LAS NECESIDADES AFECTIVAS DE LOS NIÑOS

Hace unos días me encontré con un artículo que me encantó. Hablaba de las 15 necesidades básicas para que nuestros hijos tengan una buena salud mental y que debemos intentar cumplir como padres. Os dejo el enlace aquí aunque en este post quiero hacer mi propio resumen y reflexión sobre este tema porque me parece súper importante. 

El autor indica expresamente al final del artículo que no es su intención hacer sentir mal a ningún padre o madre, ya que son difíciles de cumplir. Pero sí le parece importante tener presente qué necesitan nuestros hijos y que podamos reflexionar sobre ello. 


1. Demuéstrales tu cariño cada día

Me parece fundamental y algo que debemos de poner en práctica todos, absolutamente todos los días. Da igual que hayamos tenido un mal día, que hayamos discutido, que les hayamos castigado incluso si se han portado mal. Todos los días debemos decirles lo que les queremos, lo orgullosos que estamos de ellos y lo que los echamos de menos. 


2. Tiempo: cantidad y calidad 

No es la primera vez que lo digo en este blog, yo quiero ser y soy una madre presente. Estoy muy lejos de ser una madre perfecta pero paso tiempo con mi hija (mucho) y además tiempo estando con ella de verdad. También paso tiempo sola o haciendo otras cosas pero quiero ver crecer a mi hija porque estos años no vuelven. 



3. Enséñales regulación emocional

Los niños necesitan que nosotros, sus padres, les enseñemos a regular sus emociones. Esto, que dicho así parece fácil, no lo es en absoluto, porque antes de nada debemos comenzar por regular nuestras propias emociones y hay días que no somos capaces, o al menos yo no lo soy siempre como quisiera. Pero intento no estallar delante de mi hija y cuando lo hago, explicarle después que no ha estado bien lo que he hecho y pedirle perdón si ha sido contra ella. Desgraciadamente, creo que todos de niños hemos escuchado broncas de nuestros padres y yo admiro a aquellos que no discuten y que nunca pierden los papeles. No trabajo concienzudamente por mejorar en este aspecto, pero no siempre lo consigo. El artículo incluso nos recomienda que si tenemos dificultad para regular nuestras propias emociones busquemos ayuda externa, pero que es fundamental saber regularlas para ayudar nuestros hijos a aprender su regulación emocional.


4) Seguridad y protección 

Nuestros hijos deben sentirse seguros y protegidos a nuestro lado. Estar a su lado y apoyarles cuando tengan miedo, desconsuelo, tristeza... Es otro punto difícil, sobre todo cuando nosotros también estamos cansados y nos sentimos desbordados, pero es importante ayudarles a calmarse hasta que sean capaces de gestionar esa emoción desagradable por sí mismos.


5) Sintonía emocional 

Creo que este aspecto está muy relacionado con el anterior. Cuando nuestros hijos nos muestren miedo o rabia, debemos entender qué le está sucediendo, estar receptivos a sus necesidades. Atender, legitimar y conectar con las emociones que experimentan los niños. También es algo que no resulta sencillo porque a veces no sucede en el momento más idóneo o sencillamente le quitamos importancia, y sin embargo la tiene muchísimo.


6) Responsividad

Reconozco que, hasta donde recuerdo, no había oído esta palabra antes.Es el paso siguiente a la sintonía emocional y consiste en darle al niño lo que necesita. Ojo, no consiste en acceder a todos sus caprichos sino en cubrir sus necesidades. Aquí os transcribo literalmente una parte del texto que tenéis enlazado arriba, porque hace pensar: Si ante un conflicto de nuestro hijo con un amigo éste se muestra preocupado y nosotros le decimos que no le dé más vueltas y que se ponga a hacer los deberes, que es lo importante, no estamos siendo responsivos porque no estamos atendiendo sus necesidades. ¿Habitualmente solemos ser responsivos? 




7) Asumir el rol de padres

Los padres no somos amigos de nuestros hijos. Sin embargo, muchas veces nos comportamos más como sus amigos, como sus criados o a veces exagerándolo como sus dictadores que como padres. Aquí podríamos hablar del concepto padres helicóptero o de muchos otros. Merece la pena reflexionar sobre si estamos ejerciendo de padres o de otra cosa. 


8) Establecer límites claros 

Los padres también tenemos que poner normas y límites en la convivencia familiar. Los niños necesitan reglas claras y es algosano para ellos. Necesitan saber dónde pueden llegar y cuáles su perímetro de seguridad. Pongo límites a mi hija porque la quiero y me importa.  El autor del artículo nos anima a reflexionar sobre los límites de nuestras familias. Nosotros, recientemente hemos escrito las normas de la casa (las escribió Henar) y están pegadas en la puerta para que las veamos cada día y no se nos olviden. 


