SER MINIMALISTA POR ENTREGAS PARTE 5: MIS APRENDIZAJES

Hace un año aproximadamente, empecé una serie de posts en este blog sobre el concepto de Minimalismo. Es un concepto que me atrae desde hace tiempo y que supongo que inspirada/instigada por el famoso libro La magia del orden, de Marie Kondo, me animé a intentar poner en práctica. El resultado no ha sido plenamente satisfactorio, pero sí creo que reflexionar sobre este concepto y la infinidad de cosas que pueblan nuestra vida y nuestra casa y que no necesitamos, me ha servido para conseguir algunos aprendizajes. Como la vida consiste ni más ni menos que en aprender, los comparto con vosotros. 


1. Las cosas no son importantes

Es cierto que a menudo sentimos apego por las cosas que tenemos, pero también que muchas veces no somos conscientes ni de que las tenemos. Que levante la mano quien alguna vez haya abierto un armario o un cajón y se haya encontrado con una prenda de ropa que ni recordaba. Pues eso. Si prescindimos de ciertas cosas no pasa absolutamente nada, es más, lo que ocurre suele ser positivo porque vivimos con más espacio, ahorramos más dinero al consumir menos y podemos elegir tener aquello que realmente nos gusta y con lo que nos sentimos bien.


2. Podemos vivir con mucho menos

Va un poco en la línea de lo anterior. Cuando haces una recopilación de lo que tienes, identificas lo que te sobra y te vas desprendiendo de ciertas cosas y a la vez vas reduciendo tu consumo, ves que puedes vivir con mucho menos y que además puedes vivir mucho mejor.


3. Yo tengo mi propio ritmo

Esto no pretende ser una crítica al método KonMari o a cualquier otro método que pueda circular por internet. Estoy segura de que muchos de esos métodos les sirven a muchas personas, pero lo cierto es que yo llevo otro ritmo. Haber leído el libro de Marie Kondo me ayudó a abrir los ojos y a hacer ciertos avances. He tirado cosas, he vendido otras, he dejado de comprar otras muchas… pero no me he vuelto loca ni lo he tirado todo. Mi casa sigue teniendo demasiadas cosas y probablemente nunca sea una persona minimalista, pero quizá tampoco quiero serlo. Lo que quiero es vivir con menos y vivir mejor, pero sin centrarme en no tener más de 100 cosas, o tener solo una cosa de cada tipo (me gusta tener cinco tazas o tres abrigos, ¿por qué no?



4. Hay muchas cosas que ya no quiero

Nunca las he necesitado pero lo cierto es que ya no las quiero. Hablo de cosas como artículos de publicidad, muestras, regalos que alguna vez recibiste y nunca te gustaron, prendas que compraste porque estaban baratas… El prisma del minimalismo te hace elegir mejor. Hay muchas, muchísimas cosas de las que puedes prescindir y tu vida sigue siendo plena, mucho más aún que antes.


5. Si miras y ordenas, te sorprenderás de lo que tienes: úsalo

Seguro que creías que necesitabas un vestido nuevo para la fiesta que tienes el próximo finde, pero cuando rebuscas en tu armario encuentras algo que no recordabas, o puedes tunear, o te hace el apaño y es más, hasta te gusta mucho más que ese vestido que ibas a comprar simplemente para salir del paso. Lo mismo ocurre con mil cosas: te das cuenta de que no necesitas otro paquete de macarrones porque en la despensa tienes tres (y van a caducar si los usas), que tienes pastillas de jabón para ti y toda tu familia de aquí al 2025, que el bañador de hace tres años es divino y va a ser tu compañero inseparable este verano, que no necesitas comprar más libretas, tienes mil… ¿os suena? Cuando tengas el arrebato de comprar algo, mira primero si tienes algo que te sirva en tu casa, quizá no lo necesites.


6. Todos los pasitos anteriores generan un ahorro

Es algo muy cierto, si vives con menos, si consumes menos, si dejas de comprar, todo ese dinero se está quedando ahí. Probablemente no seas consciente, lo serías mucho más si lo fueses metiendo en un bote porque el dinero virtual ni se siente. Pues mételo en el bote, así verás todo lo que has ahorrado. O lleva un Excel, apúntalo en una agenda… lo que quieras. El caso es que con todo ese ahorro puedes hacer muchas cosas: guardarlo y seguir ahorrando, invertirlo o dedicarlo a algo que quieras, necesites o a alguna actividad que te hace mucha ilusión. A este respecto, hay ciertas cosas que consideramos un capricho. Por ejemplo, llevo meses pensando en apuntarme a un taller de una tarde, pero es caro (sobre 80 euros, no sé si es caro pero yo lo siento así). Sin embargo, no me cuesta comprarme otro vestido de quince euros, comprar tres champús del tirón o sacar constantemente monedas y monedas de mi cartera que se me van en chorradas. Si lo junto todo tendré mucho más de 80 euros y podré darme ese gusto, que realmente sí me aporta.



7. Las experiencias son mucho más bonitas. 

Sí, la experiencia deja marca, la vida está llena de experiencias. En lugar de gastar tu tiempo comprando, limpiando, ordenando, agobiándote… utiliza ese tiempo (y ese dinero ahorrado) en tiempo para ti mismo y haz cosas que te gusten y te llenen. Algunas de ellas son absolutamente gratuitas (dar un paseo, leer, dibujar…) y otras te las puedes permitir. Y si no, ahorra para ello. Pero sobre todo, moléstate en vivir y ser consciente de tu vida. 


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COSAS DE NIÑOS: CONVERSACIONES EN EL TELEFÉRICO

Hoy quiero hacer un post muy personal, una pequeña reflexión escrita. Normalmente, suelo buscar muchos planes para mi hija los fines de semana, pero la verdad es que la semana pasada estaba un poco vaguilla y me llegó el finde casi sin enterarme, y sin planes. La vida me recordó entonces que la felicidad está en las pequeñas cosas, en los pequeños momentos, que muchas veces no conllevan grandes planes, sino pararte a ver y sentir.

Ayer, domingo por la tarde decidí llevar a Henar al Teleférico. Es un plan recurrente en nuestras vidas y que no necesita ser pensado previamente. Como tenemos el Pase Anual e incluye el paseo en Teleférico, pues simplemente cuando nos apetece vamos y ya está. No fue ayer el mejor día precisamente para ello, ya que tuvieron dos averías y sufrimos una cola de una hora, pero aún así, mereció la pena y nos lo pasamos fenomenal.


El caso es que, Henar, que está aprendiendo a leer, suele ponerse a declamar en voz alta cada cartel con el que se topa. Y aquí viene la primera anécdota de la tarde.

 Mamá, en ese cartel pone que está prohibido fumar.
¿Y tú sabes lo que es fumar?
Sí, es coger un palito, soplar y que salga fuego y humo para fuera.

Pero esperad, que la anécdota no se queda aquí.

Yo le digo: Ese palito se llama cigarrillo.
A lo que replica: ¡O Pipa!

Pipa me lo paso yo con ella y sus ocurrencias.


Una de nuestras actividades favoritas cuando sobrevolamos el cielo de Madrid en una de sus cabinas es buscar conejos en la Casa de Campo. Os sorprenderá, pero, si os fijáis, encontraréis un montón de conejos, especialmente a media tarde. Hay una zona que está plagada de agujeros que no son ni más ni menos que sus madrigueras, y es frecuente verlos ahí, a la puerta de su casita, o pegando botes para aquí y para allá. Ayer estuvimos de suerte porque vimos cuatro.

Y aquí viene la segunda anécdota.

Mamá, el conejo es mi segundo animal favorito.
¿Ah sí?
Sí, primero el perro y luego el conejo. No, espera es el tercero. El que más me gusta de todos es el unicornio.
Pero si tú nunca has visto un unicornio. (Lo de que no existen ya lo obviamos).
Y qué, pero me encantan.

