SABINA EN MADRID: YO TAMBIÉN LO NIEGO TODO

Hace un par de semanas volví a mi juventud, a aquellos tiempos de noches de vino y rosas y canciones de Sabina. Fue efímero pero maravilloso, apenas las tres horas que duró el concierto que el gran maestro dio en Madrid la noche del 21 de junio, entrada del verano. Pero volví a corear las canciones del flaco aunque no fuese ya hasta el amanecer. Hace muchos años que no es, para qué engañarnos.

También hacía mucho tiempo, demasiado, que no veía a Sabina sobre el escenario. La última vez, si no recuerdo mal, fue acompañado por Serrat. Me habían cautivado con sus Dos pájaros de un tiro, pero su Orquesta del Titanic no surtió el mismo efecto. Llegó la maternidad, las noches sin dormir, las pocas ganas de fiesta… y pasaron los años. Cuando a finales del año pasado supe que Sabina volvía en solitario a los escenarios, no dudé en hacer una cola virtual de dos horas para hacerme con las entradas. Era un día frío del diciembre de Madrid, pero anhelaba el calor de las canciones de Sabina y aquella noche imaginada en la que volver a uno de sus conciertos se me presentaba en la imaginación como el evento del año.

Además, siempre que vas a un directo de Sabina tienes esa sensación de que probablemente sea el último. Pero qué queréis que os diga, el tío lo dio todo sobre el escenario el día 21, parecía un auténtico fénix renaciendo de sus cenizas. Por más que se lamentaba de los 30 años que llevaba tocando con Pancho Varona, 30 años maldita sea, Sabina nos ofreció al mejor Sabina, al que hacía años que no recordaba. Y me devolvió un pedazo de mi juventud. Yo siempre digo que la música de Sabina es la banda sonora de mi vida, y así es, pero los conciertos de Sabina forman parte de mi juventud divino tesoro. Una ya no se pone un bombín ni ve amaneceres habitualmente (salvo los de currar, me refiero a las noches enteras de vino y rosas seguidas de un esplendoroso amanecer), ni tampoco canta en los conciertos hasta quedarse sin voz. Pero una sigue siendo sabinera de alma y corazón, se le eriza el alma cuando escucha La Magdalena y canta Peor para el sol como si fuese el himno de su vida.



Sabina presentaba nuevo disco, aunque eso era lo menos importante. Sobre el escenario confesó que hacía varios años que no estrenaba gira con nuevas canciones y que le hacía especial ilusión volver a hacerlo. Sabina y su banda comenzaron con Lo niego todo, que como muchos dicen, huele a clásico (y luego os cuento más sobre esta canción); siguieron con otros temas menos conocidos, creados con la colaboración de Leiva y Benjamín Prado. Por cierto, yo estuve en el concierto del 21 y se esperaba a Leiva, pero no fue; no así al día siguiente que al parecer sí pasó por allí y se subió al escenario. Tampoco lo echamos de menos, para qué negarlo. No le quito mérito, pero yo voy a ver a Sabina ya sus chicos, y entre ellos especialmente a Panchito Varona y mi muy admirado Antonio García de Diego, con el que he pasado muchas noches sabineras memorables en la sala Galileo.

Tocaron unas cuantas del nuevo disco, bajó un poco el nivel, pero en seguida volvió a subir cuando enfilaron los clásicos. Por allí pasaron canciones imprescindibles para cualquier sabinero de pro: La Magdalena, Ruido, El Bulevard de los sueños rotos, Contigo, A la orilla de la chimenea, Y sin embargo, El pirata cojo, Noches de boda, Y nos dieron las diez, Pastillas para no dormir… Como podéis ver, conciertazo memorable en el que Sabina y sus chicos una vez más lo dieron todo y la que suscribe se emocionó, cantó, bailó y soñó como si volviese a tener veinte años.


Lo niego todo

Ni ángel con alas negras, ni profeta del vicio, ni héroe en las barricadas, ni ocupa ni esquirol, ni rey de los suburbios, ni flor del precipicio, ni cantante de orquesta, ni el Dylan español.

Ni el abajo firmante, ni vendedor de humo, ni juglar del asfalto, ni rojo de salón. Ni escondo la pasión ni la perfumo, ni he quemado mis naves ni sé pedir perdón.

Lo niego todo, aquellos polvos y estos lodos, lo niego todo, incluso la verdad.

La leyenda del suicida y la del bala perdida, la del santo beodo. Si me cuentas mi vida, lo niego todo.

El tiburón de Hacienda, confiscador de bienes, me ha cerrado la tienda, me ha robado el mes abril. Si es para hacerme daño, sé lo que me conviene; he defraudado a todos, empezando por mí.

Ni soy un libro abierto ni quien tú te imaginas. Lloro con las más cursis películas de amor. Me echaron de los bares que usaba de oficina y una Venus latina me dio la extremaunción.

Lo niego todo, aquellos polvos y estos lodos, lo niego todo, incluso la verdad.

La leyenda del suicida y la del bala perdida, la del santo de oro. Si me cuentas mi vida, lo niego todo.


Hablar de esta canción me daría para hacerme un psicoanálisis completo, mucho me temo… Esta canción, os decía al principio que huele a clásico, pero también un poquito a despedida, a lo que fuimos y no volveremos a ser. Al Sabina de antes, a los sabineros que fuimos cuando éramos más jóvenes y viajábamos en sucios trenes que iban hacia el norte. A veces, sólo a veces, me siento vieja, ya no me siento inmortal. Sé que no tengo ni edad de sentirme vieja pero cuando algunas canciones (de Sabina normalmente) me devuelven a otros tiempos los veo lejanos, incluso borrosos. Y me pregunto, si supiese escribir en unos versos mi vida como sólo lo hacen los grandes poetas…. Seguramente yo también lo niego todo.


Nota final: gracias a mi amiga AZ, cómplice de tanto, colchonera de ojos tristes, por compartir conmigo esta regresión a otra vida :)

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6 comentarios:

  1. Ya vi en Instagram que habías estado en ese concierto. La canción esa de Lo niego todo me encanta; hacía tiempo que Sabina no me sorprendría con una canción.

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  2. Para mí que, por una cosa u otra, sólo le he visto en directo dos veces, fue muy emocionante.Y además un placer y una suerte compartir la experiencia contigo que seguramente tuviste como yo una época adolescente en la que Sabina lo explicaba todo y lo curaba todo :)
    Y aunque comparto la sensación de que cada vez que se le ve parece que va a ser la última, hay que reconocer que lo dio todo a pesar de que quedan pocas personas mayores que él.
    Nota final :) https://www.youtube.com/watch?v=ScNDmEASJ5w

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  3. Me alegro mucho de haber compartido contigo ese concierto, AZ, aunque tú sí echaste de menos a Leiva. Por cierto, la música de Sabina sigue explicando todo 😃

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  4. Sí, Lo niego todo sabe a clásico, otro tema que corearemos en todos los conciertos de Sabina que nos queden por vivir, Leira ;)

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  5. Aquí una sabinera de alma y corazón, que por un motivo u otro nunca vio a Sabina sobre un escenario, y no será por falta de ganas : (

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  6. Aun estas a tiempo, Esther. Toca en Málaga el 28 de septiembre breve, por qué no sacas las ENTRADAS? 😎

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