LA DUDA, DE DARIO FACAL

Por fin he estrenado la temporada teatral madrileña. Sí, estrenarla a 10 de septiembre es buena fecha, pero tampoco es que me haya dado muchísima prisa. Y eso que este año tengo unas cuantas obras marcadas en el calendario como imprescindibles. Una de ellas era La Duda, bajo la dirección de Darío Facal y con un reparto de lujo.

Sin duda os sonará esta obra por la película de hace unos años protagonizada por la gran Meryl Streep. Imposible no recordar a la Hermana Alosyus, aquel personaje duro de una monja férrea, implacable y sin sentimientos, llena de rencores y frustraciones vitales que ejercía la disciplina como su totem personal sin que le temblase el pulso al llevarse por delante a quien fuese necesario en pos de lo que ella consideraba su noble propósito (que de noble no tenía prácticamente nada). En su camino se cruza el Padre Flynn, un hombre en el buen sentido de la palabra bueno, como diría Machado,  cuyos métodos no son en absoluto del gusto de la Hermana Alosyus y ésta no dudará en acabar con él. La Hermana Alosyus se montará en su cabeza una verdadera película sobre hechos presuntamente obscenos protagonizados por el Padre Flynn, quien según ella ha mantenido una relación sospechosa y abusiva con uno de sus alumnos. Y no parará hasta verlo fuera de su colegio.

Una historia por tanto de intolerancia, rencor y frustración, que nos enfrenta a la peor intransigencia del ser humano encarnada en la Hermana Alosyus. Muy probablemente en su fuero interno sostiene que tiene razón por encima del bien y del mal porque ella encarna la integridad y las cosas bien hechas, pero en realidad encarna otras pasiones mucho más bajas y aún quedará un resquicio, por pequeño que sea, para la duda de si realmente está haciendo lo correcto.


La clara protagonista de esta obra es la Hermana Alosyus, un personaje complejo y lleno de aristas. Carmen Conesa le da vida y nos devuelve una figura terrible y una interpretación grandiosa. Esta monja resulta inevitablemente deleznable a ojos del espectador. Resulta tan mala y tan retorcida que en mitad de la representación te dan ganas de levantarle y amordazarla. Ni os cuento si estás en primera fila como fue nuestro caso. Por todo ello la interpretación de Conesa resulta realmente fantástica en un personaje muy difícil, lleno de recovecos y a quien ella es capaz de dejarle su propia impronta. Más aún si tienes en la retina la interpretación de Meryl Streep (algo inevitable si has visto la película), enfrentarse a una de las más grandes actrices del mundo no tiene que ser nada fácil pero Carmen Conesa configura su propia Hermana Alosyus, diferente a la de Meryl Streep y aunque es un personaje verdaderamente odioso, logra que el espectador admire su redonda actuación.

Si la Hermana Alosyus encarna la maldad, su antagonista, el Padre Flynn encarna la más pura bondad dela que es capaz el ser humano. Las dos caras de una misma moneda. Ernesto Arias es el encargado de dar vida al Padre Flynn en esta adaptación teatral. Quienes me leéis por este blog desde hace años ya sabéis que Ernesto es uno de esos actores a los que tengo un cariño especial y cuya carrera procuro seguir de cerca. Ernesto Arias le da perfecta réplica a Carmen Conesa, encarnando en el Padre Flynn todo lo opuesto a lo que significa el personaje de la Hermana Alosyus. El Padre Flynn es bueno, cree en la bondad del ser humano, se preocupa por las personas y especialmente por los niños del colegio, cree en el poder de la palabra y el ejemplo, en las segundas oportunidades... Imposible no empatizar con este personaje que además, al lado de la intransigente monja, le hace parecer aún más bueno. Muy bien una vez más Ernesto Arias en este papel, con una interpretación como nos tiene acostumbrados, solvente, profesional y dibujando un Padre Flynn lleno de valor y matices. No es fácil darle la réplica a Carmen Conesa en el papel de la Hermana Alosyus, un papel de los que marcan, pero él sin duda lo consigue.

El elenco lo completan Marta Wall en el papel de la Hermana James e Ilena Wilson como la Sra. Muller, la madre del niño del que presuntamente podría haber abusado el Padre Flynn a ojos de la Hermana Alosyus. Desconocía a estas dos actrices y me han sorprendido muy positivamente. Marta Wall imprime de candidez e inocencia el personaje de la Hermana James e Ilena Wilson realiza una interpretación muy concisa y creíble de una madre que va a dar a la Hermana Alosyus una respuesta que ésta no espera. Las dos lo hacen francamente bien y dan el contrapunto perfecto a esos dos grandes actores que son Carmen Conesa y Erenesto Arias.

Las obras dirigidas por Darío Facal siempre tienen algo diferente, innovador y La Duda no es una excepción. Me parece un montaje magnífico, que no necesita más que una simple escenografía y mucho arte y buenas interpretaciones de todos los que trabajan en ella. Es penoso que el teatro español esté tan mal que una grandísima obra como ésta pase desapercibida en los escenarios madrileños, con sólo 4 funciones durante el mes de septiembre. Se presentó en enero un viernes por la noche en un teatro del extrarradio de Madrid (a cuya función no pude ir) y esperábamos que tuviese una temporada como se merece, pero estos cuatro días son claramente insuficientes. Aún así, mantengo la esperanza de que vuelva a los escenarios con una temporada como realmente se merece este texto, este director y estos grandísimos actores. Cuando así sea, quizá mi opinión sobre ella te anime, querido lector a ir a verla y disfrutarla como se merece.

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4 comentarios:

  1. Si llegaran a hacer gira, no dudaría en verla. Pero parece que va a ser difícil.
    Besotes!!!

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  2. Este año pasado fui poco al teatro, con lo que me gusta...

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  3. Nunca se sabe, Margari, pero ojalá hiciesen gira. Y de ser así, te la recomiendo ;)

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  4. Tracy, debes ir más al teatro si te gusta, para mí la vida sin teatro no sería igual! Y aún así, voy mucho menos de lo que me gustaría

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