VIERNES VITALES 69: HABILIDADES CLAVE PARA SER MÁS FELICES

Vais a tener que perdonarme, porque no puedo citar la fuente, ya que esta reflexión de Viernes Vitales sale de unas notas halladas en una de mis infinitas libretas. Pero me parecen cinco ideas potentes, cinco pequeñas perlas sobre las que debemos reflexionar: las cinco habilidades clave para ser más felices


1. Optimismo 

Ya sé que era evidente, que no descubro nada con esto. Pero debemos afrontar la vida como un mundo lleno de oportunidades y sentirnos bien con nuestra propia vida y confiar también en lo que vendrá en el futuro. Eso es lo que haría un optimista en toda regla y no es necesario recordar que las personas optimistas son mucho más felices porque, viendo el vaso medio lleno, siempre saben enfrentarse mejor a las vicisitudes del día a día. 


2. Estabilidad emocional 

Yo también la habría apuntado si me preguntasen sobre las cinco habilidades clave para aumentar mi felicidad. Qué importante es tener estabilidad emocional, debemos alejarnos de las vidas tormentosas y vivir una existencia estable, rodeada de personas a quienes amar y que nos amen. Cuando uno está estable emocionalmente es capaz de enfrentarse a nuevos retos, de crecer, de afrontar nuevos caminos. No sé si es una habilidad como tal conseguir esa estabilidad, pero desde luego la situación de estabilidad emocional es fundamental para ser más felices sin lugar a dudas. 


3. Control 

Es cierto que la vida no puede controlarse, que hay muchas cosas que escapan de nuestro control y que precisamente nuestras habilidades y fortalezas nos ayudan a buscar soluciones, sobreponernos o seguir adelante. Pero el control da estabilidad, da confort, da felicidad. Cuanto más poder creamos tener sobre nuestras vidas (porque en realidad no tenemos ninguno), más satisfechos nos encontraremos y felices seremos. 


4. Determinación / Motivación 

Podemos usar los dos nombres para esta habilidad, encajan ambos. Si tienes motivación, consigues la determinación para hacer cosas, para conseguir retos, para vivir


5. Conciencia y esmero 

Quizá sea la que más me ha sorprendido, habla de personas meticulosas y de atención al detalle, indicando que tiene muchas más posibilidades de ser más felices. Me costó encontrar el hilo conductor de esta habilidad, entender por qué era tan importante. Luego pensé en el Mindfulness, en centrar tu atención en lo que estás haciendo, vivir con conciencia. Estoy segura de que a eso se refiere esta habilidad, a vivir con conciencia y vivir más intensamente, siendo por ello más felices. 


Espero que os guste esta reflexión de viernes vital escrita un poco a matacaballo, pero es que he tenido una semana muy llena de cosas. 

DIY: TUNEANDO UN MACETERO DE METAL

Ya sabéis que me encantan las manualidades y sobre todo darle un nuevo toque un poco más alegre a las cosas lisas. Hace un par de semanas fuimos a Ikea y encontré de oferta un macetero (el modelo socker) en color lila. Ahora mismo en la web solamente lo hay en color blanco roto, así que supongo que sería oferta de últimas unidades. El caso es que el lila me parece un color muy chulo y aunque este producto técnicamente era un macetero de exterior, a mi me venía de perlas para otra cosa muy diferente: guardar la ropa interior de mi hija Henar.

Cuando nació Henar nos regalaron una especie de cubo de zinc  (el de la derecha de la foto más abajo) y empecé a guardar en el los calcetines de la niña. Al lado tenía una caja también tuneada donde guardaba las braguitas, ambas cosas situadas una al lado de la otra en una estantería. Es una forma fácil y rápida de tener las cosas colocadas y a la vista, para que en las mañanas de cole cuando yo no estoy, no tengan problemas para encontrar lo que buscan.


Por eso, cuando encontré una maceta de zinc en Ikea me pareció perfecta para lo que necesitaba, y así fue sin duda. Pero ahí puesta en la estantería me parecía un poco sosa. Nada que un ratito de manualidades, un poco de maña y la inestimable ayuda de la pintura a la tiza o chalk paint, que lo hace todo tan sumamente sencillo, no pudiese arreglar. Sólo había que ponerse manos a la obra y disfrutar del proceso y del resultado. Obviamente,  aunque fácil, lleva su ratito de pensar qué queremos hacer y cuándo, y luego poneros manos a la obra.

Se me ocurrió que con unas simples plantillas con forma de estrella y corazón,  chalk paint y unos pinceles no necesitaba nada más.  Las plantillas de estrella y corazón las saqué de Internet, simplemente imprimiéndolas, cortándolas y pegándolas con celo sobre la superficie a pintar es suficiente. Es cierto que la de la estrella es un poco más complicada que la del corazón,  pero aunque no quede perfecto, no pasa nada. 



De hecho, hacer las cosas uno mismo,  Hand made puro y duro, hace que no queden perfectas pero sí que sean verdaderamente únicas y por ello muy valiosas. Y además, mientras estás en el proceso, que requiere concentración,  te olvidas del mundanal ruido, Mindfulness en estado puro, con lo necesario que es en esta vida de locos que llevamos.


Sobre la marcha se me ocurrió que utilizando los botecitos de purpurina de Tigger, le daría un toque extra y además permitiría que la propia Henar ayudase porque le encanta colaborar en las manualidades y más si, como en este caso, el objeto en cuestión era para ella. El resultado creo que ha quedado bastante bien,  le da un toque diferente y siempre que lo veamos recordaremos el buen rato,  el mio propio y la parte compartida con mi hija. Hacer manualidades con los niños es una gran idea, nos permite compartir tiempo con ellos, aprenden, les encanta y desarrollan habilidades. 

Si queréis hacerlo, o tunear alguna otra superficie, es muy sencillo como veis. Con apenas tijeras, celo, papel, pinceles y pintura a la tiza o chalk paint (una auténtica maravilla), lo tenéis todo.  El buen rato esta asegurado. Echadle imaginación y si no, inspirados en internet y pinterest, que siempre ayuda.


Teniendo en cuenta que el macetero es de Ikea (aunque en realidad serviría cualquier macetero, mejor si es de metal), esto técnicamente puede ser un hack de Ikea en toda regla ! ;)


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VIERNES VITALES 68: SEGUIR ADELANTE SIN QUE TE HUNDA(S)/HUNDA(N)

Ya he dicho más veces por estos lares que me siento inmensamente afortunada porque a lo largo de mi vida he podido conocer a mucha gente y además algunos de ellos, bastantes a decir verdad, se han convertido en grandes amigos. Amigos de los de verdad, los que sabes que están ahí, que puedes llamarlos y te ayudarán, es más, que te prestan su ayuda desinteresada por adelantado y se convierten en más que familia. De esos que se cuentan con los dedos de una mano yo tenga la inmensa fortuna de tener varias manos completas. Personas a las que no necesitas ver para saber que su amistad, la nuestra, es verdadera. Una de esas personas, que lee mucho de lo que escribo por aquí aunque no comente ;) está ahora mismo un poco perdida en los aspectos relativos a cómo sobrevivir a un ambiente bastante maléfico. Pero como yo creo en ella absolutamente y sé que vale mucho más que todos los que se dedican a ponerle palos en sus ruedas, hoy le dedico este Viernes Vital.

