SER MINIMALISTA POR ENTREGAS PARTE 5: MIS APRENDIZAJES

Hace un año aproximadamente, empecé una serie de posts en este blog sobre el concepto de Minimalismo. Es un concepto que me atrae desde hace tiempo y que supongo que inspirada/instigada por el famoso libro La magia del orden, de Marie Kondo, me animé a intentar poner en práctica. El resultado no ha sido plenamente satisfactorio, pero sí creo que reflexionar sobre este concepto y la infinidad de cosas que pueblan nuestra vida y nuestra casa y que no necesitamos, me ha servido para conseguir algunos aprendizajes. Como la vida consiste ni más ni menos que en aprender, los comparto con vosotros. 


1. Las cosas no son importantes

Es cierto que a menudo sentimos apego por las cosas que tenemos, pero también que muchas veces no somos conscientes ni de que las tenemos. Que levante la mano quien alguna vez haya abierto un armario o un cajón y se haya encontrado con una prenda de ropa que ni recordaba. Pues eso. Si prescindimos de ciertas cosas no pasa absolutamente nada, es más, lo que ocurre suele ser positivo porque vivimos con más espacio, ahorramos más dinero al consumir menos y podemos elegir tener aquello que realmente nos gusta y con lo que nos sentimos bien.


2. Podemos vivir con mucho menos

Va un poco en la línea de lo anterior. Cuando haces una recopilación de lo que tienes, identificas lo que te sobra y te vas desprendiendo de ciertas cosas y a la vez vas reduciendo tu consumo, ves que puedes vivir con mucho menos y que además puedes vivir mucho mejor.


3. Yo tengo mi propio ritmo

Esto no pretende ser una crítica al método KonMari o a cualquier otro método que pueda circular por internet. Estoy segura de que muchos de esos métodos les sirven a muchas personas, pero lo cierto es que yo llevo otro ritmo. Haber leído el libro de Marie Kondo me ayudó a abrir los ojos y a hacer ciertos avances. He tirado cosas, he vendido otras, he dejado de comprar otras muchas… pero no me he vuelto loca ni lo he tirado todo. Mi casa sigue teniendo demasiadas cosas y probablemente nunca sea una persona minimalista, pero quizá tampoco quiero serlo. Lo que quiero es vivir con menos y vivir mejor, pero sin centrarme en no tener más de 100 cosas, o tener solo una cosa de cada tipo (me gusta tener cinco tazas o tres abrigos, ¿por qué no?



4. Hay muchas cosas que ya no quiero

Nunca las he necesitado pero lo cierto es que ya no las quiero. Hablo de cosas como artículos de publicidad, muestras, regalos que alguna vez recibiste y nunca te gustaron, prendas que compraste porque estaban baratas… El prisma del minimalismo te hace elegir mejor. Hay muchas, muchísimas cosas de las que puedes prescindir y tu vida sigue siendo plena, mucho más aún que antes.


5. Si miras y ordenas, te sorprenderás de lo que tienes: úsalo

Seguro que creías que necesitabas un vestido nuevo para la fiesta que tienes el próximo finde, pero cuando rebuscas en tu armario encuentras algo que no recordabas, o puedes tunear, o te hace el apaño y es más, hasta te gusta mucho más que ese vestido que ibas a comprar simplemente para salir del paso. Lo mismo ocurre con mil cosas: te das cuenta de que no necesitas otro paquete de macarrones porque en la despensa tienes tres (y van a caducar si los usas), que tienes pastillas de jabón para ti y toda tu familia de aquí al 2025, que el bañador de hace tres años es divino y va a ser tu compañero inseparable este verano, que no necesitas comprar más libretas, tienes mil… ¿os suena? Cuando tengas el arrebato de comprar algo, mira primero si tienes algo que te sirva en tu casa, quizá no lo necesites.


6. Todos los pasitos anteriores generan un ahorro

Es algo muy cierto, si vives con menos, si consumes menos, si dejas de comprar, todo ese dinero se está quedando ahí. Probablemente no seas consciente, lo serías mucho más si lo fueses metiendo en un bote porque el dinero virtual ni se siente. Pues mételo en el bote, así verás todo lo que has ahorrado. O lleva un Excel, apúntalo en una agenda… lo que quieras. El caso es que con todo ese ahorro puedes hacer muchas cosas: guardarlo y seguir ahorrando, invertirlo o dedicarlo a algo que quieras, necesites o a alguna actividad que te hace mucha ilusión. A este respecto, hay ciertas cosas que consideramos un capricho. Por ejemplo, llevo meses pensando en apuntarme a un taller de una tarde, pero es caro (sobre 80 euros, no sé si es caro pero yo lo siento así). Sin embargo, no me cuesta comprarme otro vestido de quince euros, comprar tres champús del tirón o sacar constantemente monedas y monedas de mi cartera que se me van en chorradas. Si lo junto todo tendré mucho más de 80 euros y podré darme ese gusto, que realmente sí me aporta.



7. Las experiencias son mucho más bonitas. 

Sí, la experiencia deja marca, la vida está llena de experiencias. En lugar de gastar tu tiempo comprando, limpiando, ordenando, agobiándote… utiliza ese tiempo (y ese dinero ahorrado) en tiempo para ti mismo y haz cosas que te gusten y te llenen. Algunas de ellas son absolutamente gratuitas (dar un paseo, leer, dibujar…) y otras te las puedes permitir. Y si no, ahorra para ello. Pero sobre todo, moléstate en vivir y ser consciente de tu vida. 


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6 comentarios:

  1. Muy útiles tus reflexiones y además muy ciertas.
    Que sepas que el mes sin compras lo voy a hacer en Junio.
    Fíjate si te hago caso.

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  2. Oooohhhhhh, no sé ni qué decir, Tracy, pero estaré atenta a lo que nos cuentes sobre tu experiencia del mes sin compras 😉

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  3. Muy buenos consejos.
    Besotes!!!

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  4. No son consejos, son aprendizajes, quizá no sirvan para todo el mundo, Margari, pero la verdad es que cuando te embarcas en algo nuevo y te paras a reflexionarlo, ves que esa experiencia te sirve para otras muchas cosas de la vida :) Muchas gracias y me alegro de que te gusten!

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  5. Me ha encantado este post, Itaca!!
    Me quedo con el punto tres porque me siento identificada. Cuando leí el libro de Marie Kondo, si bien me gustó y me abrió los ojos para muchas cosas, me vi incapaz de llevar el método a rajatabla. Porque hoy en día se tienden a acumular cosas y romper con eso de un día para otro, es complicado...
    Besitos!!

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  6. Claro, yo creo que los buenos consejos que cualquiera te dé, Ali EB, pueden ser útiles, pero no todos ellos, o quizá no todos te puedan encajar en tu caso concreto. Cada persona somos un mundo, y si bien Marie Kondo nos ha causado una gran inspiración, quizá cada uno podemos adaptar nuestro ritmo, creo que es lo más efectivo. Es como cuando haces una dieta, no se trata de bajar 10 kilos en dos semanas, puedes tardar más tiempo pero lo verdaderamente importante es mantener las buenas costumbres y el peso con el paso del tiempo. Pues en esto yo lo veo parecido.

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