VIERNES VITALES 75: BUSCA MIL IDEAS PARA ENCONTRAR UNA RESPUESTA

Empiezo con una frase de Einstein (que ya protagonizó hace tiempo otro post de mis viernes vitales):

"Locura es hacer siempre lo mismo y esperar resultados diferentes" 

Pues bien, somos muchos, muchísimos, los locos que habitamos en el mundo. 

El ser humano es el único ser que tiene una capacidad clave: la creatividad. No hay ningún otro ser vivo capaz de crear, de encontrar ideas diferentes, de buscar nuevas soluciones... Y sin embargo, también somos ese ser al que tan bien se le aplica el dicho de tropezar dos veces con la misma piedra. Dos... (por decir algo) ¡y doscientas! 

Algo falla... ¿el qué? Pues que normalmente solemos hacer las mismas cosas y, aunque no nos funciones, insistimos una y otra vez esperando que en una de esas ocasiones empiecen a funcionar.  

Está claro que no va a ser así, pero seguimos insistiendo. ¿Por qué? 

Muchas veces sencillamente es porque nos sentimos bloqueados. Esto ocurre de un modo especial cuando estamos acostumbrados a hacer algo de determinada forma y esa manera de hacerlo nos ha dado más o menos mejores resultados hasta que un día dejó de funcionar. Nuestro cerebro se bloquea y no somos capaces de buscar una alternativa, porque si esto era así, ¿por qué ha tenido que cambiar? En un mundo como el actual, en el que los cambios se producen casi a cada segundo, quedarnos en nuestra zona de confort no suele ser una buena idea. Pero se está bien ahí, calentito y tranquilo, claro que sí. No apetece nada salir fuera a descubrir el mundo, con lo que está cayendo. Sin embargo, nuestra zona de confort no suele tener la solución que necesitamos. 

Una de las propuestas del coaching es hacerte mil preguntas que te lleven a tener mil opciones. Es muy probable que cuanto más larga sea tu lista, cuantos más planteamientos e ideas tengas, mayores serán también las posibilidades de encontrar entre ellas una nueva solución. 

Por eso, nuestra lista de ideas debe de ser lo más amplia posible. Para ello, resulta indispensable no ponernos trabas, que nuestra mente ejecute la orden y piense sin ningún tipo de filtros. No es el momento de ponernos filtros o límites, debemos conseguir infinitas opciones en nuestra lista, aunque muchas de ellas nos parezcan absurdas, descabelladas... aunque más adelante terminemos desdeñando muchas de ellas. Lo importante es pensar y pensar, sacar ideas de debajo de las piedras porque cuando menos te lo esperas te encuentras con alguna que te sorprende

Seguro que habréis oído hablar del pensamiento our of the box. Se trata más o menos de lo mismo, salirnos del modo en que creamos nuestros pensamientos, de la forma en la que habitualmente pensamos o como buscamos soluciones. Si generamos infinidad de ideas, probablemente muchas de ellas no nos parezcan ni siquiera válidas pero a veces encajan en el puzzle y pueden darnos la solución que estábamos buscando. 

Mil ideas para encontrar una repuesta

Para ello, te recomiendo unas cuantas cosas, es posible que alguna de ellas te funcione. 

1. Piensa sin más, deja volar tu imaginación y apunta (sin pensar) todo lo que tu mente cree. Esto es lo más potente, tu mente será capaz de sorprenderte... si la dejas. 

2. Piensa en cómo afrontarían la situación que estás viviendo otras personas que conoces. En la diversidad está la riqueza. Conocemos muchas personas en nuestras vidas y muchas de ellas (la mayoría) piensan de un modo diferente a nosotros. Llegan a diferentes conclusiones y por distintos caminos. Profundizar un poco en cómo lo hacen puede inspirarnos para hallar nuevos caminos, nuevas ideas y nuevas soluciones. 

3. Da una vuelta de tuerca a tus ideas iniciales. Puedes tener ideas, que pueden haber funcionado o no, pero seguro que si la exprimes un poco van a dar más de sí porque muchas veces generan nuevas ideas. Piensa en por qué han funcionado, o por qué no lo han hecho, qué te gusta de ellas, qué no te gusta, a qué pueden recordarte, en qué podrían convertirse... 

4. Piensa en cosas que te inspiren. No tienen que tener nada que ver con la idea o la solución que buscas. Si te inspira la naturaleza, vete y date un paseo, lee, haz algo que te hace sentir bien o simplemente experimenta ese placer si puedes (un simple chasquido de chocolate negro a veces funciona). 

5. ¡Escribe! Pon por escrito lo que tu mente te va diciendo e inspirando. Cuando las ves ahí, unas al lado de las otras, mejor si lo haces de una manera divertida, creativa o muy visual, probablemente te inspire más y te anime a seguir buscando caminos. 



Os puedo asegurar que en muchas ocasiones alguna de las ideas absurdas que mi cerebro automáticamente desdeñaría se han convertido en una solución o un nuevo camino. Por eso no debemos limitarnos porque haciendo lo mismo es como verdaderamente nos ponemos límites y, por ende, nos quedamos en el mismo punto y muchas veces con la situación o los resultados que no queremos. Sin poder avanzar. 

Einstein lo tenía muy claro, ¿y tú? 

2 comentarios:

  1. La secuencia que tú propones seguir es muy interesante, la tendré en cuenta.

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    1. Espero que te resulte útil, Tracy, muchas gracias por tu comentario 😙

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