No me digáis que la vida no tiene pequeños momentos maravillosos. Y escribo este post para que no se me olvide esta conversación con mi hija y esos momentos tranquilos e intensos con ella, en los que, a veces, como ayer, termino llorando de risa.


LA GUÍA DE ASTURIAS CON NIÑOS: ¡IMPRESCINDIBLE!

No sé ni por dónde empezar este post… me enfrento al papel en blanco y me asaltan un montón de emociones juntas. Y no es para menos, porque lo que quiero compartir con vosotros es la maravillosa Guía de Asturias con niños que acaba de publicar muy recientemente María Cañal. Carbayona (de Oviedo) como yo, esta chica llena de energía y optimismo tiene un blog imprescindible: Escarabajos, bichos y mariposas, del que soy fiel seguidora desde que me lo crucé por casualidad en los mundos de internet. Lo que más me busca de él (del blog) y de ella (de María), es la pasión y alegría que desborda, haciendo que el más gris de los días se llena de luz e ilusión. Y eso, viviendo en LLoviedo (léase el Oviedo que desde septiembre a junio se mantiene prácticamente constante bajo la lluvia), es aún más elogiable. Daros una vuelta por su blog y disfrutad.


El caso es que María acaba de publicar una guía muy especial, de nuestra tierrina, Asturias, y para niños. En ella ha compartido con nosotros algunos de sus trucos y los rincones más bonitos de la bella Asturias, pero desde la perspectiva no sólo suya sino también de su hijo Nico, compañero infatigable con el que ha compartido tantas aventuras a lo largo de estos años y juntos descubren los rincones más especiales de nuestra Asturias. 

La guía esta muy bien estructurada,  aborda los puntos principales de Asturias. No pueden ser todos, es imposible, estamos hablando de una provincia que sólo en costas tiene más de 300 kilómetros y posee infinidad de playas,  aldeas, bosques, rincones... pero María lo ha hecho genial y ha compartido con nosotros muchos de sus secretos rinconcitos asturianos, así como algunos otros lugares más conocidos.



¿Qué podemos encontrar en ella? 

Os dejo algunas de las cosas (no todas) que puedes hallar.


Localidades

Desde las tres ciudades, Oviedo, Gijón y Avilés,  de las que nos descubre sus fiestas, sus principales puntos de interés,  sitios chulos donde ir de compras, picar algo, o darnos el capricho de un dulce. Pueblos tan característicos y conocidos como Cudillero, Lastres, Llames,  Luanco, Ribadesella... sólo por mencionar algunos.


Playas

Echo se menos la playa del Aguilar, en Muros del Nalón, la playa de mi infancia, en mi opinión una de las playas más bonitas de Asturias, pero entiendo perfectamente que en esa tierra la competencia es alta. Sí estan otras como La Concha Artedo, el Silencio, la Espasa, Otur, Rodiles o la Isla, entre otras muchas. Incluso nos regala una ruta entre playas: de la playa de la Griega a la Isla


Rutas

Hablando de rutas, nos descubre algunas maravillosas y me ha picado el gusanillo de poder hacer alguna con Henar. Aún tiene sólo 5 años y la verdad es que vamos poco a Asturias, pero quizá pronto podamos hacer la Senda del Oso, al menos de Proeza a Teverga. He descubierto a través de esta guía además muchas rutas que desconocía y que espero poder poner en práctica alguna vez.


Museos, deportes y aventuras

En realidad son tres capítulos diferentes de la guía, pero los uno (porque me da la gana) ya que muestran planes muy chulos para hacer con niños, que disfrutarán un montón cosas tan diferentes como una visita al MUJA o una sesión de surf.  


Cosas que me han enamorado 

Me encanta haber encontrado planes pequeñitos que hacer con niños,  me refiero a actividades y lugares no turísticos pero que dan para un plan estupendo con nuestros peques. Muy fan de cosas como recoger castañas, hacer una flecha con elementos encontrados en la naturaleza, o hacer un tres en raya con piedras. También me ha encantado encontrarme con una receta para hacer mermelada de moras, porque quién no ha cogido moras y hecho mermelada al final del verano alguna vez en su vida, me recuerda mucho a mi infancia.


Me ha gustado mucho también el mapa de los faros de Asturias.

En definitiva, me ha gustado muchísimo esta guía, que sin duda ha sido hecha con mucho mimo y que nos descubre lugares preciosos de la tierrina. Además, me gusta el hecho de que se aleja del formato convencional de las guías, se centra en actividades que podemos hacer con niños y también los mayores y plantea planes muy fáciles y bonitos. Tiene un formato muy manejable, ideal también para que los niños puedan leerla y disfrutarla. 

¡Gracias, María, por esta guía tan cuidada y bonita de nuestra tierra!

Este post lo escribo porque me ha gustado mucho la guía y me cae muy bien María, a quien aún no conozco personalmente, pero a quien espero conocer algún día no muy lejano en Oviedo. Por cierto, si queréis haceros con la guía, podéis comprarla en este enlace o en cualquier librería. Nosotras nos hicimos con un ejemplar en la Feria del Libro de Oviedo en Trascorrales.

INFINITA, EL EMOCIONANTE VIAJE DE FAMILIE FLOZ

Tener buenos amigos es tener auténticos tesoros, y mi amiga Patri bien lo es. Además de todo lo que ella y Carlos aportan a mi vida, gracias a ella conocí Familie Floz hace unos años. Corría el mes de enero de 2014 cuando fuimos juntos a ver Garage d'or a los Teatros del Canal y es precisamente este mismo escenario donde hemos disfrutado de Infinita. No se trata de una obra nueva de este grupo teatral que da la vuelta al mundo y cuya fama le precede, ya que esta misma obra la representaron en el Matadero hace unos años y fue con ella con la que Patri se estrenó y desde aquel momento es auténtica fan de Familie Floz. Sin embargo, probablemente es una de sus obras emblemáticas que hay que ver, sí o sí, alguna vez en la vida. 

¿Qué es Familie Floz? Un grupo de teatro gestual alemán que utilizan máscaras y hace soñar y levitar al público (palabrita de Itaca teatrera). Llevan dos décadas en activo y, aunque inicialmente se estrenaron con teatro hablado, llevan dos décadas dedicados a teatro gestual. Lejos de resultar aburridos, son capaces de realizar montajes absolutamente mágicos, que encandilan a mayores y pequeños. Sólo con sus personajes (con máscara), escenografía, luces y música y su magnífica expresión corporal consiguen interpretar personajes de cualquier género, edad y condición, dejándonos boquiabiertos. Consiguen expresas las más diversas emociones y emocionarnos

Y para muestra, un botón. No tenéis más que ver este vídeo y alucinad (si no los habéis visto antes). 



Familie Floz utiliza máscaras en sus representación porque, según ellos mismos han dicho, las máscaras permiten la imaginación. El espectador puede crear sus propias imágenes y el actor enriquece la experiencia haciendo reír o llorar, que diversas emociones se desarrollen en el espectador a través de la actuación y la expresividad del actor. 

Infinita es un viaje emocional a lo largo de los extremos de la vida, desde que somos bebés hasta que tenemos muy cerca nuestro último momento en la vejez. Es una historia triste y bellísima a partes iguales, no exenta de pasajes con mucho humor y sobre todo es capaz de emocionarnos muchísimo. 

Estoy segura de que volveré a ver a Familie Floz en cuanto vuelva a tener ocasión para ello. Es alucinante el trabajo que hacen, una pena que aún sea tan desconocido en España porque probablemente cualquiera de sus espectáculos se aleje mucho de otras cosas que hayas visto anteriormente. 

Emocionada y emocionante. Palabra de Itaca teatrera. 


PLANES CON NIÑOS: DESARROLLANDO LA CREATIVIDAD

Estoy absolutamente convencida de que la creatividad es algo fundamental y diferencial de los seres humanos. Poder explorar nuestra creatividad desde la infancia  conlleva numerosos beneficios para la vida adulta. Un pensamiento abierto y creativo es capaz de enfrentarse mejor a las continuas vicisitudes de la vida y de crear nuevos caminos que puedan llevar a soluciones.

