LA VISITA, UN DRAMA EN EL PARÍS OCUPADO

Hacía ya varios años que no iba al Infanta Isabel, uno de los teatros con más solera de Madrid, pero quisieron la casualidad y mi amiga Rosana que volviese a ocupar ayer una de las localidades de su patio de butacas. La propuesta teatral de la tarde era sencilla pero muy interesante. Se trataba de La visita, un drama en toda regla sobre la visita de Adolf Hitler al Teatro de la Ópera de París durante la ocupación nazi. Una obra corta (ronda los 60 minutos escasos) pero intensa. 

Esta obra se basa en una historia real, pues en el verano de 1940 Hitler efectivamente visitó el París ocupado. El carácter de esa jornada curiosamente no fue militar sino  cultural y comenzó con la visita al Teatro de la Ópera de París de madrugada, antes de las 6 de la mañana. La Ópera resplandecía aquella noche con todas sus luces encendidas y un modesto empleado acompañó al Fuhrer y su séquito a descubrir los recovecos, secretos y tesoros de este emblemático edificio parisino. Curiosamente, Hitler sabía mucho, muchísimo, sobre la Ópera de París, había leído mucho sobre ella y mostró un gran interés en conocer cada detalle del edificio. Al finalizar el recorrido, uno de los acompañantes de Hitler, por orden del propio Fuhrer le ofreció al guía una gran propina de 50 marcos, que éste rechazó

Hasta aquí lo que sabemos de la historia y éste es el punto de arranque de esta propuesta. Sobre el escenario, dos actores, Luis Perezagua y Pilar Barrera, marido y mujer en esta ficción, en el salón de su casa el París ocupado, donde falta casi de todo, comenzarán un diálogo intenso. En medio de lo previsible, aparecerá lo sorprendente. Marie sabe que su marido se ha ido en mitad de la noche a enseñar la Ópera de París a unos extranjeros pero desconoce que entre ellos se encuentra el hombre más odiado del mundo, a quien ella odia con todas sus fuerzas porque en esa guerra provocada por los alemanes ha perdido a su familia. Cuando él le cuenta que ha hecho de guía para Hitler ella casi no puede soportarlo


Pero la historia seguirá avanzando de un modo sorprendente. Más allá de los detalles, el guía, el hombre modesto, tendrá la idea y la posibilidad de matar al Fuhrer. Lo tenía todo planeado, una oportunidad única de acabar con la guerra que asolaba Europa, un momento en el que nadie miraba para él y en el que él podría apretar el gatillo y en un solo instante, aunque le costase la vida propia, acabar con la tragedia de millones de seres humanos. 

Sin embargo, el Fuhrer volverá a mostrar una faceta sorprendente. Se subirá al escenario y comenzará a recitar versos de Schiller. Se emocionará y al contemplar esa emoción, el viejo guía sentirá compasión, una debilidad que le impedirá llevar a cabo sus planes. Horas después, en su casa y ante su mujer abrirá su corazón y se lamentará de esa oportunidad única y fallida

Si has leído hasta aquí, te imaginarás que se trata de una obra con una gran carga dramática. Probablemente es una de esas obras que va a pasar bastante desapercibida dentro de la cartelera madrileña, pero creo que merece la pena invertir una hora en ella. Luis Perezagua y Pilar Barrera son dos actores de larga trayectoria que realizan un trabajo impecable y que encarnan perfectamente sus dos personajes, dotándolos de absoluta verosimilitud. 

¿Qué hubiese podido pasar si aquel guía hubiese logrado matar al Fuhrer? La historia tal y como la conocemos no sería la misma. 

2 comentarios:

  1. Uys, qué buena pinta! A ver si hacen gira y puedo ir a verla. Estos meses he vuelto a ir al teatro y estoy disfrutando mucho con las obras que he visto, sobre todo con El cartógrafo y La velocidad del otoño.
    Besotes!!!

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    1. Me quedé con ganas de ver el Cartógrafo, a ver si pillo alguna función en los alrededores de Madrid.

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