Aquí los aprendizajes que he ido incorporando a mi vida con el tiempo, por si sirven:


1. Tú eres tú, no lo que dicen los demás de ti.  Esto tiene un doble filo, significa que tú eres quien eres de verdad, no lo que dicen otros de ti, ni lo bueno ni lo malo. Tienes tu propia personalidad y a veces te conoces mejor que nadie, sin embargo hay cosas de ti que no conocerás (a uno mismo nos falta siempre perspectiva sobre nosotros mismos). En ello los demás pueden ayudarte, pero te encontrarás de todo. Gente que te pongas etiquetas dañinas y que muy posiblemente no sean reales (o no tan reales), pero también personas que puedan ayudarte a mejorar. En eso, un buen amigo sincero es lo mejor que te puede pasar en el mundo. Pero lo que cotilleen de ti terceros que tienen más maldad que otra cosa, no merece la pena. Porque Tú no eres la etiqueta que te han puesto, no lo olvides nunca.


2. Ser tú no significa que no puedas cambiar y mejorar. Hay personas que bajo el lema de "yo soy así y punto" se creen en el derecho sobre el mundo. No es así. Todos tenemos muchas oportunidades de mejora y muchos momentos en los que puedes mejorar en muchísimos aspectos. Cambia y mejora siempre que sea posible, pero el cambio tiene que ser a mejor y debe de ser para ti (indirectamente, también para otros). Me refiero a que lo haces por ti, no por lo que digan o esperen otros.


3. Inevitablemente, te encontrarás gente mala en tu camino y debes aprender a vivir con ello. No es justo, lo sé, pero la vida normalmente es bastante injusta de media. Invitablemente, te encontrarás con  chinches, moscones y otro tipo de seres malvados que parece que están ahí sólo para molestar, para hacer la vida de los otros más difícil. No es nada fácil convivir con ello (Magüi, sabes que lo digo por experiencia propia) y tampoco lo es sobreponerte y seguir adelante cada día, especialmente cuando escoges, por las razones que sean, continuar en ese camino y por tanto tener que aguantar esa situación y a ese tipo de personas. Pero se puede. Piensa en quién eres de verdad, en el tipo de persona que eres y lo que en realidad son ese tipo de seres. ¿De verdad crees que merecen amargarte tu vida?



4. Sé buena persona. Al final, lo importante en la vida es ser buena persona, lo demás es algo que da igual. Ya sé que esta sociedad cada vez valora menos a las buenas personas y además parece valorar cada vez más a las malas. Pero yo sigo creyendo en la bondad. Aún así, no siempre me comporto bien, también erro, me equivoco, tengo malos sentimientos y actuaciones, como todo el mundo. Pero cada uno sabe dónde está su equilibrio y su balanza y hacia qué lado quiere ir. No dejes que otros te empujen al lado oscuro, no te pongas a su nivel.


5. Fricción de placas tectónicas emocionales. Me temo que poco más puedo aportar que lo que ya escribí en su día y que tienes enlazado aquí. Hay momentos en los que sabes que no estás en el lugar correcto, ni en el camino correcto, y además están con la gente incorrecta. Esos momentos son muy chungos, porque no estás siendo ni estás haciendo lo que de verdad querrías ser y hacer, no te sientes cómoda, tienes que tragar y vivir esas situaciones cuando lo que realmente quieres es salir corriendo. Yo elegí quedarme a nivel profesional, cambié el chip y mejoré mucho, pero algunas cosas siguieron siendo como eran antes, la que cambias eres tú: te adaptas y aunque algunas cosas malas siguen ahí, ya no les das la importancia que les dabas (recuerda que no tienen valor). Pero también es posible buscar otro camino. Si sabes que no es tu lugar, ni lo que quieres hacer, ni donde quieres estar ni con quien quieres trabajar, siempre tienes la opción de buscar y probar suerte en otro camino. Lo importante es tomar decisiones, aceptar sus consecuencias y sobrellevar todo de la mejor manera. Ni es fácil ni la mejor manera es siempre buena, pero es lo que hay.  

Nadie dijo que fuese fácil, pero la vida es también esto. Ánimo y adelante, que nada ni nadie te hundan. 


Otros Viernes Vitales que también te podrían venir bien, amiga: 




Hay un montón más, pero allá cada uno que brujulee, creo que con estos más que de sobra! Espero que te inspiren, amiga mía!



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LA DUDA, DE DARIO FACAL

Por fin he estrenado la temporada teatral madrileña. Sí, estrenarla a 10 de septiembre es buena fecha, pero tampoco es que me haya dado muchísima prisa. Y eso que este año tengo unas cuantas obras marcadas en el calendario como imprescindibles. Una de ellas era La Duda, bajo la dirección de Darío Facal y con un reparto de lujo.

Sin duda os sonará esta obra por la película de hace unos años protagonizada por la gran Meryl Streep. Imposible no recordar a la Hermana Alosyus, aquel personaje duro de una monja férrea, implacable y sin sentimientos, llena de rencores y frustraciones vitales que ejercía la disciplina como su totem personal sin que le temblase el pulso al llevarse por delante a quien fuese necesario en pos de lo que ella consideraba su noble propósito (que de noble no tenía prácticamente nada). En su camino se cruza el Padre Flynn, un hombre en el buen sentido de la palabra bueno, como diría Machado,  cuyos métodos no son en absoluto del gusto de la Hermana Alosyus y ésta no dudará en acabar con él. La Hermana Alosyus se montará en su cabeza una verdadera película sobre hechos presuntamente obscenos protagonizados por el Padre Flynn, quien según ella ha mantenido una relación sospechosa y abusiva con uno de sus alumnos. Y no parará hasta verlo fuera de su colegio.

Una historia por tanto de intolerancia, rencor y frustración, que nos enfrenta a la peor intransigencia del ser humano encarnada en la Hermana Alosyus. Muy probablemente en su fuero interno sostiene que tiene razón por encima del bien y del mal porque ella encarna la integridad y las cosas bien hechas, pero en realidad encarna otras pasiones mucho más bajas y aún quedará un resquicio, por pequeño que sea, para la duda de si realmente está haciendo lo correcto.


