VERANO CON NIÑOS: RUTA NAPOLÉONICA EN SANTOÑA

Uno de nuestros destinos imprescindibles de #veranoenelnorte es Santoña. Ya os conté que mola mucho en este post (linkado aquí por si quieres conocer algunas de las propuestas tan chulas de esta villa marinera). Este verano, por séptimo año consecutivo, hemos pasado unos días estupendos allí y hemos aprovechado además, entre otras cosas, para realizar algunas visitas culturales y propuestas fantásticas que nos ofrece Turismo de Santoña y además de manera totalmente gratuita. Hoy quiero hablaros precisamente de una de ellas.

Se trata de la Ruta Napoleónica, una visita teatralizada comandada por el mismísimo Napoleón Bonaparte, que nos acompañará por algunos de los lugares emblemáticos de Santoña y nos explicará su gran amor por esta villa marinera. Santoña, apodada en la época el Gibraltar del Norte, fue la plaza más querida por el emperador francés en el norte de España, por su emplazamiento y condiciones, un lugar único en el mar Cantábrico. 

No muchos saben que el ejército francés ocupó Santoña durante seis años, desde 1808 hasta 1814 ni que el mismísimo Napoleón Bonaparte visitó varias veces el emplazamiento al que, como he dicho antes, tenía una querencia especial. Las tropas francesas abandonaron Santoña a finales del mes de mayo de 1814, tras un acuerdo de capitulación entre España, Francia e Inglaterra. El hecho se realizó con honores militares y ha sido representado en Santoña recientemente; de hecho, la primera parte de la visita tiene lugar en el Casino Liceo de Santoña y en él se muestra un vídeo que representa la devolución francesa de la ciudad.

Fue allí, en el Casino Liceo, donde conocimos al mismísimo Napoleón, que sería nuestro guía en la visita de Santoña. A paso militar, izquierda-derecha, izquierda-derecha-izquierda, nos llevaría como regimiento a través del casco urbano y de la bella bahía santoñesa, hasta llegar al Fuerte de San Martín, escenario imprescindible de la historia napoléonica en Santoña. 



Como podréis ver en las fotos, el día de la visita hacía el típico día de verano en el norte, aunque la lluvia se portó bien y, haciendo acto de aparición en varios momentos, no fue demasiada y nos permitió disfrutar de la visita. Incluso cuando llegamos arriba del todo en el Fuerte de San Martín medio lucía el sol y pudimos hacer buenas fotos con el increíble marco de la Bahía de Santoña al fondo.

A lo largo del recorrido, el emperador francés nos desveló que al conocer Santoña había sabido apreciar inmediatamente su privilegiada posición estratégica. Sin embargo, y a pesar de la existencia de varios fuertes, Santoña estaba mal protegida y los franceses pudieron tomarla de manera más o menos sencilla. No fueron las tropas napoleónicas las primeras tropas francesas en tomar la plaza, sino que ya en 1639 otras tropas francesas habían tomado la plaza. Esa ocupación hizo que posteriormente se levantasen el Fuerte de San Martín y el Fuerte de San Carlos para protegerla, pero fueron insuficientes contra Napoleón, que pudo entrar fácilmente por la playa de Berria. Napoleón, consciente de las debilidades de protección de Santoña construiría el llamado Fuerte Imperial o de Napoleón. Los franceses ocuparon las fortificaciones ya existentes, reforzaron la protección de la plaza y se hicieron fuertes, convirtiéndola durante seis años en una plaza militar prácticamente inexpugnable. 


El Fuerte de San Martín, a los pies del Monte Buciero, es probablemente el fuerte más importante de Santoña. Hasta allí nos acompañó el mismísimo Napoleón a paso militar. Este lugar es visitable en la actualidad y precisamente su visita estaba incluida dentro de la Ruta Napoleónica y además fue allí donde finalizaríamos nuestro viaje napoleónico. Allí, Napoleón Bonaparte acabaría de contar la historia del abandono forzado de las tropas francesas de su adorada Santoña y su capitulación ante los ingleses.

Las vistas desde el fuerte y sobre la bahía son realmente preciosas como podéis ver. 


Como imaginarėis, si habéis leído hasta aquí, nos encantó la Ruta Napoleónica, una propuesta fantástica de Turismo de Santoña. Pero no es la única porque hacen muchas más. Entre ellas, nosotros también pudimos disfrutar de la Yincana familiar, de la que seguro que os hablamos más adelante. 

La visita teatralidad con Napoleón es muy recomendable para adultos pero también para niños. Nos encantó el chico que interpreta a Napoleón, francés y con un excelente castellano. Hizo las delicias de mayores y pequeños y fue especialmente cariñoso con los niños, que además estaban encantados de recoger de las manos del mismísimo emperador francés sus diplomas acreditativos. No es la Legión de Honor, pero casi. 



Somos fans del verano en el norte y la propuesta cultural de Santoña es chulísima. Además se come bien, tiene buenas playas, es un sitio fantástico para hacer surf, está muy bien ubicado para hacer excursiones por la zona... ¿qué más se puede pedir? 

Comentarios

  1. Qué chulo!!! Otro sitio que me apunto para visitar. Esa oportunidad de conocer a Napoleón no hay que dejar pasarla.
    Besotes!!!

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    1. No, además es simpático y todo!!!! 😄

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  2. Desconocía esta tradición de Santoña.

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    1. Más que una tradición es una ruta turística que conmemora un hecho histórico 😉

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