LONDRES CON NIÑOS

El verano pasado estuvimos cinco días en Londres, fuimos toda la familia, con mi niña de 5 años incluida. Sé que hay mucha gente a quienes no les asusta viajar con niños a una gran ciudad pero otros que ni siquiera se lo plantean porque les parece un imposible. No es así, con niños de 4 ó 5 años en adelante es relativamente sencillo. Simplemente hay que amoldarse a su ritmo y hacer una lista en la que incluyamos cosas de mayores pero también cosas específicamente para ellos. Londres puede ser sin duda un destino fascinante para peques y mayores y estoy dispuesta a demostrarlo con este post y nuestra experiencia. 

Hace un par de meses os escribí, precisamente respecto a este viaje un post con mis aprendizajes sobre viajar con niños. Os recomiendo que le echeis un vistazo, son cosas sencillas pero que merece la pena recordar. 

Nosotros pasamos cinco días en Londres con sus cuatro noches. Para ello lo fundamental era la comodidad y eso pasaba por escoger un hotel cómodo y céntrico. Como os podéis imaginar, eso conllevaba más dinero, y Londres ya es de por sí muy caro, así que decidimos invertir en un hotel cómodo,  un Ibis, que ya sabes lo que vas a encontrar (y por cierto en este las habitaciones familiares eran increíbles y enormes) y situado muy cerca de la noria, céntrico y muy bien comunicado. 

Otro de los puntos de comodidad a los que le dimos prioridad fue respecto a los desplazamientos. Para ir y volver al aeropuerto cogimos traslados en coche con conductor, sale un poquito más caro que el transporte público pero mejor que el taxi y lo puedes gestionar antes de salir de España, resulta muy cómodo y te evitas recorrerte Londres con niños y maletas. Para los días que paséis en Londres, sin duda los autobuses rojos serán también vuestro mejor aliado, la red de autobuses de Londres es inmensa y seguro que encontrarás un autobús que te lleve donde desees ir.  El trayecto es de lo más económico  (1,5€) y con la Oyster Card si coges varios autobuses al día no te gastarás más de 4,5 euros. A los niños les encanta subirse a un autobús rojo y se causarán menos y podréis ir a más sitios y ver muchas cosas interesantes.  

Aquí va la lista de mis recomendaciones sobre cosas que hacer con niños en Londres.



1. The London Eye, la noria de Londres

Pongo este plan el primero porque yo tenía clarisimo que nos iba a encantar. Personalmente, había estado dos o tres veces en la noria en viajes anteriores pero este era el primer viaje con mi hija. Saqué las entradas por Internet antes de viajar a Londres, para mí es mucho mejor que hacer colas en taquilla, puedes elegir el día y la hora. Teniendo en cuenta que la noria estaba a un paseo de unos 15 minutos desde nuestro hotel, era un plan estupendo para una mañana, la más calurosa y soleada que tuvimos, por cierto. En nuestro caso sacamos la entrada por la web oficial y cogimos la que incluía noria y crucero por el Támesis.  El crucero sí tenía una hora fija, pero a la noria podíamos acceder con esa entrada cuando quisieras a lo largo de ese día, una única vez, eso sí.  Decidimos acceder primero a la noria,  prácticamente sin colas, y después nos fuimos de crucero. El trayecto en noria dura una media hora, pasa volando y es estupendo. A mi hija le encantó y le gustaba ver sitios reconocibles para ella, como el famoso Big Ben

Cuando salgáis de la noria, la zona de Bank está fenomenal y pilla al ladito. Es genial para desayunar, comer,  tomar algo... tiene una zona con bancos muy curiosos de color naranja frente al río, con forma de toboganes, en los que los niños lo pasan muy bien. También hay muy cerca un pequeño mercado de libros de segunda mano donde podéis encontrar cosas chulas. Henar se compró un libro de actividades muy guay por una libra, y en inglés of course! 



2. Crucero por el Támesis

Cómo os acabo de contar, la entrada doble que saqué por Internet antes de viajar a Londres incluía el paseo en noria y el crucero por el río Támesis. Este crucero fluvial lo elegí precisamente porque creí que a mi hija le iba a encantar, ya que habíamos hecho otros pequeños cruceros fluviales en otras ocasiones (por ejemplo en Sevilla o en la ria del Eo este verano después) y a mí hija le encantó la experiencia. Pero debe de ser que ese día o estaba cansada, o eran demasiadas actividades, o no le convencía el plan, pero vamos, que estuvo protestando sin parar. Teniendo en cuenta además que hacía mucho sol y calor (sin duda la mañana más calurosa), el plan no salió como yo esperaba.

