REVISIÓN DE ESTOS PRIMEROS SEIS MESES DE 2017

Mañana es 1 de julio, han transcurrido ya seis meses, la mitad de este año, y me parece un momento idóneo para hacer una recapitulación de lo vivido en este 2017 y hasta donde nos ha llevado o nos está llevando.

Para este 2017 me fijé tres objetivos. Me vais a perdonar que no los comparta todos ellos públicamente, pero sí voy a evaluar la consecución de los mismos.

El primero de ellos es muy simple y muy obvio (aunque a veces no lo es tanto) y por ello lo comparto: sobrevivir. Estoy publicando esto, por lo que, de momento, lo estamos consiguiendo. Pero no se trataba únicamente de una supervivencia física, que también, sino de una supervivencia emocional, familiar, humana, laboral, económica… en definitiva vital. Debo decir que sí, he sobrevivido en todos esos frentes y estoy contenta con las cosas que me está deparando este año.

El segundo objetivo, que no deseo compartir públicamente, está cumplido. En realidad era un doble objetivo, pero digamos que la primera parte constituía un 80% y la segunda un 20%. Esa primera parte está cumplida y la segunda va camino de cumplirse, por lo que no tengo dudas de que acabará este 2017 pudiendo decir que lo he cumplido al 100% y estoy muy orgullosa y contenta por ello. Es un objetivo de este año pero que compromete, para bien y para mal, años venideros; sin embargo me parece una buena apuesta que espero ganadora.

El tercer objetivo no tengo reparos en compartirlo también de manera pública. De hecho, no estoy segura al 100% de no haberlo mencionado anteriormente en alguna reflexión escrita por estos lares. Hace unos (cuantos) años, recibí coaching y me pareció una disciplina apasionante. Luego seguí con el Mindfulness pero no me enganchó igual. Lo cierto es que desde hace tiempo me interesa mucho profundizar en el mundo del coaching y aprender. Por ello, voy a iniciar mi proceso de certificación como coach. Me he matriculado en un máster muy chulo al que le tengo muchas ganas y muchas expectativas. Empieza en octubre y terminará ya en primavera de 2018, por lo que es un proyecto que iniciaré en 2017 pero que terminará el año siguiente. Aún así, estoy súper contenta por haber tomado esa decisión y haberme inscrito ya. Seguro que os iré contando por estos lares mis aprendizajes y todo lo que seguro que iré descubriendo en los meses venideros respecto a este objetivo.

Por todo ello, no puedo más que sentirme satisfecha y feliz por estos primeros meses de 2017. He cumplido, o estoy en proceso de cumplir, mis tres grandes objetivos del año, pero además, los objetivos vitales, los del día a día, también van bien. En concreto, me gustaría hacer un listado de varias cosas. Empiezo.


Cosas que hago y que me gustan

Pasar tiempo con mi familia, especialmente con mi hija. Desde que nació Henar lo tuve muy claro, quería verla crecer y pasar tiempo con ella, que me notase al lado, que supiese que siempre puede contar conmigo. Paso mucho tiempo con ella y es una elección libre y que me gusta porque la vida vuela y la infancia más aún y sobre todo no quiero perderme su infancia y algún día arrepentirme irremediablemente.

Explorar nuevos mundos con Henar. Si me leéis por aquí, ya sabéis que hacemos muchas cosas divertidas y diferentes. No lo cuento todo, pero sí algunos momentos especiales, que van desde cosas tan sencillas como pintar juntas en casa, hacer galletas y bizcochos en invierno o saltar en los charcos… pasando por viajes, talleres divertidos y diferentes y mucho patear y descubrir Madrid juntas y sus secretos.

Organizarme. Estoy muy contenta con esto, porque creo que he logrado (hemos logrado entre todos en mi casa) organizarme/nos y planificar. Es cierto que a veces el exceso de planificación causa estrés y que hay momentos en los que necesitas hacerte el muerto en la piscina sin más (no es literal, es una figura, pero la podemos extrapolar a cuando me hago la muerta sobre mi cama y espero que el mundo se olvide un poco de mí). Pero también es cierto que planificando horarios, evitando duplicidades y dando tiempo libre a todas las partes integrantes, se vive mucho mejor. Eso no evita que siga yendo a mil por la vida, pero a veces hasta me bajo del tren y todo.

Tener más tiempo para mí. Viene muy relacionado con lo anterior, si te organizas y no van los dos padres al parque, los dos padres a la salida del colegio etc., consigues tener tiempo para ti. Y entonces, de ti depende escoger en qué vas a utilizar ese tiempo, porque tampoco es que sea especialmente grande, claro. Entre trabajo, niña, desplazamientos, cuestiones operativas y dormir, queda poco tiempo para lo demás. Aún así, esto ha mejorado mucho: puedo disfrutar de una tarde a la semana y en ocasiones dos, para quedar con gente o hacer cosas que me gustan. Incluso he disfrutado de un par de fines de semana fuera de casa a solas con amigos, han sido experiencias fantásticas.

Aprender y seguir formándome. Sigo siendo un espíritu al que le saltan muchos nuevos intereses, que terminan plasmándose en cursos, lecturas o búsqueda de información sobre determinados temas. He tenido la posibilidad de disfrutar un par de jornadas sobre Visual and Thinking Design y otra sobre Trabajo en equipo, pero además he leído muchas cosas en muchos blogs, han caído en mis manos ciertas lecturas enriquecedoras y el hecho de poder embarcarme en el curso de coaching del que os hablé más arriba, me parece súper enriquecedor y me encanta.