La clara protagonista de esta obra es la Hermana Alosyus, un personaje complejo y lleno de aristas. Carmen Conesa le da vida y nos devuelve una figura terrible y una interpretación grandiosa. Esta monja resulta inevitablemente deleznable a ojos del espectador. Resulta tan mala y tan retorcida que en mitad de la representación te dan ganas de levantarle y amordazarla. Ni os cuento si estás en primera fila como fue nuestro caso. Por todo ello la interpretación de Conesa resulta realmente fantástica en un personaje muy difícil, lleno de recovecos y a quien ella es capaz de dejarle su propia impronta. Más aún si tienes en la retina la interpretación de Meryl Streep (algo inevitable si has visto la película), enfrentarse a una de las más grandes actrices del mundo no tiene que ser nada fácil pero Carmen Conesa configura su propia Hermana Alosyus, diferente a la de Meryl Streep y aunque es un personaje verdaderamente odioso, logra que el espectador admire su redonda actuación.

Si la Hermana Alosyus encarna la maldad, su antagonista, el Padre Flynn encarna la más pura bondad dela que es capaz el ser humano. Las dos caras de una misma moneda. Ernesto Arias es el encargado de dar vida al Padre Flynn en esta adaptación teatral. Quienes me leéis por este blog desde hace años ya sabéis que Ernesto es uno de esos actores a los que tengo un cariño especial y cuya carrera procuro seguir de cerca. Ernesto Arias le da perfecta réplica a Carmen Conesa, encarnando en el Padre Flynn todo lo opuesto a lo que significa el personaje de la Hermana Alosyus. El Padre Flynn es bueno, cree en la bondad del ser humano, se preocupa por las personas y especialmente por los niños del colegio, cree en el poder de la palabra y el ejemplo, en las segundas oportunidades... Imposible no empatizar con este personaje que además, al lado de la intransigente monja, le hace parecer aún más bueno. Muy bien una vez más Ernesto Arias en este papel, con una interpretación como nos tiene acostumbrados, solvente, profesional y dibujando un Padre Flynn lleno de valor y matices. No es fácil darle la réplica a Carmen Conesa en el papel de la Hermana Alosyus, un papel de los que marcan, pero él sin duda lo consigue.

El elenco lo completan Marta Wall en el papel de la Hermana James e Ilena Wilson como la Sra. Muller, la madre del niño del que presuntamente podría haber abusado el Padre Flynn a ojos de la Hermana Alosyus. Desconocía a estas dos actrices y me han sorprendido muy positivamente. Marta Wall imprime de candidez e inocencia el personaje de la Hermana James e Ilena Wilson realiza una interpretación muy concisa y creíble de una madre que va a dar a la Hermana Alosyus una respuesta que ésta no espera. Las dos lo hacen francamente bien y dan el contrapunto perfecto a esos dos grandes actores que son Carmen Conesa y Erenesto Arias.

Las obras dirigidas por Darío Facal siempre tienen algo diferente, innovador y La Duda no es una excepción. Me parece un montaje magnífico, que no necesita más que una simple escenografía y mucho arte y buenas interpretaciones de todos los que trabajan en ella. Es penoso que el teatro español esté tan mal que una grandísima obra como ésta pase desapercibida en los escenarios madrileños, con sólo 4 funciones durante el mes de septiembre. Se presentó en enero un viernes por la noche en un teatro del extrarradio de Madrid (a cuya función no pude ir) y esperábamos que tuviese una temporada como se merece, pero estos cuatro días son claramente insuficientes. Aún así, mantengo la esperanza de que vuelva a los escenarios con una temporada como realmente se merece este texto, este director y estos grandísimos actores. Cuando así sea, quizá mi opinión sobre ella te anime, querido lector a ir a verla y disfrutarla como se merece.

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LECTURAS INSPIRADORAS 8: CUENTA CONTIGO

A Patricia Ramírez Loeffler la conocí hace ya unos años en una ponencia dentro del Congreso de Mentes Brillantes. Sencillamente me encantó y desde entonces la he seguido por redes sociales y he estado atenta a sus artículos, de los que siempre aprendes mucho. Es un lujazo poder acceder a su conocimiento, sus trucos y sobre todo su vitalidad, fuerza y alegría. Sus post-its, en los que comparte con nosotros una verdadera filosofía de vida y sus consejos siempre súper interesantes son una gozada. Es una de esas personas tremendamente inspiradoras a la que podemos acceder a través de sus escritos.


Como no podía ser de otra manera, la lectura de su libro Cuenta contigo ha sido también absolutamente inspiradora. En él, Patricia nos desgrana, de una manera sencilla y directa, su conocimiento, su práctica y sus trucos para poder contar más con nosotros mismos, querernos más y encontrar en nuestro interior los mejores aliados para afrontar lo que la vida nos ponga por delante. Saber aprovechar el momento adecuado depende de nosotros. Deja de anhelar y esfuérzate cada día por lograr lo que quieres.

En tu interior hay mucho más de lo que imaginas: capacidad de aprendizaje, posibilidad de cambio, valores, fuerza de voluntad, talento, pasiones y emociones; un potencial cognitivo que puedes poner en práctica para sentirte mejor. También en nuestro interior hay miedos, fracasos, vulnerabilidad, prejuicios que nos impiden avanzar o críticas que condicionan nuestras expectativas. Debemos aprender a lidiar con ello. 



Se me hace muy difícil poder hacer un pequeño resumen de mis impresiones y aprendizajes sobre este libro, ya que han sido muchísimos. Desde ya os invito a zambulliros en su lectura, eso sí, no será una lectura de pasar el rato, ya que desde el primer capítulo deberás abrir tu libreta Cuenta Contigo y hacer los ejercicios que Patricia Ramírez te irá pautando a lo largo del libro. Ponerlo por escrito te ayudará muchísimo a visualizar ciertas cosas de las que quizá no fueses consciente, al menos a mí me ha pasado. Pero después habrá que poner en práctica la teoría, y en eso estoy, que llevará sin duda su tiempo.

Os cuento algunas de las ideas que me han gustado de este libro y que quiero poner en práctica. Se compone de 20 capítulos, a cada cual más interesante, pero lo que a mí más me ha calado ha sido lo siguiente:

1. ¿Qué deseas ser?, ¿lo eres en realidad?, ¿qué estás haciendo para conseguirlo? 

Deberíamos de tener muy claro qué somos, qué deseamos ser y qué estamos haciendo para lograrlo, pero sin embargo no creo que sea tan fácil en realidad; es más, creo que estamos bastante perdidos. Lo primero de todo es estar a gusto contigo mismo, porque eso te permitirá cambiar con tranquilidad. Responsabilízate de tu cambio y convoca a la paciencia. La verdadera responsabilidad pasa por desear lograr algo e involucrarte. Deja de pensar que no es el momento, que no serás capaz y otro tipo de excusas. Da pasos pequeños para conseguir grandes metas y no te cuestiones más: muévete. Todo lo que hagas hoy es ya mucho más de lo que tenías hace un minuto.


