BALANCE PRIMEROS SEIS MESES DE 2018


2018 está siendo un año… complicadete. En realidad, no ha pasado ninguna desgracia ni puedo calificarlo como año horrible, porque no lo está siendo, pero sí es un año que personalmente me está dando problemas. Hasta me pregunto si será por mi preferencia por los años impares, pero lo cierto es que, transcurridos estos primeros seis meses de año (o casi, mañana será 30 de junio), y mirando el post de balance de 2017 que escribí aquí, no puedo evitar las comparaciones odiosas y pensar que estos primeros seis meses me resultan un tanto agridulces. Más aún si también leo el balance de los primeros seis meses de 2017, que me suena mucho mejor que el de estos seis meses, o al menos mi ánimo creo que era mejor. Puede ser que esto no mole nada en la época de lo todo guay de Instagram y las redes sociales, pero ahora mismo me siento más cansada que cualquier otra cosa y no tengo los cristales de arcoíris puestos. Tampoco estoy en modo horrible-no puedo con mi vida, pero confío en que el verano nos aporte tiempo de descanso y todo esto mejore un poquito.

Ya lo he dicho más veces, pero insisto en que lo mejor de tener un blog es que te sirve de cuaderno de bitácora y en él puedes mirar atrás a cosas que has vivido y de las que has dejado constancia por escrito. Es cierto que siempre tiene sus puntos álgidos y sus puntos más bajos y que no soy la más constante del mundo, pero sigo escribiendo en el blog, con más o menos lecturas, y saber que ciertas personas estáis ahí y me leéis, hace que todo merezca la pena.


Revisando estos seis primeros meses de 2018, el tiempo no nos lo ha puesto fácil. Hemos tenido un invierno muy crudo y una primavera de bajas temperaturas y lluvias, muy triste para el ánimo, aunque ahora parece que tenemos un buen verano sin excesivo calor por el momento y me muero de ganas de coger vacaciones, aunque aún me queda, y escaparme a mi querido verano en el norte.

Tampoco es que me pueda quejar de vacaciones porque a principios de mayo disfrutamos de un inolvidable viaje por Italia que nos llevó a Florencia, Roma y varias otras ciudades de la Toscana y la Emilia Romagna. Sólo os escribí un post sobre Florencia con niños, pero algún día recuperaré la experiencia y escribiré algunas otras cosillas. Y en Semana Santa, aunque el tiempo no acompañó, también hicimos un grato viaje en familia a Portugal, visitando Oporto y Coimbra. Fueron momentos muy bonitos que, vistos así, le dan más alegría a lo que llevamos de 2018.


Además, con Henar he pasado momentos estupendos. Se está convirtiendo en doña señorita pizpireta, es alegre, divertida, muy pasional y con mucha curiosidad. Hemos hecho un montón de manualidades juntas, hemos ido al teatro, a varios talleres, a descubrir sitios nuevos… y ahora el verano multiplica las posibilidades. Seguro que dentro de poco puedo contaros más cosas chulas y planecillos de Madrid con niños que vayamos poniendo en práctica.



Además, sigo ahorrando y teniendo mis finanzas controladas. Para mí el tema ahorro es importante y os he escrito algunos artículos estos meses sobre mis pequeños avances y reflexiones en este ámbito. Va muy de la mano de vivir una vida más sencilla, y también una vida más plena. Si te paras a pensarlo, muchos de los grandes momentos de la vida no valen casi nada, lo que hay que hacer es aprovecharlos con intensidad.

No he ido al teatro tanto como me gustaría pero he disfrutado de muchas obras buenas (creo que he tenido especial buena suerte eligiendo, ahora mismo sólo os podría dar el nombre de una obra que no me haya gustado). Estoy segura de que el curso que viene podré volver a recuperar esta gran pasión, porque además he visto la programación del CDN y hay ya varios montajes que no pienso perderme por nada del mundo.

Aún tengo pendiente recuperar mis clases de zumba y posiblemente intentarlo con aerobic. La buena noticia es que me tocó plaza en las clases del Ayuntamiento de Madrid para ambas el próximo curso y que al menos durante el primer trimestre mi idea es apuntarme a las dos, ya que me pillan cerca de casa. Lo cierto es que a nivel de horarios es complicado pero si falto a alguna clase no se acaba el mundo y ya a finales de año decido con qué me quedo.

En cuanto al coaching, era uno de mis grandes proyectos de 2018 y lo cierto es que me está costando. He pasado toda la parte teórica del curso pero estoy un poco encasquillada con el tema de las prácticas. Por ello, desde aquí hago un llamamiento para que si alguien quiere hacer sesiones de coaching conmigo, presenciales o por teléfono, que me escriba. Las dos primeras son totalmente gratis y a partir de la tercera lo hablamos.

Mirando atrás, a las primeras líneas de este post, la verdad es que creo que me ha subido el ánimo mientras lo escribía. Es lo que yo llamo el poder terapéutico de la escritura. Poner las cosas delante de los ojos, escribirlas, ayuda, o al menos a mí me ayuda. Con el coaching también sucede un poco lo mismo.

En definitiva, que aunque a nivel laboral cada vez estoy más hastiada, a nivel personal estoy bien, que es lo importante. Mantener el trabajo que tengo y el horario que tiene me permite vivir la vida que quiero, pasar tiempo con mi hija y mi familia y lo que verdaderamente necesito es un descanso. Por eso estoy deseando que lleguen las vacaciones y el verano del norte, porque voy a hacer todo lo que está en mi mano para que este sea un verano memorable.

¿Y vuestros seis primeros meses de 2018 cómo han sido?

Comentarios

  1. Veo que tú eres de las mías, lo llevas todo p'alante.

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  2. Pues a pesar de la lesión,que me ha tenido más parada de lo habitual, no me quejo, porque eso me ha llevado a ocuparme y resolver otros asuntos, he crecido bastante en lo personal, y ahora vivo con un entusiasmo que no he tenido nunca el deporte. Cansada sí que lo estoy, pero hoy comienzan mis vacaciones, afortunadamente.
    Ánimo porque puedes, a mí no me gusta eso de comparar un año con otro, cada uno es como se nos presenta.
    Un besote.

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    1. El crecimiento en lo personal es lo mejor de las pequeñas crisis que pasamos. Me alegro de que ya estés mejor y espero que pases un verano estupendo

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  3. No me parece , por lo que cuentas, que la primera mitad del año te haya ido tan mal: viajas, haces actividades con tu hija etc..¿que el trabajo aburre?, eso nos pasa a todos, pero como tú misma dices, nos permite hacer cosas que nos gustan, como por ejemplo tus "vacaciones del norte" (por cierto, no pareces del norte por tus referencias al mal tiempo del invierno. Tengo entendido que en el norte prácticamente es invierno "suave" casi todo el año.
    Tu hartazgo y cansancio, no estará producido por la cantidad de cosas que quieres abarcar: zumba, pilates, coaching, teatro, viajes, lecturas, actividades con tu hija....no sé, me parece demasiado para cualquier cuerpo "normal".
    No obstante, ánimo para tus expectativas, y agradece tener trabajo, aunque no sea de tu gusto. Tal y como están las cosas....

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    1. Tan mal no me ha ido aunque he tenido la primera baja médica de mi vida y creo que eso es lo peor que he pasado. Pero efectivamente ha habido momentos fantásticos y tengo un buen trabajo a pesar de todo y sobre todo con un buen horario y que me permite ver crecer a mi hija.

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