MADRID CON NIÑOS 37: EL FARO DE MONCLOA

En mi búsqueda de planes para hacer con mi hija Henar durante las tardes de la última semana en agosto (el verano en Madrid se presenta a veces complicado), me encontré por casualidad con un buen plan sobrevenido: el Faro de Moncloa. Ya había leído sobre este lugar unos meses atrás y me parecía un plan muy chulo, para adultos y también para niños. Sin embargo, me enteré de que además de la propia visita a la torre y las impresionantes vistas sobre Madrid, en el pase de las 17.30 horas había también un espectáculo para niños. Estaba claro que la visita al faro se convertía entonces en un estupendo plan familiar para una tarde más bien otoñal del final del verano en Madrid y un plan con niños estupendo. 


Empiezo por contaros brevemente qué es el Faro de Moncloa. Se trata de una gran torre de más de 100 metros de altura desde la que se divisan impresionantes vistas sobre la ciudad de Madrid. Está situado en la entrada de la ciudad, en Moncloa, y es imposible no fijarse en ella al pasar por la zona. Para acceder hasta la parte superior deberemos coger un ascensor que nos elevará unos 90 metros y ya arriba disfrutar de las vistas sobre la ciudad. 


Creo que he leído en algún lugar (que ahora no encuentro, así que no me hagáis caso a este dato), que en su momento, cuando lo inauguraron en los años noventa, la estructura giraba. Hoy en día no gira y la parte de la estructura visitable no tiene 360 grados, por lo que no hay disponibles vistas panorámicas de todo Madrid, pero casi. Además, en su día albergó también un restaurante, pero hoy tampoco existe ya. 

Algunos lugares que podemos ver desde allí son Moncloa, la calle Princesa, la Casa de Campo (con el Teleférico, el Parque de Atracciones o el Lago), el Palacio Real, la Almudena, las cúpulas de San Francisco el Grande y la Basílica de San Isidro, el Parque del Oeste, el Pirulí, las Cuatro Torres  (aunque en realidad por perspectiva se ven tres), las Torres Kio... Incluso si te fijas podrás observar otros edificios como la parte superior del Palacio de Comunicaciones en Cibeles, la cúpula del Edificio Metrópolis o el antiguo Edificio de la Unión y el Fénix (hoy propiedad de La Mutua). 


Os aseguro que merece muchísimo la pena subir hasta allí, las vistas son verdaderamente espectaculares. De Madrid al cielo y un agujerito para verlo o en este caso podemos ver directamente nuestra ciudad desde el cielo de Madrid

Datos prácticos para visitarlo: en cuanto a horario, está abierto de martes a domingo de 9.30 a 20 horas. El último pase es a las 19.30 horas. Las entradas tienen un precio de 3 euros para adultos, 1,50 euros para mayores de 65 años, discapacitados y niños de 7 a 14 años. Los niños hasta 6 años entran gratis. Es un buen plan familiar y además baratito, más aún cuando os hable de Farolín y Monclovita, que harán las delicias de los más pequeños. Podéis sacar las entradas online, aunque no estoy nada segura de que merezca la pena. Yo las saqué a través de internet, con un sobrecoste de 50 céntimos por entrada de pago y aún así me tocó esperar cola para confirmar los DNIs con la chica de la entrada. Teniendo en cuenta que no hay casi cola y que el aforo en días normales no suele llenarse, creo que podéis sacarlas allí con tranquilidad, aunque quizá en puentes o determinadas fechas merezca la pena comprarlas por internet. 

Y ahora hablemos de Farolín y Monclovita. Se trata de un ameno espectáculo teatral infantil que convierte la visita al Faro de Moncloa en un estupendo plan de Madrid con niños. Farolín nos contará las vicisitudes del Faro de Madrid y Monclovita, que encarna al barrio de Moncloa, algunos secretos de este lugar. Juntos, con el gran Libro de Madrid nos hablarán de algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad, como el Palacio Real, la Puerta de Alcalá o las Torres Kio, entre otros. 

Actualmente, existen únicamente tres pases diarios para el espectáculo de Farolín y Moclovita: 12,30, 13,30 y 17.30 horas. El espectáculo no implica ningún sobrecoste al precio de la entrada, dura aproximadamente unos 15 o 20 minutos y viene acompañado de otras actividades para niños. En definitiva, nos da a los mayores la posibilidad de disfrutar de las vistas sobre Madrid durante casi media hora, lo que es de agradecer. 


Después del espectáculo teatral en sí, habrá un estupendo momento de pintacaras, también totalmente gratuito. Todos los niños que lo deseen podrán convertirse en lindos gatos. Ya sé que hay niños a los que no les gusta pintarse, pero ése no es el caso de mi hija, que estaba encantada de que la pintasen de gata, más aún siendo gata madrileña como es. Farolín y Monclovita explicaron también a los niños de dónde proviene el apelativo de gatos a los madrileños. 


Y otra de las cosas que nunca fallan con los niños es ponerlos a pintar. Dales un dibujo y unos colores y ellos harán maravillas. Como habían aprendido tantas cosas sobre Madrid gracias a Farolín y Monclovita, al final del espectáculo tuvieron la oportunidad de elegir alguno de los lugares más emblemáticos de la ciudad y pintarlos a su gusto. Henar se decantó por las Torres Kio (yo creo que por proximidad geográfica a casa). Al finalizar, podían elegir entre llevarse su dibujo a casa, o dejarlo allí pegado en la pared en la exposición de los grandes artistas, con firma y todo. Ya puedo decir que mi hija expone en Madrid :D


Como veis, resultó un plan muy divertido y ameno, en el que disfrutamos niños y mayores. Además, tras todo el proceso, le enseñé a mi hija algunos lugares conocidos por ella como el Teleférico, el Parque de Atracciones o Las Torres Kio. Y le hablé de otros lugares como El Retiro, la Casa de Campo o el Pirulí. Una manera estupenda de conocer mejor nuestro amado Madrid


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4 comentarios:

  1. Es la zona de Maddrid que más me gusta, otra cosa más que hacer en Madrid. Con razón dicen lo de "Madrid es mucho Madrid".

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  2. Las vistas son impresionantes, Leira, merece la pena.

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  3. Mola mucho el teatrillo, lo apunto para dentro de un par de años (a ver si lo siguen haciendo) porque cuando fuimos hace unos meses Víctor sólo quería subir y bajar en el ascensor, ni vistas ni ná jajaja

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  4. En realidad los peques no le hicieron mucho caso a las vistas Bego, pero mientras disfrutan del espectáculo tenemos ese tiempo nosotros para disfrutar las vistas. Luego cuando acabó yo le enseñé a Henar algunas cosas a que sí conocía como el Parque de Atracciones, el Teleferico o las Torres Kiosco, pero vamos, 2 minutos los 😉

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