9) Respeto, aceptación y valoración 

Respetar a nuestros hijos es aceptarlos como son y valorarles positivamente. Es una respuesta de amor incondicional, los queremos por quiénes son y no por lo que hacen. A veces no vemos a la persona que hay en su interior, lo que son, sino que nos fijamos más en lo que hacen o cómo lo hacen. 


10) Estimulación suficiente y adecuada

Aquí entono el mea culpa porque en los primeros años de vida de mi hija creo que la sobre-estimulé. Es cierto que a las dos nos va la marcha, pero con el paso del tiempo seguimos realizando actividades estimulantes pero también pasamos más tiempo en casa, aprendemos a aburrirnos. Los niños necesitan una estimulación suficiente y adecuada, pero cuando la superamos no se consigue mássino menos: más estrés y menos estimulación. 


11) Favorecer su autonomía 

Sin duda yo la favorezco (como la favoreció mi madre conmigo), pero también mi hija es una personita con carácter que le gusta tomar su propia autonomía. Debemos favorecer su curiosidad, su espíritu aventurero y explorador, invitando a descubrir por sí mismos. Yo me fijo mucho en los niños que sus padres les dejan ser autónomos y los que ejercen una protección muy estrecha sobre ellos. Creo firmememente que hay que ir dejando que nuestros hijos vayan siendo autónomos poco a poco, cada vez un poco más y dentro de los límites normales de cada edad. Algún día volarán y cuanto más hayan aprendido a pensar y hacer por sí mismos, muchísimo mejor. 






12) Sentido de pertenencia 

Es muy importante que nuestros hijos pertenezcan a un grupo o mejor a varios. Una de las características que se dan en los casos de acoso escolar es que los niños no pertenecen a ningún grupo. Debemos esforzarnos por hacer una buena labor como padres esforzándonos en favorecer el ámbito social de nuestros hijos. 


13) Favorecer la capacidad reflexiva del niño

Se trata de pensar sobre lo que nos pasa, cómo lo estamos haciendo, cómo nos sentimos, nuestra evolución, progresos... Es algo a lo que a mí y a casi todos los miembros de mi generación nunca nos ayudaron y que, en mi caso, lo descubrí a través del coaching ya pasados los treinta. Es muy importante que ayudemos a nuestros hijos a que aprendan a pensar sobre sus emociones, cómo piensan, cómo se comportan... No sé si conocéis un libro para peques, El monstruo de los colores, pero es un buen modo de comenzar cuando son pequeños. 


14) Identidad

Cuando dejan de ser bebés van empezando a crear su propia identidad, que les diferencia del resto de las personas. Apoyémosles también en ello.


15) Magia

La magia es uno de los mecanismos de defensa más potentes que tiene los niños. Todo lo misterioso les engancha, aprendamos a utilizar y poner de nuestro lado la magia y la fantasía. 
En resumen, me ha encantado el artículo de Rafael Guerrero en El País, lo tenéis enlazado arriba. Nos da claves muy buenas que he querido compartir con vosotros. Este post es un resumen de ellas con algunas aportaciones mías personales. Espero que os guste. 

Comentarios

  1. Un poco para deprimirse, esto :p

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    1. Que no, mujer, es para mejorar. Lo que pasa es que tú de momento tienes que sobrevivir a la etapa rabietas, que con eso tienes más que de sobra, y a partir de los 4 años centrarte en esto 😄

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  2. Responsividad... Ni sabía que existía la palabra... Muy buena entrada y muy buenos consejos.
    Besotes!!!

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  3. Como educadora creo que estos puntos son bastante importantes, y veo que al menos a mi alrededor los puntos donde más carencias hay son el 2, el 8 y el 11, el primero quizás por la dificultad para conciliar. Lo de los límites me parece muy importante, porque no los tienen en casa y luego llegan al centro (en mi caso al Ies y se niegan a cumplir ciertas normas, incluso hay padres que nos cuestionan que deban cumplirlas), y el último punto me parece fundamental. Tengo niños en 2º de bachillerato a quienes los padres le traen al insti trabajos que se olvidan en casa, día sí yndía también, el bocadillo que se han dejado en casa o que me escriben notas para justificar cualquier olvido de sus hijos (y en mi clase hay “niños” hasta con 22, así que imagina). Buenas reflexiones.

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    1. Yo tengo un amigo profesor de universidad que se negó a recibir a padres de alumnos. Con 20 años y van sus padres a las tutorías????!!!!! Pero lo peor que he visto es un becario que se manchó el pantalón a la hora de comer, llamó a su madre y la mujer vino con uno nuevo. Y el chico tendría unos 25, visto con mis propios ojos. De los institutos podréis contar historias horripilantes porque encima lo que dices, que hay padres peores que sus hijos en cuanto a normas se refiere.

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