2. Tus TOP TEN

Las listas nos ayudan a poner orden y prioridades, reducen nuestro nivel de estrés y nos producen sensación de bienestar (cada vez que tachas algo de la lista significa que lo has logrado). Patria Ramírez nos da en este libro muy buenas pautas para saber hacer listas y llevarlas a buen término. Pero además comparte con nosotros su truco de los Top Ten, listas especiales que condensan las verdaderas cosas importantes: el Top Ten de mis éxitos, el Top Ten de las personas que me hacen sentir bien, el Top Ten de las cosas que me relajan, el Top Ten de las cosas pendientes... Son ejercicios prácticos que nos permiten tener claras nuestras prioridades, os animo a hacer vuestras propias listas del Top Ten.


3. Vivir el presente

El capítulo en el que nos habla de este punto tan importante se titula "Las copas de la abuela Eva viven el presente" y en él Patricia nos habla de su abuela (a quien conoceréis de IG si seguís a la propia Patricia) y unas copas muy bonitas que su nieta le regaló pero que no las usaba porque eran tan bonitas que las guardaba para una ocasión especial. De este capítulo he extraído verdaderos aprendizajes como los siguientes:

La vida es el hoy, cualquier día, cualquier momento es un día especial. La felicidad hasta hace poco tiempo sólo estaba relacionada con la consecución de objetivos pero hay algo más importante: el disfrute del camino. Hoy en día no es que los grandes acontecimientos hayan perdido valor, lo siguen teniendo, pero los detalles diarios lo han ganado. Patricia nos invita a vivir el presente, a alejarnos de los enemigos del presente (el móvil, los juicios de valor y la prisa). Elige cada día un objetivo que te permita disfrutar más de tu presente y lleva anotaciones de lo que has logrado, te permitirá estar más pendiente de ello.

4. La terapia de los melocotones en almíbar

Es muy posible que tengas en algún armario de tu cocina o tu despensa un tarro de melocotones en almíbar. Es uno de los grandes misterios de España, nadie recuerda cómo llegaron hasta allí o cuándo los compraste pero ahí están en la repisa de turno durmiendo el sueño de los justos y en ésas terminan caducados. Pues bien, lo que propone Patricia es que trates a tus miedos con indiferencia, igual que tratas a la lata de melocotones en almíbar. Existe una terapia muy útil: la ACT es sus siglas en inglés: Terapia de Aceptación y Compromiso. Existen dos tipos de preocupaciones, las útiles y las inútiles. Respecto a las preocupaciones inútiles, no puedes hacer nada porque no depende de ti. Por ello, debemos dejar de prestar atención a nuestros miedos, parar de alimentarlos y hacerlos más grandes. Para ello, algunos buenos consejos son los siguientes:

- No tengas conversaciones con tus pensamientos negativos. Ni los rumies ni busques contra-argumentos, no hagas juicios de valor sobre sus consecuencias ni te anticipes a las mismas de forma catastrófica.

- Ríete del pensamiento negativo. Probablemente no seas capaz de evitar su aparición, pero cuando lo haga... ¡¡¡dale forma de lata de melocotones en almíbar!!!


5. La terapia de Teresa de Calcuta

La transformación es conseguir aquello que queremos ser, pero en el proceso deberemos utilizar métodos de aprendizaje, cómo lo vamos a lograr. Uno de los mejores métodos a casi cualquier nivel es el aprendizaje por imitación. Probablemente hayáis oído hablar en algún momento de las neuronas espejo, nos permiten entender las emociones de los demás, ser compasivos y también copiar las acciones que realizan otros. Las personas tendemos a imitar lo que admiramos, por lo que deberás elegir tu objetivo, encontrar a alguien que te resulte inspirador (Teresa de Calcuta o cualquier otro modelo que te inspire) y ante determinadas circunstancias pensar cómo se comportaría tu modelo y actuar en consecuencia.

No penséis que copiar es malo, al menos no lo es en este aspecto. El hecho de copiar ya es un cambio: imitación, repetición y hábito, sus tres pasos. Si cometes un error y las cosas no salen tan perfectas como te gustaría, no te rindas. Convertirte en lo que deseas lleva tiempo y paciencia, pero cualquier pequeño cambio que hayas hecho ya es mucho más de lo que tenías antes.


6. El sentido de lo que haces

Empieza por elegir tus emociones, eso te permitirá escoger también tus batallas: es decir, darle importancia a lo que de verdad tiene sentido y es importante. Merece la pena vivir de forma intensa y positiva y distanciarte de lo que no te aporta. Es cierto que el trabajo o las obligaciones pueden robarte momentos de tu vida, pero tú eliges cómo quieres vivirlos. Nunca pierdas la curiosidad, la aceptación, la vida espiritual (no tiene por qué ser religiosa), el amor y la libertad interior, serán tus grandes aliados en la vida. Me encantó esta frase de Nietzsche que Patricia comparte con nosotros en este apartado: "El que tiene un por qué para vivir puede soportar cualquier cómo"


7. Elige tu once titular

Confieso que uno de mis grandes temores cuando empecé este libro es que estuviese orientado a lo deportivo, pero no es así, sirve para cualquiera, no sólo para los deportistas. Sin embargo, cuando me encontré con este capítulo prejuzgué erróneamente (suele pasar en el caso de los prejuicios) que iba a ser deportivo. Y no lo es. De hecho, ha sido uno de los capítulos que más me ha gustado.

¿Por qué eres feliz? Porque tomo decisiones. Toma conciencia del paso tan rápido que lleva la vida y párate: debes dedicar tiempo a tu bienestar y a aquello que te hace disfrutar. Ir viviendo según te arrastre la corriente es pura apatía que no puedes permitirte. La vida pasa demasiado rápido cuando no tienes tiempo para dedicarte a lo que te gusta o cuando aprovechas mal ese tiempo. Gran parte de la felicidad no está en lo que se posee sino en cómo se utiliza el tiempo que invertimos en lo que nos hace sentir bien. Deja de ponerte excusas (Patricia enumera unas cuantas en este capítulo). Tu felicidad depende de tu equilibro: saber ordenar y gestionar tu tiempo para poder dedicarle un poco a todos los pilares de tu vida.

- Organiza tu agenda: despréndete de hábitos y organízate.

- Sin remordimientos: te lo mereces. Dedicarte tiempo a ti no es sinónimo de quitárselo a otros.

- Necesitas estar bien y hacer cosas que te satisfagan.

- No eres el último de la fila y tus necesidades tampoco lo son.

- Aprende a decir no.

- Delega

- Mide el tiempo más en calidad que en cantidad.

- Aprende a respetarte.

- Educa a la gente: pon límites. 

- Practica tus innegociables. 

- LA VIDA ES UN JUEGO. Para ganar no necesitas acumular más dinero, sino más momentos inolvidables. Deja que esas pequeñas cosas que te rodean te hagan feliz y te emocionen a cada momento.