Aún así, creo que merece la pena y que los niños lo pueden pasar bien, el paseo dura unos 45 minutos, sale del embarcadero de al lado de la noria y llega hasta el Tower Bridge, de la vuelta y se acerca hasta un poco más allá del Big Ben y del Parlamento Británico y vuelve a dar la vuelta ya para regresar al punto de salida. En este viaje veréis algunos lugares emblemáticos de Londres como la Tate Modern, The Globe, el Puente del Milenio, la Torre de Londres, la Catedral de San Pablo... Vamos, otra perspectiva de Londres muy interesante y diferente. 


3. De excursión en un autobús rojo de dos plantas

Esto sí que es el súper plan, y menos mal, porque nos hartar esos de coger autobuses rojos. Pero si eso de subirse a la parte de arriba nos mola a los mayores, a los peques ya ni os cuento. Me refiero a los autobuses urbanos de Londres que hacen las líneas habituales, aunque también tenéis la opción de subir a un autobús turístico,  también normalmente rojo y de dos plantas. Nosotros cogimos los urbanos prácticamente para todo, algunos trayectos más o menos cortos, pero otros bastante largos como para ir hasta Notting Hill y su conocido mercadillo dominical de Portobello, o al British Museum o desplazarnos desde Hyde Park a Picadilly Círcus entre otros. Lo dicho, un gran plan que los niños disfrutan mucho. Sacaros la Oyster en cualquier estación de metro, la aprovecharéis seguro, y más si vais con niños. 


4. Museos en Londres: Tate Modern

En realidad llegamos a visitar tres museos en este viaje: la National Gallery, el British Museum y la Tate Modern, pero, siendo sincera, la única que dio verdadero resultado fue esta última. He llevado a Henar a varios museos en Madrid y por ejemplo el Sorolla le encanta, pero me temo que sus cinco años aún son muy pocos para llevarla a uno de los grandes museos y pretender que le encante y que esté allí horas y horas. Eso pretendía su padre, pero claro, no le salió nada bien. Ir fuimos al British y a la National Gallery, pero de aquella manera. Su padre se dio un paseo rapidito mientras yo la entretuve como podía,  entre más quejas que otra cosa a decir verdad, porque claro, la niña se aburría.  

Con la Tate Modern salió algo mejor porque a ojos de un niño algunas de sus obras son más comprensibles para ellos, más entretenidas. Además, el edificio en sí también les resulta más interesante y sobre todo las estupendas vistas desde la cafetería. Desde aquí os recomiendo encarecidamente que, si vais a visitar la Tate Modern, con o sin niños, subáis a la cafetería porque las vistas son fantásticas, incluso en un típico día gris y lluvioso londinense, como el día que nosotros fuimos.



5. Los parques de Londres: Hyde Park y St James

Londres tiene muchísimos parques estupendos pero, para mí, dos imprescindibles son Hyde Park y St James Park. Es cierto que hay muchos más, pero para mí, estos dos, por céntricos y con cosas chulas, son los que no debes perderte por nada del mundo. Hyde Park tiene de todo: un lago, kilómetros de césped donde pasar un rato estupendo al sol, unos preciosos jardines italianos que a mi hija le encantaron y ¡¡¡la estatua de Peter Pan!!! Os decía antes, cuando hablaba del Big Ben, a los niños les encanta encontrarse con lugares reconocibles para ellos. Si hablamos de Londres con cualquier niño o niña saldrán muy posiblemente el Big Ben, los autobuses rojos de dos pisos y por supuesto Peter Pan, todo un símbolo para los niños. Lo que muchos adultos desconocen es que la estatua de Peter se encuentra en el corazón de Hyde Park, cerca de los jardines italianos y acercarse a ver a su pequeño ídolo suele ser un momento mágico para ellos. Desde luego, para mí hija Henar lo fue. 

Ni qué decir de St James y sus patos, ánades, ansares y aves de todo tipo, que no dudan en salir a saludar y a comer casi de la palma de tu mano si hace falta. Es todo un espectáculo.  Y si con eso no fuese suficiente, también veréis un montón de ardillas preciosas. 



6. De mercados: Covent Garden y Portobello

Londres no sería lo mismo sin sus mercados, y hay muchísimos: Covent Garden, Portobello, Candem, Leadellhall, Borough etc. Nosotros en esta ocasión no incluimos Candem en nuestro listado de sitios a visitar (recortado previamente por exigencias del guión al ir con una niña de 5 años, aunque hubiese sido bonito ir a Little Venice). Y entre los demás,  nos quedamos con Covent Garden y Portobello. El mercado de Portobello en el barrio de Notting Hill para mí era un imprescindible pero este año me desencantó, prácticamente no quedaba nada de su esencia y de como yo lo recordaba. A mi hija no le dio ni fu ni fa si os digo la verdad, menos mal que a la vuelta fuimos a ver a Peter Pan y entre esa visita y la de los jardines italianos, la cosa se encauza bastante. 

