DIY CON NIÑOS: TORTUGA CON BOTELLA RECICLADA


Hola, querido lector!

El día que publico este post es el Día del Padre y en las semanas previas he recibido varios emails sobre el típico post de Manualidades para el Día del Padre. Reconozco que yo también escribí varios posts sobre esta temática tiempo atrás, pero el hecho de que hoy, justamente hoy, publique un post con un nuevo DIY para hacer con niños es pura casualidad, lo aseguro. Simplemente, tocaba, ya que Henar y yo, mano a mano, nos pusimos a poner en práctica una idea que rondaba mi cabeza desde hace tiempo, handmade en toda regla, ya sabéis, y además con reciclaje incluido: una tortuga de goma Eva y un culo de botella de Coca-Cola.


Como os digo, la idea obviamente no ha sido mía. De hecho, si buscáis en internet cosas como “manualidades reciclando botellas” o “reciclar botellas de plástico niños” en imágenes antes o después os encontraréis con alguna alegre tortuga. Alguna de ellas, no recuerdo cuál, nos sirvió de inspiración y terminó convirtiéndose en Ruperta, nuestra tortuga de botella de plástico, o más concretamente nuestra tortuga con base de goma Eva y culo de botella de plástico reciclada. Sí, se llama Ruperta, Ruper o Rupertita… no sé por qué, fue idea de Henar. A mí me recuerda obviamente a la calabaza del Un, dos, tres. Los que hayáis crecido en los setenta y ochenta ¡sabréis de qué hablo! 




Pero a lo que iba, que el hazlo tú mismo y las manualidades de toda la vida, a mi hija y a mí nos gusta mucho, está claro. Si además podemos incluir un poco de consumo responsable y aprovechar para reciclar algún elemento de plástico (véase en este caso botella de Coca-Cola), pues mejor que mejor).

Manos a la obra, ¿qué materiales necesito?

Sencillo, yo diría que deberíamos de tener de todo en casa. Esta manualidad no necesita comprar nada de manera específica. En concreto, necesitaremos tijeras, celo y un material para la base de la tortuga. Nosotras utilizamos goma Eva de color rojo, pero también servirían otras cosas como cartulina, cartón (así también sería otro elemento a reciclar) o lo que se os ocurra. Como siempre digo, hay que echarle creatividad.


Yo tenía por casa una bolsa de ojos de los que se mueven, típicos de estas manualidades, pero no es algo indispensable, ya que siempre podríamos dibujar y pegar nuestros propios ojitos. Lo que sí me parece necesario, al menos como nosotras lo hicimos, es un rotulador permanente, o varios. En concreto, con ellos, mi hija Henar coloreó y tuneó a su gusto el culo de la botella, pero sobre todo le pintó, también a su gusto, las aletas y la boca a la tortuga Ruperta. 



Me parece algo fundamental que los niños de verdad puedan involucrarse en las manualidades que hacemos con ellos. Cuando son muy pequeños tenemos que ayudarles prácticamente en todo, pero cuando van creciendo (por ejemplo a la edad de mi hija, con seis años), van disfrutando cada vez más de poder hacerlo ellos y además exploran su propia creatividad. Lo que ocurre es que, obviamente, no les queda tan chulo como nos quedaría a nosotros, pero eso, en realidad es lo de menos y es algo a lo que sólo nosotros prestamos atención. Muchas veces los padres y madres pecamos (y hablo en primera persona) al dirigir demasiado a nuestros hijos, corregirlos y no dejarles expresarse y hacer las cosas como ellos quieren. Y todo ello en busca de la perfección, o de que, en el caso de las manualidades, quede realmente bonito. 

Ya os digo yo que nuestra tortuga Ruperta no es la más bonita de las que veréis en internet, ni muchísimo menos. Pero cuando uno la ve, ve también que está hecha en gran medida por una niña de seis años. Esta vez sí saqué algunas fotos del proceso, así que podéis verla en plena fase de creación, pintando, dibujando, recortando... De verdad que creo que es importante que los niños se involucren y para ello es fundamental que les dejemos explorar su creatividad sin corregirles o sin ceder a la tentación de "déjalo que ya lo hago yo". Además de que aumenta su autoestima, disfrutan más habiendo "hecho" algo ellos mismos y explorando su creatividad, veréis cómo con el paso del tiempo van mejorando y muchas veces os sorprenderán con su habilidad y su creatividad.




El proceso de creación de este DIY o hazlo tú mismo de toda la vida, creo que está claro. Es cierto que esta manualidad necesita la colaboración de un adulto, al menos con una niña de seis años como los que tiene mi hija, pero ellos pueden hacer muchas cosas. Yo le dibujé la plantilla y también recorté el culo de botella pero ella hizo todo lo demás y fueron muchísimas cosas.

Con rotuladores permanentes decoró el caparazón de botella de plástico de Ruperta. Es importante que sea con rotuladores permanentes y no normales, aunque a mí se me ocurren muchas más formas de decorar el caparazón. Podéis utilizar pinturas que se queden sobre plástico, hay varias en el mercado. O ponerle pegatinas... lo que se os ocurra.

Cogió la plantilla y la dibujó sobre una lámina de goma Eva. La escogimos roja entre las que teníamos porque se me ocurrió que podíamos rellenar la parte de la botella (el caparazón de la tortuga) con un papel de colores. Y encontramos uno que nos habían dado en Tigger un día para envolver algo (de manera que estábamos reciclando) y que era muy bonito porque tenía un color rojo de fondo con pequeños corazoncitos blancos. Por ello, la goma Eva que mejor le iba era la roja, pero obviamente se puede hacer con goma Eva de cualquier otro color o con otros materiales como cartón o lo que se os ocurra. 

Luego recortó la plantilla ya en goma Eva, yo le ayudé un poco con las aletas de atrás y pegó los dos ojitos de Ruperta. Ésta era nuestra pequeña Rupertita en construcción.Decir que la idea de que las aletas de atrás fuesen más largas fue de mi hija, por lo que Ruperta es claramente una tortuga marina. Ella lo tenía clarísimo, yo creo que es el influjo de Buscando a Dory.



La parte más compleja de esta manualidad fue encajar la botella en la goma Eva. Reconozco que aquí me lié yo sola, ya que lo que había visto en internet era que cosían el caparazón de botella de plástico, pero a mí se me ocurrió cortarla con unas tiras largas que pudiésemos encajar a través de la goma Eva perforándola y que luego se pegasen con celo por la parte de abajo. 

He de decir que pegarlas con celo fue una buena idea y que es resistente. Ahora bien, la parte de que atraviesen la goma Eva... pues se hace compleja. Por ello, quizá sea más fácil que lo cosáis con lana, pero como yo no tenía a mano ni lana ni aguja para lana, nos apañamos así. Pero lo dicho, es más fácil de la otra manera creo yo... 



En definitiva, que pasamos un buen rato en familia y con mucha creatividad.

Se me olvidaba decir que luego Henar le pintó la cara y las aletas a Ruperta. Es cierto que utilizó un rotulador permanente a mi gusto demasiado grueso, pero ella está tan contenta con su tortuga hecha con un culo de botella, así que Rupertita es un nuevo habitante DIY de nuestra casa.

¿Os animáis a hacerla?

Comentarios

  1. Sí, a los niños hay que dejarles cada vez hacer más cositas solos. Y van ganando en confianza y autonomía. Y lo contentos que están ellos cuando ven su trabajito terminado. Y os ha quedado genial!
    Besotes!!!

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    Respuestas
    1. Es cierto, están tan contentos, superándose a sí mismos ;)

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