8. No te limites, utiliza tu voluntad

La falta de talento no te limita, te limitas tú. Te limitan esas ideas de "no voy a ser capaz". El talento está en todo aquello que te apasiona y el éxito no está en ser excepcional sino en hacer las cosas de forma excepcional. Patricia Ramírez nos lanza unas cuantas preguntas muy enriquecedoras que creo que debes hacerte a ti mismo: ¿qué te gustaba cuándo eras pequeño? o si pudieras dedicarte profesionalmente a una de tus aficiones, ¿cuál sería?, ¿qué suele valorar de ti la gente? No sé si lo he contado alguna vez en este blog pero lo he contado muchas veces en la vida real. Cuando era pequeña de mayor quería ser periodista, pero terminé estudiando derecho y dedicándome más o menos directa o indirectamente a la carrera que finalmente estudié. Sin embargo, siempre me ha encantado escribir y hablar y desde hace casi cinco años trabajo en algo muy relacionado con el periodismo. Este blog no es ni más ni menos otra afición relacionada con esa pasión.

Patricia Ramírez nos deja diez claves muy útiles en este capítulo. Nuevamente os invito a leer el libro y descubrirlas, pero también vuelvo a compartir con vosotros mis tres favoritas de esas diez:

- La experiencia forma parte de tu pasado, no dice quién eres ni qué eres capaz de hacer o lograr ahora o en el futuro. 

- No permitas que otros te limiten. 

- La flexibilidad también participa.


Pero además del talento, necesitarás otro ingrediente imprescindible: una compañera de viaje llamada voluntad. La voluntad no depende de tu ADN sino de tus valores y éstos se educan y se practican. Cuando se adquieren pasan a formar parte de nuestra filosofía de vida. Otros tres consejos clave:

- Menos pensar, más actuar. 

- Elige en qué invertir tu voluntad.

- Apóyate en la gente.

Y si en alguna ocasión te falta la voluntad, utiliza otro recuerdo. No es la única aliada para conseguir lo que quieres.


9. Acéptate

Si con todo lo que tienes no eres feliz, tampoco lo serás con todo lo que te falta. No debes buscar más exigencia, sino disfrutar, menos perfeccionismo y más responsabilidad. Las personas sólo debemos ocuparnos de lo que depende de nosotros, la presión extra de aquello sobre lo que no podemos hacer nada, no nos aporta nada positivo.

Si te autocensuras, te hieres a ti mismo y te debilitas, pero no te animas ni generas mayor aprendizaje. Para disfrutar más y sufrir menos debes aceptarte. Tus placeres pueden y deben ser más fuertes que tus deberes. Piensa en tus deberes, por qué lo necesitas, por qué lo deseas, por qué es importante... Muchos de los deberes y los "debería" responden a lo que otros esperan de ti, son "deberías" de nuestros padres, maestros... los hemos incorporado a nuestro sistema de valores sin cuestionarlos y nis pararse a decidir si realmente los quieres en tu vida. Debate tus debería contigo mismo, llega al fondo de ellos y quédate con lo que se ajuste a los valores que te gustaría tener para ser más feliz.

Como ya viene siendo habitual, elijo tres consejos de los que nos da Patricia Ramírez en este capítulo:

- Busca emociones que te permitan ser feliz. 

- Sé amable contigo mismo. 

- Lo que has hecho hoy es perfecto. 



10. Emocionario

Las emociones a veces vuelven nuestro mundo auténticamente del revés. Cuando sientas una emoción, especialmente negativa, debes ponerle nombre, no identificarte con ella, aceptarla y darle un valor. No puedes dejar que te limite ni mucho menos hacerte esclavo de tus emociones. El primer error que cometemos con las mal denominadas emociones negativas es querer que desaparezcan sin más: sin conocerlas, sin aprender de ellas, sin saber dónde te llevan ni buscar soluciones. Todas las emociones tienen un sentido, un porqué.

Crea tu propio Emocionario o Mapa de Emociones. Si encuentras alguna emoción a lo que no sabes ponerle nombre, no te preocupes. Acepta las emociones, incluso las negativas, ponle nombres, acepta que forman parte de tu vida y olvídalas. Tienes que dejar de relacionar emociones con comportamientos. La emoción existe, es natural, biológica e informativa, pero tú decides cómo actuar.



Y al final, TÚ ELIGES: ELIGE CONTAR CONTIGO. Tu vida es tuya, tu pasado también lo es pero ya es pasado y no tiene remedio. Lo que sí lo tiene es tu presente, tu futuro, tus decisiones, tus emociones, lo que piensas, en lo que trabajas y con quién te relacionas. Importa el hoy.

Patricia termina este libro dándonos 10 grandes consejos, para conocerlos todos tendrás que leer el libro, pero yo me quedo con tres de la lista, que voy a compartir aquí:

1) Elige lo que piensas
2) Perdona y sé compasivo
3) Lo que estás haciendo es perfecto 

Los he elegido porque para mí tienen un peso especial en la lista, probablemente no el mismo que su autora, ya que son respectivamente los consejos 3, 4 y 9 de la lista de Patricia. Todos los consejos de la lista son absolutamente recomendables y más aún, necesarios. Pero para mí estos tres tienen un peso especial. Los dos primeros los entenderéis sin necesidad de matices o explicaciones, el último es un poco más complejo. Habla del cambio, de cuando las cosas no salen bien o cuesta cambiarlas. Te recuerda que el cambio lleva su proceso, sus recaídas, pero que estás en el camino correcto y que lo que estás haciendo es perfecto.

La lectura de Cuenta contigo es una lectura inspiradora, os animo a que lo leáis y saquéis vuestras propias conclusiones.

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MADRID CON NIÑOS 37: EL FARO DE MONCLOA

En mi búsqueda de planes para hacer con mi hija Henar durante las tardes de la última semana en agosto (el verano en Madrid se presenta a veces complicado), me encontré por casualidad con un buen plan sobrevenido: el Faro de Moncloa. Ya había leído sobre este lugar unos meses atrás y me parecía un plan muy chulo, para adultos y también para niños. Sin embargo, me enteré de que además de la propia visita a la torre y las impresionantes vistas sobre Madrid, en el pase de las 17.30 horas había también un espectáculo para niños. Estaba claro que la visita al faro se convertía entonces en un estupendo plan familiar para una tarde más bien otoñal del final del verano en Madrid y un plan con niños estupendo. 


Empiezo por contaros brevemente qué es el Faro de Moncloa. Se trata de una gran torre de más de 100 metros de altura desde la que se divisan impresionantes vistas sobre la ciudad de Madrid. Está situado en la entrada de la ciudad, en Moncloa, y es imposible no fijarse en ella al pasar por la zona. Para acceder hasta la parte superior deberemos coger un ascensor que nos elevará unos 90 metros y ya arriba disfrutar de las vistas sobre la ciudad. 