Covent Garden es otra cosa, para mí es probablemente el lugar con más encanto de Londres. Hay bares, tiendas, mercados, música en la calle... ideal para cualquier niño. Si conocen la película de Mary Poppins, les gustará también reconocer Covent Garden como uno de los lugares de la película. Nosotros visitamos Covent Garden dos veces en nuestro viaje: el primer día para cenar y otro día a mediodía.  A todos nos gusta Covent Garden


7. Tiendas imprescindibles: Hamleys y Disney Store

Londres también tiene lugares fantásticos especialmente para los niños. Su famosa jugueteria Hamleys en Regent Street es imprescindible, un montón de plantas llenas de miles de juguetes, se les harán los ojos chiviritas. Debéis saber que, como casi todo en Londres, es clarisimo,  llevar presupuesto porque es muy posible que algo caiga. 

En el caso de mi hija, muy fan de Disney, fue ver la Disney Store en Oxford Street cuando pasábamos por delante en el autobús rojo y la urgente necesidad de bajarse hizo aparición.  Nos bajamos, se lo pasó en grande, se hizo fotos con un Mickey y un Donald de peluche más grandes que ellas ataviados como Guardias de Gales (los típicos guardias de la Reina y del cambio de guardia), se subió a la gran carroza de Cenicienta y salió de ahí con una nueva conquista: un Mickey Beefeater que le acompañó el resto de días en Londres


8. Eventos al aire libre

En esto Londres, como gran metrópolis, es un auténtico filón. Es habitual encontrarse músicos callejeros, conciertos al aire libre o eventos por doquier. Nosotros hallamos varios sin buscarlos. Creo que el más llamativo y divertido fue el domingo en que cortaron al tráfico Regent Street entre Oxford Street y Picadilly y a lo largo de la calle había un montón de eventos, entre ellos zumba y aerobic para adultos y niños. Mi hija Henar se lo pasó fenomenal, teníais que verla dando saltos y haciendo acrobacias. Fue un rato fantástico y para nada premeditado, pero no por ello menos estupendo.  


9. Sitios chulos que aparecen en cualquier lugar

Londres está lleno de sitios chulos que aparecen dónde y cuándo menos te lo esperas. Es cierto que para los niños las cosas chulas a veces son de lo más simple y que si no ves el mundo con ojos de niño te pasarán desapercibidas. Mi hija disfrutó enormemente con una pastelería maravillosa que encontramos por casualidad cerquita del hotel en una calle nada turística. Pero también se encandiló con una fuente homenaje a Canadá que hay cerca del Palacio de Buckingham, pasamos del cambio de guardia, pero pasamos un rato estupendo a la sombra haciendo caer hojas por la cascada.  O con los bancos naranjas enfrente del río con forma de toboganes.  En cualquier lugar puede saltar la magia, vívela y disfrútala.  


Hay muchos otros lugares y cosas que, a priori, nos habría gustado ver en este viaje, pero quizá para la próxima. Yendo con niños hay que reajustar las listas de planes y adaptarnos a su ritmo. No importa que queden cosas por ver o por hacer, así tenemos razones para volver y además en el viaje, adaptándolo a las necesidades de los niños, nos sorprenderemos con cosas que no esperábamos.

Desde luego este viaje a Londres resultó fenomenal. Además, lo dicho, con niños a partir de 4 o 5 años ya resulta mucho más fácil. Hay un montón de sitios diferentes donde comer, cosas que hacer, y cualquier parque parar pararse. Londres es una gran aventura para ellos y también para nosotros

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4 comentarios:

  1. Una ciudad que en algún momento tengo que visitar. Pero ya mi niña es más grandecita. Pero son buenos consejos para visitar esta ciudad con peques.
    Besotes!!!

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  2. Valen para peques y mayores, pero si tu niña es más mayor, te resultará más sencillo y podrás hacer muchas más cosas seguro 😄

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  3. Es que Londres tiene de todo, es una ciudad fantástica. Yo estoy deseando volver y llevar a Víctor conmigo.

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    1. A mi me encantaba Londres, Bego, aunque es cierto que ahora la veo con otros ojos. Me parece un sitio horrible para vivir pero fantástico para ir unos días. Y con los niños también es fantástico porque hay mil cosas fascinantes y muchas de ellas tan diferentes que para ellos son mágicas (empezando por los autobuses de dos plantas 😃).

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