

Se cae a pedazos, esta casa se cae a pedazos

No podéis haceros una idea de lo que ha significado esta obra de microteatro en mi vida, apenas 15 minutos, toda una vida encerrada en ella. Sin querer desvelar más, estamos ante un gran drama y un texto único, inimaginable. Firmado por la grandísima Patricia Sánchez (de la que me enorgullece enormemente poder considerar una de mis mejores amigas), Me llamo Miguel te sacude por dentro, es tristísimo y bellísimo a partes iguales.

Conocí este proyecto hace algo más de dos años. Cuando Patricia lo escribió, específicamente para esta sala de La Malhablada, en Salamanca, se acordó de mí. Nunca le he preguntado exactamente por qué, quizá por Serrat probablemente. El caso es que me lo lanzó por email, algo que nunca hace con sus textos, y cuando lo recibí me enamoré de él. Desgraciadamente, sólo lo representaba en Salamanca y entonces, lo de escaparme un finde para verlo sonaba más a utopía que a cualquier otra cosa. Ella y Carlos San Jorge lo representaron dos años seguidos, durante el mes de enero, en esa sala de La Malhablada para la que había sido concebido, y yo seguía implorando que lo trajesen a Madrid. Este año, me han hecho el mejor regalo de cumpleaños posible. El pasado otoño, Patricia me preguntó qué quería que me regalase y yo le dije que nada, no quiero más trastos en mi vida. Pero su regalo, representando de nuevo Me llamo Miguel sólo para que pudiese ir por fin a verlo, ha sido el mejor regalo de todos.


Este fin de semana he pasado unos días inolvidables en Salamanca, rodeada de grandes amigos, en una ciudad a la que llevo ligada muchos años (o muchos siglos diría yo). He disfrutado, mucho más aún de lo que me hubiese planteado, esta obra única que es Me llamo Miguel.

Y ahora, hablemos de Miguel, o de Carlos San Jorge, quien encarna este personaje de una manera única. El texto de Patricia te eriza la piel, pero la interpretación de Carlos te deja sin palabras. Tres veces vi esta obra de microteatro el pasado sábado. La primera, con todos los sentidos; la segunda fijándome en los detalles; la tercera meciéndome en los sonidos; intentando atrapar el tiempo que se nos escapa entre los dedos, los agujeros de la memoria, las lágrimas de Miguel. Patricia está estupenda como mujer de Miguel, dándole la réplica, pero Carlos… Carlos está absolutamente divino en este papel. Es imposible no amar a Miguel, no querer levantarte y abrazarlo, a pesar de sus errores o sus faltas. Carlos es además uno de mis grandes amigos, tengo la suerte de tener a estas dos personas y dos grandes actores dentro del círculo de amigos de verdad, pero creo que a partir de ahora Carlos ha dejado de ser sólo Carlos y para mí siempre tendrá un pedacito de Miguel. Hay papeles que te marcan, personajes que se quedan debajo de la piel,  yo creo que Miguel es uno de ellos.

No puedo estar más agradecida por este gran regalo, por esa tarde inolvidable, además en mi Salamanca añorada. Esta obra es tan grande que se merece ser mayor. Patricia insiste en que es una píldora de quince minutos que si alargásemos a cuarenta y cinco perdería su esencia, yo estoy segura de que no. Es una de esas historias devastadoras que te impactan y se quedan a vivir en lo más profundo de tu corazón y tu memoria. Ojalá me haga caso y deje que Miguel salga del comedor de La Malhablada y evoque su vida de un modo más extenso. La Hispano Olivetti con caries se la pongo yo, es lo único que le falta a Miguel.

Gracias Patricia y Carlos, mis queridos amigos, sois maravillosos.

Se cae a pedazos, esta casa se cae a pedazos 

4 comentarios:

  1. Las casualidades de la vida en general y el teatro en particular me han regalado algunas de las cosas más bonitas del mundo. Eva es una de ellas (perdón por llamarte cosa, amiga). Este fin de semana hemos compartido algunos momentos impagables, imperecederos, que merecen conservarse de por vida, quizá en un papel enrollado escondido a buen recaudo en una pared de ladrillos cara vista... Ella, que es así de especial, lo ha plasmado de esta forma tan bonita,
    G R A C I A S
    siempre
    Te quiero.

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    1. Qué grande eres, Patri! Qué grandes sois Carlos y tú. Grandes actores, grandes artistas, grandísimas personas y mejores amigos aún. GRACIAS a vosotros por ese regalo maravilloso! Os quiero!

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  2. Eva es una cosa adorable ;) Gracias Patri y Carlos por este finde!

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    1. A veces con un punto borde pero sabéis que os quiero, AZ!

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