Personalmente,  adoro la pintura. Durante mi infancia acudí a cursos de pintura libre los sábados por la mañana durante años. En mi adolescencia lo dejé pero de nuevo lo recuperé en mi época universitaria. Sin embargo, desde entonces no he vuelto a ello, aunque sí disfruto mucho con manualidades, DIY o toda suerte de actividades hazlo tú mismo que nos permite concentrar nuestra atención,  bajar el ritmo, explorar nuestra creatividad y nos aporta muchas cosas buenas. Por todo ello, no dudé en absoluto en darle un pequeño empujoncito a mi hija hacia la pintura, y la verdad es que creo que se le da bastante bien y sin duda disfruta muchísimo con esta actividad. Como yo, las mañanas de sábado también las dedica en parte a clases de pintura, pero de un tiempo a esta parte también hemos abierto nuestro particular estudio en un rinconcito del salón.  Extendemos un plástico en el suelo y las dos nos sentamos a explorar nuestra creatividad, salen algunas cosas muy chulas, y si no, no tenéis más que mirar algunas de las fotos de este post.


Además, en nuestra última visita a Ikea, nos pertrechamos con folios de colores de tamaños A3 y A4 y unas pinturas acrílicas de la serie MÄLA, que estaban fenomenal de precio y que dan mucho juego. Ambos productos son de la serie MÄLA,  cuyo significado en sueco al parecer es pintura. La línea MÄLA tiene productos estupendos y además ahora tienen en promoción a 5,99€ las pinturas actílicas para los socios de Ikea family. Nos lo estamos pasando tan bien con ellas que creo que vamos a comprar otro paquete de pinturas antes de que acabe la oferta.



Beneficios de la creatividad

Sin duda serán muchos más, pero a mí se me ocurren estos:

1. Te ayuda a pensar más allá, buscar ideas imaginativas y crear nuevas soluciones

Las personas más resolutivas que conozco tienen un componente creativo indispensable. Y es que la creatividad sin duda te enseña a dar un paso más, pensar más allá (el out of the box thinking que dicen los ingleses) y, a menudo, a través de ese pensamiento más abierto logras encontrar soluciones nuevas. De hecho, uno de los grandes problemas que tenemos como seres humanos es que solemos buscar soluciones dentro de lo que conocemos o dentro de los mismos problemas y a veces se necesita una vuelta de tuerca, ir un paso más allá. La creatividad consiste precisamente en eso, en ir un paso más allá, buscar nuevos caminos y en la mayoría de las ocasiones encontraremos a través de ellos nuevas soluciones.


2. Aprendemos a afrontar el error

Las cosas hechas a mano no son perfectas ni tampoco lo necesitan, ya que precisamente en su imperfección reside su magia y lo que las diferencia. Por ello, los errores o imperfecciones son un elemento indispensable de la creatividad, piedras en el camino que nos hacen evolucionar. Si antes hablaba de que los nuevos caminos de la creatividad suelen hallar nuevas soluciones, los errores en esos caminos y el modo de cambiarlos nos hace que en nuestra vida seamos más capaces de afrontar los errores, sobreponernos a sus consecuencias y modificarlos.


3. Desarrolla la imaginación

Ante un papel en blanco cualquier cosa es posible, y la vida muchas veces es eso: un papel en blanco. Puedes llenarlo de mil formas y colores diferentes, hacerlo tuyo, innovar, crear, experimentar... o no hacer nada. Las personas creativas se han enfrentado a muchos papeles en blanco, con algunos han sabido hacer verdaderas obras de arte, con otros no. Pero su imaginación se ha desarrollado en cada un de ellos y una persona imaginativa es una persona despierta y atrevida, cualidades que creo que también son muy importantes en la vida moderna...



4. Nos hace ser más sociables ya que tienen más habilidad para expresar y entender emociones

Esto también está comprobado, salvo excepciones las personas que desarrollan su vena creativa tienen mayor habilidad para expresar sus emociones y también para entender las de los demás, de manera que suelen ser personas más sociables. Y además, este punto creo que está intensamente relacionado con el siguiente.


5. Hace que las personas tengan menos prejuicios y sean más comprensivas 

Si pintas aprenderás a apreciar el mundo de la creatividad, no sólo el tuyo, sino el de los demás. Verás que otros hacen cosas diferentes, algunas de ellas inspiradoras y otras que no se ajustan a tus ideales. Pero tendrás una visión más amplia, por ello también menos prejuicios y serás más comprensivo con la diversidad y con las diferencias con los demás.


6. Es importante jugar

A veces se nos olvida pero para los niños jugar es un elemento indispensable y debemos cuidarlo e impulsarlo. A través del juego y la diversión aprenden muchísimas cosas y para ellos pintar a menudo es un juego divertido y ameno en el que explorarse a sí mismos y ser capaces de descubrir universos inimaginables. Dale unas pinturas a un niño y probablemente te dejará alucinado. Si además utilizas las manos, te manchas y te tiras por el suelo, ya será lo más. Pero a través de esa actividad lúdica estará aprendiendo, sin saberlo, cosas muy importantes y destrezas que le vendrán muy bien en su vida adulta.


Y a todo este respecto, os dejo aquí una foto de la última obra de arte de mi pequeña. Lo siento porque no tenía muy buena luz cuando la hice, pero no quiero meterle filtros para que veáis lo que ha hecho y cómo. Simplemente me dejó alucinada, no sólo por la composición, que me parece brillante, sino además por su explicación. El pez rosa y naranja es el que más se ve porque está fuera del agua, está saltando y por eso las rayas grises, que es lo que salpica en su salto. Los demás están dentro del agua y según ella por eso se ven peor (están más difuminados, pero claro, ese término no lo conoce). Me alucina que haya hecho solita esto, eligiendo colores, mezclando... precisamente desarrollando su creatividad.



No sólo debemos dejar a los niños desarrollar su creatividad, sino impulsarles para que lo hagan, compartir nuestro tiempo con ellos, disfrutar, aprender y experimentar. ¿Qué os parece?

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EL AZUL DEL CANTÁBRICO: LASTRES Y LA ESPASA

El finde pasado, aprovechando que teníamos un pequeño puente muy bien ubicado con motivo de San Isidro labrador, patrón de Madrid, nos escapamos a Asturias. Cuando llegamos el viernes por la tarde a Oviedo caían chuzos de punta, para no variar… pero lo cierto es que, según fue avanzando el fin de semana, cada vez fue haciendo mejor. De hecho, el domingo tuvimos un día fantástico, prácticamente de playa, de esos que te caen en verano y te sientan tan bien.

Y a la playa nos fuimos, aunque fuese un poco de pasada. Aprovechamos para hacer una excursión por el Oriente de Asturias y visitar algunos pequeños rincones por los que personalmente hacía demasiado tiempo que no iba. Fue un día familiar lleno de encanto y del que nos trajimos bonitos recuerdos en forma de fotos, algunas de ellas las quiero compartir con vosotros.


Lastres

Este pequeño pueblo costero se puso de tremenda moda hace unos años, con la serie de televisión Doctor Mateo. Durante unos años fue imposible visitar este lugar y perdió parte de su encanto al ser anegado por turistas que incluso llevaban el mapa de la serie en la mano, haciendo su propia ruta turísitica y fotografiándose por doquier en los escenarios de la serie.

Hacía muchos años que no visitaba Lastres pero este pequeño pueblecito sigue siendo mucho más que el San Martín del Sella ficticio que lo puso de moda. Lastres es un pueblo que huele y sabe a mar, de empinadas cuestas con casitas cuyas fachadas se abren al intenso azul del Cantábrico. En este pueblo sobran los coches y las pendientes cuesta mucho subirlas, aunque si tienes suerte y vas fuera de temporada en un buen día (como el que tuvimos nosotros), podrás bajar al puerto y aparcar, tomarte unas andaricas y seguir camino, llevándote una intensa marca de este lugar tan bonito.


