VIAJES CON NIÑOS: OPORTO Y EL PASEO POR EL DOURO EN RABELO

La pasada Semana Santa hicimos un viaje a Portugal y nos gustó muchísimo. Ya os conté un plan imprescindible con niños, el parque de Portugal dos pequenitos en Coimbra, pero lo cierto es que estuvimos dos días en Oporto y nos gustó muchísimo, por lo que me gustaría compartir con vosotros algunos planes con niños para esta bella ciudad del Duero.

Es cierto que no nos hizo demasiado bueno que digamos, es más, nos llovió torrencialmente por llamarlo de algún modo. No sé si lo sabéis, yo lo desconocía, pero Oporto es la ciudad de Portugal donde más llueve, por lo que pasear con Oporto bajo un paraguas se ha convertido casi en un clásico. Y ya se sabe que, cuando llueve, a veces los planes y especialmente los planes con niños, se vuelven más difíciles. Pero si os ocurre esto, hay un plan imprescindible en Oporto, tanto para niños como para mayores, el paseo en barco por el río Douro.

Oporto no sería lo mismo sin su río Douro y su barrio de la Baixa, que, como su nombre indica, no es ni más ni menos que la parte baja de la ciudad, la del río. A un lado está Oporto y sus colinas, al otro lado VIlanova da Gaia y sus famosas bodegas de vino. Visitar alguna de ellas también puede ser un buen plan con niños, más aún en los días de lluvia. En el río, veréis un montón de barcos que cruzan de un lado a otro y que realizan el paseo por los puentes, ya que estas dos localidades están unidas por diversos puentes. El más famoso es el Puente de Luis I, que une tanto la parte alta de la ciudad (a la altura de la Sé o Catedral) como la parte baja (La Baixa) con Vilanova da Gaia. Es posible atravesar este puente andando y en coche, tanto por arriba como por abajo. Pero también hay otro puente muy famoso en Oporto, hecho por el mismísimo Gustave Eiffel y que no se ve desde el centro de la ciudad, por lo que lo mejor es verlo aprovechando el paseo en barco. De hecho, el paseo en barco recibe el nombre oficial de Crucero de los seis puentes.

Los barcos que realizan estos paseos son embarcaciones muy especiales. Reciben el nombre de rabelo y son las mismas embarcaciones que tradicionalmente transportaban las barricas de vino Oporto desde la zona del Alto Duero, donde se encuentran las viñas, hasta Vilanova da Gaia, donde están las bodegas.  Es una embarcación de planta alargada, sin quilla y con fondo plano, que oscila entre los 19 y los 23 metros. A finales del siglo XIX se inauguró la línea de ferrocarril del Duero, por lo que estos barcos dejaron de transportar los barriles de vino, como llevaban haciendo varios siglos. Por ello, en la actualidad, se dedican a estos paseos turísticos por el río Douro.



Cuando lleguéis a la Baixa, veréis varios puntos desde los que podéis hacer vuestro recorrido turístico en rabelo. No suele ser necesaria la reserva previa, ya que hay varias empresas que prestan este servicio y con varios barcos, por lo que cada poco tiempo (15 o 20 minutos) salen rabelos para realizar su trayecto por el río e incluso en los días de más afluencia (nosotros fuimos en pleno Viernes Santo), puedes comprar la entrada y tendrás que esperar 20 o 30 minutos a lo sumo. De todos modos, si lo prefieres, puedes reservar y comprar los tickets por internet.

Como os decía, a nosotros nos hizo un día de perros, con mucha lluvia y viento, que hacía que pasear por Oporto no fuese precisamente un plan demasiado apetecible. En esos casos, el viaje por el Douro a bordo de un rabelo se convierte en un plan estupendo, ya que puedes hacerlo a cubierto y sin sufrir las inclemencias del tiempo. Pero también es un plan magnífico, aún más diría yo, si te hace buen día, ya que puedes salir a la parte exterior del barco y disfrutar de la brisa en la cara, el sol, las impresionantes vistas y una experiencia fantástica.

De hecho, a nosotros nos gustó tanto este viaje a Oporto y nos quedamos con esa espinita del mal tiempo, que estamos pensando muy seriamente en volver a repetirlo el año que viene en busca de unos días de mejor tiempo. El paseo en rabelo, en cualquier fecha, resulta un imprescindible a mi parecer.


En cuanto a datos prácticos, como os decía antes, no es imprescindible la reserva previa, aunque podéis comprar los billetes antes a través de Internet. El precio de cada billete por adulto ronda los 14 o 15 euros. Dependerá de la empresa en concreto con la que vayáis, pero valen más o menos por ahí. Yo tenía una idea de que eran más baratos, en torno a 10 euros por persona, pero mi visita anterior a Oporto fue en 2011, así que han pasado los años y cambiado los precios. En cuanto a los niños, pagan menos. 

La duración del viaje es aproximadamente de unos 40 minutos.  




En definitiva, Oporto es precioso desde cualquier perspectiva, pero si te vas sin verlo desde el barco, te estás perdiendo algo muy importante de su esencia

Comentarios

  1. Me guardo esta entrada, que algún día tengo que visitar esta ciudad. Es uno de mis caprichos.
    Besotes!!!

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    Respuestas
    1. Portugal es fantástico y Oporto me parece sorprendente 😉

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