VIERNES VITALES 70: ESCRIBE TU AGRADECIMIENTO

Me he dado cuenta de que en esta sociedad loca en la que vivimos a un ritmo altísimo, se nos pasa la vida sin pararnos en lo importante. Lo peor de todo es que es algo obvio y más aún, parece que lo tenemos asumido. Y por ello, no pasa nada. Yo creo que sí pasa... y mucho.

El caso es que una de esas cosas que olvidamos en el camino son los agradecimientos. En primer lugar, tenemos metido en nuestro código de pensamiento que la vida es eso y que el agradecimiento no es necesario. No nos sentimos agradecidos por cosas que consideramos normales: tener agua caliente para ducharnos cada mañana, tener comida y además la nevera llena, una cama calentita donde dormir... Y luego por supuesto todo lo demás. Vivimos una de las mejores épocas en cuanto a comodidad y recursos a nuestro alcance y sin embargo ni sabemos agradecerlo ni siquiera conseguimos ser felices. De los índices de infelicidad del mundo occidental ya hablaremos en otra ocasión.

Por ello, me he puesto como meta escribir mi agradecimiento. Lo haré en tres vías:


La libreta del agradecimiento

En ella iré apuntando las pequeñas o grandes cosas que me ocurran y por las que me siento agradecida cada día. Lo idóneo sería hacerlo diariamente, quizá me plantee coger una pequeña libreta para llevar en el bolso o algo similar. Pero si no, al menos debería hacer una recapitulación semanal, para darme cuenta de todas las cosas buenas que me pasan y por las que debo de estar muy agradecida.



La reflexión nocturna

Es algo a lo que no nos han enseñado en nuestra infancia, pero que muchos coachs recomiendan. Justo antes de irnos a la cama dedicar cinco minutos a repasar el día, diciendo en voz alta (o escribiendo), qué nos ha gustado de ese día, qué no nos ha gustado y por qué nos sentimos agradecido. Quizá pueda unirlo a la libreta del agradecimiento y dejarlo reflejado en esos minutos. Aunque lo de llevar una pequeña libreta en el bolso cada vez me parece que está mejor.


Escribir cartas o notas de agradecimiento 

Otra de las cosas que no hacemos y que deberíamos hacer. A todo el mundo le gusta recibir un agradecimiento, sea por una ayuda específica o porque valoran algo de nosotros. El caso es que tampoco estamos acostumbrados a hacerlo y, cuando lo hacemos, utilizamos medios tan fríos como un email o un whatsapp. Las notas de tu puño y letra tienen mucho más valor. Si en lugar de ser una simple nota es ya una carta, ni te cuento. Es otro de los propósitos que quiero poner en práctica, escribir más, decirle a la gente que quiero que les quiero y que lo tengan por escrito, y agradecerles todo lo bueno que me dan de manera tan desinteresada y lo importantes que son para mí.

¿Qué os parece esta reflexión sobre el agradecimiento? Estoy ansiosa por leer vuestros comentarios ;)

¡¡¡¡GRACIAS DE CORAZÓN!!! 

4 comentarios:

  1. Hoy te robé lo de viernes y vital, y curioso, porque ahora te leo y resulta que yo también cito el agradecimiento. Yo intento practicarlo.
    A todo esto, aprovecho para agradecerte la carta que me enviaste, porque hacía mucho que no recibía una, y curiosamente este curso he recibido dos, y las remitentes, ambas, os llamáis igual, qué suerte de tener dos Evas tan majas en mi vida. Lo dicho, GRACIAS, amiga.

    ResponderEliminar
  2. Me encanta el texto que has publicado hoy en tu vital y viernes, Esther, y espero que sea el primero de muchos.
    Me alegro de que te gustase la carta, de hecho la envié mucho más tarde de lo que me hubiese gustado hacer, pero espero volver a escribir pronto.
    Un abrazo muy fuerte y gracias a ti, por estar ahí!

    ResponderEliminar
  3. Ese tema me lo trabajaron mucho desde chiquitita y lo tengo bien aprendido y practicado.
    Pero lo de la libretita es muy interesante, quizás lo haga.

    ResponderEliminar
  4. Qué bien, me alegro de que te guste la idea de la libreta, Tracy,y también que seas de las que practica el agradecimiento de manera habitual y por escrito.

    ResponderEliminar

Este blog no es nada sin tus comentarios :)