Pero antes de entrar en Lastres debes hacer una parada al lado de la ermita de San Roque, a la izquierda en el monte antes de bajar al pueblo, desde este mirador las vistas son increíbles. Desde allí podréis admirar las vistas más bonitas de este pueblo, sus playas y la cordillera del Sueve en el horizonte. Los azules y verdes de la tierrina se entremezclan en este lugar de forma mágica, parece mentira que casi al nivel del mar arranquen esas grandes montañas tan intensas y abruptas, a la vez tan bonitas. Sacarse fotos aquí es asignatura ineludible y salen preciosas casi en cualquier hora y día, tienen una luz especial tanto los días nublados como los de sol intenso. 



Si te fijas, cerca de la ermita está el prau. En todas las ermitas asturianas debe haber un prado cercano, donde se celebran las romerías en honor al santo, normalmente en verano. San Roque es un patrón habitual del norte, se me ocurren pueblos asturianos que celebran sus fiestas en honor a este santo como Tineo, Lastres o Llanes, entre muchos otros. Su festividad, el 13 de agosto, es una fecha en la que suele haber demasiada gente pero es un espectáculo de lo bien que puedes pasártelo en Asturias en una de sus fiestas de prau. Y, a falta de fiestas, aprovechamos para sacarnos algunas fotos bonitas para el recuerdo.


Pero como no sólo de (excelentes) vistas vive el hombre, no debemos olvidar el buen yantar. El restaurante llanisco por antonomasia es Casa Eutimio, que podréis encontrar en el centro del pueblo. Sin embargo, personalmente prefiero mucho más El descanso, a la salida de Llanes, en dirección a la Playa de la Griega. Allí, si vais pronto y reserváis (creo que es muy recomendable, prácticamente imprescindible), podréis aparcar en la entrada, que si no se llena. No os perdáis sus patatas rellenas, su rollo de bonito y la tarta María Luisa, verdaderas especialidades de la casa, aunque en realidad está todo riquísimo. 


Playa de la Espasa

Aprovechando el tiempazo que nos hizo el domingo, como si de cualquier tarde de sol de verano se tratase, nos acercamos a la Playa de la Espasa a tomar café en el Fitoman y disfrutar del Cantábrico. Es cierto que no íbamos pertrechados para la ocasión (en mayo ir a la playa en Asturias, con bañador y toalla, me sigue pareciendo un poco temerario, a pesar del buen tiempo), pero no fue impedimento para bajar a la playa, pasear, relajarnos con la brisa del Cantábrico en la cara… Los azules del Cantábrico, los anhelos del verano en el norte. Me encantan esas sensaciones y además la Playa de la Espasa es, para mí, una de las mejores playas del Oriente de Asturias. 


Me parece el lugar ideal para desconectar del mundanal ruido. Su arena fina y brillante es un punto indispensable de esta playa, su enormidad, sus aguas claras y cristalinas. Pero es que además tiene un chiringuito al lado (el Fitoman) donde se come bien a muy buen precio, aunque ese día habíamos optado por el Descanso, que como os decía antes, es un acierto asegurado. Lo pasamos fenomenal, nos tomamos un café al solecito y luego aprovechamos para pisar la arena, coger piedras de distintos colores y pasar un rato estupendo. 

Esta playa tiene todo lo bueno de una de las grandes y bonitas playas del Cantábrico, pero además tiene zonas anexas muy a tener en cuenta, como un buen prao al lado, una zona de merendero, una buena zona de aparcamiento y zonas de esparcimiento y columpios para niños, así como parque de actividades para adultos. Está sólo a unos 40 minutos de Oviedo y os puedo asegurar que si continuase viviendo allí, utilizaría algunas buenas tardes de entre semana de junio y septiembre como esparcimiento en esos meses. 

Nos trajimos a casa algunas piedras de distintos colores, las pusimos en un bote de cristal con arena en el fondo y ahora tenemos en casa un recuerdo físico para evocar ese día tan divertido. 


Descubrid Asturias, es una tierra maravillosa. Cierto es que en agosto a veces se pone un poco agobiante y que, si podéis evitar las temporadas altas, disfrutaréis mucho más y mejor de lugares como Lastres o la Espasa. Pero aún así, la tierrina está llena de lugares maravillosos en los que disfrutar de la belleza de la vida. 


MINI RETO: UN MES SIN COMPRAS

Me alucina el reto de Un año sincompras en el que María Cañal, de Escarabajos, bichos y mariposas, se ha embarcado hace aproximadamente siete meses y que lleva cumpliendo con gran éxito. A mí, sólo de pensarlo, me dan mareos. Pero luego, reflexionando un poco, creo que sigo pensando que un año sin compras, en mi caso, es una utopía. Pero… ¿por qué no un mes sin compras de vez en cuando? Pongamos que me propongo un reto de un mes sin compras cada trimestre, serían cuatro meses sin compras, lo que ya supone bastante. Es cierto que resulta mucho más fácil, ya que, al fin y al cabo, no son consecutivos (en caso de serlo, se me haría cuesta arriba), pero por algo se empieza, ¿no?

Pues bien, he estado un mes completo sin compras y he aprendido ciertas cosas sobre mí misma en esta experiencia. Me parecen cuanto menos curiosas, así que quiero compartirlas en este blog.


1. No ha sido tan difícil

Un mes no es mucho tiempo, ya lo sé. Pero en realidad, hace algo más de un año que he reducido mi consumo y que la fiebre capitalista no me ataca. Por ello, prescindir de compras físicas (me refiero a cosas, aunque sean compras online) no me ha costado tanto, ya que llevo mucho tiempo poniendo en práctica truquillos como revisar lo que tengo, posponer compras, reutilizar cosas, pedir prestado… Aunque sí es cierto, que cuando te planteas un mes de calendario (en mi caso de 15 de abril a 15 de mayo), se te hace un poco cuesta arriba. Es algo que puedes hacer de manera natural sin que te cueste mucho, pero cuando lo pones sobre el papel parece que toma más entidad y su sombra parece más alargada.


2. Genera ansiedad

Soy consciente de que el punto 1 y el punto 2 chocan entre sí. Por un lado digo que ha sido más o menos fácil y por otro ¿me genera ansiedad? Están muy relacionados, era lo que os contaba al final del punto anterior. Te pones ante el calendario y de repente ¡no puedes vivir sin comprar ese artículo en concreto! ¡porque lo necesitas muchísimo y lo necesitas ya! Digamos que sólo he tenido esa crisis con un producto: unos leggins negros. Algo tan básico como eso, pero que en la época de entretiempo en Madrid para mí es un básico y los del año pasado habían muerto en el intento. He pasado un par de semanas cabreada un poco conmigo misma y ese producto en cuestión se cruzó varias veces en mis necesidades mentales pero he resistido a la tentación y aún no los he comprado. Digo aún porque 1) sé que los necesito de verdad y 2) los voy a comprar esta misma semana.


3. He aprendido nuevas cosas (y recordado otras)


He aprendido cosas nuevas, o al menos he profundizado e ido un paso más allá en algunas que conocía (o intuía).

- Me he reafirmado en que tengo demasiadas cosas. Era algo que ya sabía, pero estas semanas, que además conllevan un cambio de temporada en los armarios, he constatado que tengo muchas cosas y sobre todo muchas más de las que necesito. He descubierto ropa con etiquetas y sin estrenar, me he metido de lleno en mis armarios y he sacado muchas cosas que no necesito. Me he desecho de muchas de ellas y muchas otras las he colgado en Wallapop, a la espera de venderlas a alguien.