Ahorro. Viene relacionado con uno de mis objetivos, por lo que este año he intentado ahorrar más, sobre todo centrarme más en qué gasto, cómo, si realmente lo necesito, intentando ahorrar (se nota en el blog con todos los artículos que he escrito sobre este tema), valorar más lo que tengo, deshacerme de aquello que no necesito y en definitiva guardar más dinero y generar más ahorro pero siendo igual de feliz y haciendo las mismas cosas o incluso más, pero mejores.

Vivir con menos. Está relacionado con lo anterior y con dos conceptos que poco a poco han ido permeabilizando mi vida: hacer un consumo más responsable y el minimalismo, aunque este último más a mi estilo que otra cosa. Pero lo cierto es que de un tiempo a esta parte soy mucho más consciente de que vivimos con demasiadas cosas, que es posible vivir con muchísimas menos y que, sobre todo, cuando te esfuerzas en buscar, revisar, mirar, te das cuenta de todas las opciones que tienes. Eso se traduce en mayor orden, mayor ahorro, mayor conciencia… un poquito de todo.

Vivir más conscientemente. Es un proceso que lleva varios años, pero es cierto que cada vez vivo con más consciencia y también intento vivir con más conciencia. Por ello, le doy más valor a las cosas buenas y las cosas verdaderamente importantes en la vida y mucho menos a las malas y a las que no son importantes. Soy más consciente de cómo pasan los días, las semanas, los meses y de las cosas que vamos viviendo en ese tiempo.


Cosas que no hago y me gustaría hacer

Leer libros. Yo siempre he sido un ratón de biblioteca, me encanta leer. Sin embargo, cuando tuve a mi hija mi nivel de lectura descendió a los infiernos, y aunque ha mejorado en los últimos años, sigue estando muy por debajo de lo que me gustaría. Es cierto que leo muchísimas cosas, muchos artículos en internet, muchos posts de diferentes blogs… pero libros, lo que se dice libros, apenas leo, y suelen estar más vinculados a verano, vacaciones y períodos de descanso que otra cosa. Es cierto que cuando consigo tiempo para mí lo utilizo en otras actividades, incluso en ver series (un vicio adquirido en los últimos tiempos) y por eso no tengo tiempo suficiente para leer, porque lo empleo en otras cosas, pero me gustaría recuperar esa pasión.

Hacer más ejercicio y disfrutar del zumba y el aerobic. Este año, por circunstancias varias, he dejado de hacer zumba y aerobic, y lo echo muchísimo de menos, pero además es que mi cuerpo también se resiente y lo necesita. Empecé haciendo zumba los viernes, pero no me venía bien el lugar y el horario (no me daba tiempo a ir a piscina con mi hija y llegar a una hora decente a clase) y lo dejé. Volví a intentarlo con un curso que sí me hubiese venido bien por horario y distancia, pero no se apuntó suficiente gente y no lo hicieron. Después del verano, me gustaría poder recuperar este punto vital tan importante.

Descansar. Soy una dormilona, lo sé, pero mi cuerpo también lo necesita. Sin embargo, el verano juega en mi contra, ya que cuanta más luz hay, más cosas hago y menos duermo. No hace falta que diga que estoy esperando como agua de mayo las vacaciones de verano, en las que pienso dormir más, incluyendo siestas de sábana y siestas de playa (que son maravillosas). Descansar es fundamental.

También hay otras cosas que han empezado a rondarme la cabeza con fuerza y que seguro que saldrán por aquí en estas reflexiones emocionales que transcribo en este blog, pero ya habrá tiempo para que salgan, se desarrollen y veremos en qué queda.




Resumiendo, que 2017 está siendo un buen año y esperamos y confiamos en que siga siendo así. Ahora, a las puertas de julio, bendito verano, tengo muchísimas ganas de que lleguen las vacaciones y el verano en el norte: espanzurrarme en la arena de cualquier buena playa del Cantábrico, descansar, leer, reír, comer, hacer excursiones, conocer sitios nuevos y disfrutar con mi gente de esta maravilla que es la vida.

Gracias a 2017 por todo lo que nos ha regalado hasta aquí y confiando en que nos regale muchas otras cosas buenas en la segunda parte del año. 

11 comentarios:

  1. Un buen balance, sin duda. A seguir así para lograr todos esos objetivos! En veranito compartimos uno, descansar y dormir. Mi cuerpo empieza a notar que le hace falta. Me está mandando señales. Y voy a empezar a hacerle caso.
    Besotes!!!

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  2. Me ha gustado leerte, porque has enriquecido mi desarrollo personal.
    Gracias

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  3. Si Margari! Se necesita muuuuuucho descansar. Yo he tenido una semana agotadora con ciertas cosas que no he contado por aquí y estoy esperando las vacaciones como agua de mayo.... Las NECESITO!!!!!!! Feliz verano, PRECIOSA!

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  4. Gracias Tracy, tú sí que enriqueces el mio con ese comentario tan bonito!!!!!! 😍

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  5. tantos proyectos y tantas cosas chulas, tú siempre a tope y tan vitalista :D

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  6. Gracias, Begoña, lo intento.... aunque estos días estoy agotada....

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  7. Yo hice Mindfulness hace medio año o así pero ahora no lo practico nada y lo tengo muy olvidado.

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  8. Yo también lo tengo olvidado Leira ;)

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  9. Me alegra mucho que el balance sea tan bueno. Yo ya no hago previsiones ni objetivos, digamos que voy improvisando y fluyendo, algo que siempre me ha costado mucho y que sin embargo, en este momento vital, me es muy necesario. Un besote.

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  10. El balance tiene que ser bueno, porque tenemos que hacerlo bueno Esther! También es cierto que si los objetivos no son difíciles es más fácil que se cumplan, si bajas el listón de exigencia es más fácil ser feliz con lo que se vive :D

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  11. Yo hice todo lo que me mandaban para la semana y lo usaba cuando acabé. Pero de un tiempo para esta parte, no sé, es como que me da igual.

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