MADRID CON NIÑOS 49: MUSEO DEL TRAJE

El Museo del Traje es probablemente uno de los museos más desconocidos de Madrid. Llevaba mucho tiempo queriendo llevar a Henar a este lugar, que ya sabía yo que le iba a encantar, pero lo cierto es que no quería sólo ir a visitarlo un día, sino que quería aprovechar para disfrutar de uno de los talleres en familia. Había leído en Internet muy buenas críticas de estos talleres, pero suelen volar en cuanto salen las reservas, así que hay que ser rápidos. En varias ocasiones me había enterado tarde pero esta primavera tenía claro que quería llevar a Henar a este lugar tan lleno de encanto, así que me apunté en el calendario la fecha y hora en la que se abrían las reservas y me hice con una plaza para Henar para el último finde de mayo. Aquí nuestra crónica de la experiencia, que ya os adelanto que nos encantó. 


El Museo del Traje dispone de una gran colección de trajes, vestimentas y complementos a través de la historia de España. Hará las delicias de los niños porque es un lugar increíble, pero también de los padres, os lo aseguro. A través de su colección permanente puedes aprender muchísimas cosas sobre la evolución de la moda a lo largo de la historia, la influencia de otros países y tendencias cruzadas con la historia de España.

En esta ocasión, nosotras fuimos al Museo del Traje para disfrutar de un taller infantil titulado Bajo las cenizas de Pompeya. Se centraba en la época en que Carlos III, por aquel entonces Rey de Nápoles y luego Rey de España, puso de moda la arqueología y decidió sacar a flote un mito: la ciudad de Pompeya enterrada bajo las cenizas del Vesubio. En esas excavaciones apareció una ciudad completa que contaba la gran tragedia de aquel aciago día del verano del año 79 a.C., en el que la ciudad quedó sepultada bajo la lava y las cenizas del volcán Vesubio y atrapó a todos sus habitantes, cuyos cuerpos pudieron ser encontrados petrificados tantos siglos después.

Está claro que Carlos III se enamoró de la tragedia de Pompeya y su vecina Herculano. Tras su reinado en Nápoles, al convertirse en Rey de España, trajo a nuestro país el estilo neoclásico en la arquitectura, pero también en la moda. Ése es el hilo conductor utilizado en esta visita y después en el taller que realizaron los niños. En la parte del museo, Miriam Rodríguez, nuestra guía, explicó a los niños el estilo greco-romano y cómo se recuperó en la moda del reinado de Carlos III, siendo abandonado rápidamente después cuando su hijo Carlos IV le sucedió en el trono español. Resulta muy interesante ver, y que te expliquen, la evolución de la moda según las circunstancias históricas. Henar aprendió muchísimo, pero yo también.


Después de la visita  pasamos al taller para niños y ahí ya os adelanto que mi hija salió entusiasmada. Se lo pasó fenomenal porque este taller estaba compuesto de no una, ni dos…  sino ¡¡¡ tres actividades!!! Todas ellas, por supuesto, relacionadas directamente con la temática de la tragedia de Pompeya.

Pompeya desapareció sepultada por el Vesubio y los niños pudieron experimentar con un volcán en plena erupción. Esta actividad es muy típica de los talleres de ciencia, ya que a los niños les encanta ver cómo mezclando básicamente vinagre en el interior de un volcán hecho con arcilla o plastilina, veremos cómo la mezcla se convierte en lava y en pocos segundos sale al exterior y lo arrasa todo. Muy didáctico y sobre todo visual sobre lo que ocurrió en Pompeya.

Más allá del experimento del volcán, mi hija disfrutó muchísimo con dos actividades del taller: hacer de arqueóloga por un día y construir tu propio mosaico.

En la primera de ellas, hacer de arqueólogo por un día, los niños y niñas tenían que ir excavando en una caja de arena con un pincel e ir sacando fuera lo que encontrasen. La monitora les fue explicando que en una excavación arqueológica, la mayoría de las veces no aparece nada, o si aparecen suelen ser pequeñas cositas como teselas de mosaicos o monedas. Pero en ocasiones hay mucha suerte y aparecen piezas más grandes. Los niños y niñas se lo pasaron genial en sus excavaciones. 




La segunda parte me resultó aún más divertida y mi hija la disfrutó muchísimo. Tenían que hacer su propio mosaico, y para ello nada mejor que las cuentas tipo Pyssla de Ikea, que siempre son un acierto. Le dan la posibilidad a los niños de hacer miles de conjunciones y posibilidades. Mi hija se lo pasó genial, aunque reconozco que la ayudé un poquito, porque hizo un pedazo mosaico de una chica delante de un templo que para qué, teníamos hasta césped y todo! Ahora ya en serio, me encantó porque en seguida dijo que quería ponerla delante del templo y entre las dos pasamos un buen rato y creamos un muy grato recuerdo. 



Me gustaría resaltar que la monitora de nuestro grupo, Miriam Rodríguez, fue estupenda: entusiasta, didáctica, muy consciente de los niños y de sus necesidades… Ha sido sin duda de los mejores talleres a los que hemos asistido nunca. Sé que ha hecho otros talleres anteriores y además participa en el campamento de verano para niños en el Museo del Traje. Estos campamentos o colonias urbanas reciben el nombre de Verano en el Museo y son totalmente gratis, al igual que los talleres. Seguro que merecen muchísimo la pena.Os dejo además el enlace al blog de Miriam, Licencia Histórica, donde publican textos muy currados y donde os hablan también de este taller. 

Como también merecen muchísimo la pena como habréis sentido por este post, los propios talleres infantiles de fin de semana. Os dejo linkadas las dos cosas, por si queréis ver la posibilidad de solicitar plaza. Yo desde luego tengo claro que, a partir de ahora, voy a estar muy atenta, y que cada vez que saquen un nuevo taller infantil en el Museo del Traje… ¡¡¡nos apuntamos!!!

Comentarios

  1. Pero qué guay! NO sabía de este museo. Me lo apunto para mi próxima visita a Madrid.
    Besotes!!

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    1. Es muy desconocido, Margari, pero también sorprendente. Merece mucho la pena visitarlo 😄

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  2. Divertidas actividades para los más peques, a los niños de 1º de ESO les siguen gustando también ese tipo de actividades. Besos.

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    1. Aún nos queda para llegar a la ESO, pero de momento disfrutamos mucho con estos talleres 😄

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    2. Lo sé, pero lo que me sorprende es que en un rango de edad tan amplio les gusten las mismas cosas. Yo los he llevado a veces a un campamento arqueológico en Chiclana (Cádiz) y se lo pasan fenomenal.

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    3. Bueno, si el profesor o monitor lo sabe llevar bien, la verdad es que se nota un montón. Y esta chica era fantástica, adaptaba su discurso al grupo y no les aburría.

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