- He puesto de nuevo en marcha mi creatividad adormecida. A este respecto, he de decir que me he puesto manos a la obra y he hecho cosas curiosas como volver a customizar libretas utilizando bolsas chulas de papel, he cogido aguja e hilo y he recuperado algunas prendas de Henar del año pasado y hemos vivido más en naturaleza (disfrutando del parque, del tiempo al aire libre incluso de la playa en el norte etc.). Incluso tengo varias ideas para coger brocha y pintura próximamente... ya os contaré. 


- Me he dado cuenta de las cosas que verdaderamente necesito. Os contaba lo de los leggins, porque ha sido lo único que realmente he necesitado de verdad es estas semanas. Pero no es lo único que me ha apetecido comprar en este tiempo de reto, ni mucho menos. De hecho, en estas semanas se han cruzado dos puentes con sendos viajes, uno de ellos a Oviedo. Y en Oviedo, por la proximidad de las tiendas y la facilidad de ir andando de una a otra, me asaltaron mil caprichos. De repente quería alguna prenda nueva, alguna chorrada que había visto en aquel escaparate o simplemente la sensación de ir de compras (que en Madrid casi no tengo nunca). Pero pensándolo fríamente, no lo necesitaba.

- Me he dado cuenta de las cosas que verdaderamente quiero. Además de necesitarlas, hay cosas que quieres de verdad. Ojo, que no siempre que se te antoja algo en realidad lo quieres, sino que la mayoría de las veces compramos por impulso y a los pocos días, semanas o meses nos damos cuenta de que ese objeto no nos hace ninguna ilusión, que ni siquiera recordábamos su existencia y que por supuesto podríamos haber sobrevivido perfectamente sin su compra. Sin embargo, soy consciente de compras que sí me gustaría hacer en los próximos meses y, dejándolas en stand by durante un tiempo, estoy segura de que probablemente no lo necesito, pero sí lo quiero y me hará feliz.

- Valoro más los regalos recibidos. En estas semanas he recibido algunos regalos. Ha sido el Día de la Madre y mi hija me hizo varios dibujos y regalos que fueron puro amor, pero es que además su padre colaboró y me regalaron unos bombones y un rosal. Sí, ya sé que flores y bombones es un regalo típico o tópico, pero a mí me gustan y además el rosal lo plantaremos en la casa del pueblo. Además, me tocó un concurso en Yo Dona y me enviaron varias cosas del merchandising de la película de La Bella y La Bestia (que es mi peli Disney favorita y cuya adaptación cinematográfica me encantó como os conté aquí). Me hizo muchísima ilusión pero creo que todas las cosas me han hecho más ilusión precisamente por hallarme en el mes sin compras.

- No pasa nada por posponer las compras. De hecho, hasta es algo muy positivo. Aunque necesites o quieras algo, no tienes por qué dejar de comprarlo. Pero por esperar un tiempo (unos días, unas semanas, incluso unos meses) no pasa absolutamente nada. Vale que con el tema de los leggins pasé un poco de angustia porque tenía la sensación de que los necesitaba sí o sí. Pero con el resto de las cosas, estoy segura de que no pasa nada por esperar un poco.

- Tampoco pasa nada por probar otras opciones. Aquí os pongo un ejemplo muy tonto pero muy visual. Tengo la manía de utilizar un champú concreto y, claro, se me ha acabado. Lo que es peor, no quedaba ninguno de esa marca en mi casa, pero sí de otras (la diferencia entre lo que compro yo y lo que compra mi costillo). Pues bien, he utilizado otro y no se ha acabado al mundo. No me gusta tanto como el mío, pero podía haber sido que sí y que me hubiese llevado una súper sorpresa, ¿quién sabe? Pero lo que es totalmente cierto es que ni me he muerto por utilizar otra cosa ni a mi pelo le ha pasado nada.

- He disfrutado mucho más de los pequeños momentos de la vida (que no son cosas). Ya os contaba aquí nuestra excursión al tren de vapor (gracias de nuevo a Begobolas por el chivatazo), que además coincidió por casualidad con el Día de la Madre. Pasamos un día estupendo fuera de casa, con una actividad diferente y muy bonita. Pero no ha sido el único día, ya que en Asturias y en nuestro parque de al lado de casa también hemos disfrutado de tiempo en familia, hemos hecho cosas divertidas y diferentes y con más sentido de vivir.


- He sido más consciente del tiempo y lo he aprovechado mejor. Va un poco en línea con lo anterior, eres más consciente del tiempo, de los días, del lujo de poder disfrutarlos con las personas a quienes quieres. Tomar un café con una amiga, charlar, pasear con mi perro, vivir… Estas semanas he vivido con más intensidad, siendo más consciente y me han traído grandes alegrías.

- Sin duda dejar de consumir y comprar durante un tiempo conlleva un ahorro, y ahora puedo pensar a qué quiero dedicar ese dinero que no he gastado en cosas innecesarias.  Esto es más una consecuencia que otra cosa, pero os chivaré un plan. Esta Semana Santa me resultó absolutamente aburrida. No fuimos a ningún sitio, bueno sí, al pueblo, que, para mí, es mucho peor que quedarse en casa. Me aburrí tanto y tuve la sensación de tirar a la basura esos días de descanso, que ya estoy brujuleando para hacer un buen viaje el año que viene, en plan de andar por casa, pero algo que creo que puede ser muy guay. Todo lo que ahorre dejando de consumir cosas innecesarias, será bien recibido en ese plan o en cualquier otro.


En conclusión, estoy muy contenta con estas semanas y este mini-reto. Lo he dedicado únicamente a anular compras para mí, por lo que en 30 días no me he comprado nada (ni siquiera el champú), ha sido divertido y me ha hecho aprender muchas cosas sobre mí misma, mi frustración y mis reacciones. Estoy segura de que lo repetiré pronto, quizá me plantee hacerlo cuatro veces al año, una vez por trimestre, seguro que implica un ahorro adicional y además nos permite replantearnos nuestro consumo y no generar más cosas inservibles.

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VIERNES VITALES 63: EXPLORA MÁS ALLÁ DE TU ZONA DE CONFORT

Me sorprende no haber hablado antes de este tema. Quizá porque es un tema muy trillado, ya que en cualquier curso sobre habilidades que hagas o si exploras un poquito el mundo del coaching y las fortalezas, en seguida te hablarán de las tres zonas: confort, aprendizaje y caos. Sin embargo, esta semana me encontré con esta imagen, de lo más inspiradora, y creí que era un buen tema para este viernes vital. Además, como el lunes es la fiesta de nuestro patrón madrileño, estaré unos días desconectada de este mundo virtual, intentando vivir más ahí fuera, que es donde está la vida de verdad. Por ello, un post más personal y profundo se me hace imprescindible hoy.

Hay una frase que aparece en muchos libros, no se me ha ocurrido a mí precisamente, pero creo que es inspiradora: Explora las infinitas posibilidades que existen más allá de tu zona de confort. Inspiradora pero difícil al mismo tiempo. Y si no, para muestra, un botón, no hace falta más que miréis el dibujo más abajo, es de lo más ilustrativo.

La zona de confort es aquella en la que nos sentimos cómodos, donde sabemos lo que hacemos, cómo lo hacemos, qué resultados podemos esperar con ello… En ella domina el control, esa sensación de tranquilidad al saber que lo tenemos (casi) todo controlado y que las posibilidades de que salga bien son altas. También es la zona en la que nos dormimos, nos gusta flotar y dejar que las cosas sigan el mismo camino, sin alternarnos.

A su lado, está otra zona: la de crecimiento y aprendizaje. Es la más cercana a la zona de confort pero cuando te adentras en ella, aunque tienes acceso a miles de oportunidades que te permitirán aprender, crecer, desarrollarte… da un poquito de vértigo. Lo desconocido da algo de miedo, en esos momentos te falta conocimiento, ya no lo tienes todo controlado, no conoces bien el camino que estás pisando… pero es apasionante hacerlo. Dentro de ti existen las fortalezas necesarias para dominar todo eso, y seguro que con el tiempo esa zona de crecimiento será conquistada y se convertirá en otro territorio de zona de confort, pero al principio da vértigo y cuesta mucho. Sin embargo, hay verdaderas oportunidades en ella, aunque te dé miedo, y merece la pena adentrarse y descubrirlas.

