LO QUE EL VERANO EN EL NORTE NOS DEJÓ


Este verano ha sido un poquito accidentado. A mí, que soy un alma planificadora (más con el calendario de vacaciones mediante), los planes me han saltado un poquito por los aires y he tenido que rehacer vacaciones, fechas, destinos... Pero asombrosamente lo he llevado bien, he sabido reaccionar y recolocar, salir adelante con todos y la verdad es que hemos tenido un gran #veranoenelnorte entremezclado con ratos en Madrid y en el pueblo (muy poquito este año) y lo hemos pasado fenomenal, va a ser nuevamente un gran verano para recordar

Os escribí hace algo más de un mes un post con mis aprendizajes de verano sobre viajar con niños, pero este verano he aprendido muchas más cosas y mi hija ha sido nuevamente una gran maestra que ha sabido darme grandes lecciones vitales y recordarme lo que de verdad importa.



1. La vida es un regalo 

Es algo que a menudo olvidamos y que quizá es más fácil tenerlo en mente cuando estás en la playa, de vacaciones, con esa sensación de me lo merezco después del largo invierno. Pero en realidad es una lección que no deberíamos olvidar nunca, incluso en los días más grises. Cada día es un regalo con un universo completo por descubrir y hacer nuestro. Da igual donde estés, seguro que hay mil cosas que puedan emocionarte y sólo abrir los ojos, respirar y en definitiva vivir es algo por lo que deberíamos estar agradecidos cada día y por tanto disfrutar cada día como el gran regalo que es. 



2. Descubre el mundo con los ojos de niño


No me refiero a descubrir el mundo únicamente vinculado a vacaciones y nuevos destinos. Cualquier lugar y ocasión tienen mucho por descubrir y que enseñarnos, lo importante es recuperar la mirada de niño. Los niños tienen la curiosidad siempre en modo on y eso es magnífico, pero cuando te haces mayor dejas de ver la vida en toda su intensidad. Si estás atento y observas a los niños podrás aprender muchas cosas, o quizá recordarlas de cuando tú mismo eras niño. Mi hija me descubre un universo infinito de posibilidades y un agujerito para explorarlas.


3. Disfruta los pequeños momentos 

La vida está hecha de pequeños momentos, y no estoy hablando de ningún slogan promocional sino de una verdad absoluta, si es que existe ese término. Curiosamente, si te paras a pensar en los momentos que te hacen feliz, suelen ser pequeños instantes a veces insignificantes de nuestro día a día. Es importante parar, identificar los momentos y vivirlos con intensidad. En eso, los niños también son maestros, ya que son capaces de vivir intensamente momentos que a los adultos a veces nos pasan desapercibidos. Nuestro #veranoenelnorte ha estado plagado de esas pequeñas cosas, ya lo cantaba Serrat. 



4. Ama intensamente

Ama con intensidad cada momento de tu vida, demuestra a los demás que los quieres, date el capricho de pasar tiempo con los tuyos, de ser feliz y de hacer feliz a alguien. En la vida, aquellos a los que amamos son una pieza fundamental de todo y pasar tiempo con ellos, disfrutarlo, demostrarles cuanto nos importan es algo que deberíamos hacer más a menudo. 



5. No hay días malos, sino días de diferentes colores

Ésta es una de las grandes enseñanzas del verano en el norte: no existen días grises, ni feos, ni lluviosos... Y si existen físicamente da igual, porque esos días nos brindan nuevas oportunidades. Que no hay playa... ¿y qué? Podemos ser igual de felices, disfrutar de cada instante, incluso más aún. Los adultos tendemos a convertir los días grises o los días malos en auténticas tormentas, nos martirizamos pensando en todo lo horrible del mundo, lo desgraciados que somos y lo mal que nos trata la vida. Aprende de los niños: sal ahí fuera y vive. 



6. El valor de las pequeñas cosas

En esto los niños también son maestros. Sí, esos mismos que quieren a toda costa un juguete y luego les gusta más la caja o el envoltorio que lo que contiene. Pero la parte positiva es que pueden encontrar la magia en cualquier rincón y casi con cualquier cosa. Vamos a la playa llenos de trastos y terminamos coleccionando piedras y conchas que encontramos en la orilla. Y lo bonito que es. También nos recuerda el minimalismo: vivir con poco, vivir plenamente



7. Es necesario parar 

En esto dudo mucho que los niños sean maestros, porque normalmente no suelen pararse quietos, al menos la mía literalmente no para desde que abre el ojo por la mañana hasta que cae rendida por la tarde. Y si, reconozco que es agotador y que muchas veces no puedo más. Pero es muy necesario parar, no sólo en vacaciones, sino cualquier día. Parar, recargar pilas, no hacer nada... así podrás entender y apreciar las maravillas que aparecen cuando menos te lo esperan. 



8. Corre en pos de tus sueños 

Me encanta esta foto por todo lo que significa. Llegar a la playa, primer día de estas cortas vacaciones, tras un día gris en el que hicimos otras cosas. La emoción era tan absoluta que no quedaba otra cosa que correr y correr libremente en pos del agua, en pos de tus sueños. Ojalá los adultos fuésemos capaces de correr así, de apreciar así cada bello instante que se nos cruza... 


Este verano a salto de mata me ha dejado momentos grandiosos, todos ellos pequeñitos y a la vez infinitamente preciosos. He podido estar mucho tiempo con mi hija, algunos días he acabado cansadísima y gritando, pero la mayoría han sido grandes pequeños momentos, como los de estas fotos

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6 comentarios:

  1. Me encanta! Yo el sábado pasado pasé todo el día sola, salí al mercado a por verduras, me di un paseo con los perros, regué las plantas, cociné para mi, me terminé un libro y me dí un baño...y cuando llegó mi marido a casa me dijo que que tal el día y me salió un "FELIZ" bastante profundo...me miró con una cara...jajajja Ya le dije que con él estaba feliz también, pero era una felicidad de otra clase. Eso son las pequeñas cosas...

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  2. AY! Quė envidia CARMEN! Lo que daría yo por un día para mí sola, haciendo nada, es decir, cosas sin importancia que son tan importantes, esas pequeñas cosas... de eso se trata la vida, verdad ?

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  3. Grandes lecciones que hay que recordar siempre! Un buen verano el que has tenido y el que has podido disfrutar junto a tu peque! Aprendemos tanto de los niños...
    Besotes!!!

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  4. Sí, aprendemos mucho de los niños Margari, si sabemos prestarles atención. Este verano ha sido complicado pero intenso y he tenido mucho tiempo con Henar :)

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  5. Lo primero gracias por seguirme en Instsgran.
    me encantó esta entrada porque das las claves para VIVIR, a veces se nos olvida como va esto y hay que recordarlo.
    un beso enorme

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  6. Gracias Tracy, he escrito este post con muchísimas ganas, reflexión e ilusión y le he puesto mucho de mi, me alegro de que te haya gustado. Ahora seguiré tus pasos en IG 😄

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