LA BELLEZA ESTÁ EN EL INTERIOR, BELLA Y BESTIA SON

Como es habitual, llevo retraso de escritura. En concreto, hace más de una semana que vi esta película y aún no había encontrado el momento de ponerme a escribir sobre ella, pero me gustó tanto que no quiero dejar pasar la oportunidad de hacerlo. Probablemente existan miles de reseñas y opiniones sobre la versión de La Bella y la Bestia que está ahora mismo en cines con tanta afluencia de público. Pero me da igual, esa película ha sido capaz de llevarme a otra galaxia emocional, al mundo de los sueños. Me ha gustado tanto que quiero plasmar mis impresiones en este post.

Debo empezar por reconocer que La bella y la bestia es mi clásico Disney por excelencia. Se estrenó cuando yo tenía doce años y fue esa película dorada de tu infancia que se te queda grabada en la memoria en esos años en los que debes dejar atrás el paraíso perdido de cuando éramos niños. Siempre le he tenido un cariño especial y, aunque estuve muchos años sin volver a verla, cuando lo hice me siguió pareciendo extraordinaria. Con todos mis respetos, lo tiene todo. Una historia mágica, una princesa que, como la canción de Sabina, no quiere ser princesa, con esa personalidad fuerte y testaruda, que no quiere que ningún príncipe venga a salvarla. Si lo pensamos, fue la primera película en la que Disney viró de verdad y alumbró una princesa con ideas propias, que amaba la lectura, era diferente y no estaba dispuesta a dejar de serlo por un castillo y un cuento de hadas de pacotilla. Y mucho más aún, una mujer que sabía ver en el interior, alejarse de la belleza física (encarnada por Gastón, que en todo lo demás era un auténtico zopenco) y ver el corazón herido de la Bestia, siendo capaz de hacerle cambiar. Para mí, no hay otra como Bella. Un cuento mágico en el corazón de Francia, que aún lo hace más imprescindible.


Llevarla al cine de adultos era todo un reto. No es el primero en el que Disney se embarca, ya lo había hecho con Cenicienta y con La Bella Durmiente, aunque revisando el clásico desde la versión de Maléfica, que también me pareció extraordinaria. Pero La bella y la bestia, con todos mis respetos, son palabras mayores. Sin embargo, han aprobado con matrícula de honor. La recreación de todos los ambientes de la película original es fantástica, desde la dulzura del pequeño pueblo donde vive Bella a la ruina del impresionante castillo de la Bestia. También lo es la recreación de los personajes. Los objetos animados, especialmente Din-Don, Lumiére, la Señora Pots y Chip están francamente muy logrados. Y los actores que interpretan los personajes principales: Bella, Bestia, Maurice el padre de Bella, Gastón y Lefou, están sensacionales en toda la película, recreando los personajes de dibujos animados y además dándoles un valor aún más especial.

Llama la atención que la recreación de la película de dibujos animados sea tan verídica y cuidadosa con la original. Mantiene las mismas escenas, los mismos diálogos, la misma magia… y sobre todo sus estupendas canciones, que te dan ganas de ponerte a cantar a voz en grito desde el patio de butacas. Pero además añade dos o tres escenas que no estaban en la película de dibujos animados, que nos llevarán a la infancia de Bella y de la Bestia y nos ayudarán a entender mejor a ambos personajes.


Y qué decir de la interpretación que Emma Watson (por todos recordados en su papel de Hermione Granger) hace de Bella. Emma está fantástica en ese papel, y a tenor por las ideas que siempre ha defendido en público sobre la igualdad entre géneros y la reivindicación de los derechos femeninos, no se me ocurre nadie mejor para dar vida a Bella, mi princesa favorita, la menos princesa de todas. Me gusta muchísimo la personalidad de Bella y todos los matices que le imprime Emma Watson la hacen aún más especial. Bella es tierna, humana, generosa, buena persona… pero también es tozuda, defiende sus ideas y sabe hacerse respetar. Su amor a los libros, a un mundo mejor, la hacen la más especial de todas. Según he leído, a esta actriz le ofrecieron el papel de Cenicienta (la antítesis de Bella) y lo rechazó porque no se sentía identificada con la personalidad de aquella. Por lo que parece, no podía sentirse más identificada con la personalidad de otra princesa Disney más de lo que lo hace con Bella.

En definitiva, una película que mi hija y yo llevábamos mucho tiempo esperando y que ha cumplido con creces todas nuestras expectativas. A esta adaptación no sólo no le falta ni un ápice de la magia de la película de dibujos animados, sino que consigue igualarla y superarla con creces. Reproduce magistralmente la anterior pero además los decorados de ésta y su majestuosidad la hacen aún más sorprendente (sigo enamorada de la decadencia del castillo de la Bestia). Esa música, esa interpretación de la Bella, esos mágicos guiños del final, rostros conocidos que aparecerán interpretando a los que hasta hacía poco fueron objetos inanimados… Redonda, mágica, especial… bien merece la pena verla en pantalla grande porque es asombrosa y si hacen una versión de sing alone, yo sé de dos que repetimos. 

6 comentarios:

  1. No me gustan mucho los dibujos animados pero esta película es una excepción.

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  2. Técnicamente esta versión no es de dibujos animados, Tracy. Y te aseguro que es espectacular. Yo creo que vamos a repetir e iremos a verla otra vez, porque es maravillosa.

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  3. Soy muy fan de Emma Watson y tengo pendiente ver ésta. Estoy segura de que superará la versión animada. Besos

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  4. Lo hace fenomenal, está fantástica en ese papel :) Yo también soy muy fan desde Hermione

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  5. A mi me sorprendió gratamente para bien... el hecho de respetar diálogos y canciones conforme a la original le dió muchos puntos. Me gustó muchísimo, aunque a mi Emma Watson no me hace mucha chispa, pero en este papel lo hace bastante bien.
    Besos!

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  6. A mí sí me gusta mucho Emma Watson desde su papel de Hermione ;)

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