LOS MÉDICI, SEÑORES DE FLORENCIA

De un tiempo (bastante largo, por cierto) a esta parte, un porcentaje importante de mi tiempo libre lo dedico a ver series. Yo nunca veía series porque las echan tardísimo en la tele y tengo la costumbre de acostarme a la hora de las gallinas (que luego el despertador a las 6 resulta inclemente). Sin embargo, la posibilidad de verte una serie del tirón en unos pocos días, hace que disfrute muchísimo de este nuevo concepto.

Empecé comprándome las series en DVD hace un par de años. De esa forma vi algunos títulos más o menos memorables como Isabel, Juego de Tronos, El tiempo entre costuras, Downton Abbey, Los Tudor, Velvet o Carlos Rey Emperador, entre otras. La mayoría de ellas no las había visto cuando las pusieron en la tele por un tema de horario y otra característica que comparten es que muchas de ellas son series históricas.

Pues sí, disfruto mucho las series históricas, para qué negarlo. Especialmente si están bien hechas y puedes adentrarte en momentos históricos que te gustaría conocer un poquito más. No pierdo de vista el hecho de que es una serie, de manera que la mayoría de las veces el rigor histórico es escaso y para convertirla en un producto más comercial tiran de aspectos que probablemente nunca ocurrieron. Pero aún así creo que algo aprendo y desde luego disfruto mucho.

El caso es que llevo ya unas cuantas series y nunca había contado por aquí mis experiencias. Este blog es un cuaderno de bitácora absolutamente personal, y si últimamente (los dos últimos años más bien) me da por las series, antes o después tenía que pasar que viniera por aquí a contarlo.

En este caso, quiero hablaros de Los Médicis, señores de Florencia. Se trata de una serie reciente, que según he leído incluirá dos temporadas pero que por el momento podemos ver únicamente la primera, compuesta por ocho capítulos. Me reconozco una absoluta admiradora de Florencia, sin lugar a dudas uno de mis lugares preferidos en el mundo y con permiso de otras, mi ciudad italiana favorita. He tenido la suerte de visitarla varias veces (aunque hace demasiado tiempo desde la última) e incluso hice un Erasmus relativamente cerca y pude visitarla en varias ocasiones aquel año. Por ello, adoro Florencia y todo lo que tiene que ver con ella.


Cuando supe que habían hecho una serie sobre Los Medicis, rodada en la mismísima Florencia (aunque obviamente adaptándola a la época de la que hablamos), no pude resistir la tentación. Es un verdadero lujo volver a pasear, aunque sea a través de esta serie, por la mágica ciudad del Arno y reconocer lugares amados. Algunos de ellos no existían en la época o eran ligeramente diferentes (por ejemplo, aún no se había terminado la Cúpula de Brunelleschi de Santa María del Fiore o el Ponte Vecchio mostraba un aspecto diferente al que conocemos hoy), pero Florencia siempre será Florencia.

Y si hablamos de Florencia, hablamos de los Médicis, la familia de banqueros que la gobernó durante dos siglos y que bajo su mecenazgo la hicieron una de las ciudades más bonitas del mundo, patrimonio de las artes, las ciencias y la cultura. Sin ellos, Florencia no podría ser como la conocemos.

Pero ¿qué conocemos de la familia Médici? Pues no sé vosotros, pero yo, a Lorenzo el Magnífico y poquito más. Lorenzo e Iuliano de Médici, que fueron objeto de la denominada conjura de los Pazzi, en los que esta familia rival les tendieron una emboscada de la que Lorenzo se salvó por los pelos y en la que Iuliano murió asesinado. Las tumbas de ambos, esculpidas por Miguel Ángel, son una visita imprescindible en la ciudad. Situadas en la iglesia familiar, la Basílica de San Lorenzo, junto al Mercado Central, una basílica con una fachada cuanto menos curiosa y que en su interior sorprende.



Sin duda Lorenzo el Magnífico fue el más famoso de toda su dinastía. Pero una dinastía como la de la familia Medici está formada por muchas generaciones con su propia historia que contar. Lorenzo protagonizará la segunda temporada (estoy expectante) pero la primera profundiza en los orígenes de la saga. Juan de Médici (interpretado por Dustin Hoffman) salió de la pobreza para convertirse en uno de los hombres más ricos de Florencia y fundar una de las dinastías más conocidas de todos los tiempos. Le sucederá su hijo, Cosme de Médici (interpretado por Richard Madden, al que sin duda recordaréis por ser el hijo mayor de Nedd Stark en Juego de Tronos), abuelo de Lorenzo el Magnífico y verdadero protagonista de esta primera temporada. Aunque el propio director reconoce que se ha permitido licencias no históricas, lo cierto es que conoceremos más de los inicios de esta gran dinastía, cómo funcionaba la Florencia del siglo XV en los albores del Renacimiento y conoceremos virtualmente en esta primera temporada a artistas de la talla de Brunelleschi o Donatello (esperamos ver a Miguel Ángel en la segunda temporada en tiempos de Lorenzo el Magnífico).

Son sólo ocho capítulos que verás en un suspiro. La serie está muy bien hecha, tiene buen ritmo, excelente fotografía y además te paseará por Florencia y Venecia, poco más se le puede pedir. Las interpretaciones son francamente buenas en esta producción anglo-italiana que, según he leído, está hecha por y para los italianos. Yo, desde luego, la he disfrutado muchísimo, como si estuviese hecha para mí (aunque un trocito de mi corazón es italiano). Se ve en un suspiro y te quedas con ganas de más, de conocer al dedillo la segunda temporada.

Mientras Lorenzo el Magnífico hace acto de presencia y se estrena esa segunda temporada, podéis disfrutar de esta primera y conocer las andanzas de su abuelo, Cosimo de Médici, así como su bisabuelo Giovanni. Varios de los capítulos han sido grabados en flash back, en un formato que inevitablemente te recuerda al Padrino II. El valor de la familia y que cualquier medio justifica el fin de salvarla, hacen el resto. Por ello, no te sorprenda ver cómo muere Juan de Médici en el primer capítulo, lo verás muchas veces a lo largo de la serie.

En definitiva, una serie magnífica que me ha hecho pasar unas cuantas tardes estupendas el pasado puente.

2 comentarios:

  1. No la he visto todavía, pero va a caer, que me has tentado y mucho. No he ido aún a Florencia, pero espero hacerlo un añito de estos. Mientras, me conformo con visitarla a través de los libros.
    Besotes!!!

    ResponderEliminar
  2. Merece la pena, Margari. Aunque yo ahora me he trasladado a Roma, estoy con los Borgia ;)

    ResponderEliminar

Este blog no es nada sin tus comentarios :)