La última zona es la del pánico. Aquí ya no tienes un cierto vértigo o un cosquilleo de estómago, ni un miedo que puedas superar, sino que se convierte en pánico y hace que te paralices, que no sepas reaccionar. Esta zona mejor que ni la huelas. Quizá, si exploras la del crecimiento y conquistas una parte de ella convirtiéndola en confort, con tus aprendizajes y fortalezas seas capaz de convertir una parte de la zona del pánico en zona de crecimiento y en ese caso merece la pena aventurarse.


El problema, y eso no se representa bien en este dibujo, es que ni las zonas son concéntricas ni están del todo delimitadas. Es cierto que las zonas de confort y pánico no se tocan, entre medias debe haber siempre, aunque sea pequeña, una zona de aprendizaje. Sin embargo, es posible que la franja de la zona de aprendizaje sea más estrecha en unos lugares que en otros.

Si sacas a alguien de su zona de confort y lo colocas, sin más, en su zona de pánico, será un completo desastre. Esa persona sufrirá muchísimo, puede experimentar hasta un shock emocional, físico, personal… y es muy probable que salga malherido o que se quede paralizado. Sin embargo, si esa misma persona se va adentrando en la zona de aprendizaje, aunque pase vértigo, merecerá la pena. El crecimiento está asegurado, pero nadie ha dicho que vaya a ser fácil.

¿En qué punto me encuentro yo? Pues siendo realistas, en zona de confort. 2014 fue un año catártico para mí, que me dejó exhausta porque me tuve que enfrentar a zonas de absoluto pánico. Es cierto que sobreviví, es más, salí muy fortalecida, sobre todo interiormente, pero me dejó exhausta. Hasta mediados de 2015 estuve en la batalla de uno u otro modo, y desde entonces, me he dedicado a flotar. 2016 fue el año de la tranquilidad, de asentar lo aprendido. 2017 lo he enfocado como el año de sobrevivir y además comenzar nuevos pequeños proyectos (algunos más grandes que otros). De momento, llevo más de un tercio del año, en cuanto me descuide habrá pasado la mitad, así que no puedo quejarme. Estoy sobreviviendo (aunque sé que sigue siendo flotar) pero también tengo dos proyectos en marcha. Uno ya a punto de lanzarse y el otro en proceso para otoño. Y sí, reconozco que como estoy adentrándome en la zona de crecimiento, siento hormigueo en el estómago, vértigo en estado puro.

Lo de las tres zonas está muy bien y constituye un reto. Pero nadie dijo que la vida fuese fácil y esto tampoco lo es. De hecho, por mucho que quieras mantener el control, la propia vida te lo quita cuando menos te lo esperas. Pero sí es cierto que a veces puedes hacer por perder un poquito el control, no será traumático y te hará crecer. Por ello, apuesto por la frase del principio: Explora las infinitas posibilidades que existen más allá de tu zona de confort. Hay muchas, no te quedes donde estás porque te estás perdiendo algo grande. Seguro que entre ellas, alguna está hecha para ti. 


La imagen está sacada de aquí


MIS TRUCOS DE AHORRO 6: OPCIONES MÁS BARATAS DE OCIO

Si cualquiera de nosotros cogemos nuestro presupuesto (personal o familiar) y al apartado de ingresos le vamos quitando gastos de la casa, gastos de alimentación, seguros, transporte, deudas, imprevistos… al final, con nuestros más y nuestros menos, nos encontraremos con que el saldo disponible para otras cosas es limitado. Dentro de ese saldo en ocasiones demasiado residual, no debemos de olvidar incluir el ahorro. Pero lo cierto es que dentro de ese saldo se encuentran las partidas de gastos sobre cosas no absolutamente necesarias, y entre ellas, nuestro ocio.

Soy consciente de que el apartado ocio como algo necesario o innecesario daría para un debate completo. Ocio, cultura, esparcimiento, viajes… muchos pensamos que son necesarios. No es cuestión de vida o muerte (si no comes, te mueres, mientras que si no vas al cine podrás seguir viviendo), pero lo cierto es que sí es necesario para el alma, nuestro yo interior o incluso nuestro yo físico (seguro que todos sabréis entender por dónde voy). Lo que es cierto es que en ocio también se nos van bastantes recursos económicos a lo largo de un año, así que merece la pena analizar en qué nos gastamos el dinero, cuánto y de qué manera.


Haz un presupuesto de gastos de ocio

Es curioso, pero es algo que pocas personas suelen hacer. Un presupuesto anual de cualquier partida te permite ser realmente consciente de todo lo que gastas o inviertes en ella y además saber cuál es el peso de esa partida en porcentaje en el total de tus gastos. ¿Sabes cuánto gastas en cine?, ¿o en comer fuera?, ¿en salir de copas? Probablemente no. Pues bien, coge papel y boli, o un Excel si lo prefieres, y haz las cuentas. Lo idóneo sería ir haciéndolo cada semana o en su defecto cada mes. Pero si no lo has hecho hasta ahora y quieres estimar por ejemplo cuánto te has gastado desde que empezó este año, tira de agenda o de memoria y empieza a apuntar cuántas veces has salido a comer o cenar fuera, cuánto te has gastado aproximadamente cada vez, cuántos cafés, meriendas, vermuts o visitas a bares has hecho. Lo mismo con las entradas de cine, teatro, conciertos, espectáculos de diverso tipo… Revisa tu ocio y sigue poniéndole líneas: ¿has hecho excursiones?, ¿has visitado museos o exposiciones?, ¿te has apuntado a talleres o eventos? Podrás sumar los gastos de cada cosa, quizá el transporte extra para ir hasta allí o gastos asociados a esa actividad. Por ejemplo, si me gusta esquiar y me he comprado o he alquilado una equipación de esquí, el importe abonado por ella debe ir a ocio.


Revisa tu presupuesto, ¿podrías haber ahorrado algo haciendo lo mismo?

Te adelanto que la respuesta es: seguro que sí. Y ojo, que sólo estoy diciendo que revises y que calcules, no he llegado a decir que elimines cosas de la lista, sino que pienses si podrías haber hecho lo mismo pero ahorrándote algo. Me refiero por ejemplo a las entradas de cine que podrías haber conseguido más baratas mediante cupones o simplemente yendo el día del espectador, a las entradas de espectáculos que puedes conseguir con descuento por internet, a aquel taxi que cogiste y que no habría sido necesario si te hubieses organizado y hubieses salido 15 minutos antes de casa, el billete de tren que te habría salido mucho más barato si no lo hubieses dejado para última hora o a la equipación del hobby X que has comprado y que podrías haber conseguido a través de segunda mano y con la que te habrías ahorrado un dinero.

Después de hacer estos dos ejercicios (mucho mejor si lo haces durante un espacio largo de tiempo, porque el impacto es mayor), probablemente te habrás llevado dos sorpresas: te gastas más de lo que pensabas en esta partida y te podrías ahorrar también más de lo que pensabas, simplemente organizándote mejor o estando más pendiente de trucos como tarjetas de puntos, códigos descuento por internet o promociones (si te interesa más este tema, puedes leerlo aquí y aquí).


Aquí, como en casi todo en la vida, lo de planificar, organizarte y hacer las cosas con tiempo suele tener premio, porque te permite ahorrar. También es cierto que a veces, a última hora aparecen promociones u ofertas de última hora que puedes aprovechar. Pero una cosa no impide la otra. Puedes planificar y también aprovechar promociones de última hora.



¿Podrías haber sustituido algunas cosas por otras más baratas o gratis?