Creo que he leído en algún lugar (que ahora no encuentro, así que no me hagáis caso a este dato), que en su momento, cuando lo inauguraron en los años noventa, la estructura giraba. Hoy en día no gira y la parte de la estructura visitable no tiene 360 grados, por lo que no hay disponibles vistas panorámicas de todo Madrid, pero casi. Además, en su día albergó también un restaurante, pero hoy tampoco existe ya. 

Algunos lugares que podemos ver desde allí son Moncloa, la calle Princesa, la Casa de Campo (con el Teleférico, el Parque de Atracciones o el Lago), el Palacio Real, la Almudena, las cúpulas de San Francisco el Grande y la Basílica de San Isidro, el Parque del Oeste, el Pirulí, las Cuatro Torres  (aunque en realidad por perspectiva se ven tres), las Torres Kio... Incluso si te fijas podrás observar otros edificios como la parte superior del Palacio de Comunicaciones en Cibeles, la cúpula del Edificio Metrópolis o el antiguo Edificio de la Unión y el Fénix (hoy propiedad de La Mutua). 


Os aseguro que merece muchísimo la pena subir hasta allí, las vistas son verdaderamente espectaculares. De Madrid al cielo y un agujerito para verlo o en este caso podemos ver directamente nuestra ciudad desde el cielo de Madrid

Datos prácticos para visitarlo: en cuanto a horario, está abierto de martes a domingo de 9.30 a 20 horas. El último pase es a las 19.30 horas. Las entradas tienen un precio de 3 euros para adultos, 1,50 euros para mayores de 65 años, discapacitados y niños de 7 a 14 años. Los niños hasta 6 años entran gratis. Es un buen plan familiar y además baratito, más aún cuando os hable de Farolín y Monclovita, que harán las delicias de los más pequeños. Podéis sacar las entradas online, aunque no estoy nada segura de que merezca la pena. Yo las saqué a través de internet, con un sobrecoste de 50 céntimos por entrada de pago y aún así me tocó esperar cola para confirmar los DNIs con la chica de la entrada. Teniendo en cuenta que no hay casi cola y que el aforo en días normales no suele llenarse, creo que podéis sacarlas allí con tranquilidad, aunque quizá en puentes o determinadas fechas merezca la pena comprarlas por internet. 

Y ahora hablemos de Farolín y Monclovita. Se trata de un ameno espectáculo teatral infantil que convierte la visita al Faro de Moncloa en un estupendo plan de Madrid con niños. Farolín nos contará las vicisitudes del Faro de Madrid y Monclovita, que encarna al barrio de Moncloa, algunos secretos de este lugar. Juntos, con el gran Libro de Madrid nos hablarán de algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, como el Palacio Real, la Puerta de Alcalá o las Torres Kio, entre otros. 

Actualmente, existen únicamente tres pases diarios para el espectáculo de Farolín y Moclovita: 12,30, 13,30 y 17.30 horas. El espectáculo no implica ningún sobrecoste al precio de la entrada, dura aproximadamente unos 15 o 20 minutos y viene acompañado de otras actividades para niños. En definitiva, nos da a los mayores la posibilidad de disfrutar de las vistas sobre Madrid durante casi media hora, lo que es de agradecer. 


Después del espectáculo teatral en sí, habrá un estupendo momento de pintacaras, también totalmente gratuito. Todos los niños que lo deseen podrán convertirse en lindos gatos. Ya sé que hay niños a los que no les gusta pintarse, pero ése no es el caso de mi hija, que estaba encantada de que la pintasen de gata, más aún siendo gata madrileña como es. Farolín y Monclovita explicaron también a los niños de dónde proviene el apelativo de gatos a los madrileños. 


Y otra de las cosas que nunca fallan con los niños es ponerlos a pintar. Dales un dibujo y unos colores y ellos harán maravillas. Como habían aprendido tantas cosas sobre Madrid gracias a Farolín y Monclovita, al final del espectáculo tuvieron la oportunidad de elegir alguno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y pintarlos a su gusto. Henar se decantó por las Torres Kio (yo creo que por proximidad geográfica a casa). Al finalizar, podían elegir entre llevarse su dibujo a casa, o dejarlo allí pegado en la pared en la exposición de los grandes artistas, con firma y todo. Ya puedo decir que mi hija expone en Madrid :D


Como veis, resultó un plan muy divertido y ameno, en el que disfrutamos niños y mayores. Además, tras todo el proceso, le enseñé a mi hija algunos lugares conocidos por ella como el Teleférico, el Parque de Atracciones o Las Torres Kio. Y le hablé de otros lugares como El Retiro, la Casa de Campo o el Pirulí. Una manera estupenda de conocer mejor nuestro amado Madrid


Si quieres conocer más planes en Madrid con niños, pincha aquí.

DIY: CENTRO DE CONCHAS Y PIEDRAS DE PLAYA

Hace ya tiempo que no hablo de la vertiente creativa y poder hacer cosillas chulas con nuestras propias manos, así que hoy toca un DIY facilito, creo que bastante molón y lleno de buenos recuerdos

Se trata de un centro de mesa de temática playera, en el que hemos incluido elementos tan típicos como la propia arena de playa, acompañada por cositas que podemos recoger en la playa: conchas y piedras. Como veis, es algo súper sencillo de hace, ya que únicamente debemos colocar todos nuestros tesoros recogidos en la playa en un recipiente y colocarlos a nuestro gusto. 


Lo bueno de este DIY es que puedes involucrar a toda la familia. De hecho, no creo que sea una idea muy original pero en mi caso ha sido sobrevevenida. Hace unos meses estuvimos en la Playa de la Espasa, en Asturias, y nos trajimos un poco de arena y unas cuantas piedras de colores muy chulas. Las metimos en un bote de cristal y nos encantó la idea porque además de ser algo bonito estéticamente, incluía un montón de recuerdos asociados más bonitos aún
A lo largo del verano, hemos ido recopilando más cosas en nuestras vacaciones en la playa. En concreto, nos trajimos arena de la playa valenciana y conchas de Galicia y también de Valencia. Por ello, nuestro centro de mesa es una auténtica simbiosis de nuestros mejores viajes y evoca tiempos de relax y desconexión. Su situación en casa es absolutamente estratégica: en la entrada. Precisamente lo que quiero conseguir con ello es evocar nuestros mejores recuerdos y que me despierten una sonrisa en el frío invierno cada vez que entro o salgo de casa

El proceso para hacer este do it your self o manualidad de toda la vida, es súper fácil. Podemos hacerlo con los niños, que les encantará darle forma, ya que con ellos hemos recogido todos los tesoros que se incluirán en este centro. Henar estaba encantada y participó en todo el proceso. 

Fuimos a Ikea y compramos un bol de vidrio de grandes dimensiones, el Trygg Bol, por un precio ridículo de 2 euros. Y al llegar a casa simplemente lo llenamos primero con la arena de nuestras playas y luego colocamos encima las piedras y las conchas. Y voilá, ya lo tenemos. 




