VIERNES VITALES 72: LA TEORÍA DE LA FELICIDAD DE EINSTEIN

Probablemente hayáis leído estos días la noticia sobre la recién descubierta Teoría de la Felicidad de Albert Einstein. Ha salido prácticamente en todos los sitios y, en realidad, no es una teoría del genio como tal, pero los medios la han llamado así enlazando el contenido de dos pequeñas notas manuscritas que Einstein entregó a un botones del hotel donde se hospedaba en Tokio en 1922. Una de esas dos notas ha estado dando vueltas en mi cabeza en las últimas semanas y dice lo siguiente: 

Una vida tranquila y modesta trae más alegría que una búsqueda de éxito ligada a un constante descontento. 


Einstein fue un genio en muchos campos, también en éste. No sé si realmente quiso escribir sobre el concepto de la Felicidad pero su reflexión entronca directamente con muchos de los ámbitos vitales en los que he intentado ir avanzando durante los últimos años. 

Vida tranquila y modesta, o vida sencilla. Cada vez más y más gente buscamos una vida más sencilla, con menos lujos, menos eventos, menos obligaciones, menos cosas... Minimalismo, consumo responsable a nivel económico, pero también el disfrutar de las pequeñas cosas, tener más tiempo para uno mismo, que el trabajo sea un medio de ganarnos la vida pero no se convierta en nuestra peor cárcel que responde a la cárcel más amplia aún del dinero. 

Alegría, serenidad, calma. La tranquilidad, las pequeñas cosas, el volver a conectar con nosotros mismos y con lo que somos en realidad... haciéndolo siempre desde la serenidad, que creo que es esa alegría de la que habla Einstein en su pequeña reflexión. 

Búsqueda, crecimiento, camino hacia lo que quiero. Me parece otro término fundamental en esa frase de Einstein, él la liga al éxito, pero yo la ligo a otras muchas cosas que no tienen que ver con ese éxito que bebe de otros, de reconocimiento de terceros. Porque ese éxito, eso que hacemos porque es lo que se supone que debemos hacer, lo que la sociedad espera de nosotros, lo que otros quieren que hagamos... frecuentemente lleva el descontento. Y ese descontento nos desconecta de nosotros mismos y de nuestra esencia, nos separa de la vida sencilla y serena que en realidad yo quiero vivir. 

Creo que ahora entenderéis por qué esa frase me ha marcado tanto, porque creo que condensa en muy pocas palabras la filosofía de la vida que quiero vivir y de la persona que quiero ser. Es un camino largo, inexorable, pero también constante. Y aunque sé que me queda mucho por recorrer y desconozco sus vicisitudes, sé que estoy en la vereda correcta

Gracias Einstein, por este regalo inesperado, allá donde estés. 

6 comentarios:

  1. SI? Te ha gustado, AZ? Pues no es mio, es de Einstein 😂😂😂

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  2. Estoy muy de acuerdo con él, ¡qué sabio era...!

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  3. Alucinante, Tracy, hace casi un siglo que escribió esto y se adapta perfectamente a la vida actual.

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  4. Me encanta!! Quiero que sepas que tus viernes vitales me inspiran y ahora yo tengo Domingos Vitales...o algo parecido...jajaj Y cuánta razón Einstein...Un besote

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    1. Me acabo de pasar justamente por tus domingos vitales 😁

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