Es el siguiente paso natural. Es cierto que hay veces que vas al cine, no te gusta la película y piensas ¿para qué habré venido yo a ver esto? Pero la mayor parte de las veces eso no lo podías saber previamente. Sin embargo, muchas veces nos dejamos “empujar” a planes que en realidad no nos interesan. Seguro que has ido muchas veces a ver espectáculos que no te apetecían, o saliste a tomar unas cañas cuando preferías quedarte en casa. En esta revisión, lo único que me gustaría que pensases es en eliminar de la lista las cosas que no te hacían ilusión previamente (ni tampoco después) y que hiciste un poco por hacer o por dejarte empujar. Son cosas que si no las hubieses hecho, no habría pasado absolutamente nada. Ahora, calcula lo que te podrías haber ahorrado. Quizá aquí aparezca la tercera sorpresa.


Sustituye ciertas cosas de la lista por actividades más baratas o gratis

A (casi) todos nos gusta salir a comer o cenar fuera, tomarnos unas cañas o un vermú, ir al cine, al teatro, a un concierto… Sin embargo, muchas veces hacemos muchas de esas cosas por inercia, vamos a sitios caros que en realidad no nos dicen ni fu ni fa o al primer sitio que encontramos, vamos al cine un domingo por la tarde para entretener el tiempo y no decir que estuvimos toda la tarde en casa y un montón de cosas que seguimos haciendo por hacer. Pues bien, simplemente haz el ejercicio, aunque sea una sola vez al mes y plantéate modificar algunos de esos eventos. Hay películas que merece la pena ver en pantalla grande, pero otras que ves muy bien en tu casa, y si se trata de entretener el domingo... Te puede apetecer muchísimo ir con tus amigas a tomar un café y puede ser que tengas mucha ilusión por descubrir ese sitio nuevo y tan chulo donde ponen unas tartas magníficas. En ese caso, vete. Pero si en realidad lo que quieres es charlar un rato, puedes hacerlo en un sitio más barato donde te pongan buen café o sustituirlo por un café en tu casa, un paseo por el parque u otras opciones.



Y ahora, truquillos extra para ahorrar


El finde del gasto 0 en ocio

Sí, es absolutamente posible. En ciudades grandes la oferta de ocio es muy amplia y existen muchas posibilidades para hacer cosas chulas que no te cuesten nada. La mayoría de los museos tienen un día de entrada gratuita, puedes ir a descubrir ese parque que siempre quisiste conocer, o pasear por el barrio o por el centro, existen sesiones de cine (normalmente no comercial) gratuito y siempre puedes organizar un picnic o hacer una comida en casa con tu gente. El finde del gasto 0 funciona y yo intento hacerlo al menos una vez al mes, os aseguro que si lo multiplicas por 10 (siendo realistas, es difícil hacerlo todos los meses, especialmente en verano), sale un buen colchón de ahorro.


Los días de gasto limitado

No tienes gasto 0 pero tienes un límite para hoy. Cada uno se puede poner el suyo, pero una buena horquilla creo que es entre 5 y 15 euros (personalmente suelo ponerme el límite de 10 euros). Con ese presupuesto puedes ir a tomarte un café fuera (pero no la tarta con el café), podrás ir al cine (pero no cogerte el pack de palomitas y refresco), podrás ir a tomar una caña y una tapa (pero no comer fuera y gastarte 30 euros en algo que no sabes ni qué ha sido). Si consigues colar unos cuantos días de este tipo cada mes, también te sorprenderá ver todo lo que has ahorrado.

Al final ni la vida consiste en estar como eremita en su cueva ni en gastar sin ton ni son, sobre todo si además ese gasto se va en cosas que ni te aportan ni eres consciente. Hablo de esas cosas tipo estoy esperando y me tomo un café (si no te lo tomas, no lo echarás de menos), cojo un taxi porque se me ha hecho tarde (si te organizas y sales quince minutos antes igual puedes ir andando tranquilamente) o termino comiendo fuera sin pretenderlo ni que me aporte nada emocionalmente (cuando estaría mucho mejor en mi casa y lo sé).



Si eres creativo y buscas otras opciones, probablemente te sorprendas a ti mismo disfrutando muchísimo. Harás cosas que no haces normalmente y quizá te sorprendan muy positivamente, vivirás nuevas experiencias y te motivarás.


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MADRID CON NIÑOS 34: EL TREN DE ARGANDA, QUE PITA MAS QUE ANDA

Hace aproximadamente un par de meses, leyendo el blog de Begobolas (que si no lo conocéis,  desde aquí aprovecho para recomendaroslo), encontré un plan inspirador. Tuve claro desde ese momento que era un plan familiar que íbamos a llevar a cabo esta primavera, porque me pareció chulísimo y además no lo conocía. Aprovecho también para darle las gracias a Bego por hablarnos de él, porque nos encantó la experiencia. 

Se trataba de un recorrido en un antiguo tren de vapor. Quien tiene un niño en casa, ya sabe que los viajes en tren les encantan. Pero es que éste no es un tren cualquiera, subirte a un tren con un siglo de historia, es un auténtico lujo, hacer un viaje al pasado y disfrutar de una experiencia única que disfrutamos por igual peques y mayores. 


Ésta es la propuesta del Tren de Arganda, que pita más que anda. Los domingos de primavera, podemos disfrutar de esta experiencia tan chula. La locomotora del tren de vapor es del año 1925 y el vagón en el que nosotros íbamos de 1916. Me parece alucinante poder subirnos a estas máquinas de otro tiempo y disfrutar una experiencia familiar increíble, llena de magia y que sin duda recomiendo encarecidamente. Existen varios vagones de pasajeros, la mayoría de madera y un pequeño vagón de metal y del mismo color que la locomotora. Todos ellos han sido recuperados de antiguas rutas en España y restaurados. Al parecer (y digo al parecer porque me extraña no haber oído hablar antes de todo ello), llevan aproximadamente una década haciendo este trayecto los domingos de primavera y otoño, y aunque hay que desplazarse hasta La Poveda, a mí me parece un auténtico planazo. Si tengo que hacerle un pero es el tema de la carbonilla. Los trenes de vapor echan vapor de agua mezclada con carbón y con las ventanas abiertas en medio de la primavera, cuando viene el viento de ese lado no es demasiado agradable. Supongo que en una visita un día con más frío y con las ventanas cerradas, será más agradable. La próxima vez repetiremos un día de finales de otoño. 

Como os decía, este tren sale de la Estación de la Poveda y hace un recorrido hasta la Laguna del Campillo y da la vuelta. Para los que no seáis de la zona, La Poveda está al lado de Arganda del Rey (hay que coger la A-3) pero también tiene un servicio de metro con la línea 9. Este tren sale de la estación del Tren de Vapor, que está a un pequeño paseo de la estación de metro. Si vais en coche, resulta fácil aparcar cerca de donde sale el tren de vapor. 

El recorrido de ida y vuelta dura aproximadamente unos 50 minutos desde que sales de la estación de Poveda hasta que regresas a la misma estación. En la Laguna del Campillo hace una parada de unos 10 minutos aproximadamente y podréis bajar del tren durante ese tiempo y luego regresar en el mismo tren. De hecho, "teóricamente", si cogéis un tren de las 10, 11 o 12, podríais quedaros en la Laguna del Campillo y luego regresar en otro tren posterior. En la realidad, los trenes van absolutamente completos (al menos en primavera), por lo que esa opción teórica me temo que no es viable en la realidad. 