El resultado creo que estéticamente es muy bonito y que francamente queda bien en el recibidor de la entrada. Pero sobre todo me gusta por todos los recuerdos que conlleva. Al verlo, evocaré nuestro #veranoenelnorte y los días de relax y familiares. Ha sido un verano movidito, con muchos aprendizajes pero también cargado de buenos recuerdos que nos llevamos en nuestra mochila personal. Y ver nuestro centro de conchas y piedras de playa sin duda nos lo recordará. Además, ha sido un pequeño proyecto en el que hemos participado toda la familia, lo que aún le aporta mucho más valor.


VIERNES VITALES 67: YA REFORMARÉ LA COCINA, AHORA VIVO

Mi amiga Azahara me envió hace unas semanas un texto fantástico, podéis leerlo completo aquí. Ya el texto es esclarecedor: Invierte en aquello que te puedes llevar al morir. Las cosas, cosas son, ni más ni menos. Pueden hacer nuestra vida más fácil o más pesada, pero no tienen más valor que el que queramos darles. Las cosas se quedarán aquí cuando nosotros no estemos, o quizá hayan desaparecido antes. Pero las experiencias son las que realmente suman, engloban nuestra mochila vital, lo que realmente somos. Por eso merece la pena invertir tiempo y dinero en experiencias, en nuevas aventuras, sensaciones... que no en cosas. 

El artículo profundiza en esta sociedad de consumo que nos convence de que necesitamos muchas más cosas y que sólo teniendo, comprando, acumulando, conseguiremos la felicidad. Por ello, nos obstinamos en comprar, comprar y comprar... adquirimos cosas que no necesitamos, a veces que ni siquiera podemos pagar, para lo que tendremos que trabajar más, más horas o dejar de vivir, sólo por tener y acumular. ¿Por qué? Porque esta sociedad nos grita cada día que somos imperfectos, la vida perfecta es la que no es nuestra, en la que no hay desorden, ni cansancio, ni días grises... y la que tiene muchas cosas preciosas que nos hacen sonreír. Lo peor de todo es que somos tan gilipollas que nos lo creemos. Y ahí seguimos, en la famosa rueda del ratón, corriendo, corriendo, corriendo... sin movernos y sin llegar a ninguna parte. 

No es la primera vez que hablo de consumo responsable en este blog. Cada vez estoy más convencida de ello y de la necesidad de plantearnos mucho más qué compramos, cómo, qué necesitamos, qué se esconde detrás de cada compra. Ya sé que es difícil porque es ir a contracorriente, pero merece la pena. Te darás cuenta muchas veces que las reglas de la sociedad capitalista te invaden, aunque hayas creído que no. Muchas veces compramos por impulso, por la publicidad o porque se supone que no somos guays si no tenemos ese objeto de moda. Pero no es verdad, piensa cada vez que vayas a comprar algo y adquiere aquello que realmente quieras o necesites. Si lo piensas, es muy posible que te des cuenta en la mayoría de las ocasiones que no lo necesitas, o que ya lo tienes, que no pasa nada por reformar la cocina dentro de un par de años o que el coche que lleva acompañándote los últimos quince años de tu vida aún tiene mucho camino por recorrer y más aún, te encanta. 

Con lo que dejas de gastarte en gastos superfluos e innecesarios, puedes ir haciendo un bote de ahorro. Y lo que contenga ese bote lo puedes destinar a actividades, experiencias o cosas que realmente quieras y te hagan sentirte bien. Puedes destinarlo a ese curso que llevas tanto tiempo queriendo hacer, o regalarte una escapada porque sí, o una cena en ese restaurante que hace tanto tiempo que querrías conocer... unas clases de yoga, un masaje... aquí cada maestrillo tiene su librillo sobre lo que le aporta y lo que no. 


Se trata de elegir consumir aquello que realmente te hace sentir bien, que te aporta, independientemente de lo que diga la sociedad. Porque la sociedad nos dice muchas cosas pero según vas cumpliendo años te vas dando cuenta de que casi nunca tiene razón. 

Me ha gustado muchísimo una frase del artículo que os enlazaba al principio del blog: Quien compra lo que no necesita se roba a sí mismo. Al comprar algo estás gastando en ello horas de vida que no volverán, horas de trabajo para ingresar dinero con el que adquirir eso que ni necesitas, ni realmente te gusta, ni te hace feliz ni nada de nada. 

Por ello, quizá la cocina pueda esperar. Probablemente el coche nuevo también, o ese vestido que quizá no te guste tanto como creías. Escoge siempre en la vida lo que te aporte y desecha el resto. O al menos inténtalo y piensa antes de hacer las cosas sin más. 


LO QUE EL VERANO EN EL NORTE NOS DEJÓ


Este verano ha sido un poquito accidentado. A mí, que soy un alma planificadora (más con el calendario de vacaciones mediante), los planes me han saltado un poquito por los aires y he tenido que rehacer vacaciones, fechas, destinos... Pero asombrosamente lo he llevado bien, he sabido reaccionar y recolocar, salir adelante con todos y la verdad es que hemos tenido un gran #veranoenelnorte entremezclado con ratos en Madrid y en el pueblo (muy poquito este año) y lo hemos pasado fenomenal, va a ser nuevamente un gran verano para recordar

Os escribí hace algo más de un mes un post con mis aprendizajes de verano sobre viajar con niños, pero este verano he aprendido muchas más cosas y mi hija ha sido nuevamente una gran maestra que ha sabido darme grandes lecciones vitales y recordarme lo que de verdad importa.



1. La vida es un regalo 

Es algo que a menudo olvidamos y que quizá es más fácil tenerlo en mente cuando estás en la playa, de vacaciones, con esa sensación de me lo merezco después del largo invierno. Pero en realidad es una lección que no deberíamos olvidar nunca, incluso en los días más grises. Cada día es un regalo con un universo completo por descubrir y hacer nuestro. Da igual donde estés, seguro que hay mil cosas que puedan emocionarte y sólo abrir los ojos, respirar y en definitiva vivir es algo por lo que deberíamos estar agradecidos cada día y por tanto disfrutar cada día como el gran regalo que es. 



2. Descubre el mundo con los ojos de niño


No me refiero a descubrir el mundo únicamente vinculado a vacaciones y nuevos destinos. Cualquier lugar y ocasión tienen mucho por descubrir y que enseñarnos, lo importante es recuperar la mirada de niño. Los niños tienen la curiosidad siempre en modo on y eso es magnífico, pero cuando te haces mayor dejas de ver la vida en toda su intensidad. Si estás atento y observas a los niños podrás aprender muchas cosas, o quizá recordarlas de cuando tú mismo eras niño. Mi hija me descubre un universo infinito de posibilidades y un agujerito para explorarlas.