A este respecto, debo hablaros de la reserva de plazas. Podréis encontrar toda la información aquí. Básicamente, hay que reservar plaza con anterioridad y cuando digo con anterioridad es con mucho tiempo. De hecho, yo escribí un email para reservar plaza a mediados de abril y la primera fecha disponible que me dieron fue el domingo 7 de mayo a las 13 horas. Todos los trenes anteriores, incluidos los del propio domingo 7, estaban llenos. El proceso de reserva es sencillo y recibes un email confirmándote los datos. Tienes que presentarte en la estación al menos 15 minutos antes de la hora de salida del tren, ya que en caso contrario perderías la plaza. Siempre puedes ir hasta allí y probar suerte, ya que si alguien no se presenta, las plazas libres salen a la venta en ese momento, pero yo prefiero ir tranquila con mi reserva previa y no darme un viaje de más de 50 kms ida y vuelta en balde. Cuando nosotros fuimos estaba completo el tren, había gente esperando a ver si se quedaba libre alguna plaza porque alguien no se presentase. Desconozco si al final consiguieron plaza o no, pero yo desde luego no me arriesgo. Por cierto, el precio de las plazas es de 5 euros por persona, los niños menores de 3 años que no ocupen plaza no pagan, el resto sí.


Uno de los momentos más mágicos del trayecto fue cuando atravesamos el puente de hierro. Este puente atraviesa el río Jarama y estamos en las inmediaciones de un enclave histórico. No debemos olvidar que cerca de este lugar se desarrollaron las batallas del Jarama durante la Guerra Civil española. Madrid era zona republicana y estos parajes fueron el frente de defensa de la ciudad. El mítico Puente de Arganda (que no es éste) inspiró a muchos autores, como el propio Hemingway, que lo incluyó en su famosa novela sobre la propia guerra civil, ¿Por quién doblan las campanas?

Sentimentalismos aparte, este viaje en tren es una regresión al pasado, una actividad fantástica a realizar con niños y también sólo adultos, estoy segura de que encandilará por igual a unos y otros. Eso sí, como las plazas vuelan, estad atentos a ver si aún queda algo disponible para esta primavera, y si no, en octubre volverán a hacer el recorrido. 

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LOS MÉDICI, SEÑORES DE FLORENCIA

De un tiempo (bastante largo, por cierto) a esta parte, un porcentaje importante de mi tiempo libre lo dedico a ver series. Yo nunca veía series porque las echan tardísimo en la tele y tengo la costumbre de acostarme a la hora de las gallinas (que luego el despertador a las 6 resulta inclemente). Sin embargo, la posibilidad de verte una serie del tirón en unos pocos días, hace que disfrute muchísimo de este nuevo concepto.

Empecé comprándome las series en DVD hace un par de años. De esa forma vi algunos títulos más o menos memorables como Isabel, Juego de Tronos, El tiempo entre costuras, Downton Abbey, Los Tudor, Velvet o Carlos Rey Emperador, entre otras. La mayoría de ellas no las había visto cuando las pusieron en la tele por un tema de horario y otra característica que comparten es que muchas de ellas son series históricas.

Pues sí, disfruto mucho las series históricas, para qué negarlo. Especialmente si están bien hechas y puedes adentrarte en momentos históricos que te gustaría conocer un poquito más. No pierdo de vista el hecho de que es una serie, de manera que la mayoría de las veces el rigor histórico es escaso y para convertirla en un producto más comercial tiran de aspectos que probablemente nunca ocurrieron. Pero aún así creo que algo aprendo y desde luego disfruto mucho.

El caso es que llevo ya unas cuantas series y nunca había contado por aquí mis experiencias. Este blog es un cuaderno de bitácora absolutamente personal, y si últimamente (los dos últimos años más bien) me da por las series, antes o después tenía que pasar que viniera por aquí a contarlo.

En este caso, quiero hablaros de Los Médicis, señores de Florencia. Se trata de una serie reciente, que según he leído incluirá dos temporadas pero que por el momento podemos ver únicamente la primera, compuesta por ocho capítulos. Me reconozco una absoluta admiradora de Florencia, sin lugar a dudas uno de mis lugares preferidos en el mundo y con permiso de otras, mi ciudad italiana favorita. He tenido la suerte de visitarla varias veces (aunque hace demasiado tiempo desde la última) e incluso hice un Erasmus relativamente cerca y pude visitarla en varias ocasiones aquel año. Por ello, adoro Florencia y todo lo que tiene que ver con ella.


Cuando supe que habían hecho una serie sobre Los Medicis, rodada en la mismísima Florencia (aunque obviamente adaptándola a la época de la que hablamos), no pude resistir la tentación. Es un verdadero lujo volver a pasear, aunque sea a través de esta serie, por la mágica ciudad del Arno y reconocer lugares amados. Algunos de ellos no existían en la época o eran ligeramente diferentes (por ejemplo, aún no se había terminado la Cúpula de Brunelleschi de Santa María del Fiore o el Ponte Vecchio mostraba un aspecto diferente al que conocemos hoy), pero Florencia siempre será Florencia.

Y si hablamos de Florencia, hablamos de los Médicis, la familia de banqueros que la gobernó durante dos siglos y que bajo su mecenazgo la hicieron una de las ciudades más bonitas del mundo, patrimonio de las artes, las ciencias y la cultura. Sin ellos, Florencia no podría ser como la conocemos.

Pero ¿qué conocemos de la familia Médici? Pues no sé vosotros, pero yo, a Lorenzo el Magnífico y poquito más. Lorenzo e Iuliano de Médici, que fueron objeto de la denominada conjura de los Pazzi, en los que esta familia rival les tendieron una emboscada de la que Lorenzo se salvó por los pelos y en la que Iuliano murió asesinado. Las tumbas de ambos, esculpidas por Miguel Ángel, son una visita imprescindible en la ciudad. Situadas en la iglesia familiar, la Basílica de San Lorenzo, junto al Mercado Central, una basílica con una fachada cuanto menos curiosa y que en su interior sorprende.



Sin duda Lorenzo el Magnífico fue el más famoso de toda su dinastía. Pero una dinastía como la de la familia Medici está formada por muchas generaciones con su propia historia que contar. Lorenzo protagonizará la segunda temporada (estoy expectante) pero la primera profundiza en los orígenes de la saga. Juan de Médici (interpretado por Dustin Hoffman) salió de la pobreza para convertirse en uno de los hombres más ricos de Florencia y fundar una de las dinastías más conocidas de todos los tiempos. Le sucederá su hijo, Cosme de Médici (interpretado por Richard Madden, al que sin duda recordaréis por ser el hijo mayor de Nedd Stark en Juego de Tronos), abuelo de Lorenzo el Magnífico y verdadero protagonista de esta primera temporada. Aunque el propio director reconoce que se ha permitido licencias no históricas, lo cierto es que conoceremos más de los inicios de esta gran dinastía, cómo funcionaba la Florencia del siglo XV en los albores del Renacimiento y conoceremos virtualmente en esta primera temporada a artistas de la talla de Brunelleschi o Donatello (esperamos ver a Miguel Ángel en la segunda temporada en tiempos de Lorenzo el Magnífico).

Son sólo ocho capítulos que verás en un suspiro. La serie está muy bien hecha, tiene buen ritmo, excelente fotografía y además te paseará por Florencia y Venecia, poco más se le puede pedir. Las interpretaciones son francamente buenas en esta producción anglo-italiana que, según he leído, está hecha por y para los italianos. Yo, desde luego, la he disfrutado muchísimo, como si estuviese hecha para mí (aunque un trocito de mi corazón es italiano). Se ve en un suspiro y te quedas con ganas de más, de conocer al dedillo la segunda temporada.

Mientras Lorenzo el Magnífico hace acto de presencia y se estrena esa segunda temporada, podéis disfrutar de esta primera y conocer las andanzas de su abuelo, Cosimo de Médici, así como su bisabuelo Giovanni. Varios de los capítulos han sido grabados en flash back, en un formato que inevitablemente te recuerda al Padrino II. El valor de la familia y que cualquier medio justifica el fin de salvarla, hacen el resto. Por ello, no te sorprenda ver cómo muere Juan de Médici en el primer capítulo, lo verás muchas veces a lo largo de la serie.

En definitiva, una serie magnífica que me ha hecho pasar unas cuantas tardes estupendas el pasado puente.