3. Disfruta los pequeños momentos 

La vida está hecha de pequeños momentos, y no estoy hablando de ningún slogan promocional sino de una verdad absoluta, si es que existe ese término. Curiosamente, si te paras a pensar en los momentos que te hacen feliz, suelen ser pequeños instantes a veces insignificantes de nuestro día a día. Es importante parar, identificar los momentos y vivirlos con intensidad. En eso, los niños también son maestros, ya que son capaces de vivir intensamente momentos que a los adultos a veces nos pasan desapercibidos. Nuestro #veranoenelnorte ha estado plagado de esas pequeñas cosas, ya lo cantaba Serrat. 



4. Ama intensamente

Ama con intensidad cada momento de tu vida, demuestra a los demás que los quieres, date el capricho de pasar tiempo con los tuyos, de ser feliz y de hacer feliz a alguien. En la vida, aquellos a los que amamos son una pieza fundamental de todo y pasar tiempo con ellos, disfrutarlo, demostrarles cuanto nos importan es algo que deberíamos hacer más a menudo. 



5. No hay días malos, sino días de diferentes colores

Ésta es una de las grandes enseñanzas del verano en el norte: no existen días grises, ni feos, ni lluviosos... Y si existen físicamente da igual, porque esos días nos brindan nuevas oportunidades. Que no hay playa... ¿y qué? Podemos ser igual de felices, disfrutar de cada instante, incluso más aún. Los adultos tendemos a convertir los días grises o los días malos en auténticas tormentas, nos martirizamos pensando en todo lo horrible del mundo, lo desgraciados que somos y lo mal que nos trata la vida. Aprende de los niños: sal ahí fuera y vive. 



6. El valor de las pequeñas cosas

En esto los niños también son maestros. Sí, esos mismos que quieren a toda costa un juguete y luego les gusta más la caja o el envoltorio que lo que contiene. Pero la parte positiva es que pueden encontrar la magia en cualquier rincón y casi con cualquier cosa. Vamos a la playa llenos de trastos y terminamos coleccionando piedras y conchas que encontramos en la orilla. Y lo bonito que es. También nos recuerda el minimalismo: vivir con poco, vivir plenamente



7. Es necesario parar 

En esto dudo mucho que los niños sean maestros, porque normalmente no suelen pararse quietos, al menos la mía literalmente no para desde que abre el ojo por la mañana hasta que cae rendida por la tarde. Y si, reconozco que es agotador y que muchas veces no puedo más. Pero es muy necesario parar, no sólo en vacaciones, sino cualquier día. Parar, recargar pilas, no hacer nada... así podrás entender y apreciar las maravillas que aparecen cuando menos te lo esperan. 



8. Corre en pos de tus sueños 

Me encanta esta foto por todo lo que significa. Llegar a la playa, primer día de estas cortas vacaciones, tras un día gris en el que hicimos otras cosas. La emoción era tan absoluta que no quedaba otra cosa que correr y correr libremente en pos del agua, en pos de tus sueños. Ojalá los adultos fuésemos capaces de correr así, de apreciar así cada bello instante que se nos cruza... 


Este verano a salto de mata me ha dejado momentos grandiosos, todos ellos pequeñitos y a la vez infinitamente preciosos. He podido estar mucho tiempo con mi hija, algunos días he acabado cansadísima y gritando, pero la mayoría han sido grandes pequeños momentos, como los de estas fotos

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VIERNES VITALES 66: LO QUE ENCIERRAN TUS PALABRAS

Hace un par de días publiqué un post sobre una lectura inspiradora, el libro que inspiró la famosa película “Come, reza, ama”. Podéis ver mi opinión sobre dicha lectura (y todo lo que me gustó) aquí.  Hubo muchísimos retazos de este libro que me inspiraron y que he ido apuntando para reflexionar sobre ellos en el largo invierno (en verano, si os digo la verdad, me dedico mucho más a vivir y mucho menos a pensar). Pero hoy recupero un trocito de ese libro que me inspira esta reflexión que hoy condenso en mi viernes vital. Voy a intentar retomar estos posts de ViernesVitales a partir de ahora, ya que este 1 de septiembre me parece una buena fecha para recuperarlos.

Y aquí va el texto del libro que me ha inspirado:

“Los filósofos yoguis dicen que toda la tristeza de la vida humana la producen las palabras, pero toda la alegría también. Las palabras las creamos para definir nuestra experiencia y esas palabras nos producen sentimientos anejos que brincan a nuestro alrededor como perros atados a una correa. Nos seducen tanto nuestros mantras individuales («Soy una fracasada... Qué sola estoy... Soy una fracasada... Qué sola estoy») que nos convertimos en monumentos erigidos en su honor. Por eso pasar un tiempo sin hablar es intentar despojar a las palabras de su poder, dejar de atragantarnos con las palabras, liberarnos de nuestros mantras asfixiantes.”

No sé a vosotros, pero a mí nadie me ha enseñado nunca el valor de las palabras. Nos pasamos la vida aprendiendo palabras, coleccionándolas, pronunciándolas, escribiéndolas… pero desconocemos su peso y su dimensión interior. Y es que, contrariamente a lo que se dice, las palabras casi nunca se las lleva el viento y, dependiendo de cómo las utilices, cuándo las escojas y las pronuncies, la propia vida cambia.

Me hizo reflexionar este pedacito de texto del libro porque es cierto que las palabras van más allá del significado que puedan tener. Muchas palabras encierran tristeza, aunque otras muchas alegría. Debemos de ser muy cuidadosos con nuestros pensamientos pero también con las palabras que los reflejan, interpretan y desarrollan. Repetirnos hasta la saciedad lo que hacemos mal, nuestros fracasos, lo oscuro que se presenta todo… no sirve para nada bueno. El 1 de septiembre (de ahí el haber escogido este día) puede ser una fecha aciaga para muchos, vuelta al trabajo, a la rutina, a lo gris… ¿de verdad? Yo nunca he sido la alegría de la huerta, soy una persona muy realista y precisamente por ello suelo estar en un punto intermedio cuando veo que algunos tiran cohetes o cuando veo que otros se pegan cabezazos contra la pared. Ese punto intermedio no siempre es todo lo equilibrado que me gustaría, pero está bien porque da bastante perspectiva. 


Y desde ese punto intermedio os digo que el 1 de septiembre es un día como cualquier otro. ¿Vuelves al trabajo? Bueno, mírale el lado positivo, empezando porque ¡es viernes!, seguro que te gustará reencontrarte con algunas personas, hablar después de unas semanas, volver a tu casa (a mí me encanta meterme en mi cama y recuperar mi espacio). Y si el email está a punto de explotar, deja que se detone más adelante. Depende de ti, del control que puedas ejercer sobre tus sentimientos negativos. No dejes que las palabras te encierren en una jaula, la de esos pensamientos negros. Procura tener pensamientos mucho más felices porque al fin y al cabo hoy es un regalo de la vida. Pero sobre todo: no pongas en palabras esos pensamientos negros, no los pronuncies, así no podrán vivir.

Feliz 1 de septiembre, un día maravilloso si tú quieres